viernes, 18 de marzo de 2011 9:13
Me ha llegado un correo de una amigadecorazón californiana, con el título "Japón, vale la pena compartirlo." Ahí va:
Querid@s amig@s: este es un e-mail de la amiga de una amiga presente en Japón:
Describe emotivamente la forma en que la gente se está comportando en el curso del desastre. Este tipo de crónica personal tiene más valor que mucho de lo que los medios están informando.
“Hola querida familia y amigos,
Ante todo quiero agradeceros vuestra preocupación. Estoy muy emocionada. También quiero disculparme por un mensaje tan genérico, pero en este momento, parece la mejor forma de que os llegue a todos.
Las cosas aquí en Sendai han sido bastante surrealistas, pero me siento bendita de tener maravillosos amigos que me están ayudando mucho. Como mi cabaña no se merece ya ni ese nombre, estoy ahora en casa de amigos. Compartimos cosas como el agua, el alimento y un calentador de queroseno. Dormimos alineados en una habitación, comemos a la luz de las velas y compartimos historias. Resulta cálido, amistoso y maravilloso.
Durante el día nos ayudamos a limpiar todo el desorden de nuestros hogares. La gente se sienta en sus autos, viendo las noticias en las pantallas de sus navegadores, o se ponen a la fila para beber agua cuando la fuente está abierta.
Si alguno tiene agua corriente en casa, ponen una señal, para que la gente pueda venir a llenar sus diversos recipientes.
Me asombra que no haya ni altercados ni empujones en las filas. La gente mantiene abierta la puerta de su casa, ya que es más seguro cuando se produce un terremoto. La gente dice “Oh, es como en aquellos tiempos en el que todo el mundo ayudaba a todo el mundo.”
Siguen los temblores. Ayer noche tembló durante 15 minutos. Las sirenas son constantes y los helicópteros nos sobrevuelan a menudo.
Anoche tuvimos agua en casa unas pocas horas, y ahora, durante medio dia. La electricidad volvió esa tarde, el gas aún no. Pero todo por áreas. Algunos tienen, otros no. Nadie se ha lavado desde hace días. Nos sentimos guarrillos pero ahora tenemos problemas mucho más importantes. Me encanta este “depilado” de lo no esencial, el vivir completamente en el nivel del instinto, de la intuición, del cariño, de lo que se necesita para sobrevivir, no solo para mi, sino para todo el grupo.
Concurren extraños universos paralelos en las casas trastornadas en diversos sitios, en algunas cuelga la ropa, en otras, banderolas blancas… La gente en las filas del agua y de los alimentos, algunos pasean a sus perros, todo aconteciendo al mismo tiempo…
Otros toques inesperados de belleza son, para empezar, el silencio de la noche. No hay coches, las calles están vacías. Y los cielos nocturnos están salpicados de estrellas, allí donde habitualmente solo podía ver una o dos, pero ahora, el cielo está lleno.
Las montañas de Sendai son sólidas, y con el aire fresco podemos ver sus magníficas siluetas recortadas sobre el cielo
Y los japoneses son maravillosos. Todos los días voy a mi cabaña, y ahora que vuelvo para enviar este e-mail, ya que ha vuelto la electricidad, me he encontrado con agua y comida a la entrada. Ni idea de quien la puso, pero ahí está. Ancianos con sombreros verdes van puerta por puerta para ver si todo está bien. La gente se dirige a los demás, completos desconocidos, para ver si necesitan ayuda. No veo signos de miedo. Resignación, si, pero ni rastro de miedo o pánico.
Nos dicen que podemos esperar réplicas e incluso temblores mayores, durante un mes o más, y sentimos constantes ruidos, temblores, movimientos, rumores. Soy afortunada de vivir en una zona de Sendai algo elevada, algo más sólida que otras, por lo que es mucho mejor que otras zonas. Anoche un amigo de mi marido vino del pais, trayendo agua y comida. De nuevo bendita.
De algún modo, en estos momentos, entiendo desde la experiencia directa que se está dando sin lugar a dudas un enorme paso evolutivo en todo el mundo, justo ahora mismo. Y a medida que experimento los eventos que están transcurriendo en Japón, puedo sentir mi corazón completamente abierto. Mi hermano me preguntaba si me siento empequeñecida por lo que está pasando. No lo estoy. Más bien me siento como parte de algo que está pasando que es mucho mayor que yo misma. Esta ola de renacimiento (mundial) es dura, pero magnífica.
Gracias de nuevo por vuestra preocupación y vuestro Amor.
Con Amor, para todos vosotros.”