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Esther Ibañez posted on julio 22, 2011 05:00 

"Tengo 61 años. Nací y vivo en Alabama. Casado, tengo dos hijas. Licenciado en Psicología. Los problemas personales se resuelven mejor a través del desarrollo espiritual. Tanta corrupción en el poder está provocando en la base social una necesidad de integridad. Soy cristiano."
Flujo sincrónico
Cuando estudiaba Psicología en la Universidad de Auburn comenzó a investigar una hipótesis: observó que cada vez más gente vivía experiencias profundas a través de esas misteriosas coincidencias que se dan en la vida, lo que él llama el flujo sincrónico y que le llevó a un nuevo modelo de percepción espiritual. Años después trabajó con niños maltratados y para tratarlos dio a sus vidas una dimensión espiritual, enseñándoles a estar atentos a esas casualidades y sincronicidades de la vida. Para explicar su teoría escribió una novela, Las nueve revelaciones, superventas que Armand Mastroianni llevó al cine en 2006. Ahora la serie continúa con La duodécima revelación (Aguilar).
Qué aprendió como terapeuta de niños maltratados?
Estuve 15 años en un centro de Auburn y después en Birmingham. Pero no sólo trataba a los niños, también trataba a sus padres. Fue un laboratorio donde pude comprobar una y otra vez mi idea fundamental.
¿Cuál es esa idea?
La mejor terapia para sanar a una persona herida es ayudarle a descubrir su dimensión espiritual.
¿Cómo eran esos niños?
Eran ya adolescentes que habían sufrido abusos en el pasado y que para aliviar su dolor se drogaban y delinquían...
¿Pudo revertir esas actitudes?
Había que hacerles conscientes de sus traumas y que conocieran sus propias fortalezas para afrontarlos. Pero cuando a esos jóvenes les enseñaba el camino espiritual comenzaban a tener revelaciones.
¿Revelaciones?
Sí, que les ayudaban a abrirse por completo y encontrar seguridad en su interior.
Lo dice como si tener revelaciones fuera algo habitual…
Es que lo son, es el lenguaje a través del que nos habla Dios: intuiciones, casualidades...
¿Dios?
Ese conocimiento superior que está contenido dentro de nuestra propia mente.
¿Y se comunica con nosotros a través de la intuición?
Esas coincidencias misteriosas nos aportan información, esas casualidades nos abren una puerta. Mensajes que nos asisten a lo largo de una vida, que nos guían, pequeñas revelaciones que las personas tienen que aprender a identificar.
No todos somos creyentes.
Todas las tradiciones religiosas nos dicen que debemos llamar a la puerta y pedir ayuda, en nuestra cultura materialista a veces es difícil aceptar lo intangible, pero uno mismo lo puede comprobar.
Dígame cómo.
Pidiendo soluciones de forma genuina y escuchando atentamente las respuestas, observando lo que ocurre y siendo sensible a ello, desvelando el mensaje. Si nos dejamos llevar por la intuición, esta nos conducirá a misteriosas coincidencias.
¿Algún aprendizaje más pragmático?
Sí, algo muy útil que afecta a nuestra propia vida y también a la de los que nos rodean: cada uno de nosotros ha aprendido de forma inconsciente a conseguir la atención y la energía de los otros, se trata de la teoría de los dramas de control de Carl Jung.
¿En qué consiste?
Todos seguimos un patrón, una pauta mediante la cual nuestro ego intenta controlar la situación en la que nos encontramos, aliviar nuestra ansiedad. Nuestro ego tiene miedo y quiere protegernos, queremos sentirnos seguros, tener éxito, y para ello utilizamos al otro.
¿Cómo?
Yo esbozo cuatro pautas de comportamiento. Algunas personas obtienen comprensión y atención haciéndose las víctimas. Nos hacen sentir culpables y responsables por ellos, Otros obtienen la atención siendo distantes, reservados, esa forma de coqueteo hace que los otros se interesen por ellos.
O no.
Aunque no te acerques a esa persona, te fijarás en ella y ella captará tu energía. Los interrogadores roban la energía juzgando y criticando a los demás, cuestionándolos.
¿Qué consiguen con ello?
Que la gente de su alrededor vaya con pies de plomo y que les dediquen atención por temor a ser objeto de críticas. El intimidador roba energía del resto con amenazas.
¿Y todo eso para que el ego se sienta mejor?
Una competencia inconsciente por la energía es la base de todos los conflictos. Dominar o manipular a otros nos da una energía extra que creemos necesitar. Debemos ser conscientes de la dinámica familiar que crea nuestro drama de control y superarlo.
¿Cómo evitar que alguien ejerza sobre nosotros ese drama de control?
Hablándole a su alma en lugar de a su ego, si hace eso, verá cómo la conversación cambia casi de manera milagrosa.
¿...?
Es el poder de la honestidad. Lo importante es que nos mantengamos por encima del juego del otro, porque la lucha por la energía es contagiosa.
Entonces es difícil dejar de ser un vampiro.
Hay que dedicar el tiempo suficiente a plantearse preguntas y escuchar las corazonadas. Esa guía interna es clara y práctica.
...
El mundo espiritual funciona por el poder de la fe. El agradecimiento por adelantado abre una puerta a un futuro mejor. Si estamos constantemente en un estado de gratitud por lo que tenemos y lo que podemos recibir, se produce una reacción kármica que acaba trayendo lo que queremos.
Eso es mucho suponer.
Ser espiritual es mucho más que creer en un dios abstracto. Es abrazar el descubrimiento de otra dimensión de la vida que opera sólo de manera espiritual. Cuando lo descubres te das cuenta de que el universo está repleto de esas misteriosas coincidencias, encuentros fortuitos, intuiciones, y que todas apuntan a un propósito más alto de la vida humana.
Publicado en: Espiritualidad
Email del autor: 26390eir@comb.es
viernes, 22 de julio de 2011 7:45
Me ha gustado la entrevista,gracias Esther por colgarla,te hace pensar que no todo en la vida está programado de antemano y que no todo es materialismo y lucha despiadada contra todo y contra todos,lleva mucha razón éste señor.

viernes, 22 de julio de 2011 12:25
Vuelvo a recordar ese dato de que de nuetra actividad cerebral, solo un pequeño porcentaje corresponde a lo racional. Y no obstante, le atribuimos a lo racional, (desde lo racional, claro, jejeje...) la autoridad máxima, el dominio, y todos los copyrights, que ya le gustaría a la SGAE meter mano aquí (disgresión: imaginaos los derechos de autor por una de las mejores creaciones de esta mente racional: dios -tal y como lo conocemos, ojo- A lo que voy. Más allá de los dominios feudales del castillo de la racionalidad, se extienden muchas tierras, ríos, montañas, y dominos, que están funcionando más allá de ese pretendido domino. Y todo ese funcionamiento es unísono, sincrónico, y sometido a leyes estructuradas y entrelazadas, perfectamente funcionales, y totalmente presentes, es decir, no figuran en un archivo legislativo o en un corpus bibliográfico, o en una biblioteca vaticana custodiada por los sacerdotes de la razon y la ortodoxia. Así, los secretos de la vida feliz (incluyendo la experiencia de todos los polos, y del dolor y de la amargura) se refieren a vivir más conscientemente, más entregados, dentro de esa ley, dentro de los ritmos de la vida en el presente. Así, cualquier experiencia de vivencia real, tiene que ver con la participación en ese ritmo y en esa sincronía, sin necesidad de acudir constantemente a la explicación y al placet de la razón y de la falsa ortodoxia. Porque esa sincronía y esa unidad del hombre con el todo y con los demás seres humanos YA EXISTE. No es una conquista, es una reconquista, no es un descubrimiento, es un recuerdo velado pendiente de que se le quiten las cortinas de la confusión y de la falsa identificación. Mientras se devela ese recuerdo, recuerdo del presente, no del pasado ni del futuro, recuerdo de lo que Yo Soy, seguimos experimentando, como individuos y como colectivo, las consecuencias de asimilarnos a una falsa identificación, con una referencia errónea, pagando el esfuerzo y el gravísimo impuesto de tener que acercarnos a todo, conquistándolo, poseyéndolo, cuadriculándolo, explicándolo, enmarcándolo, cuando en realidad ya es nuestro, ya vivimos inundados en un mar de conectividad y de apasionante fraternidad en todos los reinos. Los sacerdotes del culto al ego y a la razón, que debieran ser nuestros fieles siervos en lugar de nuestros amos (y lo pueden ser, y lo serán) siguen despereciando y condenando a la hoguera de lo "casual" o "irracional" o "políticamente incorrecto", etc., a los testigos de la Magia de la Vida sincrónica y cotidiana, tantos hechos, tantas miradas, tantos contactos que tienen que pasar por los filtros de la ortodoxia. Mirad a los ojos, con el corazón abierto, a cualquiera, a un niño, a un árbol, a un hombre, a una mujer, a un anciano, sostened la mirada y el flujo, sin tener que explicar, sin tener que clasificar, y dejad que ocurra. Está ahí, es el flujo subterráneo del Agua la Vida, muy cerca de la superficie, muy cerca de la sorpresa y de la maravilla de estar vivos, en el presente. Osad y renunciad, colgad (aunque sea por unos ratitos) la importancia del ego explicador y demás ropajes, y dejad que fluya "ESO." De repente, todo cambia. Abrazos luminosos Chus

viernes, 22 de julio de 2011 23:30
Me alegro mucho Germán de que te guste. Me acuerdo cuando apareciste por aquí la primera vez hace ya algún tiempo, suficientemente largo como para sentir la dimensión profunda de tu persona. Quizás esta haya sido una de esas valiosas sincronías. Me conmueve profundamente tu tesón cuando cada mañana inicias los comentarios a primera hora. Ayer lo pensaba cuando leí el único comentario al artículo de Soros, ni siquiera yo tenía energía para dedicar a los abismos económicos a los que nos vemos conducidos. Me encuentro profundamente cansada de observar cómo se van tapando una y otra vez los agujeros financieros, las deudas impagables y de escuchar cuan vacíos están de contenidos la mayoría de los debates que escucho en los medios. En momentos raya el aburrimiento. Así que quise cambiar radicalmente de tema para nutrirme de esos aspectos de la vida que resultan mucho más estimulantes y enriquecedores que la contemplación de la economía dirigida al beneficio de unos pocos. Me gustaría saber Germán si tú has experimentado la validez del aprendizaje a través de la intuición, si te has dejado conducir por ellas a pesar de que tu mente no lo viese tan claro. A mí últimamente me pasa más que nunca. Cada vez confío menos en la razón para las cosas importantes de mi vida, ya que el razonamiento lógico es muy hábil para desarrollarse hacia donde al ego le interesa, como podemos comprobar por ejemplo en los debates que antes mencionaba. En cambio, la sensación interna, cuando se manifiesta con intensidad, especialmente cuando apunta hacia territorios que a nuestra razón no le resulta confortable, pocas veces se equivoca. Y es en ese momento, en el que decidimos aventurarnos y seguir esa sensación interna, cuando aparecen las sincronías. Empiezan a suceder cosas que nos ayudan a seguir el camino elegido.
viernes, 22 de julio de 2011 23:42
Sabía Chus, que hoy te encontraría por aquí. Sé que es uno de tus temas favoritos y que hemos disfrutado comentando en ocasiones anteriores. Respecto al ego, existe una linea muy fina y rápida de cruzar entre el desapego y el apego a él. A veces me recuerda un partido de tenis en el que la pelota salta de un campo a otro continuamente. La vida esta llena de sincronías que te conducen a caminos más afines a tu Ser, pero también está repleta de momentos en los que el ego reclama su atención. Por eso es bueno reflexionar a menudo sobre estas cuestiones para que no nos olvidemos. Por cierto, se acercan las vacaciones. La próxima semana será la última. He reservado un par de artículos muy interesantes. No creo que publique nada sobre economía a menos que sea una noticia digna, o sea, que no creo que publique nada. Prefiero artículos repletos de emociones. Así que ya lo sabeis. Si os animais a escribir alguno... Abrazos luminosos a los dos

sábado, 23 de julio de 2011 11:31
Si, Esther, ahí estamos con las grandes batallas cotidianas de la historia del ego y de los egos... Bueno, no hay que apresurarse, van a seguir ocurriendo, lo mismo que las injusticias. No se ganó Zamora en una hora. Ni vamos a domar al ego y a los egos en cinco minutos o con unos cuantos artículos más o menos brillantes (de brillo.) El tema creo que es simplemente empezar a prestar un poco más de atención cotidiana a esa dimensión de la que hablamos a veces, vivir un poco más en esa frontera. Incluso aprovechar el cansancio de los ritmos del caos para buscar un poco de refugio en los ritmos de la vida, y dejarle un poco de espacio y de cariño a esa parte nuestra tan poco considerada y tan agradecida cuando se le da cuartel y se le libera de tanta tiranía feudal de las ideas y de las emociones. Como el año pasado, se nota el aire cansino de tanta batalla, antes de las vacaciones. Y aunque el fragor o la intensidad ha disminuido, desde cierta perspectiva, podemos comparar ciclos y obervar que, aunque persistan y se reproduzcan errores e injusticias, hemos asistido al nacimiento de una maravillosa criatura en el colectivo de la sique y de la sociedad, una criatura cuya voz se oye y se reconoce. Una semilla que está creciendo bajo tierra, alimentada por el abono y la desintegración moral de políticos y financieros y que se está convirtiendo en una salida posible, en una alternativa. Un volcán de renovación que ha despertado de su letargo. No está nada mal para un año ¿No creeis? Abrazos luminosos Chus

sábado, 23 de julio de 2011 11:32
Esther, muchas gracias por el artículo. Con el abres un tema que pienso, que en cierta medida a todos nos resulta familiar, aunque no tengamos muchas ocasiones para hablar sobre el. A las preguntas que le formulabas a Germán, te responderé desde mi experiencia en un sentido afirmativo. Sí, he sido consciente de esas intuiciones y sincronicidades, pero solo cuando mi mente se ha abierto lo suficiente para percibirlas y valorarlas como tales. Y sí, han cambiado mi forma de vivir la vida. Eso no implica que haya mejorado mi vida exterior en el sentido de obtener un mayor bienestar material, pero si que ha mejorado sustancialmente mi forma de asimilar interiormente las situaciones que se producen fuera y de enriquecer mi experiencia vital lo suficiente para mirar hacia atrás y dar gracias. Aunque no nos hayamos detenido a considerarlas en toda su profundidad, las crisis que vive a lo largo de su vida cualquier ser humano le hace receptivo a esas intuiciones o sincronicidades. Esas sincronías son coincidencias que nos abren un campo nuevo de reflexión. En estos días en que la intuición de lo trascendente, de lo numinoso, se ha sustituido por idealismos efímeros y proyecciones de nuestras propios condicionamientos. ¿Como recuperar la experiencia interior sin caer en la fantasía? Pienso que un buen medio para hacerlo es cultivando la percepción de lo bello, lo verdadero y lo bueno, no pensando en uno mismo, sino elevando esa búsqueda e incluyendo en ella a la familia humana y a nosotros mismos como parte de ella. Ello necesariamente incluye que nuestra relación con el entorno natural y con el resto de la vida que lo impregna todo, sea armoniosa y utilizando un palabro post-moderno, sostenible. Adaptando una frase que no recuerdo a quien pertenece, podemos decir que el bienestar humano será sostenible, o no será. Esa armonía, cuando surge de nuestro interior, es indefectiblemente la llave de esa participación positiva en la sostenibilidad ambiental que tanto reivindicamos en este foro. A medida que los seres humanos vayamos entrando en ese flujo intuitivo (que no fantástico) y sincrónico, todo los problemas que surjan durante ese proceso se convertirán en caminos de progreso interior y levaran a la humanidad a una madurez de la que actualmente adolece. Además, sólo se superará esa lucha inconsciente por la energía a que se refiere Redfield, cuando nos nutramos conscientemente de ese numen interior que es fuente de vida para el hombre.
lunes, 25 de julio de 2011 21:41
Hay que apostar por esta manera de entender el Mundo sin reservas, gracias Esther y cia. Vengo de la playa de pasar dos semanas con mi padre ( señor de 88 años toda su vida malhumorado y ahora lleno de bonhomía) y he presenciado como vivir fluido en el presente creyendo en la magia de la existencia, es lo más transformador que hay, no sólo nos transforma a nosotrxs, también a lxs que nos rodean. Un abrazo
martes, 26 de julio de 2011 7:48
Contestando a tu pregunta Esther,claro que me he llevado por la intuición y casi,casi siempre he acertado.No se si será casualidad o no pero muchas veces me ha ido bien,alguna vez meti la pata,bueno como a todos supongo.
jueves, 24 de noviembre de 2011 1:45
Bonitas palabras, interesantes pensamientos, intrigante teoría... pero ahí queda todo. No consigo dejar de hartarme de toda esa gente que da más importancia a cómo se dice algo que a qué se dice. En el fondo, todos los nuevos filósofos del alma, no hacen otra cosa que aprovecharse del deseo del ser humano por comprender su naturaleza... y terminan forjando hipótesis del más allá, porque les ha resultado más sencillo elucubrar que estudiar. Como no comprenden la química, se inventan la alquimia, cuando no entienden de física, se imaginan entelequias, y como no han estudiado biología, crean ectoplasmas. Siguen siendo poco más que charlatanes trajeados, ávidos de vender un libro o comprar fama usando los billetes de las emociones, el chantaje de los sentimientos y la incultura ajena. Los fantasmas deberían quedarse en el sótano
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