lunes, 06 de febrero de 2012 13:14
1.- Votar representantes aptos para defender los intereses del pueblo.
Y dónde están esos representantes?, No sólo ya en España, sino en el mundo. ¿Donde existe un representante político no plegado a loobies y grupos de poder?? “El baile se da cita en el hall (que diría un amigo), y hay que bailar con todas”. El que mejor sepa “bailar”, habrá defendido los intereses de unos sin perjudicar los de otros. ¿Sería éste un “representante apto”?
2.- Recuperar la confianza de los mercados.
El hecho de que los mercados confíen no es una prioridad social, sino una prioridad económica. Los mercados son fríos, no tienen sentimientos, son…dinero. Y a su vez, muy peligrosos. No son los paises los que han de recuperara confianzas, sino que éstos han de regular las acciones de los mercados para frenarlos en sus voraces ataques financiero-especulativos.
3.- ¿Democracia dirigida o democracia conforme a los mercados?
Ni una ni otra. Democracia. A secas. Con ley y marco de control. Derechos y deberes para TODOS, incluidos los mercados.
4.- El poder de la colectividad basado en la tenencia de bienes colectivos.
Esto es intervencionista. Y es relativo. Demasiado poder en un gobierno no es bueno. Tanto poder en las empresas (que luego crean “centros de poder”) tampoco. Un equilibrio de fuerzas en el que lo privado pueda, tenga la obligación comercial, de competir con lo público. Ardua tarea política, para compatibilizar la flexibilidad y competitividad privada y la pública, y que ello no se convierta en fauces alimentadoras de barrigas agradecidas. (Las Cajas de Ahorros, han tenido siempre unos beneficios millonarios para sus Consejos de Administración, reducto de “favores prestados”).
5.- “Sin crecimiento (económico) no hay nada.
Negar esto es una estupidez. La razón es tan simple como que sin crecimiento económico, en unos años, el crecimiento demográfico, acabaría por crear una sociedad completamente pobre. Otra cuestión es la de un crecimiento con garantías sociales y económicas, reglado por un marco de actuación en el que los estados puedan tener mas poder que los macro-grupos económicos.
6.- El consumo permanente y creciente como factor evolutivo de la economía.
En el momento algido del boom económico, el consumo constituía la base del crecimiento económico meteórico. La sociedad no se sostiene sin consumo. Pero un consumo responsable, mantiene un factor de crecimiento asimilable.
7.- “El nivel de pobreza se determina por el número de huecos de la dentadura”.
Antiguamente era la forma en la que se tasaba un animal, según la sanidad de su dentadura. Hoy a las personas nos ponen implantes, empastes y demás, que tapan los “huecos de la dentadura”. Solo que son caros. Hay paises que sin tener muchos “huecos de dentadura” visibles, tienen multitud de empastes. Esto es la deuda. Tapa agujeros a simple vista, pero crea otros “que se ven menos”. Lo que hay que hacer es ahorrar hasta tener para una dentadura nueva, y pagarla sin intereses.
8.- La bajada de impuestos a sociedades y empresas vacían las arcas del estado.
Y las prestaciones sociales absurdas (como el “cheque bebé” para todo el mundo, sin discriminación de ingresos), y las subvenciones paga-apoyos al cine en películas con 74 espectadores y presupuesto de 12 mill. Euros, y las subvenciones a sindicatos y asociaciones empresariales, y los gastos de embadajas autonómicas, y los ere´s fraudulentos a la junta, y los pagos a urdangarines de turno, y la duplicidad, triplicidad y cuadruplicidad de cargos en la administración, y un enorme etcetera del que no tendría folio para escribir. Pero si a una empresa se le bajan los impuestos y con ello crea mas puestos de trabajo, al final, la resultante matemática es que el estado recauda mas, tanto de la empresa como del conjunto de los ciudadanos.
9.- La diferencia no es entre Alemanes y Portugueses, sino entre pobres y ricos.
En estos tiempos tan convulsos, los ricos son pocos y los pobres muchos. Es cierto que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, tanta en la unidad familiar como en cada una de las escalas hasta llegar al estado, es innegable e incontestable, ya que para vivir por encima nos hemos financiada, y ahora toca pagar lo que nos costó vivir así. Pero cito el punto número 2, respecto de las confianzas y el marco regulador financiero, de modo que la política determine la economía, no al reves.
10.- ¿Qué sociedad queremos?
Evolucionamos tan deprisa como ente social, que no nos paramos a pensar en este punto. Es vital. Pero inmediatamente tras la respuesta, surge otra pregunta ¿Cómo conseguimos la sociedad que queremos?. Según el punto uno?. Mediante una revolución a la francesa, cortando las cabezas de los que el pueblo considere que lo merece?
Personalmente quisiera una sociedad parecida a la que tenemos. Pero con cambios sustanciales en determinadas cuestiones. Como en el aspecto moral y ético de la sociedad al completo, comenzando por la clase política. Otros cambios en el marco regulador financiero nacional e internacional. La abolición de los paraísos fiscales. La completa y total co-existencia de los tres poderes por separado. Un marco laboral justo que permita la competitividad sin abuso de posicionamiento comercial (como ocurre con china debido a la precariedad laboral que produce a bajos precios)….
En esto resumo el artículo que apuesta por la colectividad como arma fundamental contra el capitalismo desforado. Ni siquiera el alcohol es malo si te toma con moderación. Las fuerzas pensadoras en los extremos no son buenas, ni de un color ni de otro. Unas nos pueden llevar a un modelo como el cubano y similares. Otras a un modelo como el norteamericano. El planteamiento al fin y al cabo es el del sentido común y la realidad. Y depende de cada uno de nosotros, y de nuestro pensamiento en red.