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Xavi Martín posted on junio 23, 2011 05:00

Publicado en Cotizalia 22/06/2011
A menudo cuando un Estado tiene problemas para pagar sus deudas se piensa en las privatizaciones. Es lo normal, si una familia o una empresa no pueden pagar sus obligaciones venden sus activos para hacerles frente y una vez encauzada la situación patrimonial tratarán de hacer las cosas lo mejor posible para volver a crecer en el futuro. En ocasiones una derrota a tiempo puede ser una gran victoria. El Estado, aun no siendo una familia o empresa, puede, y de hecho debe en muchas ocasiones, hacer lo mismo. Para determinados casos una buena ejecución a tiempo es la mejor opción.
Hasta aquí nada que objetar, si un gobierno se mete en problemas por endeudarse demasiado, por gastar en exceso, por despilfarrar o por una mala gestión de cualquier tipo, debe sacarse él mismo las castañas del fuego. No obstante coincidiremos que esa medida será acertada si a la vez se corrigen los problemas de raíz que provocaron esa situación, en caso contrario será un claro “pan para hoy y hambre para mañana” pues si los desequilibrios siguen, ¿qué se privatizará el día de mañana cuando los contratiempos vuelvan? Es aquí en donde empiezan las dudas con el caso griego.
Como sabrán Grecia se ha comprometido con el FMI y las autoridades europeas a privatizar activos por valor de 15 mil millones de euros en dos años, 2011 y 2012, prosiguiendo en los tres siguientes con 35 mil millones más. En total 50 mil millones hasta 2015, que incluso podrían aumentarse en busca de nuevas garantías según algunas voces. Para hacerse a la idea esa cifra es un 21’7% de su PIB de 2010 o un 22’5% del estimado para 2011.
Dudas sobre si el Gobierno actual podrá obtener esas cantidades del mercado por sus puertos, empresas energéticas, financieras… existen muchas. Incluso Olli Rehn lo ha manifestado en público. Pero el alegato más contundente en contra de esta cuestión lo ha publicado a mi juicio Daniel Gross, director de Centre for European Policy Studies, uno de los think tanks europeos más influyentes.
¿Por qué no está muy convencido con el plan actual? Pues porque al vender empresas estatales y otros activos lo que en realidad está ocurriendo es que se traen beneficios futuros al presente. Esto, que para problemas de liquidez puede ser muy válido, no soluciona el problema actual ya que los acreedores a largo plazo tendrán menos garantías para compensar sus riesgos. Es decir, tras la obsesión de conseguir dinero a corto plazo se esconde una descapitalización que puede incrementar más la prima de riesgo a largo plazo, agravando el problema de solvencia existente.
En otras palabras, privatizar puede ser fantástico para problemas de liquidez, pero cuando el problema es de solvencia como ahora no soluciona nada e incluso puede agravar la situación. Si no hay “cashflow” para pagar ni lo habrá, lo que hay que hacer es “arreglar el motor” para que eso cambie, otro tipo de medidas no conseguirán solucionar el verdadero problema. Incluso, si se venden los mejores activos, podría perjudicarse la tan ansiada vuelta a los mercados de Grecia. Todo al revés...
Y hay más, porque si ya de por sí por los argumentos expuestos parece que no estamos ante la opción más atractiva, existen aún más inconvenientes. Y es que teniendo en cuenta las grandes sumas de las que hablamos lo lógico es que para encontrar comprador haya que malvender estos activos, que estima en un 50% de descuento. Una cantidad nada despreciable que podría recuperarse simplemente vendiendo sin prisas.
Podríamos encontrar puntos a favor aún no siendo la opción más adecuada, por ejemplo que una mejor gestión privada beneficie a los usuarios y potencie el crecimiento. El Sr. Gross no opina lo mismo. A su juicio si bien en negocios convencionales podría darse tal circunstancia, en el caso que nos ocupa estamos ante negocios monopolísticos por lo que de ser abordados por la iniciativa privada el resultado más factible será también el de tener precios monopolísticos para los usuarios.
Hay más motivos, pero en resumen, cuando existe un problema de solvencia la privatización no solo no es ventajosa sino que perjudica. Un claro ejemplo podrían ser países como Argentina que vivieron una situación en algunos aspectos muy similar, y donde a pesar del alcance de las ventas de activos no pudo evitarse el default pues es lo que realmente podía “solucionar” el problema existente. Como ahora. Eso sin tener en cuenta la serie de tejemanejes que surgieron durante las privatizaciones claro…
¿Por qué entonces se empuja más y más por esta vía? Bien, se me ocurren dos opciones. Una podría ser que Alemania y en menor medida Francia buscan saber si el compromiso del Gobierno griego es total, para en caso contrario no dedicarle recursos y dejarlo a su suerte. La segunda opción es que, como sencillamente saben que esto no acabará bien, obligan a reducir la deuda a corto plazo todo lo posible evitando que la acumulación de intereses y caída del PIB hagan de las suyas en los ratios futuros. Poco importa que no sea la mejor opción dentro de unos años, estarán renegociando las deudas así que mejor que sean bajas... En cualquier caso los griegos aprueban las privatizaciones así que no se hable más. Eso sí, la mayoría creen que el dinero debería invertirse en cambios estructurales que potencien la economía, quizá lo que más se echa de menos en esta telenovela.
jueves, 23 de junio de 2011 7:55
la suerte está echada,Grecia ha sido arrojada a los "leones",ni va a pagar ni nada por el estilo y ellos lo saben,es la destrucción de un país debil arrojado a la hoguera.Se haría ésto mismo con Italia,Belgica?Ni soñando.Se ceban en un país pequeño,debil,se le imponen medidas de ajuste sociales,sin embargo del gasto militar no se dice ni pio,es el país de Europa con mayor gasto militar.....y podriamos seguir........
jueves, 23 de junio de 2011 11:23
Grecia falseó sus cuentas. Grecia se endeudó muy por encima de sus posibilidades ella solita. Grecia se aprovechó del boom económico europeo, sin hacer ninguna reforma. Entonces ¿por qué han de ser los paises que le han prestado dinero, los culpables de la quiebra Griega? Por un lado, el que presta quiere cobrar. Por otro, si el prestatario no puede pagar, el prestador se obliga a perder. Lo malo de todo ello son las consecuencias. Tanto para Grecia, como para los paises que le prestaron. Así como para la reputación internacional de Europa y el Euro. ¿Que hacer pues? El problema es que nadie lo sabe. Y las medidas que se adopten, por parte de unos y otros, son todas onerosas para los griegos. Y para los europeos. Y según se hagan las cosas, puede ser el detonante para el estallido de la crisis de la deuda a nivel global.

jueves, 23 de junio de 2011 13:59
Cierto AL. También he oído en la radio que en Grecia no tienen ni catastro, o sea que por ahí no pueden recaudar impuestos. Que les resulta muy difícil, Y que lo tienen muy mal. Tampoco me extraña que en un pais donde se pagan impuestos con seriedad, la gente se mosquee o se indigne con tener que rescatar a quien no lo hace y además da muestras de informalidad, y vuelve a las andadas. Sobre la paradoja del comentario de que se trata del pais que inventó la democracia, destaco un perfil: Una gran cantidad de gente que se acostumbra a vivir "en negro", sin colaborar con un compromiso de estado, y menos en el caso de un compromiso europeo, con el Euro como moneda única, gente que aplaude o es cómplice más o menos voluntaria, de vivir tras ese margen con actitudes de escaqueo, quizá en parte alimentadas por los dirigentes que se lo han llevado crudo a Suiza, o que no han hecho más que pasar el globo de mano en mano mientras no les estalle a ellos, y ese tipo de modelos. Cuando los participantes de una democracia no lo son "de facto", sino solo de palabra y luego cada cual funciona en "negrita" y encima reclamando derechos irancundamente y echando culpas a diestro y siniestro, si sigue predominando este tipo de actitud, la consecuencia que veo lógica es el que quienes quieren sacar intereses de sus negocios, y rendimiento, se hagan cargo de la gestión y de la propiedad. Es decir, no veo que la privatización sea un mero acaparamiento, sino una forma de gestión más seria ALLÍ DONDE NO SE HA SIDO SERIO. Y no lo digo como receta, sino como la presunción de un paso lógico en una cadena de causa y efecto. Y ese tipo de perfil también se aplica en otros ámbitos del Mediterráneo, como en Italia (bastante institucionalizado) y en España, en bastantes lugares, más allá de la trampa de la izquierda y de la derecha. Ojo. ¿Qué hacer, más allá de la crítica de este perfil (hay otros)? No me parece que el próximo rescate vaya a arreglar mucho las cosas. Igual mejor que cruja el sistema y se refunde. Pero se refunde, no con ratas que se escapan del barco, ni con las rutinas parasitarias y piramidales que infectan al enfermo en la UVI, sino con un nuevo compromiso en el que estén todos. Y si no es así ¿Merece la pena estar? Oigo y comparto eso de que "no hay derecho que los que hemos cumplido con nuestros compromisos ciudadanos y no nos hemos entrampado, no tenemos por qué pagar la crisis." Y oigo a los indignados y me indigno. Pero también tengo que pedirle a Osiris una de sus balanzas, y preguntarme... Pero ¿Cuantos somos los unos y cuantos los otros? ¿Cuantos se indignan con razón y cuantos son cómplices ¡y encima se indignan y se enfurecen hasta el insulto, y se revuelven con ferocidad!? No, es que es el sistema, y tal y cual... Es que si estos se lo llevan crudo y no pagan ¿por qué voy a pagar yo? ¿Es que os creéis que soy tonto? Vale... Pero entonces ¿Qué pasa si no luchas por otro sistema y sigues chupando rueda? Pues pasa lo que pasa. No tengo clara la medida de esta balanza. No tengo claro el número de indignados y su disposición a cambiar. Me temo que no son más que los demás. Y por eso veo que solo queda seguir en la brecha, impulsando una concienciación y un modelo de compromiso ciudadano claro. Y en ese frente veo que se debate la energía invocada por la indignación. Y veo que si este frente no vence al gran cúmulo de inercias, en la que no solo son culpables los bancos y los políticos, la pura realidad vendrá a enseñarnos a través de lecciones más duras, para que podamos aprender a ver y a ser libres, o por lo menos, quererlo.

jueves, 23 de junio de 2011 17:20
Pienso que tenemos la obligación de aprender de los Griegos. España debe aprender la lección. Porque estamos muy cerca del mismo camino que ellos. Que no es otro que mas Deuda para pagar mas intereses de Deuda. Esto mas tarde o mas temprano, termina estallando, igual que en el país Eleno. La privatización de una empresa pública, significa el empobrecimiento a largo plazo del Estado Soberano. Pero el mantenimiento de la misma en el Estado, si no está bien gestionado, supone un lastre para la tesorería nacional (vease el ejemplo de la TV española, la nacional y las autonómicas). En una situación como la actual, a nivel global, las medidas para cualquier empresa son muy drásticas, han de serlo. Pero hablamos de medidas, no de una medida. El problema puede pasar por un "arrendamiento" a largo plazo. El inversor adquiere la empresa por un determinado número de años. Por ejemplo 25 años. El fin es sencillo. Hacerla productiva y sacar beneficios. Tantos como para que sea mas rentable invertir en este arrendamiento, que en los mercados financieros. El estado podrá ingresar por el arrendamiento, por los beneficios y por la riqueza que genera, sin perder a largo plazo su patrimonio. El inversor capitaliza su inversión. Los trabajadores de la empresa, los que queden tras la gestión del inversor, mantendrán su puesto de trabajo, y los que no, dependerán del estado que, con los ingresos del arrendamiento, podrá dar cobertura social hasta se reestructure el país. Asímismo, se puede negociar con los tenedores de deuda griega, un aplazamiento en los pagos, con la garantia que ofrecen los distintos arrendamientos, todo ello en un marco distinto de precariedad de la deuda, pues la calificación podrá cambiar estados menos onerosos, y por lo tanto mas asumibles.

jueves, 23 de junio de 2011 17:56
Hola a todos, He leído vuestros comentarios AL y Chus. Deberíamos conocer en profundidad como se ha endeuda Grecia, que parte de endeudamiento público ha sido encaminada para el beneficio de los ciudadanos y cual ha formado parte de un juego de intereses privados donde existan benefactores como Siemens, por ejemplo. No sé si visteis el documental de Deudocracia, pero allí denuncian precisamente que gran parte de la deuda pública griega no fue destinada a invertir en las mejoras del país. Por eso según mi opinión e intentando ser justa yo actuaría de la siguiente manera: 1- Auditar la deuda pública griega 2- Definir que parte esa deuda puede ser ilegítima por no haber sido destinada al servicio de los ciudadanos. 3- Si hay deuda ilegítima (como muchos de nosotros imáginamos que debe haber), procesar a las personas que intervinieron y destituirlos. Probablemente veríamos que tanto en el gobierno actual griego como en el anterior hubo deuda pública contraída de forma ilegítima. 4- Crear un gobierno nuevo con personas que no hayan participado en modo alguno, directo o indirecto con la mala gestión de los recursos públicos (deuda y no deuda). Este es el caso de Islandia, por ejemplo. 5- La deuda ilegítima debe ser condonada, como ha pasado con la deuda pública de Irak, después de ser invadida por EEUU. En este caso Francia y Rusia no cobraron su deuda con Irak. 6- ¿Que pasa entonces con los acreedores? ¿Deben pagar o no por los errores griegos? En el caso de los bancos que compraron bonos de deuda indudablemente sí, ya que como negocio privado demuestra que o bien no sabe invertir su dinero o no le interesa saberlo. En ambos casos los bancos deben asumir las consecuencias sin demandar ayudas del Estado correspondiente con el dinero de todos los ciudadanos fiscalizados y que no intervinieron en la gestión de esos bancos y que jamás cobraron beneficios cuando disfrutaban de grandes ganancias. 7- El resto de la deuda pública griega que se demostrase legítima debería ser pagada por los ciudadanos griegos. Y tengo la sensaciñon de que tras la auditoría la fracción de deuda legitíma a pagar por la ciudadanía sería perfectamente asumible. 8- Trasladar este modo de actuación al resto de paises afectados con el mismo problema. Un abrazo
jueves, 23 de junio de 2011 18:25
Es lo justo Esther. No cabe duda. El tema es ir mas allá de todo eso, que por supuesto que ha de hacerse. El gran problema es la consecuencia de no pagar esa "deuda ilegítima". No ya para los griegos, sino para el resto de europa, para el euro y para la economía global. Estamos hablando de mas de 300.000 millones de euros. Tu eres médico. Supongo que antes de amputar una pierna (que después ya no tiene solución), buscarás siempre una alternativa menos dolorosa. Porque si al paciente le cortas la pierna, también causas un problema en su entorno. Y si se pudiera hacer lo que expones, no sólo con Grecia, sino en todos los paises, ¿quien lo haría? ¿un gobierno global? Si lo exigen los ciudadanos se está en el riesgo de que unos paises lo hagan y otros no. O de que en algún pais se genere un conflicto bélico. No es tan fácil como parece Esther.
jueves, 23 de junio de 2011 20:52
No, no por favor, un gobierno global no, eso es verticalizar aún más el poder de lo que ya esta. Cada país auditaría su deuda, con un comité formado por personas nacionales y extranjeras no relacionadas con la política, que fuesen técnicos de honestidad probada. Un auditoría totalmente transparente donde los ciudadanos y los acreedores de esa deuda pudiésemos seguir lo que se está haciendo. Precisamente porque soy médico sé que hay veces que la única solución es amputar, por ejemplo ante un proceso gangrenoso. La cuestión es si hemos llegado a ese punto en el diagnóstico o no. En cualquier caso realizar una auditoría e imputar a los responsables, al margen de la solución creo que es justo y conveniente. No podemos dejar que gestionen nuestros recursos personas que no son capaces de mostrar claramente su gestión al detalle. No son momentos para tener incompetentes o delincuentes gestionando el bién común.

viernes, 24 de junio de 2011 9:40
Claro que hay que auditar cuentas. En ayuntamientos, CCAA y el Estado. En los ayuntamiento en los que ha cambiado el equipo de gobierno, se están haciendo. Y salen cosas como que el dinero del plan E se ha destinado a otras cosas, mientras se ha ocultado contablemente facturas a proveedores. Un caso llamativo en en Macael (Almería), donde de los 4,5 millones de deuda declarados, ha pasado a mas de 16 millones, entre facturas ocultas sin contabilizar, intereses bancarios, deudas de empresas publicas reconocidas sin sumar, deudas de casi 2 millones a Endesa, etc. En Vera (Almeria) está sucediendo casi igual. Y de esta manera ocurre en la mayoria de ayuntamientos, como en Mollet: ¡Subida de salario, con la que cae...nada menos que a 65.000 € anuales, mas gastos, mas...caradura!!!! Sabemos que existen dos cuestiones. Una es que esta auditorías se hace porque hechando mas leña sobre uno de los partidos, se exculpa de la situacion a otro. El segundo problema es que, seguramente nos vamos a encontrar en el Estado una situacion similar, con lo que la deuda total, no sera lo que ahora reflejan las cifras, casi 2 billones de euros, sino que, probablemente seran superados con amplitud. Hacer esto en todos los paises, en un acuerdo internacional, sólo se puede hacer si se ponen de acuerdo en una cuestion. Parate a pensar: Tan sólo con el 1,5%, del dinero en Paraísos Fiscales, se paga al 100% la deuda Griega. Con menos del 4% se paga al 100% la deuda pública de España. Con otro 1% se pagan las deudas de Irlanda y Portugal juntas. Es decir si, internacionalmente se suprimen los Paraisos Fiscales, y se obliga a los titulares a la inversión productiva de todos esos fondos en la economía global, se acaba con la crisis de la deuda global. Ahora bien, si Grecia quiere salir del pozo, sin causar graves problemas en el entorno Euro, ha de hacerlo sin despatrimoniarse, y sin aumentar su deuda. Una solución combina el problema de los paraísos fiscales, con la deuda griega. De tal forma que, si imaginamos que se suprimen los paraisos fiscales, y una parte de esos fondos van a para a inversión en grecia, por ejemplo, en un Arrendamiento de algunas empresas publicas por un periodo de 25 años, con una fiscalidad inicial de cero el primer año, para acoplarse a la normalidad en el siguiente, todos saldrían beneficiados. Los inversores off-shore. Grecia. España. Europa. Estamos en unos momentos tan convulsos, que las (lo he dicho infinidad de veces) famosas teorias Keynesianas, quedan obsoletas, por la complejidad actual de los mercados financieros, la interacción transnacional, y las políticas interconectadas en el grupo de los 20. Hoy, las medidas a tomar han de ser originales, inéditas y en diferentes formatos a todo lo establecido en las antiguas Teorías Económicas. Porque además todo ello, ha de ir acompañado de una renovación completa de la sociedad, en cuanto a las perspectivas de crecimiento, de movilidad, de valores, y adecuación a sistemas cambiantes por cuanto la evolución tecnológica, modifica año a año las conductas sociales. La sociedad ha de cambiar. Primero ha de solucionar urgentemente los primeros problemas. Movimientos como el 15M no pueden ser callados ni olvidados, sino que han de continuar una lucha que durará tiempo, y que no sólo es para un cambio de sistema. Es un cambio de valores, de enfoque político. Es un cambio que ha de darse desde la cima vertical hasta las bases, de forma que, se llegue a un eje de coordenadas céntrico, en el que variar la posición vertical a una transversal, en la que todos estemos situados en un mismo horizonte. Esther, todo esto ha de hacerse. Es lento, muy lento. Quizá décadas. Quizá nunca. Pero las distancias entre los poderes y los ciudadanos, son cada vez las lejanas. Y la cuerda mas tensa. Y se ha de destensar la cuerda y acercar voluntades.
viernes, 24 de junio de 2011 12:04
Totalmente de acuerdo con la abolición de los paraisos fiscales. Tendría que añadirse a la lista de puntos que he enumerado pues contribuye a la búsqueda de soluciones justas. No entiendo como se puede permitir que grandes fortunas escapen a su contribución fiscal. Es como la ley que límita la velocidad de conducción y paralelamente se anuncia en televisión un detector de radares. Es absurdo y aceptando estas contradicciones acabamos como estamos ahora. El cambio es lento Angel Luis, pero será. De eso no tengo ninguna duda. Forma parte de los ciclos históricos y ahora estamos al final de uno de ellos. Será largo y con avances escalonados: subida rápida, aparente estancamiento, impulso y subida rápida hasta alcanzar el siguiente ciclo. Un abrazo
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