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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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Un referéndum que dividió a la clase trabajadora y partió en dos el movimiento sindical italiano, tendrá enormes repercusiones en toda Europa. Los trabajadores de la planta que la FIAT tiene en Turín, aprobaron por un 58% cambios laborales y una sustancial rebaja de derechos y beneficios que sella la sumisión de los trabajadores a un capitalismo feroz bajo la amenaza de trasladar la producción a otro país donde ni siquiera existe algo que se llame derechos laborales. Es la  llamada “vía  Marchionne"  nombre  del  consejero  delegado  de  Fiat, que implica una desregulación  total  y  salvaje. En  unas  posteriores  declaraciones  Marchionne ensalzó  “el  valor" de  los  trabajadores que votaron a  favor  de  la  propuesta. Se  inicia una nueva  era  que  tendrá efectos  en  un  buen  número  de  países  capitalistas. En  efecto  la desregulación  laboral  y  la  flexibilización es  un  corolario  de  la  globalización  y  que  afecta negativamente  a  todos  los    trabajadores. Es  un  drama  que  afecta  a  millones   de personas. El  concepto de trabajo y sus relaciones  con  las  empresas  es  lo  que  la  vía Marchionne   ha  pervertido  dejando  en  nada  la  dignidad  inherente  a  todos  los trabajadores, envileciendo  de  ésa  manera  las  condiciones  de  trabajo  y  dividiendo  a  la clase  obrera  dramáticamente. En  éste  contexto  el  FMI  declara: “Los  gobiernos  europeos deben  lanzarse  con  audacia  a  una  reforma  a  fondo  de  los  mercados  de  trabajo, la flexibilidad  de  éstos  pasa  por  una  reformulación  del  seguro  de  desempleo, del  salario mínimo  legal  y  de  la  legislación  que  protege  el  trabajo”. La  vía  Marchionne  refuerza extraordinariamente  éstos  argumentos  y  va  mas  allá. Los  Marchionne  del  mundo  quieren destruir  el  ordenamiento  del  derecho  laboral  y  para  ello  manipulan  al  movimiento obrero  con  calificativos  como “escollos  de  la  prosperidad  económica"  logrando  fragmentar y  debilitar  aún  más  la  acción  obrera  y  desindicalizar  todo  lo  posible  a  los  trabajadores. Se  trata  en  definitiva  de  domesticar  el  trabajo  como  estrategia, modificando el  concepto que  antes  se  tenía  de  las  relaciones  laborables  hasta  ahora.

Nos  vemos  abocados  a  que  cada  trabajador  negocie "libremente"  el  precio  con  el empresario  sin  ninguna  sujeción  de  topes  mínimos  y  que  el  Estado  intervenga  lo menos posible  en  las  negociaciones  colectivas,  o cuando no,  eliminar  y  restringir  la  acción sindical. Además  de  todo  ello  enmarcado  en  una “flexibilidad  salarial” siempre  a  la  baja.
 
Todas estas transformaciones  de  desregulación   que  estamos  viendo  forma  parte  de  los profundos  cambios  a  los  que  asistimos  atónitos  sin mover  un  músculo. La  nueva  cultura del  trabajo  altera  profundamente  las  condiciones  pactadas  entre  trabajadores  y empresarios  y  la  Vía  Marchionne  muestra  la  vulnerabilidad  y  saqueo  a  la  clase trabajadora  mediante  formas  contractuales  diferentes  que  constituían  una  relativa seguridad  y  derechos  laborales  siendo  abocados  a  unas  nuevas   condiciones  de desigualdad  social  y  exclusión. Pero  no  dejaremos  de  oír "canciones"  a  la  libertad ofrecida  a  los   trabajadores. La   Vía  Marchionne  se   encarga  de  disciplinar  y  someter  a los  trabajadores   sin  otra  opción, alta  rotación, bajos  salarios, altos  riesgos  para  la  salud, jornadas  exhaustas. Todo  ello  enmarcado  en  una  crisis  profunda  que  no  ve  salida  ante el  diluvio  que  se nos viene encima,un  desmoronamiento  que  la  Vía  Marchionne  se encarga  de  apuntalar dramáticamente con un ataque 
sincronizado  para poner de rodillas al  movimiento  obrero.

Sin  embargo  lo  más  duro  está  por  llegar. La  presión  del  capitalismo sobre  las  espaldas de  la  clase  obrera  es  insoportable  mezclado  con  una  crisis  sistémica, hipotecas  que  se llevan  una  parte  decisiva  de  los  ingresos  con  unos  beneficios insultantes  para  banqueros y  empresarios. La  Vía  Marchionne  no  es  más  que  un  capitalismo  salvaje  que  está barriendo  el  mundo, bajo  la  amenaza  de  buscar  lugares  mejores   a  las  empresas  les abren  la  puerta  a  enormes  subsidios  siendo  negados  a  los   trabajadores. Además  de injusto  es  un  absurdo, los  políticos  han  aprobado  esas  leyes  de  desregulación  y  saqueo no  pudiendo  controlarlo. Las  empresas  son  liberadas  de  toda  regulación  de  los gobiernos y de  los  sindicatos.

En  ésta  lucha  titánica  los  ganadores  son más ricos mientras los perdedores  son más pobres si cabe y vemos como asistimos a una terrible subasta por ver quien se recorta más sus derechos. Es un triunfo de los dueños del trabajo amenazando las Vías Marchionne con llevarse por delante los derechos que han configurado nuestro modelo social de décadas. El desafío que tenemos por delante es colosal y si no actuamos ya, la Vía Marchionne se impondrá en toda Europa y el  resto del mundo.

Publicado en: La crisis, Economía
Email del autor: tonimotxo1@hotmail.com

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Comments

Eulalia
# Eulalia
martes, 08 de marzo de 2011 10:08
Germán, gracias por la info aunque pone los pelos de punta, ojalá nuestr@s herman@s italian@s puedan defenderse de este abuso de alguna manera aunque no tiene buena pinta, espero que estos extremos vorazmente capitalistas y antiéticos, a la vista de todos, sirvan al menos para que la gran mayoría de gente se pueda unir en contra de todos estos abusos...quizás es la única esperanza que nos queda, unirnos, informar y estar de acuerdo en luchar contra las injusticias como venimos hablando en este foro....
Esther Ibáñez
# Esther Ibáñez
martes, 08 de marzo de 2011 10:25
Gracias Germán por traernos un ejemplo más que nos recuerda hacia donde nos encaminamos inexorablemente a menos que decidamos reaccionar.
En un entorno de escasez de recursos, la intención del reparto queda muy clara: todo a favor de las grandes corporaciones y del gran capital.

En estos momentos en España se esta hablando seriamente acerca de vincular la productividad a los salarios, es decir, para aumentar la productividad hay que reducir los salarios. Este es otro ejemplo más de caracter inminente. Seremos más productivos, pero cada vez tendremos menos capacidad de compra, más desempleo, más dificultad para pagar las deudas, menos recaudación de impuestos y por lo tanto más dificultad para pagar la deuda pública. Es el pez que se muerde la cola.

Estoy cansada de escuchar como se aplican unas medidas dirigidas a proteger los intereses del gran capital en detrimento de la sociedad en general, que además solo van a funcionar como parches, porque nadie se atreve realmente a tocar las bases de un sistema que ya no funciona: una economía basada en la producción y el consumo. La globalización ha sido la última medida a adoptar en este sistema que ya demostró ser obsoleto, conjuntamente con la especulación financiera.

chus
# chus
martes, 08 de marzo de 2011 13:18
Comprensible el cansancio, Esther.
Se ven en lo que nos cuenta Germán, signos de lo que pasa en Wisconsin, (y en Murcia) y demás señales de la ofensiva de arrastre impulsada por las dinámicas empresa/mercado/finanzas que ya no tienen patria ni estado y configuran el suyo propio supranacional.
A mi siempre se me ocurre la respuesta ingenua: "¿ustedes quieren hacer negocio en este país? ¿ ¿Pero solo vendiendo, desenraizando empresas y tributando en paraísos fiscales? Pues fuera de aquí. Fuera sus productos, no los queremos? Y si quieren, prepárense a pagar impuestos. Supongo que eso implicaría una contraofensiva de bloqueo comercial, que a su vez nos impulsaría a vivir de lo que produjésemos, en última instancia, o a generar un tráfico comercial marginal con otros paises en las mismas condiciones.
Tal parece que los gobiernos de nuestro estado, empezando por el actual, no están por la labor de plantear (al menos para meter miedo, aunque los mercados nos sacudirían) leyes que protejan los intereses de nuestros trabajadores y productores, y sí por la de amparar a nuestros empresarios, creyendo que así se genera empleo y riqueza, y apoyar sus formas de actividad, que en cuanto pueden, en nombre del máximo beneficio para ellos y a los demás que les den, deslocalizan, se van a paraisos fiscales, pagan en negro, explotan chinos o chinizan las explotaciones y todo lo que se les ocurra, con total impunidad. Los actuales gobernantes, tienen miedo: se han quedado como un conejo en la autopista cuando le dan las largas (en cuanto apareció la crisis), y se han movido lo menos posible, para no generar desconfianza, y para que no se vayan las empresas matrices foráneas y la inversión, y cuando han reaccionado, ha sido para combatir ese miedo, ("la paranoia Moody" la llamaría) y mantener tranquila a la fiera del mercado, one more time.
La oposición y presunto favorito para la alternancia, tampoco es que haya hecho mucho más que dar la brasa y generar cayo en el morro, y no han aportado nada más que crítica y algunos aspavientos alucinantes que se alinean más que bien con esta ofensiva que comentamos que con una posible alternativa.
Y cuando se enfrentan las dos alternativas, es como si un almacén de abono natural abriese las ventanas al mediodía de un día de agosto. Y los periódicos, más de lo mismo. Concurren en una complicidad de lo más deplorable y deleznable: para mantener a sus lectores, les dan el tipo de alimento que estos están inclinados a digerir. Muchas de las secciones son ya noticias a la carta, y no se ve que algunas insignes y talentosas plumas que escriben en ellos denuncien este hecho tan patente. Unos más que otros, unos más chabacanos y soeces que otros, unos recurren a la mentira recurrente, a la información manipulada hasta el absurdo, y al insulto, otros más finolis mienten por lo que callan, pero todos contribuyen, cómplices de asaltar, degradar y conducir la poca inteligencia y conciencia democrática que pueda surgir o subsistir. El panorama: una charca de hipopótamos que con su cola aspersora reparten sus heces para marcar territorio. Y que nos den. Y que sigamos comprándoles periódicos con sartenes, DVDs, tazas, cubertería, libracos y enciclopedias, etc., mientras a ellos mismos la ofensiva les empieza a carcomer las estructuras.
Y es esta inteligencia y conciencia democrática la que más está sufriendo cuando es desviada, desde un lado y desde el otro, hacia la confrontación del "tú más", "Gürtel versus EREs", y corruptos que tiñen el mapa de todos los colores sin que surjan reprimendas ejemplarizantes ni compromisos contra la corrupción. Y cuando los hay, cuando se escenifican, asistimos a un atraco a mano armada, a la luz del día, con nocturnidad y alevosía (¿se puede mezclar "nocturnidad" con "a la luz del día"? ¡Pues en este caso sí, Sras y Sres.!) contra la inteligencia y la poca conciencia democrática que queda, que así parece que se diluye en el sálvese el que pueda y aferrarse cada cual a un detrito del naufragio, mientras los demás se ahogan alrededor.
¿Soluciones a este panorama de alternancia de crápulas y plutócratas?
De entrada, dejar de caer en ese juego obsceno y maniqueo al que nos someten. Soltar las amarras de los bandos y las adscripciones y buscar la verdad, y denunciar la injusticia venga de donde venga, y en lugar de luchar unos contra otros, generar una plataforma, al menos mental, de denuncia de la corrupción y de los hábitos antidemocráticos y egoistas, vengan de donde vengan. Lo más precioso que tenemos es un planteamiento democrático, aunque sea en lo ideal, que todos hemos suscrito más o menos. Si eso se desmorona en luchas banderizas y fratricidas, ya sabemos quienes son los que ganan siempre y los que pierden siempre.
Por eso hay que estar dispuestos a abrir los ojos y despertar una conciencia de crítica y autocrítica equilibradas, de salirse del rebaño en el que nos metemos, de ser capaces de ver que todo necesita una reforma racional y un reciclaje, desde los sindicatos hasta los mercados financieros, y lo que es más difícil, tratando de no alimentar esta denuncia con odios o revanchas, con amargura acumulada que nos cae encima sobre nuestras cabezas y nuestros sistemas sicológicos e inmunitarios con resultados muy negativos. Y poner la atención en la renovación, en los nuevos medios, en los nuevos planteamientos, que surgen o que puedan surgir, en los nuevos modelos que aparezcan o se generen, porque si no, cualquier conflicto, a su fin, acaba decantando y precipitando las energías en los modelos antiguos, si no hay nuevos.
Es hora de salir de la charca y de los rebaños de hipopótamos y aspirar a un baño de renovación y de libertad de nuestras aspiraciones, creencias y adscripciones. Esa libertad también da ejemplo.
Abrazos luminosos
Chus
Eulalia
# Eulalia
martes, 08 de marzo de 2011 14:16
Sí señor Chus fantástico análisis, gracias, de la realidad hipopotámica que nos envuelve en charcos de porquería y que a la vez da espacio para que aparezcan las soluciones que propones, desmarcase y priorizar dentro de la crítica y la autocrítica, la atención constante a las sutiles trampas del día a día y la unión pacífica por lo que todos queremos, una sociedad más justa.
Si no se estuviese dando la posibilidad de ver la mierda que salpica a todos los niveles, no habría la opción de unirnos todos por lo mismo, que es donde estamos ahora, acercando posturas y aceptando la opinión de cada uno, que nos nutre, pues la visión de uno, junto con la de los demás, es más potente...eso sí, desespera y cansa pelar siempre en la misma línea y no ver resultados, quizás por nuestra impaciencia, por nuestra falta de recursos a la hora de mirar nuestras heridas...y actuar desde ahí, no desde el miedo y la desesperación....que como bien dices, Chus, solo hace que se pongan parches y más parches sin tener la posibilidad de transcender el sistema, que es lo que viene...
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
martes, 08 de marzo de 2011 17:13
¿Buscais un grupo organizado para protestar por todo lo que está pasando?

MIRAD ESTE ENLACE:

http://malestar.org/
German  Pinto
# German Pinto
martes, 08 de marzo de 2011 18:40
Los trabajadores saqueados ,todos más empobrecidos y "el libre mercado" engordando sus ingentes beneficios(record en 2010) y aqui todos quietos!!
Sergio
# Sergio
jueves, 10 de marzo de 2011 11:50
Despido libre, fuera sindicatos, fomentar la contratación laboral a cambio de menos impuestos para la sociedad, prestación por desempleo a un año y el que deje de pagar a un trabajador, que la nómina no abonada tenga título ejecutivo e inmediato. Seguro habría menos desempleo. Unos, mas atentos, los otros, mas respetuosos. Y no me gusta lo de "trabajadores" como clase social, es un poco denigrante. Somos personas, con nuestra individualidad y nuestras circunstancias, no un grupo de iguales.

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