martes, 08 de marzo de 2011 13:18
Comprensible el cansancio, Esther.
Se ven en lo que nos cuenta Germán, signos de lo que pasa en Wisconsin, (y en Murcia) y demás señales de la ofensiva de arrastre impulsada por las dinámicas empresa/mercado/finanzas que ya no tienen patria ni estado y configuran el suyo propio supranacional.
A mi siempre se me ocurre la respuesta ingenua: "¿ustedes quieren hacer negocio en este país? ¿ ¿Pero solo vendiendo, desenraizando empresas y tributando en paraísos fiscales? Pues fuera de aquí. Fuera sus productos, no los queremos? Y si quieren, prepárense a pagar impuestos. Supongo que eso implicaría una contraofensiva de bloqueo comercial, que a su vez nos impulsaría a vivir de lo que produjésemos, en última instancia, o a generar un tráfico comercial marginal con otros paises en las mismas condiciones.
Tal parece que los gobiernos de nuestro estado, empezando por el actual, no están por la labor de plantear (al menos para meter miedo, aunque los mercados nos sacudirían) leyes que protejan los intereses de nuestros trabajadores y productores, y sí por la de amparar a nuestros empresarios, creyendo que así se genera empleo y riqueza, y apoyar sus formas de actividad, que en cuanto pueden, en nombre del máximo beneficio para ellos y a los demás que les den, deslocalizan, se van a paraisos fiscales, pagan en negro, explotan chinos o chinizan las explotaciones y todo lo que se les ocurra, con total impunidad. Los actuales gobernantes, tienen miedo: se han quedado como un conejo en la autopista cuando le dan las largas (en cuanto apareció la crisis), y se han movido lo menos posible, para no generar desconfianza, y para que no se vayan las empresas matrices foráneas y la inversión, y cuando han reaccionado, ha sido para combatir ese miedo, ("la paranoia Moody" la llamaría) y mantener tranquila a la fiera del mercado, one more time.
La oposición y presunto favorito para la alternancia, tampoco es que haya hecho mucho más que dar la brasa y generar cayo en el morro, y no han aportado nada más que crítica y algunos aspavientos alucinantes que se alinean más que bien con esta ofensiva que comentamos que con una posible alternativa.
Y cuando se enfrentan las dos alternativas, es como si un almacén de abono natural abriese las ventanas al mediodía de un día de agosto. Y los periódicos, más de lo mismo. Concurren en una complicidad de lo más deplorable y deleznable: para mantener a sus lectores, les dan el tipo de alimento que estos están inclinados a digerir. Muchas de las secciones son ya noticias a la carta, y no se ve que algunas insignes y talentosas plumas que escriben en ellos denuncien este hecho tan patente. Unos más que otros, unos más chabacanos y soeces que otros, unos recurren a la mentira recurrente, a la información manipulada hasta el absurdo, y al insulto, otros más finolis mienten por lo que callan, pero todos contribuyen, cómplices de asaltar, degradar y conducir la poca inteligencia y conciencia democrática que pueda surgir o subsistir. El panorama: una charca de hipopótamos que con su cola aspersora reparten sus heces para marcar territorio. Y que nos den. Y que sigamos comprándoles periódicos con sartenes, DVDs, tazas, cubertería, libracos y enciclopedias, etc., mientras a ellos mismos la ofensiva les empieza a carcomer las estructuras.
Y es esta inteligencia y conciencia democrática la que más está sufriendo cuando es desviada, desde un lado y desde el otro, hacia la confrontación del "tú más", "Gürtel versus EREs", y corruptos que tiñen el mapa de todos los colores sin que surjan reprimendas ejemplarizantes ni compromisos contra la corrupción. Y cuando los hay, cuando se escenifican, asistimos a un atraco a mano armada, a la luz del día, con nocturnidad y alevosía (¿se puede mezclar "nocturnidad" con "a la luz del día"? ¡Pues en este caso sí, Sras y Sres.!) contra la inteligencia y la poca conciencia democrática que queda, que así parece que se diluye en el sálvese el que pueda y aferrarse cada cual a un detrito del naufragio, mientras los demás se ahogan alrededor.
¿Soluciones a este panorama de alternancia de crápulas y plutócratas?
De entrada, dejar de caer en ese juego obsceno y maniqueo al que nos someten. Soltar las amarras de los bandos y las adscripciones y buscar la verdad, y denunciar la injusticia venga de donde venga, y en lugar de luchar unos contra otros, generar una plataforma, al menos mental, de denuncia de la corrupción y de los hábitos antidemocráticos y egoistas, vengan de donde vengan. Lo más precioso que tenemos es un planteamiento democrático, aunque sea en lo ideal, que todos hemos suscrito más o menos. Si eso se desmorona en luchas banderizas y fratricidas, ya sabemos quienes son los que ganan siempre y los que pierden siempre.
Por eso hay que estar dispuestos a abrir los ojos y despertar una conciencia de crítica y autocrítica equilibradas, de salirse del rebaño en el que nos metemos, de ser capaces de ver que todo necesita una reforma racional y un reciclaje, desde los sindicatos hasta los mercados financieros, y lo que es más difícil, tratando de no alimentar esta denuncia con odios o revanchas, con amargura acumulada que nos cae encima sobre nuestras cabezas y nuestros sistemas sicológicos e inmunitarios con resultados muy negativos. Y poner la atención en la renovación, en los nuevos medios, en los nuevos planteamientos, que surgen o que puedan surgir, en los nuevos modelos que aparezcan o se generen, porque si no, cualquier conflicto, a su fin, acaba decantando y precipitando las energías en los modelos antiguos, si no hay nuevos.
Es hora de salir de la charca y de los rebaños de hipopótamos y aspirar a un baño de renovación y de libertad de nuestras aspiraciones, creencias y adscripciones. Esa libertad también da ejemplo.
Abrazos luminosos
Chus