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Fady Bujana posted on marzo 15, 2010 05:00 
Que difícil es mirarse a uno mismo, intentar verse en un espejo para dibujar su propio retrato... Sobre todo cuando, como en mi caso, lo que uno ve es una serie de contradicciones e inexplicables cambios de vida... Yo nací en el Líbano pero ahora soy venezolano y español. He sido arquitecto, directivo de multinacional, empresario pero ahora soy coach. He cambiado tantas veces de “pieles”, como de culturas, de países, de parejas, de profesiones, de hobbies y de vida... que lo único que podría decir de mi es que me he transformado en un puente entre todas esas cosas. He cambiado mucho, contradiciéndome mucho, yendo muchas veces hacia atrás, dando vueltas inexplicables pero dolorosas, profundas pero con sabor a derrota porque cada cambio, en realidad, fue una ganancia, pero también una pérdida de lo que dejaba atrás. La verdad es que tardé mucho tiempo en darme cuenta de que mis contradicciones podían ser en realidad riquezas disfrazadas y mis derrotas una forma de éxito, porque el éxito tiene mil definiciones y la más importante es la que uno entiende.
Yo nací en una tierra muy bella sembrada de violencia y muerte. Pertenezco a la generación de la guerra en el Líbano. La que tuvo que codearse día a día con los estragos de los bombardeos, los abusos de las milicias y las penurias de la guerra. Durante mucho tiempo me estuve preguntando qué estaba haciendo allí. ¿Por qué había nacido allí? ¿Por qué tenía ese color de piel y por qué me tocaba vivir aquello? A pesar de todo, probé vivirlo, luego probé ignorarlo o vivir de espaldas a ello, también probé enfrentarlo. Probé muchas cosas antes de descubrir que el denominador común de todas esas cosas era sencillamente vivir. No quería renunciar a vivir aun cuando estaba rodeado de muerte... Muerte en singular, como la que presencié en un campamento de entrenamiento militar cuando un compañero se voló literalmente los sesos a mi lado vaciándose un cargador de kalachnikov en la cabeza. O muerte en plural como las que viví durante la explosión de la embajada de EE.UU., ubicada justo delante de nuestra casa. Todavía tengo las narices llenas de los olores de esas muertes. Ese olor nauseabundo a carne chamuscada de las personas que formaban la larga fila delante de la embajada americana. Esa carne desgarrada en mil pedazos había salido volando por los aires para venir a pegarse en las fachadas y paredes de la casa y acabar de consumirse allí dejando una indeleble mancha de grasa...
Pero en aquella tierra no todo era muerte, también hubo mucha vida, mucha pasión. Yo la viví en muchas formas, por ejemplo a través de la tradición familiar. Supe, por ejemplo, que unas décadas antes mi abuelo materno, de nombre Zeidan, consiguió siendo todavía un joven mozo bajar a la mujer que más tarde sería mi abuela del barco que la llevaba a EE.UU. Lo hizo gritando y gesticulando desde el muelle hasta que consiguió reunir a una muchedumbre a su alrededor y atraer la atención de mi abuela. Entonces anunció solemnemente que si ella se iba, él se tiraría al agua a pesar de que no sabía nadar. Así es como la obligó a apearse de aquel barco y renunciar a emigrar. Y así es como, de paso, le salvó la vida, pues precisamente aquel barco iba a ser el enlace de mi abuela con el Titanic.
Así es como quería vivir yo: con pasión. Vivir de verdad... Lo único que me faltaba era la posibilidad de hacerlo, una especie de licencia... Una licencia que andaba buscando por todas partes sin saber todavía que nadie me la podía otorgar... Fue así como decidí emigrar, a pesar de no tener una necesidad económica que me obligara a ello. Y es que no todos los inmigrantes llegan en pateras...
Por aquel entonces era un joven arquitecto de Beirut. Había conocido al embajador de España, Pedro Manuel de Arístegui, que falleció más tarde durante un bombardeo. Yo estaba diseñándole su casa, una bonita casa en la que planificaba jubilarse y vivir tranquilamente con su esposa libanesa. Ese fue mi primer contacto con España. Luego, a raíz de una serie de sincronías (las sincronías siempre fueron las protagonistas en mi vida...), acabé solicitando una plaza en el MBA del IESE. Cuando llegué a Barcelona me enamoré de esa ciudad, de ese país y decidí que quería ser español. Llevaba una semana en España cuando me presenté en una gestoría anunciando que había decidido ser español. Todavía recuerdo la mirada sorprendida del gestor, como intentando averiguar si me encontraba en mis cabales... “Es que los españoles todavía están pensando en emigrar...”, dijo el pobre, que no podía entender que alguien quisiera hacer el proceso inverso. Tardé 4 años en hacerme español. Lo mío no fue un pasaporte sino una nacionalidad, un verdadero bautizo: me leí la constitución antes de jurar obediencia a sus leyes y estudié la vida del Rey antes de jurar fidelidad a la Corona (incluso le llegué a mandar una carta...).
¡Pasión! ¡Pasión! En 1996 este inmigrante ya estaba ganando unos cuantos millones de pesetas al año. La pasión se medía en pesetas durante mi etapa de ejecutivo. Seguía buscando los riachuelos por donde discurre la vida (y mi propia licencia para cruzarlos) donde quiera que se pudieran encontrar... Pero por ahí no encontré mucha vida sino otra vez muerte... La que intentaba darme la corbata que me ahogaba cada mañana al mismo tiempo que me llenaba los bolsillos. Puede parecer que esta etapa de mi vida fuera estéril en cuanto a crecimiento personal pero en realidad fue todo lo contrario. Este fue el momento en el que entré en contacto directo con las grandes ideas de la física cuántica, sobre todo el hecho de que los pensamientos se transforman en realidades... Emprendí un experimento atrevido en la empresa en la que trabajaba. Cómo director de división, tenía la potestad de enfocar y canalizar la atención de mis subordinados, hasta entonces obsesionados por la competencia, hacia otros horizontes. Les pedí que dejaran de pensar en la competencia para dedicar su atención en exclusiva a “crear” clientes satisfechos. Les pedí que dejaran de “vender”, que dejaran de actuar desde el miedo y... ¡funcionó! La recién constituida división, que acababa de heredar, pasó de tener pérdidas a tener beneficios en un momento económico bastante difícil. Estos resultados me animaron a seguir profundizando en este camino. Pero para ello, necesitaba otro cambio...
Por enésima vez tuve que volver a inventarme... ¡Pasión! ¡Pasión!... Había sido arquitecto, apasionado por la arquitectura, luego ejecutivo, apasionado por el mundo de la empresa, y ahora me tocaba encontrar otra pasión, otra piel. De un día para otro pasé a ser empresario dueño y único responsable de una pequeña empresa. Me estrené en el mundo de la hostelería, del que no sabía todavía absolutamente nada. Llegué a tener 8 restaurantes de los que todavía hay 3 en funcionamiento...
Nueve años más tarde, o sea otro ciclo de mi vida, encontré otra pasión: el coaching. Por fin, el trayecto empezaba a cobrar sentido. Había encontrado el paraguas debajo del cual las mil contradicciones de mi vida podían empezar a reconciliarse y los diferentes caminos recorridos a encontrarse. Había dado mil vueltas, cruzado mil puentes pero ahora empezaba a vislumbrar mi licencia para vivir, mi propia licencia... Una licencia para llegar a la esencia de mi propia vida. Una licencia para crearla. Una licencia para armar mi propio éxito, un éxito hecho a mi medida. Un éxito que hace que valga la pena vivir mi vida. Es que el éxito es lo que cada uno quiere que sea porque cada uno tiene que encontrar su propia definición del éxito. Yo, a penas ahora, empiezo a saber lo que la palabra éxito significa realmente para mi.
Mi nombre es Fady Bujana y soy un puente entre culturas, disciplinas, ideas y personas...
www.fadybujana.com
Publicado en: Psicología
Email del autor: fady@fadybujana.com
lunes, 15 de marzo de 2010 12:58
Creo que la vida al final te ha recompensado de todos los horrores que viviste Fady.Y me alegro,que te voy a decir del Libano que no sepas tú.Es una tierra preciosa,desgraciadamente destruida por todos.iSRAEL,HAMAS,SIRIA,todos tienen su parte de culpa y todos tienen la solución.Pero9 los bastardos intereses que hay en juego impide una solución al conflicto.Tú caso es muy particular,porque la inmensa mayoría de inmigrantes no le vá tambien.Y con respecto a lo de que eres "coach",es una palabra que se ha puesto de moda.Para mi es puro marketing que algún espabilado , sobre todo en EEUU,inventó .Coach personal,coach directivo,coach para aqui y para alli.Otra forma de ganar dinero a incautos.Uno mismo debe guiar su vida y saber lo que quiere.Voluntad de superación,no creo en ningún coach ni nada por el estilo.
lunes, 15 de marzo de 2010 13:26
La vida es un constante camino en construccion, y lo genial de esto es que cada cm de este o cada seg de vida es irrepetible... La manera particular de encontrar el rumbo nos lo dan nuestras experiencias de vida, algunos pasan por muchas etapas otros no, unos solo necesitan dar solo un gran paso y otros recorrer kilometros antes de llegar a la meta e incluso al llegar uno vuelve a decidir o no comenzar de nuevo. Yo siempre apuesto a compartir lo que uno vive, lo que sienta y piense ya que asi muchos q esten x dar ese gran paso al cambio o que esten a pocos metrso de su recorrido para llegar ala meta lo puedan hacer YA!! Gracias por compartir FADY
lunes, 15 de marzo de 2010 19:38
gracias Fady por tu primer artículo. Bienvenido a esta página, nuestra página , tu página. Leyendolo me ha recordado a nuestro querido poeta Antonio Machado y uno de sus más célebres versos, Caminante no hay camino, el camino se hace al andar. Andando por la vida Fady - viviéndola, con todas sus contradicciones- has encontrado finalmente tu camino, o el actual. Ojalá todos encontremos el nuestro. Saludos y gracias
lunes, 15 de marzo de 2010 20:55
Gracias por el artículo. El mayor éxito es no pretender ser otra persona, aceptarse uno mismo y a partir de ahí, ir creciendo, siempre hacia delante y sin mirar atrás. Vivir nuestra propia experiencia. La vida no está para entenderla sino para vivirla. La vida no es algo que hay que buscar, es algo que nos está sucediendo aquí y ahora. El éxito es estar conscientes de este único e irrepetible momento. Las mejores oportunidades se encuentran ahí, mimando el presente. Un abrazo.
lunes, 15 de marzo de 2010 22:23
Tu próximo proyecto Fady: Tu biografía. No va de coña, eh me gusta cómo lo has resumido sin dejar lo impresionante, sin ahondar en lo importante, rápido, sencillo para que pueda estar aquí,... Y, además, serviría a tantos para demostrar que la vida simplemente se VIVE. Me ha gustado tu mensaje. Saludos, 3 12 24 27 36 42
lunes, 15 de marzo de 2010 22:42
Gracias Fady, una historia llena de pasión. Cuando vives la vida con pasión, los cambios son inevitables y como bien dices con ellos siempre hay una ganancia pero con sabor a pérdida, al dejar siempre algo atrás. Salvando las distancias yo también he vivido muchos cambios a lo largo de mi vida, he empezado de nuevo varias veces. Fue necesario para saber quién era y que era lo que quería realmente. La parte de tu historia que acontece en el Líbano me ha despertado mucho la curiosidad. No sé si es un tema del cual te puede apetecer hablar mucho, pero me gustaría saber cual es tu visión sobre la situación conflictiva de Oriente Medio. Ya puedes estar orgulloso de llevar la sangre de tu abuelo Zeidan, el también te dio un ejemplo de pasión. Un abrazo
martes, 16 de marzo de 2010 0:27
Hola a todos, gracias Fady, sí, menudo regalo esa pasión de tu abuelo! qué suerte haber encontrado esa vocación de puente y el cómo darle rienda. Como dice Nacho, en la captación y en la conciencia, está el vivir... la pasión, seguro ayuda a poner fuerza en ello... No es nada fácil, nada ese ver las oportunidades... porque poner empeño en verlas no sirve, aunque poner deseo si... dificil distinción, sencilla cuando se ha intuido, experimentado o se confia en el instinto, el olfato, la intuición, el corazón, lo que se siente, las sensaciones... eso que hace soportables la contradicción de lo que (se) es y el duelo, como señala Esther. Yo no he empezado de nuevo muchas veces y por ello agradezco tu "testimonio" (estoy en el torbellino de contradicciones, anhelos, deseos y duelos que por lo visto lo precede) ; el "retrato" que nos ofreces que dice lo que dice, "sin dejar lo impresionante, sin ahondar en lo importante" como señala Luis con tino. Un abrazo
martes, 16 de marzo de 2010 1:17
Fady, ya ves, leo tu artículo a estas horas de la madrugada y he sentido intensidad, pasión por la vida y muerte, porque sólo cuando vives cerca de la muerte estás vivo, entregándote a lo que te apasiona...gracias, no sé nada de tu país, me encantaría saber más, y que explicases más en detalle...da para muchas novelas tal y como lo has transmitido...y dan ganas de ponerle más leña al fuego, con tu ejemplo....de atreverse a apasionarse sin pensar tanto...vivir el momento, lo que realmente uno desea a cada momento, aunque sea efímero...¿qué otra manera hay de vivir? gracias de nuevo; por cierto, qué promoción de MBA Iese eres??? aquí, la comentarista, es MED del 93...todavía no sé por qué ni para qué---quizás también para hacer de puente, como siempre he hecho... saludos y bienvenido

martes, 16 de marzo de 2010 9:24
Gracias a tod@s por vuestros comentarios. Se siente la PASION que lleváis en la sangre! Yo creo que la pasión es la gasolina de la vida. Es lo que hace que las cosas imposibles se tornen hazañas, que los obstáculos se tornen retos y que el dolor sea soportable: Sentir es Vivir! Contesto brevemente a algunas cosas yendo hacia atrás que es como solemos mirar la vida (y lo que hace que a veces nos sintamos mal porque nos olvidamos que las decisiones se toman yendo hacia delante...). Lali yo soy MBA91 o sea que casi coincidimos... (un fuerte abrazo!) María me gusta mucho lo de reemplazar por deseo el empeño. Se nota que has interiorizado muy bien la Ley de la Atracción. Bravo! Esther, gracias por tu comentario y por publicar este artículo. En mi libro (Licencia para Vivir, Integral 2009), aparte de la descripción del modelo Pensar+Actuar=Ser hay bastantes referencias sobre el tema de mi vida en el Líbano y alguna que otra anécdota divertida... (www.licenciaparavvir.com) ...así que tu petición Luis parece una profecía! :-) Nacho, estoy de acuerdo contigo que la vida es ante todo una experiencia pero si el propósito de la vida humana tiene que ser otra cosa que la vida vegetativa también hará falta información y la información es algo inherente al pasado, nuestro pasado porque cuando la recibes es que algo ya ha ocurrido (luego es verdad que es también el precursor de la acción, pero de donde viene?). El conocimiento pues es eso: información más experiencia (o pasión y/o emoción). Creo que el compendio de estas cosas es lo que llamamos vida consciente. Xavi, comparto tu deseo! Si me lo permites, rectificaré un detalle, este es mi segundo artículo en este blog: el primero fue Relaciones Conscientes. Ailed, gracias por recordarnos que cada momento de nuestra vida es irrepetible! Germán has dado en el clavo de lo que ocurre en Medio Oriente: los bastardos intereses. Es verdad que esa es la razón verdadera que subyace toda guerra. ¡Siempre! Aunque luego se le intente dar una cobertura moral para hacerla digerible por la opinión pública, pero eso es un mero detalle. En cuanto a lo del coaching Germán, sí el término se ha puesto de moda y a los profesionales que hemos cursado una carrera en esa disciplina no nos hace mucha gracia que haya tanta confusión. El coaching no es marketing para "ganar dinero a incautos" Germán. A qué equipo de fútbol se le ocurriría hoy competir sin un coach? Hubo un tiempo que era así y luego se descubrió que la presencia de un entrenador era una gran ayuda para analizar contigo las jugadas, reflejarte los fallos y celebrar tus victorias. Y a ese se le llamó coach (coche de caballos en inglés) porque te ayudaba a llegar más rápido a tus metas. Tienes razón en no creer en ningún coach. Un coach no es para creer en él/la sino para ayudarte a creer en ti y a sacar el mejor partido de tus propias potencialidades. ¿O sea que un coach es necesario en la vida de cada persona? No, en absoluto! Un coach no es una necesidad sino alguien útil que tener a tu lado si lo que quieres es avanzar más rápido con mayor profundidad y sin demasiados rodeos... Un fuerte abrazo a tod@s!
martes, 16 de marzo de 2010 9:43
Eres de esas personas que ha hecho relamente un aprendizaje de la vida y lo ha abrazado plenamente. Gracias por compartirlo, creo que este artículo puede hacer que las personas se plenteen ciertas cosas importantes y tal vez postergadas durante largo tiempo, y se animen a empezar a caminar sin miedo. Es un gran artículo.
viernes, 19 de marzo de 2010 9:04
Hoy en dia se esta avanzando mucho en el terreno del conocimiento quien diria que nuestro cerebro es neuroplastico...quien diria que en parte somos cuanticos de un nada ser un algo y tranformalo en creacion buenos dias..
jueves, 19 de enero de 2012 14:30
We are particles in the Universe. We are the one that make the world go round. We are power, we are strength, we are hope, we are love.
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