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Carlos Sánchez posted on octubre 18, 2010 05:00 

A pesar de que todos los análisis posibles de esta crisis que empezó en el 2007 ya se han hecho, es bueno recordar las claves de este desaguisado mundial porque sus efectos continúan notándose durante los próximos años. Mantener fresco el recuerdo de cómo y porqué empezó todo puede que nos ayude a encontrar nuevas formas de adaptarnos a la nueva realidad.
Podemos decir que todo empezó en septiembre de 2007 cuando el banco británico Northern Rock fue intervenido por problemas de liquidez. A partir de ese momento hay una reacción en cadena: El Bear Searns, el Countrywide Financial, IndyMac Bancorp, Fannie Mae, Freddy Mac, Lehman Brothers, CDS AIG, Washington Mutual, Aliance & Leicester, Halifax Bank of Scotland, ABN Amro, Fortis Bank, Bradford & Bingley, Hypo Real Estate Bank, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir son las entidades financieras que van cayendo, una tras otra. Siendo intervenidas algunas, otras absorbidas, otras declaradas en quiebra, algunas de ellas costando a sus respectivos gobiernos cantidades aberrantes de dinero. Incluso algunas de ellas acuden a una barra libre de liquidez ofrecida por la FED que aprovechan para hacer negocio rápido con la compra de futuros, causando un incremento de los precios de mercado de materias primas y agravando todavía más la crisis mundial. El Gobierno español se ve obligado a apadrinar un proceso de reestructuración del sector de las cajas de ahorro por el que ya ha desembolsado 6.750 millones de euros con cargo a los Presupuestos Generales de Estado, dotados a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El 23 de julio pasado, la Comisión Europea aprobaba la prórroga del régimen español de recapitalización de entidades de crédito hasta el 31 de diciembre del corriente.
Esta crisis ha dejado al desnudo muchas patologías que nuestro enfermo sistema venía incubando. No es casual que las crisis inmobiliarias hayan tenido tanto que ver en esta crisis -hipotecas subprime americanas y burbujas inmobiliarias española y británica-, como también lo han tenido los productos estructurados y derivados financieros. Otra realidad que se nos había sido ocultada queda al descubierto tras la ayuda económica de urgencia que Europa tuvo que prestar a Grecia gracias a la denuncia que hizo pública el europarlamentario Daniel Cohn-Bendit: “estamos obligando a Grecia a que reforme su sistema de pensiones sin darle el tiempo necesario para que encuentre una solución consensuada (..) y ahora queremos ganar dinero a costa de los griegos, porque de eso se trata: a nosotros nos prestan el dinero al 1,5% o al 3% y nosotros se lo vamos a prestar a los griegos a 5% o al 6% (…). Creemos un Fondo Monetario Europeo que ponga fin a la especulación (…). ¡Se trata de personas, no debe decidir sólo el dinero! (…). Y, finalmente, existe otra manera de prestar ayuda a los presupuestos de Grecia: fomentar el desarme de la región. Una iniciativa política para el desarme entre Grecia y Turquía. En los últimos meses Francia le ha vendido seis fragatas a Grecia por 2.500 millones de euros, helicópteros por 400 millones, 10 Rafale de combate por 100 millones cada uno, y Alemania le ha vendido a Grecia 6 submarinos por otros 1.000 millones de euros.”
Todas esas patologías tienen un denominador común: la deuda. El endeudamiento como paradigma de una economía que debía crecer al precio que fuera, agotando los recursos de las generaciones venideras si era preciso. Los ciudadanos se endeudaron para irse de vacaciones, comprarse una casa o un coche, los políticos endeudaron su Estado, sus comunidades autónomas o regiones y sus municipios para cumplir con sus promesas electorales, los inversores apalancaron sus inversiones entre un 60% y un 85% para ver multiplicadas sus tasas de retorno, nuestros empresarios se endeudaron comprando la nave industrial en donde llevaban a cabo su actividad económica porque si no lo hacían los bancos no les prestaban dinero, y los bancos se endeudaron para hacer frente a toda la demanda. Luego, una crisis de confianza retraería los créditos internacionales interbancarios provocando una gran reacción en cadena que transformó la deuda en nuestra espada de Damocles.
Nos va a tocar ahora asumir sacrificios “kármicos” enormes si no queremos que las próximas generaciones acaben asfixiadas como una gran parte de los países subdesarrollados que tienen en su deuda el mayor lastre para su desarrollo. Nos enfrentamos a la amenaza, por parte de nuestros acreedores, de incrementar el precio de nuestra deuda mientras tenemos que reducir nuestro déficit a los límites permitidos por la UE (3%). Los países más afectados por este déficit son Portugal (9,2%), España (11,2%), Reino Unido (11,5%), Grecia (13,6%) e Irlanda (14,3%). Quizás, nuestra constitución debería limitar el nivel de endeudamiento máximo por legislatura o mandato para impedir que un político utilice la inversión pública desmedida como arma para seguir ganando elecciones.
En el tintero quedarán, para que la historia lo juzgue, la segunda guerra contra Irak, las inversiones infames en armamento como las realizadas por Grecia, las inversiones difíciles de argumentar como el aeropuerto de Ciudad Real, los km de alta velocidad ferroviaria (según el PEIT aprobado en 2005, España será el país de la UE con más km de vías de alta velocidad en el 2020), la extraordinaria masa de propietarios hipotecados de España (muy superior a la media europea), el enriquecimiento rápido a través de la especulación financiera, por citar algunos de los usos y costumbres que han entregado las llaves de nuestra soberanía a los tiburones financieros. Aquella fiebre consumista en la que hemos vivido nos ha hecho prisioneros de nuestra deuda y nuestro déficit dejando sin financiación a muchas empresas que han tenido que cerrar -ya han cerrado más de un millón de pymes en España desde el inicio de la crisis- por no poder encontrar financiación para su circulante ni hacer frente a sus impagos, y va a justificar el mayor recorte social de nuestra historia para financiar un déficit presupuestario que pone de relieve un Estado extraordinariamente pesado con respecto a sus ingresos. Ante todo este estado de cosas, las tesis del decrecimiento adquieren una fuerza muy notable. Ahora, nos guste o no, nos tocará decrecer. Afrontemos esta realidad sin miedo y con creatividad. Vayamos recuperando las llaves de nuestra soberanía individual y colectiva con un consumo responsable y consciente. Utilicemos el dinero como la poderosísima herramienta de cambio que puede llegar a ser. Adaptar nuestra vida a un ritmo menor, sin deudas, será vivir una vida sin grilletes, con verdadera libertad e independencia.
Publicado en: Economía
Email del autor: carles_sp@yahoo.es
lunes, 18 de octubre de 2010 7:49
Más claro es imposible Carlos,ésta crisis es sistémica porque sus consecuencias son sistémicas también.La posibilidad de una insolvencia generalizada paralizó el sistema bancario mundial.En España en particular el problema más gordo es la deuda privada.Las cajas de ahorro son dinusaurios anclados en cuasi un sistema feudal.Conforme se deterioaba el sector inmobiliario,el Estado tenía que asumir más costes de intervenir en cajas quebradas.Con una caída brutal de ingresos fiscales,incrementos de subsidios por desempleo,la deuda de las familias,todo ello es un desafío enorme para la economia española,que todavía y para mucho tiempo no levantará cabeza,pero sus consecuencias todos las sufriremos,aunque unos menos y la mayoría todo.

lunes, 18 de octubre de 2010 9:33
Muchas gracias Carlos por refrescar y consolidar. A mi me viene bien. Por otro lado, nosotros en casa ya seguimos tu consejo desde hace tiempo, y no nos pasamos de ritmo, y no nos va mal... Aunque eso no cambia para que tengamos que pagar el pato también. Mi primo el gañán, me preguntó el otro día... "Y tóas esas perras que hay que darle a los bancos para rescatales... Por cierto, ¿qué les tienen? ¿secuestraos? ¿no será al revés?... ¿Por qué no nos las reparten (6750 millones entre 40 millones son 168,75 millones por español, más de 500 por familia) y ya las gastaremos nosotros en disfrutar de la vida y en la jubilación y en ahorrillos pa los nietos... ¡Y así va mejor la enconomía! Y yo le tuve que contestar... "Pero hombre... ¿Y quién iba a trabajar para nosotros y a vendernos todo lo que nos íbamos a gastar, si estamos todos de vacaciones como los jeques petroleros?" El me contestó... "Ya, y to ese dinero del rescate ¿De dónde lo sacan? ¿Dónde lo tienen guardao?" "No lo sacan de ningún sitio, lo que hacen es pedirlo a crédito para todos, (como si comprases un tractor nuevo, pero sin tractor) que nos lo van a descontar de ahora en adelante todos los meses" Le contesté, empezando a sentirme acorralado. "Uf... NO lo veo claro de dónde sale y a donde va el dinero... Pero entonces... ¿Voy a tener que pagar yo las deudas de mi vecino? ¿Y los de los bancos, también se van a bajar el sueldo, a esos también les descuentan?" Me contestó... Así que tuve que cambiar de tema y nos fuimos al bar a tomar unas cañas y a hablar de Mourinho.

lunes, 18 de octubre de 2010 11:15
Gracias por este artículo Carlos, como siempre claro como el agua y aunque el panorama sea feo, siempre muestras la esperanza en que todo esto mejore y las ganas de que el cambio sea positivo y eso me gusta mucho de tus artículos. Eso es lo que yo veo que vamos a tener que decrecer sí o sí, así que creo que de lo que se trata es de tomar las riendas de ese decrecimiento, es decir hacerlo con consciencia, a nuestra manera, desde los ciudadanos, creando dinámicas de cooperación en distintos ámbitos y a distintos niveles, siendo muy creativos y no dejar que el decrecimiento venga impuesto por la caída del sistema. Es decir que no sea un decrecimiento hecho de miseria y trsiteza infinita sino un decrecimiento que aunque para muchos implique empobrecimiento (porque igual no se puede ir de vacaciones a vaya-usted-a-saber-dónde, no se puede tener un coche supermegaguay o cambiarse el móvil cada seis meses y un larguísimo etc.), no sea más que un cambio en nuetra manera de vivir que no es necesariamente negativo. Lamento, para aquellos que pensaban que el derroche podía ser un modo de vida sin fecha de caducidad, que las cosas cambiarán a la fuerza y de todos nosotros depende que tomen las nuevas formas que mucha gente anhela, anhelamos, en las que las personas sean lo primero y el dinero sea solamente una herramienta y dónde las ciudades (punto importantísimo para esa tranformación) se tranformen en lugares donde la cultura, la comunicación, la cooperación, el intercambio a nivel ciudadano, los nuevos modelos energéticos, las edificaciones sostenibles y ecológicas, etc., sean una realidad cotidiana. Y lo que más deseo en esta vida es que llegue el día en que la gente comprenda que no debemos convertir el dinero en algo necesario para poder comer...

lunes, 18 de octubre de 2010 11:44
Gracias por el resumen Carlos, que siempre es necesario. Me gustaría puntualizar algunas cosas: El inicio de la crisis está claro que es en 2007, pero el origen está en la desregulación del sector financiero que se ha producido en todo el mundo desde los años 80 Citas 6.750 millones de euros que ha habido que poner a disposición de las cajas, pero no se mencionan los 50.000 millones de euros aprobados en octubre de 2008 para el rescate financiero de los bancos, con cargo a la deuda del tesoro público, y que en la práctica ha sido una maniobra de transformación de la deuda privada en deuda pública (aquí un video ilustrativo de Attac: http://vimeo.com/15248048) Creo que vale la pena cuestionar este proceder. Hasta este momento yo pensaba que si un gobierno absorve la deuda de una empresa eso es una nacionalización y el control de la empresa pasa a manos del gobierno. Parece que aqui la cosa ha ido al reves y ha sido la empresa la que ha sometido al gobierno Lo que queda de todo esto según yo lo veo es una importante pérdida de soberania de los ciudadanos sobre el estado, un importante recorte de derechos y libertades reconocidos institucionalmente, pero al mismo tiempo un paulatino aumento de la conciencia y por lo tanto de la libertad individual, que es algo que está fuera de control del estado y es la tierra fertil para la transformación más importante. Un abrazo

lunes, 18 de octubre de 2010 11:48
Mi más sincero agradecimiento por tu articulo Carlos. "Al pan, pan y al vino, vino." Gracias porque son datos concretos que cuesta encontrar, aun más sintetizar de manera que se entiendan. Quiero decir para que los entienda yo. Estoy de acuerdo contigo que paradojicamente y más que nunca la libertad se gana "soltando". Y como ilustración ahí va una historia que me contaron ya hace años y ha sido un referente en muchas ocasiones. "Dicen que los cazadores de monos utilizan como trampa una calabaza ahuecada atada con una cuerda a un árbol. Al fondo de la calabaza colocan una chuchería. El mono atraido llega, mete la mano, agarra el cebo, cierra el puño y tira para salir. PERO el agujero de entrada y salida sólo deja pasar la mano abierta. El mono no quiere soltar el objeto de su deseo, tira, da brincos, trata de liberarse pero no abre el puño ni suelta la presa, única forma de quedar libre. Los cazadores horas despues pasan por las trampas y recogen sin dificultad monos agotados y confundidos aferrados "voluntariamente" a lo que les sentencia." Un fuerte abrazo,

lunes, 18 de octubre de 2010 11:49
Gracias chicos, si Chus, el fútbol es un gran analgésico, por no decir anestesiante. Halegado la hora de decrecer, de liberarnos, poco a poco, de la tiranía del dinero, de la carga de la deuda, de recuperar nuestra soberanía y libertad individuales, para vivir un vida sin letras que pagar. Ha llegado el momento para dejar de quejarnos y para comenzar a ser los autores reales de nuestra propia historia, escribiendo el guión de nuestras vidas sin que nadie, al otro lado del Atlántico, nos escriba ni un sólo párrafo de una historia que no ha estado mal pero que tiene que ser mucho mejor, la mía, la que yo escribiría en mis sueños. Y ha llegado la hora para no tener que esperar a la jubilación para hacer aquello que deseé toda la vida. Ha llegado la hora, por fin, de mirar el dinero sin deseo, tan sólo como una herramienta más de todas cuantas dispongo para ser feliz. Para caminar mi camino en paz conmigo mismo. Y, en ese camino, el dinero no va a jugar un espacio importante ni central. Me prometo recuperar mi libertad y mi soberanía para que nunca más mis decisiones queden condicionadas por el dinero ni por mis deudas. Tampoco voy a señalar a nadie como culpable de mis fracasos ni de mis errores. Y cuando tome mis decisiones, las tomaré asumiendo todas las consecuencias.
lunes, 18 de octubre de 2010 11:52
Tal vez se pudiera decir más, querido Carles, ... pero seguro que "no" mejor! Gracias y Enhorabuena por tu lucidez y buenísima expresión!
lunes, 18 de octubre de 2010 11:53
Bravísimo Carlos, en este último comentaro lo has bordado ;)
lunes, 18 de octubre de 2010 12:33
Se tiene que ir hacia otro modelo de crecimiento que no devore a las personas,llámese deuda,consumismo feroz,desempleo masivo,empobrecimiento general,lo que pasa es que el sistema montado es así,y como fiera acorralada hará mucho daño antes de morir.El lema de las huelgas francesas es"no quiero vivir peor que mis padres",hacia éso nos dirigimos desgraciadamente.
lunes, 18 de octubre de 2010 12:44
En nuestra cultura materialista y hedonista la palabra decrecimiento es vista de modo negativo porque se cree que es una perdida de bienestar,cuando es todo lo contrario pues es respetar la naturaleza ni destruir el planeta como hasta ahora y que son fuentes de riqueza si las respetamos y cuidamos.

lunes, 18 de octubre de 2010 13:02
Gracias, Carlos. Lo dicho, hay que insistir, hacer didáctica, pa que cunda algo... Gracias. Ya el título lo dice todo. Y ahí está mi dilema... Yo, como much@s, jamás he considerado el dinero otra cosa que una herramienta, hélas, a menudo para el ejercicio y disfrute de una cierta libertad: no ansiarlo, te hace libre; tener lo necesario para costearte ciertas cosas, amen de permitirte hacerlas, te hace libre... No desear, renunciar, ajustar ciertas otras, te hace libre... Hace tiempo que esa cuestión ética planea, está en el aire de este blog. Bien, ese no es el dilema... Tengo absoluta confianza, cada vez somos más los que estamos en esa onda de conciencia, y la carestía que vivimos y que no hará sino aumentar, el ajustarse el cinturón (NO SÓLO ECONÓMICO, NOOO!) no hará si no incrementar el número de l@s que han de sumarse a ese carro, que así incrementará su fuerza y capacidad creativa, de cooperación... El dilema, la cosa, la difíssil vaina, compais, está en ¿qué hacer, cómo hacer? para que la clase política TODA entre en esa ola, se con-mueva y actúe!!! Cómo hacer para liberarnos en tanto que cuerpo social de unas cadenas que, perversísimamente, se nos pide que contribuyamos a reforzar... ¿Cómo, desde dónde? crear formas que incidan , creen, operen ese cambio en los pre-supuestos estatales? Se está moviendo algo, estamos más cerca que hace 10 años si... Pero me temo, hay que darle mucho fuelle, y en serio, con seriedad a ese fuego...: releer pensamiento anarquista --del bueno, no de pacotilla o banalizado, que ell@s son quienes han dado vueltas y revueltas a los mecanismos de poder--; ... sacar el conocimiento serio, fundado --y no como imagen de marca o venta de una nueva ideología-- a las calles: poner a disposición de la gente esa herramienta (como acá "divulgamos" razonamiento, debate), con seriedad, compromiso, contundencia y... sin factura ni recibo de tipo alguno (más que el deseo, la obligación --si, obligación-- de compartir, divulgar información y conocimiento y formar --dar forma-- ciudadan@s razonadores (pensantes) En ese sentido, saber, conocer bien cómo están las cosas, con datos en la mano, ayuda a desentrañar mentiras o simplemente a leer... De momento, es lo mejor que podems hacer... Gracias pues.

lunes, 18 de octubre de 2010 13:57
Tienes toda la razón Pere. Toda la regulación que se diseñó para evitar los desmanes de la especulación financiera tras el crack del 29, la administración Bush la deshizo, con las consecuencias conocidas. También tienes razón en cuanto a la operación de transformación de la deuda privada bancaria en deuda pública. Este hecho pone de manifiesto la relación de vasallaje entre el Estado y sus políticos con el lobby bancario. Vuelve a ser la deuda la que maniata a los gobernantes. Quizás esta deuda sea la contraída (y condonada) para financiar partidos políticos y campañas electorales. No creo que ande equivocado. Tampoco he comentado los 2.250 millones provenientes del fondo de garantía bancario, que eleva esos 6.750 millones de euros a 9.000 millones, que es lo que ha costado, hasta el momento, el proceso de recapitalzación española de entidades de crédito, financiado por el FROB. La imagen con que Lola nos ha ilustrado me ha parecido preciosa, tanto, que la he copiado (citando la fuente) en los comentarios de mi publicación en el feisbuc. Gracias Lola, Carolina y Fran por vuestras amables palabras. Como muy bien dices, Germán, ahora, las próximas generaciones pedirán explicaciones a las que vivieron "en jauja". Y así es, como bien apuntas, el decrecimiento, lejos de ser un sacrificio, será una forma de recuperar muchos valores abandonados en el camino para reaprender nuevas formas de vivir en armonía. María, ya sé que mi artículo no te enseña nada nuevo. Te conozco bien y eres una fuente de inspiración para mi. Un abrazo muy grande.
lunes, 18 de octubre de 2010 14:01
La crisis, Carlos, muy definida por tí, en el caso de España ha tenido otra colateral, que nada ayuda a la respuesta por todos, o casi todos, deseada. Esta crisis Nacional se llama GÜRTEL !!!!!!! y la intervención tardía y penosa de la Judicatura.

lunes, 18 de octubre de 2010 14:06
Amigo Carlos, Tu escrito es muy válido pero no cubre toda la problemática que tenemos en España. La deuda es posiblemente el peor problema pero hay otros que también debemos mencionar. En mi lucha con la Administración Española, he tenido que acudir a ver la problemática existente con nuestra productividad. A continuación os traslado lo que le he pasado a la Directora de la Administración 28/26 de la TGSS, la cual me ha contestado mencionando cuatro artículos de una Ley para no dar respuesta a siete preguntas que le hacía en un anterior escrito. Esta es la situación en la que nos encontramos: ESPAÑA, A LA COLA DE EUROPA EN PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD “…El documento compara la dinámica del PIB con la dinámica del factor trabajo, en el que confluyen los tres factores que determinan la productividad: número de ocupados, horas trabajadas y costes por hora.” http://www.cotizalia.com/cache/2009/01/29/noticias_67_espana_europa_productividad_competitividad.html LA DRAMÁTICA SITUACIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD ESPAÑOLA 31 ago 2009 http://todoproductividad.blogspot.com/2009/08/la-dramatica-situacion-de-la.html Como posiblemente no salga la imagen, os recomiendo que entréis en ese último enlace y que lo contempléis. Da escalofrío ver nuestra situación, comparada con los otros 25 países de la UE, EE.UU. y Japón. Creo que tenemos un problema muy serio dentro de las Administraciones Españolas y dentro de nuestras empresas, que va a ser muy difícil de resolver. Friendly greetings, Edward Martin, Angloandalú

lunes, 18 de octubre de 2010 14:24
Querido Eduardo, nuestro nivel de competitividad no es de los últimos por culpa de los salarios o de la rigidez laboral. NADA más lejos de la realidad. Somos el país de Europa con mayor precariedad laboral. Y ese sí que pueda ser uno de los factores de baja competitividad. Pero aún hay más variables explicativas directas de esta baja competitividad: el bajo nivel de innovación empresarial, causado por un bajo nivel de inversión empresarial en I+D, y un colectivo empresarial que se ha visto obligado a crear, en paralelo a sus sociedades mercantiles, un universo de sociedades patrimoniales en el que colocar sus propiedades inmobiliarias. ¿Porqué? pues porque nuestra banca no concedía financiación sin que hubiera una garantía hipotecaria de por medio. Así que todos los pequeños y medianos empresarios (un 85% del PIB) han dilapidado recursos en bienes inmobiliarios sin poderlos destinar, por tanto, a formación, I+D, mejora de procesos, internacionalización. Créeme que sé de lo que hablo. No en vano, me he dedicado quince años de mi vida a asesorar operaciones de desarrollo inmobiliario a empresarios. Este es un drama de magnitudes colosales, máxime cuando esos activos inmobiliarios han caído de valor, como es el caso actual. Pero, aunque esto no hubiera ocurrido, Eduardo, nunca un fabricante de calzado, por poner un ejemplo, construirá y mantendrá un activo inmobiliario con criterios de inversores especializados sofisticados, así que la pérdida de valor está garantizada a largo plazo. El último punto sobre el que me gustaría detenerme es sobre la capacitación del empresariado español, que teniendo a grandes figuras, también tiene a grandes desastres (me viene a la mente Díaz Ferran, que, por cierto, es el presidente de la CEOE). Tener a trabajadores con sueldos miserables no permitirá a las empresas mejorar el nivel de compromiso de sus empleados con los objetvos de la empresa, y mucho menos logrará edificar esa tan soñada como ausente alma que marca la diferencia entre una empresa líder y una mediocre.
lunes, 18 de octubre de 2010 14:37
Me parece estupendo todo lo que dices. Yo lo único que deseaba trasladar es la problemática. Que no sólo existe un problema de deuda. Como este foro va sobre la deuda no me ha parecido oportuno profundizar en ese otro problema de la productividad. No estoy en desacuerdo contigo, pero faltan muchos otros aspectos bajo mi punto de vista. Entre ellos que tenemos un ratio de funcioNADArios mucho mayor que los países mencionados. Que nuestros jóvenes universitarios sueñan con llegar a ser funcioNADArios, en lugar de emprendedores, como en la mayoría de esos países. Etc., Etc. Friendly greetings, Edward Martin, Angloandalú
lunes, 18 de octubre de 2010 14:42
Estoy totalmente de acuerdo contigo Eduardo. Necesitamos una sociedad mucho más aficionada al riesgo y a la aventura de crear empresas y menos funcionarios. Muchos menos. No me cabe ninguna duda. Y no lo tenemos fácil porque la última encuesta que se publicó sobre las vocaciones de los universitarios de último año de carrera reveló que más de un 60% quería ser funcionario. Tenemos un problema de base muy gordo. Es cierto.
lunes, 18 de octubre de 2010 14:51
En cuanto al comentario de Cascorro, diré que no sólo está Gurtel, todos los partidos tienen cosas que esconder. Ahora se me ocurre es caso del Ayuntamiento de Sant Adrià del Besós (PSC) o el caso Palau de la Música (CIU). Pero no son crisis paralelas. En mi opinión, nacen de la misma patología, la de ganar dinero rápido, la de financiar los altos gastos de los partidos políticos y sus campañas electorales, la de tener que buscar financiación porque la que llega del estado a los municipios es insuficiente y llega tarde, etc . La enfermedad se manifiesta de diversas formas. Si tienes fiebre, tos, mucha mucosidad, te duele todo el cuerpo y te duele la cabeza, muy probablemente tengas una gripe.

lunes, 18 de octubre de 2010 15:22
Gracias Carles! Pones el ojo justo al centro del problema. No se cuanto hace el sistema en España por incentivar o desincentivar la deuda de las personas, pero aquí es vergonzoso. Basta ir al supermercado, a la farmacia o cualquier tienda, o simplemente prender el televisor. Parece que todo se trata acerca de convencernos de que no estamos bien. Que nos faltan cosas para estar mejor. Ese es el paso uno. Una vez infiltrada esa idea, (asunto fácil de hacer en un país en que las diferencias son abismales), viene el paso dos, que es la aproximación a la cosa que nos hará felices, que luce aún mas atractiva bajo un gran cartel que dice el precio con números muy grandes, tan grandes que casi no se lee que es el valor de la cuota, o el precio al comprar a crédito, o el de la segunda unidad. Es triste ver como la gente sucumbe al sistema y se llena de tarjetas, como ignorando que son eslabones de las cadenas que ilustran tu artículo. Yo soy cliente en el supermercado de mi barrio y veo todos los días los esfuerzos (y la inversión) que éste hace por atraerme a sus filas. Mi vida sería tanto mejor con esa bendita tarjeta. Pero hace rato que me volví un parásito del sistema y lejos de caer en trampas nuevas, hago lo posible por deshacerme de las antiguas. ¡¡No quiero que me vendan más futuro!! Déjenme recuperar mi presente.
lunes, 18 de octubre de 2010 17:37
El grado de podredumbre e idiotez es tal que,cómo se puede consentir que los que han arruinado la economía mundial,llevado a la ruina a millones de personas,destruido oceános(british pettroleum) y aquí nadie ni gobiernos ni sociedad hagan nada?Tal es el grado de manipulación a escala global que todo quede igual que cuando empezó solo que unos sinverguenzas se vayan de rositas y la mayoría perpleja cuando nó más pobre e idiotizada y los gobiernos puestos de rodillas.

lunes, 18 de octubre de 2010 19:21
Interesante exposición, Carlos. Va bien refrescar la memoria. Igualmente interesante la solución para que no vuelva a pillarnos el toro: Vivir de acuerdo a nuestras posibilidades, y desarrollarnos interiormente, para ser felices, que es lo que todos queremos en definitiva. La felicidad depende de unas cuestiones objetivas (es dificil que alguien sea feliz si toda su familia pasa hambre) y unas subjetivas, por lo que la felicidad, en parte, es una cuestión de actitud. Un interesante programa sobre la felicidad lo emitieron hace diez días en TV3 en el programa "Bricolatge emocional". Sale Eduard Punset, Teresa Forcades, etc. Para el que entienda el catalán, lo recomiendo. http://www.tv3.cat/videos/3020911/La-felicitat Pero volviendo al artículo de Carlos sobre la deuda. Comparto su punto de vista, de vivir plenamente en una correcta situación económica, en vez de tener el cerebro vacio y estresado, cargado de deudas, con un montón de bienes que ni necesitas ni te hacen felíz. El problema es como la sociedad va a asumir esta nueva situación sin traumas ni caer en la depresión. Por ejemplo, dices claramente, Carlos que ahora, guste o no, nos tocará decrecer. Vamos a hablar claro: Decrecimiento significa empobrecimiento. Poco después, Germán, explicas la situación francesa y como los trabajadores protestan bajo el lema: "No queremos vivir peor que nuestros padres". Y que a eso nos dirigimos desgraciadamente. Pues bien, decrecimiento significa vivir peor que nuestros padres. Admitámoslo valientemente y asumámoslo. Pero no podemos ir con el doble discurso de criticar la sociedad consumista y al mismo tiempo criticar las medidas que nos comportarán una reducción de nuestra capacidad de consumo. Creo que es el momento de poner las cartas encima de la mesa y explicar que la felicidad no la podemos comprar con una targeta de crédito, y que solo si profundizamos en nosotros mismos, tanto a nivel invidual como social, podemos compensar lo que queríamos conseguir mediante la acumulación de riqueza. Otra cosa no resulta creible.

martes, 19 de octubre de 2010 0:19
y si vamos mas atras...tambien es consecuencia del abandono forzoso de los acuerdos B.W. Los que creemos que --los desequilibrios economicos globales son la raiz de la crisis-- en el caso de USA siguio con sus deficit fiscales y deficit comerciales, parte de Europa crecio con un modelo insostenible basado en sectores con tendencia a la burbuja, todos estos problemas que se arrastran no se solucionaran con mas politicas no convencionales ni con mas Q.E, ni con ajustes duros, ni con expectativas de inflacion o con deflación. Las aristas de las crisis son muchas y muy complejas (crisis de oferta, recesion de balance por el desapalancamiento brutal, crisis energetica, crisis instituciones supranacionales, deslocalizaciones etc) Carmen Reinhart- Kenneth Rogoff, indica "Obama ha hecho mucho hincapié en aprobar la última oleada de medidas, como rebajas fiscales, incentivos a las pymes e inversiones en infraestructuras. Aun así, con estas medidas el problema de crecimiento y el de desempleo no se van a solucionar. Desde los años 30 no se da un ciclo tan sincronizado a través de las economías avanzadas, primero del boom y después de la crisis. En EEUU hay un retraso a diferencia de España y Europa a la hora de tomar medidas sobre la deuda pública. Todavia no hay un reconocimiento pleno de que el problema no sólo es de la deuda privada sino también de la pública" Se solucionaran los problemas raiz con mas coordinación global, seria un riesgo la solución por bloques (G-2, Usa-China), no creo que los paises de forma indivìdual puedan hacer nada, todos los paises quieren solucionar sus problemas exportando mas y mas , si se pierden las exportaciones por causa de la apreciación de las monedas (devaluación competitiva del Japon), empiezaran las amenazas de proteccionismo que es la antesala de la depresión. Toda acción tiene una reacción. En esto la economia se comporta como la ingenieria economica de sistemas, por esto es necesario el pensamiento sistemico.
martes, 19 de octubre de 2010 8:21
¡Jo que consenso! Felcitaciones en las que me incluyo orgulloso, por poder llegar a semejante plataforma de conciencia compartida. Esto ya es un triunfo, Esther. Abrazos luminosos Chus

martes, 19 de octubre de 2010 11:00
Me gusta mucho esa resistencia de Gabriela a "comprar futuro" para vivir el presente, "su presente". Enlazo esto con el comentario de Carles Nebgen, porque resulta que el presente, el "aquí y ahora" es el camino más rápido, me atrevería a afirmar que es el único camino para alcanzar esa "felicidad" a la que alude Carles. La felicidad es un término subjetivo, cargado de ideas preconcebidas, de deseos, de proyecciones en definitiva, que prefiero substituir por el de paz interior o "en paz con uno mismo". En este sentido, este estado es más fácil de alcanzar porque no depende de tantas variables sino de mi estado interior. No estoy de acuerdo con Carles cuando dice que decrecer es disminuir la calidad de vida. Es posible que en la mente de una persona materialista sea así, pero no para alguién que logre comprender que es mucho mejor vivir la vida en comunión con el resto del mundo y con la conciencia satisfecha. Yo ya he reducido al máximo mis consumos y he llevado a cabo un cambio de vida profundo y te aseguro que no ha sido un drama para mi, sino todo lo contrario. Claro, hay un proyecto vital y empresarial de por medio, quiero decir que hay contenido y una misión. Quizás sea ese el ejercicio previo al decrecimiento. Por eso aludía a la creatividad. Es un grito a la conciencia también. Totalmente de acuerdo con Ramón. Todavía no le hemos visto la cara al monstruo, de hecho, ni siquiera Bernake sabe qué cara tendrá. Lo que sabemos es que sus consecuencias todavía no se han hecho notar y que los sectores más conservadores de la sociedad americana y europea van a poner toda la carne en el asador para destruir el estado del bienestar que ha caracterizado a nuestra querida Europa. Ya lo están haciendo y ya están movilizando toda su maquinaria. Todavía no hemos tomado conciencia de lo que nos viene. La única estrategia válida es anticiparse y poner toda nuestra capacidad creativa y adaptativa en marcha.
martes, 19 de octubre de 2010 13:42
Se que es muy dificil.Se que no es facil. Pero quien pueda debe "buscarse la vida" adaptandose a los cambios. Tampoco debemos exagerar y todos los cambios no seran ni malos ni traumaticos, tambien veremos de buenos. Lo que no se puede es caer en las mismas "trampas" del pasado. Hay un ejemplo, de como hay empresas que con unión sobreviven, entre ellas se financian la tesoreria sin tener que pasar por los bancos
martes, 19 de octubre de 2010 15:18
Cierto Ramón, y también hay otros ejemplos de comunidades que se han organizado haciendo una central de compras, de intercambio, con servicios compartidos y con moneda propia como es el caso del Ecoseny, en la bioregión del Montseny. Tengo previsto escribir un artículo sobre esa experiencia, que me parece muy interesante.

martes, 19 de octubre de 2010 16:06
Hola Carlos, Cada vez que leo el palabro "decrecimiento" me recorre un malestar en mi cuerpito saleroso angloandalú. Yo utilizo en todos mis pensamientos, ideas, opiniones, proyectos, etc., el sentido común. Mi sentido común me dice que un decrecimiento en las actuales circunstancias (y hablo del orden de diez años), devendría en más paro, menos ingresos familiares, más suicidios, más divorcios, más rompimientos familiares hijos-padres, MÁS de todo lo negativo. Puede que en una circunstancia de crecimiento la cosa pudiera plantearse, pero lo veo como algo ilógico e irracional en estos momentos. Es lo mismo que cuando en los principios de los ochenta, los de Alianza Popular le sugerían al Presidente González porqué él y todos los socialistas no repartían su riqueza entre los pobres. Mi hermano, de posición 9 ó 10, me decía lo mismo. Tuve que aclararle que buscar el bienestar social para todos los seres humanos, algo que parece que sólo sea de izquierda, no implica ser gilipollas (con perdón) Felipe González lo confirmó en varias ocasiones para que la cuestión quedara clara: Él lo que pretendía es ir en la búsqueda del crecimiento, para poder repartir algo de esa riqueza entre el pueblo, como le había enseñado el pobre de Olof Palme (Q.E.G.E.) De lo contrario, lo único que podría repartir era mierda (con perdón) Creo que con el decrecimiento, en estos momentos, estaríamos repartiendo más mierda (con perdón) entre todos los seres humanos. Además, eso iría en contra de un repartimiento equitativo de las horas de trabajo estilo Roosevelt. Si ya hay cerca de cinco millones desempleados, con un decrecimiento, ¿a cuánto llegaríamos? Hablemos de ello a partir del 2015 cuando hayamos podido resolver en parte la primera tragedia humana del siglo XXI. Veo al decrecimiento como sugerirle a una persona anoréxica que deje de comer. Porfa… Friendly greetings, Edward Martin, Angloandalú, hoy un 3 ó un 4.
martes, 19 de octubre de 2010 16:37
Carlos, en ningún memento he dicho que decrecimiento significa disminuir la calidad de vida. Lo que he dicho que decrecimiento es un empobrecimiento, y que este mensaje, si se quiere decir, hay que saberlo explicar. La calidad de vida depende de muchos factores, como la salud, los valores por los que se rige la sociedad, la felicidad (o paz interior), y tener las necesidades básicas cubiertas. A partir de aquí, considerar que un aumento de la calidad de vida se consigue únicamente a costa de un incremento en los ingresos, es de materialista. En eso estamos de acuerdo. Digamos que hemos de enseñar a la gente a no ser materialista, pues así será más feliz. Y más con el futuro que nos espera.
martes, 19 de octubre de 2010 16:46
Querido Eduardo, comprendo tu preocupación. No es fácil imaginar otros escenarios cuando nos hemos criado y desarrollado en este. Entiendo tu preocupación. Te recomiendo la lectura de los libros "La Apuesta por el Decrecimiento, ¿Cómo salir del imaginario dominante?" (edl Icaria), "Decrecimiento y Posdersarrollo: El pensamiento creativo contra la economía del absurdo" (ed. Intervención curltural) y "Pequeño tratado de decrecimiento sereno" (ed. Icaria), todos ellos de Serge Latouche. Comprobarás que otras visiones son posibles y compatibles con una vida digna y sostenible. Un saludo muy cordial Eduardo.
martes, 19 de octubre de 2010 16:48
El crecimiento ya vemos donde nos conduce,por qué no se dá una oportunidad al decrecimiento sano?No les interesa,nos venden basura y éso es lo que les interesa.
martes, 19 de octubre de 2010 18:38
Muchas gracias Carlos por tus recomendaciones. Los leeré y te diré cosas. Sólo puntualizar una cosa que no te ha debido quedar clara ni a tí ni a algunos otros: Yo no hablo del presente escenario. Estoy sugiriendo que volvamos a 1940 cuando Roosevelt tomó una gran decisión que resolvió de una tacada, la calidad de vida de los trabajadores y su familia, y redujo el desempleo enormemente. Para nada, repito: para nada, estoy sugiriendo el statu quo. Lo que no creo que sea prudente es probar ahora, que tenemos una economía decreciente, con un decrecimiento mayor. Me parece una insensatez, diga lo que diga Serge Latouche. Las pruebas con personas o estados económicos anoréxicos, por favor cuando al menos hayamos recuperado nuestro peso normal. Gracias. Friendly greetings, Edward Martin, Angloandalú y en este mensaje un Visionario con mucho sentido común

martes, 19 de octubre de 2010 20:11
Mis felicitaciones a Carlos por el artículo, me has ayudado a entender las razones de la "crisis económica" más a fondo, junto con las aportaciones de los comentarios sobre la productividad. Me uno a las felicitaciones a Esther, que hace este espacio posible, también. Carlos Negben, te agradezco que hayas incluído la dirección del programa de TV3...viéndolo, y leyendo vuestras líneas, me pregunto por qué en este sistema de vida que hemos creado sólo se menciona el hacer, actuar, crecer, más más y más...precisamente la idea del decrecimiento me gusta no sólo porque implica dejar de estar catapultados cada vez al más y más y más, sino que lleva consigo un ajuste de la desmesura en que hemos estado viviendo los que hemos podido (desmesura no ya material sino en cuanto a deseos, complicaciones, sofisticaciones), cuando la vida al final del día, si uno tiene la oportunidad de aprovechar una crisis personal, te demuestra que en lo simple, en poner atención a la felicidad, en mirarse a los ojos, en decir lo que uno siente, en percibir cómo el propio cuerpo se desplaza por el suelo que nos sostiene, todo eso, que es simple, nutre y no cuesta dinero ni lleva al endeudamiento.... Bonita palabra endeudamiento: la deuda es algo que debemos, y como toda palabra o concepto, simboliza algo, que va ligado a una obligación de pago: y me otorgo la libertad de interpretarlo como que ha llegado el tiempo, ineludible ya para el ser humano, de rescatar la capacidad que hay en lo humano de ser feliz con el simple hecho de estar vivo, de pisar esta tierra, de contemplar, sentir y no tanto hacer para demostrar lo listos que somos y lo inteligentes que somos....soltar la idea descartiana del pienso, luego existo, que impregna todo el sistema educativo, y que a mi entender nos lleva a identificarnos unilateralmente con lo que hacemos, vemos, pensamos, decimos, con la forma, y no con el ser, con lo informe, con lo que no podemos nombrar, con el misterio... Esta sociedad está enferma de acción, a mi entender...no quiero sugerir que haya que quedarse en pasivo lamentándose ante las adversidades, por lo que aparentemente nos falta, sino en aprender a disfrutar de nuestra respiración, compartir momentos, trabajo, vivienda, miradas, momentos de unión con otros y con la tierra, lo femenino, todo eso que se ha reprimido y silenciado en aras del progreso, de lo científicamente demostrable, de la individualidad, de lo egoico... O sea, equilibrar la acción con la contemplación, lo femenino y lo masculino, el hacer con el sentir, habitar nuestro cuerpo para sentirnos privilegiados y agradecidos de poder vivir esta época de transición tan confusa, enferma y, a la vez, esperanzadora.... saludos cordiales a todos, y bona nit
martes, 19 de octubre de 2010 21:46
Bravo Lali, lo has sintetizado, reprocesado, digerido, sentido, envuelto en un papel con olor a jazmín, atado con un lazo precioso y nos lo has devuelto con amor y una sonrisa. Todo eso que has comentado, requiere un estado del ser muy trabajado. Un trabajo personal de aprendizaje y crecimiento al que no todo el mundo accede por interés genuino o iniciativa espontánea. Generalmente, se accede a él por la vía de una experiencia personal inesperada, como lo será esta crisis para mucha gente. Es por eso que creo que esta crisis, como empujará a mucha gente de su círculo de confort, les dará a muchos la posibilidad de emprender este camino del que nos hablas. No hay mal que por bien no venga. Muchas gracias Lali.
martes, 19 de octubre de 2010 22:51
Gracias Carlos, me ha encantado el artículo. Muy buena sintesis del desarrollo de la actual crisis. Me quedo especialmente con tu última frase: "Adaptar nuestra vida a un ritmo menor, sin deudas, será vivir una vida sin grilletes, con verdadera libertad e independencia." Si Chus estoy contenta por esta plataforma de conciencia compartida fruto del trabajo de todos. Un abrazo

miércoles, 20 de octubre de 2010 19:33
Gracias Carlos, aunque probablemente no estan todos los factores, sí que todos los que están, son. Sobre el decrecimiento, creo que será forzado por las circunstancias. Algunos no ven la necesidad de redimensionar la economía alrededor de estructuras sostenibles, y la solución más inmediata es la de volver a consumir. Crecimiento, lo que se dice crecimiento, no creo que veamos nunca más el que vivimos antes de la crisis. Sobretodo por una cuestión medioambiental. La actual coyuntura ha servido para acelerar la deslocalización y reducir la carga laboral de algunas empresas. Las que no han desaparecido. Podemos especular sobre que pasará con el país si no se produce el tan esperado crecimiento, pero con el endeudamiento de las familias y el endeudamiento añadido del estado, lo que consumiremos en los próximos años será deuda, y claro, esa sí que crecerá. Lo tristemente gracioso es que una gran parte de la deuda es dinero que hemos prestado para que nos lo vuelvan a prestar.
domingo, 31 de octubre de 2010 10:27
el artículo de Javier Marías en El PaÍs de hoy no tiene desperdicio: http://www.elpais.com/articulo/portada/Cosas/crisis/entiendo/elpepusoceps/20101031elpepspor_16/Tes
domingo, 31 de octubre de 2010 15:41
Mil gracias por el enlace, Gabriel. Acabo de leerlo y se puede decir más alto pero no más claro, realmente no tiene desperdicio.
lunes, 01 de noviembre de 2010 13:42
Muchas gracias Gabriel. La esperanza la veo porque este tipo de denuncias comienzan a hacerse en diarios de tirada nacional. Aunque todavía encuentro a faltar una prensa que mire de frente esta crisis y haga un periodismo de denuncia valiente y audaz.
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