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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Publicado en Foreing Policy Journal el 3 de mayo de 2011

Si hoy fuera veintiocho de diciembre y no dos de mayo, tacharíamos de inocentada los titulares de esta mañana que afirman que Osama bin Laden fue abatido en un tiroteo en Pakistán y rápidamente arrojado al mar. Así las cosas, debemos tomarlo como una demostración más de que el gobierno de los Estados Unidos tiene una ilimitada fe en la candidez de los norteamericanos.

Reflexionemos. ¿Qué probabilidades de sobrevivir tendría una persona escondida en las montañas durante un década que supuestamente sufre una afección renal que precisa diálisis y que, además, padece diabetes y baja tensión arterial? Si Bin Laden pudo adquirir el equipo de diálisis y la atención médica que su estado requería, ¿el envío de dicho equipo no revelaría su localización? ¿Por qué se ha tardado diez años en encontrarlo?

Consideremos también las afirmaciones —repetidas por triunfalistas medios de comunicación norteamericanos celebrando que Osama Bin Laden ha muerto— de que “destinaba sus millones a sufragar campos de entrenamiento terrorista en Sudán, Filipinas y Afganistán, enviando yihadistas a fomentar revoluciones y enfrentamientos con fuerzas musulmanas fundamentalistas por todo el norte de África, en Chechenia, Tayikistán y Bosnia”. Esto es mucha actividad para poder financiarla con unos cuantos millones (quizá los EE.UU. debieran haberlo puesto a cargo del Pentágono), pero la cuestión principal es ¿cómo fue capaz Bin Laden de trasladar su dinero? ¿En qué sistema bancario se apoyó? El gobierno norteamericano es capaz de hacerse con el patrimonio de personas y de países enteros, siendo Libia el más reciente, pero ¿por qué no con el de Bin Laden? ¿Iba él por todos lados cargando con sus cien millones de dólares en monedas de oro y enviando emisarios a distribuir pagos en sus remotas operaciones?

Los titulares de esta mañana huelen a puesta en escena. El hedor proviene de noticiarios triunfalistas henchidos de exageraciones y de quienes lo celebran ondeando banderas y entonando “USA, USA”. ¿Podría estar cociéndose algo más?

Sin duda, el presidente Obama necesita desesperadamente una victoria. Cometió el grave error de reanudar la guerra en Afganistán y ahora, tras una década de enfrentamientos, los Estados Unidos se encuentran en punto muerto, por no decir vencidos. Las guerras de los regímenes de Bush y Obama han arruinado a los EE.UU. y han acarreado un enorme déficit y el declive del dólar. Y la hora de la reelección se acerca.

Las diversas mentiras y decepciones, como “las armas de destrucción masiva", de las últimas administraciones tuvieron consecuencias terribles para los Estados Unidos y para el mundo. Pero no todas las decepciones son iguales. Recordemos que la principal razón esgrimida para invadir Afganistán fue capturar a Bin Laden. Ahora que el presidente Obama ha declarado que fuerzas especiales operativas en un país independiente tirotearon en la cabeza a Bin Laden y arrojaron su cuerpo al mar, no hay motivos para continuar la guerra.

Quizá el precipitado declive del dólar americano en los mercados extranjeros ha forzado alguna reducción real en los presupuestos, lo que sólo es posible si de interrumpen las guerras inconclusas. Hasta que el declive del dólar alcanzó su punto crítico, Osaba bin Laden, a quien muchos expertos dan por muerto desde hace años, fue un útil “hombre del saco” destinado a alimentar los beneficios del complejo militar y de seguridad de los Estados Unidos.

Publicado en: Denuncia
Email del autor: carmencc3@yahoo.es

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Comments

German  Pinto
# German Pinto
lunes, 09 de mayo de 2011 7:45
Totalmente de acuerdo,pienso que la figura de Bin Laden fué como el tonto útil de USA y que cuando ya no les ha servido han hecho como que se lo cargaban y seguramente ya llevaba mucho timepo muerto.No hay foto no hay cadaver pero aunque fuera así lo que ha hecho USA es terrible y manda un mensaje al mundo de un Estado terrorista dispuesto a lo que sea con tal de mantener su hegemonía ya en claro declive.Si éso lo hace un estado que se dice democrático que no haran los grupos que pululan por el mundo y luego nos extraña lo que está pasando.Bin Laden es la metáfora de un mundo a la deriva y cruel en que los estados terroristas como USA y demás utilizan la violencia y el asesinato para mantener los privilegios de unos cuantos a costa del resto....
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
lunes, 09 de mayo de 2011 17:11
Completamente de acuerdo. El argumento oficial hace aguas por todos lados.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
lunes, 09 de mayo de 2011 21:19
Gracias Carmen por traducir este artículo de Paul Craig. Cuanto más información nos ofrecen, más se contradicen. Y los videos que se estan divulgando me parecen cómicos, un Bin Laden que aparece en un video del 2010, más jóven que en el 2001, con una configuración tosca de cara, alejada del personaje original, sin que se pueda escuchar su voz.

Me preocupan, no obstante, las acusaciones de EEUU a Pakistan por supuesto apoyo a Al-Qaeda
carmen cayuela
# carmen cayuela
lunes, 09 de mayo de 2011 23:14
Gracias por vuestr@s comentarios.

Es cierto, como me decía Esther, que no hay que dedicarle mucho tiempo al "evento", es seguirles el juego, y también es cierto que hay que generar y difundir contrainformación porque siguen dándole cancha al tema (dice Craig ¿podría estar cociéndose algo más?), cuando menos es molesta, los deja en evidencia. Estos últimos días han estado baneando a Foreing Policy Journal como página nociva, claro síntoma de que no le gusta lo que publica.
Carolina
# Carolina
lunes, 09 de mayo de 2011 23:26
Gracias por la traducción Carmen. Estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo, no tengo nada que añadir a lo que ya dige. Mienten por sus propios intereses y es de risa que pretendan que nos lo traguemos, si ninguna de las explicaciones que han dado se puede tragar sin ver las contradicciones y a cual más sonada.
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
lunes, 09 de mayo de 2011 23:35
Por cierto Carmen, la elección de la imágen del artículo ilustra la intromisión de EEUU en la guerra de Cuba, con el hundimiento del Maine como excusa para intervenir en la guerra. Fueron los mismos americanos quienes hundieron su vapor de guerra Mine y culparon a los españoles.

Os copio un artículo de Pedro García Luaces sobre el tema:

1898: La explosión del crucero 'Maine' y la guerra provocada

El 15 de febrero de 1898 el crucero americano Maine explotaba en el puerto de La Habana. Había atracado tres semanas antes en «visita de cortesía», sin más intención que velar por el bienestar de los ciudadanos americanos en Cuba. La isla era en aquel momento un hervidero. El asesinato de Cánovas en el balneario de Santa Águeda, justo cuando parecía haber encontrado una solución para Cuba, dejó el Gobierno en manos del liberal Sagasta y al mundo sin saber cuál era esa solución. Sagasta había hecho oposición a favor de los independentistas y tenía la obligación moral de hacer concesiones. En primer lugar licenció al expeditivo general Weyler. Luego improvisó un gobierno colonial y lo puso en manos de un autonomista. Sin embargo, las medidas no cuajaron, más bien empeoraron la situación. Los autonomistas las consideraban insuficientes y los españolistas se unieron a los disturbios al sentirse abandonados.

Estados Unidos observaba con interés la situación en Cuba. El por entonces poderoso lobby de los azucareros pujaba por la entrada del país en la guerra y financiaba a los dos poderosos magnates mediáticos, Rudolph Hearst y Joseph Pulitzer, para que hicieran del conflicto una cuestión nacional. Los medios hicieron su trabajo compitiendo por la mejor portada sobre la crueldad de los soldados españoles y metiendo por medio a ciudadanos o intereses americanos. Con la llegada al poder del republicano McKinley comenzaron los cruces diplomáticos, echando los americanos en cara que la guerra perjudicaba sus intereses comerciales y respondiendo los españoles que ésta ya habría terminado si Estados Unidos no financiase con armas a los independentistas.

El 15 de febrero a las nueve y cuarenta de la noche, una explosión en la proa terminaba con el vapor de guerra Maine en el fondo de la bahía. En principio, nadie sospechó de un acto de guerra pero allí estaban los medios para sembrar todo tipo de suspicacias. La investigación interna resolvió que se trataba de una mina submarina y atribuyó la «grave responsabilidad» al Gobierno español, encargado de la seguridad del puerto. La comisión española informó a Madrid de que se había tratado de una explosión interna, bien en la sala de máquinas, bien por combustión de la pólvora de los torpedos. Poco importaba, en realidad. El Journal se había descolgado con una foto del impacto, al parecer sacada de un eclipse de sol. Rudolph Hearst iba a conseguir su guerra.


carmen cayuela
# carmen cayuela
martes, 10 de mayo de 2011 0:56
Gracias Esther, me había gustado la imagen pero no me había detenido, excelente elección.

La lista de las intervenciones de " falsa bandera "de los EE.UU es larga, quizás empezaron con la conquista del Oeste, enfrentando a tribus mediante engaños, arrasando poblados y campamentos y dejando pistas falsas, introduciendo el alcohol, despojándolos de sus recursos, forzándolos a abandonar sus tierras hasta exterminarlos, tuvieron un gran campo de experimentación, parece que no fue suficiente, no tuvieron bastante y han extendido esas malas prácticas por todo el Planeta.
Sergio
# Sergio
martes, 10 de mayo de 2011 9:35
Vaya, vaya, vaya, tanto premio Nobel de la paz, tanto yes we can, tanto amor y tanto cambio y resulta que el que le pega un tiro en la cara, lo envuelve en una manta y lo tira al mar como a un perro, es el Presidente Obama, que no Bush.......si es que ya lo dije; el Presidente de los EEUU no es un presdiente coo los europeos. Tiene prefrencias y principios. Y además, aviso a navegantes: Con este gesto, una vez mas EEUU no ha dicho, el que la hace la paga, tarde o temprano, pero la paga, por eso no se negocia con EEUU. Los rehenes se pueden dar por muertos, pero tú, terrorista, también. Política que por otro lado apoyo de todas todas.
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
martes, 10 de mayo de 2011 20:02
De todas maneras, Sergio, lo que aquí estamos diciendo es poner en duda todo lo que supuestamente ha hecho Obama. Incluso podríamos dudar las supuestas acciones terroristas atribuidas a Ben Laden.

Interesante crónica del inicio de la guerra de Cuba, Esther. Solo añadir que el Maine era un crucero viejo, a punto de ir al desguace.
Una jugada más sofisticada la hicieron en la II G.M., dejando en Pearl Harbour los navíos viejos, mientras que los portaaviones no se encontraban allá. Mientras, en el Atlántico Norte, los barcos de guerra americanos atacaban los submarinos alemanes, sin previa declaración de guerra.
Para entrar en la I G.M. también provocaron el hundimiento del Lusitania, donde iban unos pocos ciudadanos americanos, y utilizaron esa excusa para declarar la guerra a las potencias centrales.

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