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María Oliver posted on diciembre 23, 2009 05:00 
3 fotos, 3 imágenes, 3… La secuencia de una lapidación. Siglo XXI, estoy en Barcelona, La Vanguardia, martes 15 de diciembre de 2009, “fum, fum, fum…” Ojeo ese periódico mientras tomo café en un bar, al amparo del viento y al volver una página, allí, en el margen derecho de la página izquierda están las imágenes, tres… Se me cierra el estómago, soy presa del vértigo, mi instante y el momento (eterno y helado, en África, sí, helado…) que recogen esas tres fotos se unen, se superponen. Levanto la vista: a través de los ventanales, frente a mí una avenida, semáforos, el escaparate de una cerrajería especializada en cajas fuertes, gentes que van y vienen… Bajo la vista: polvo, sed, gargantas secas, respiraciones entrecortadas, antebrazos enjugando el sudor de la frente con el gesto del que hornea pan, rabia ciega, miedo, sangre, tierra, sudor, pavor, dolor… Habitamos la misma corteza terrestre, nuestros cuerpos cumplen las mismas funciones… ¿Cómo se dirá cosquillas en su lengua?… Detengo el gesto, deslindo los instantes. No puedo apartar los ojos de las 3 instantáneas --¿cuánto dura una lapidación? ¿Será legítimo llamar “instantáneas” a esas tres fotos?, ¿Qué devino el concepto “tiempo” en la mente del hombre enterrado? Las miro a través de la escarcha que me hiela los párpados, me obligo a detenerme en ellas:
Imagen 1: un hombre enterrado hasta el pecho.
Imagen 2: De pie, frente a él un grupo de hombres (¿¡), ¿los mismos que han cavado el hoyo en que han plantado ese extraño árbol?, blanden pedruscos irregulares en sus manos en alto. Manos cargadas de enormes pedruscos blancos…. Todos, to-dos llevan la cabeza envuelta con el tradicional pañuelo árabe, símbolo de la Intifada palestina… ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Sentirán vergüenza? ¿Qué temen, qué será lo que temen para cubrirse el rostro cuando ante ello no detienen su gesto?
Imagen 3: Dos de esos hombres sacan el cuerpo inerte y ensangrentado. Tiran de él, cada uno de un brazo. La cabeza del hombre pende hacia un lado. Un Cristo, un Cristo negro ensangrentado (me horrorizo: la foto es magnífica). Deseo con toda mi alma que la primera piedra lo dejara ya inconsciente, hasta el final. Sé que posiblemente no fuera así y deseo entonces con todo el alma que al menos alguno de los ejecutores, no pueda vivir en paz nunca más, que la brasa de la conciencia lo vaya consumiendo a fuego lento y tenaz.
Los hombres de rostro cubierto son miembros de las milicias de Hezb Al Islam. Y dicen aplicar y ejecutar la sharia en Etiopia… ¿qué tendrá esto que ver con el Corán? Con esa fe razonada creadora de comunidad que es también, y ha sido durante tantos siglos, el Islam? (Véase el libro de Karen Armstrong, El Islam, breve historia universal. Editorial Mondadori)
Pienso enseguida en Voltaire y en el “Affaire Calas”. En 1762, un tribunal de Toulouse declara culpable a Jean Calas, protestante, del asesinato de su hijo, para evitar que se convirtiese al catolicismo. Los jueces lo condenaron a morir descoyuntado en la rueda. Pero antes, a pesar de que se declaró inocente, fue torturado siguiendo varios métodos, durante dos horas, para que confesara quiénes habían sido sus cómplices… “Donde no hay crimen, no puede haber cómplices”, se dice que dijo cuando sus torturadores insistieron.
Afirma la historiadora Lynn Hunt en relación a este asunto, fundamental para la abolición de la tortura en Francia (y más allá): «El más famoso –de los escritos que Voltaire dedicó al caso Calas-- fue el Tratado sobre la tolerancia con ocasión de la muerte de Jean Calas, en el cual utilizó por primera vez la expresión “Derecho Humano”: lo esencial de su razonamiento era que la intolerancia no podía ser un derecho humano (no empleó el argumento positivo de que la libertad religiosa fuese un derecho humano). Voltaire no protestó al principio contra la tortura ni el descoyuntamiento en la rueda. Lo que le enfureció fue el fanatismo religioso que, según su conclusión, había motivado a la policía y a los jueces: “No se entiende cómo, siguiendo ese principio [el del derecho humano], un hombre podría decir a otro: “Cree lo que creo yo y no lo que tu puedes creer, o perecerás”» (Lynn Hunt, La Invención de los derechios humanos, Editorial Tusquets) Es lo que dijo Voltaire en 1762…
Pienso también la Experiencia Interior, especie de ejercicio espiritual propuesto desde ese misticismo guerrero propio de Georges Bataille, que en este libro plantea –emulando las “dramatizaciones” de Ignacio de Loyola--, entre otras cosas, meditar a partir de la contemplación de imágenes de cuerpos supliciados expuestos. La experiencia de Bataille se cierra sobre un abismo negro de vacío y noche, una teología invertida… una ateología. Un mundo no sostenido por Dios ni iluminado por la Razón. Me empiezo a sentir como un pececillo fuera del agua dando coletazos y boqueando. No, esto no es una vía.
Una meditación que lleve luz a nuestra parte más oscura, que la asuma, digo yo. Me centro en la imagen 2. Ellos, esos que levantan el brazo cargado son tus hermanos… Por mucho que les niegues el “título”, por mucho que no te reconozcas en ellos, que no los reconozcas en ti, siguen siendo tus hermanos. Somos individuos de una misma especie... ¿Hasta cuándo?... ¿Qué hacer? Oponer a su gesto la convicción de que somos hermanos. Voilà.
Pienso en un artículo de Blanca Muñoz en este blog, “Réquiem por un amigo” y en los chicos del saco de yute… Ella hablaba de violencia contra los animales, contra individuos de otras especies…
Siglo XXI, peor que antes, (¿Peor que nunca? ¿Qué sentido tiene esta pregunta cuando “siempre” y “nunca” no significan nada, pues no conozco el alcance de semejantes medidas…?) Peor que antes, porque como dice Confucio: “Si sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes…”
Hoy, no luchar como sea, dese donde sea, por la tolerancia, es estar mucho peor que antes… tanto antes… y tanto peor.
Publicado en: Denuncia
Email del autor: airam.revilo@gmail.com
miércoles, 23 de diciembre de 2009 10:57
Buen artículo María, para reflexionar, y mucho. Aquí tenemos varios problemas. El primero es intentar comprender estas actitudes con una mentalidad occidental, de nada sirve lamentarse sino nos ponemos a la altura evolutiva de estos pueblos. ¡Nosotros ya hemos pasado por ello! Hemos de ayudarles desde su propia realidad. Y el segundo punto es todo lo que occidente les proporciona para que sigan matándose. Armas, tecnología, técnicas de combate, etc. La siempre hipócrita actitud occidental... Cosa que demuestra que no hemos evolucionado tanto. Nuestros líderes políticos siguen siendo unos empáticos de salón. Gracias María. Escritos como el tuyo son el estímulo, el empujón que todos necesitamos. Un abrazo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009 14:06
Hola Nacho, razón llevas, amen de que la mejor forma de ayudarles es dejar no sólo de vender armas y montarles guerras, sino también, cejar con la tremenda hipocresia que alla cuecen gobiernos occidentales so capa de gobierno africano y tras el mirar, ver y callar de la ONU and company... Africa no es el patio trasero de europa, ha sido, es, su cloaca... Véase el largometraje documetal "la pesadilla de Darwin" por poner sólo un ejemplo, chiquitito. Hoy, los héroes son los africanos abogados, médicos, enfermeras, artesan@s, ancian@s, maestr@s, guardas de parques, madres y padres de familia..., que en semejante contexto trabajan dia a día por una sociedad de derecho, en la que se respeten los derechos humanos frente a la barbarie --carreteras sembradas de cadáveres, prisiones dantesquisísimas, torturas atroces, violaciones, niños soldado... aquellos que luchan contra la ley del machete --y no haré el chiste fácil, que lo hay... Esa ley que, como la lapidación es la punta del iceberg del fanatismo, que es la respuesta de una sociedad que occidente ha desestructurado, expoliado, defenestrado a conciencia... pero, como dices: ahora toca arrimar el hombro: como el joven empresario que montó los primeros cibers en zimbawe, creo, y ha creado un servicio por el que los cultivadores de algodón son puntualmente informados del valor de este en el mercado... Él crea negocio y a los pequeños productores de algodón el hombre blanco, o negro, tiene más dificil la estafarles... En fin, lento, pero seguro, ese es el gota gota contra la barbarie, supongo, espero y deseo. Fin del mítin, jaja

miércoles, 23 de diciembre de 2009 14:46
Un gran artículo, de los que obligan una vez más a pensar sobre lo que ocurre. Y esa bestia negra desatada es la que portamos todos, aunque no todos consintamos que nos domine y se descargue, aunque a veces incluso en las situaciones más cotidianas ahí asoma en formas diversas. Pero ahí están, la luz y la oscuridad dentro de nosotros. Y de nosostros depende hacia cual nos decantemos. Imagino que el primer paso es conseguir no tanto el dominar esa parte oscura, incomprensible, aterradora que forma parte de nuestra especie, sino conseguir enfrentarla y aceptarla como otro aspecto más de nuestra realidad, y desde ahí poder superarla, que ya no domine, que ya no destruya. Aunque creo que cualquier palabra ante atrocidades semejantes queda tan trivial, tan superficial a veces, que no se que más puedo decir al respecto. Solamente que no perdamos la esperanza, que a pesar del horror real y cercano, también hay muchos al pie del cañón luchando día a día, y ese día a día obra auténticos milagros. Gente más sana, menos vengativa, más solidaria, compasiva... No puedo añadir nada más que no hayais dicho tu y Nacho ya. Un muy buen artículo María, a veces necesitamos que nos recuerden estas realidades a pesar del desaliento que producen.
miércoles, 23 de diciembre de 2009 16:02
El que esté libre de pecado que diga la primera palabra. Me dejas muda, María. Y acongojada. Gracias por el sacudón. ¡Un abrazo!
miércoles, 23 de diciembre de 2009 16:22
solo imaginar esas imagenes pone los pelos de punta,no entiendo que puede tener una persona dentro de su cabeza para ser capaz de lanzar esas piedras,que cultura o que motivaciones pueden justificar semejante barbarie?Que razonamiento es el lleva a las personas que dictan semejante sentencia de muerte a pensar que obran bien? Supongo que es fruto del fanatismo,y el que lanza la piedra piensa que es su deber y que solo esta aplicando la ley y que la victima algo habra echo ya que tiene semejante final,solo me pregunto si cuando el señor aznar y sus amigos,decidieron invadir iraq con los centenares de miles de muertos que ello supuso,pensaban que aplicaban la ley lo mismo que estas personas,que miedo.
miércoles, 23 de diciembre de 2009 16:38
Hola, bueno, nada que añadir, sólo inisitir en lo que dice Carolina: se trata de enfrentar y superar eso, la parte oscura, el fanatismo. Si, como en el XVIII, ese sigue siendo en qud, el fanatismo: no pensamiento, no sensibilidad, no fraternidad. Se trata de militar desde los pequeños gestos, desde el estar y en cuanto se presente oportunidad contra esos tres noes que impone el fanatismo y oponerles 3 dies contundentes, si al pensar, si a la sensibilidad, si a la fraternidad. 3 sies, contra esas tres fotos, y tantas mil abrazos (y, ante el miedo: claridad y valor!)
miércoles, 23 de diciembre de 2009 18:33
¿Y con qué ánimo se publican este tipo de informaciones? ¡Un abrazo María!
miércoles, 23 de diciembre de 2009 19:01
No creo que las guerras solucionen nada pero imagenes como esa valen sino una guerra, si una intervencion es que eso no se puede consentir, ni religion ni leches , es un crimen en toda regla, con el buenismo no vamos a ninguna parte. Dejemonos de patochadas al que hace eso , pisoteando y ensuciando su religion , y matando, asesinando, ya vale de consentirles todo, ya vale.
miércoles, 23 de diciembre de 2009 20:27
Querida María, he comenzado a leer tu artículo pero al poco he tenido que parar y dejarlo, luego he ido directamente al párrafo final. No puedo ver esas imágenes y tampoco puedo leerlas, me duelen mucho, pero tienes razón, son la sombra, el otro lado, así somos los seres humanos, cosas iguales o peores se hicieron en España hace pocas décadas, y cosas iguales o peores suceden a cada momento en cualquier rincón del mundo en fin, que hoy me apetece sobre todo desearos a todos unas muy felices fiestas, un abrazo fraterno de Cristóbal

miércoles, 23 de diciembre de 2009 21:47
He visto las fotos y son desgarradoras. Lo ponen a uno como en estado de impotencia buscando quebrar tiempo, lugar e ideología, tomando de la mano a la víctima y alejándola, de esa cruel situación para que no sufra el dolor de morir lentamente. Este horrendo suceso, que por lo que leí, es habitual, saca a la luz, creo que primeramente, un concepto importante: todo ser humano, todo….. repito, yo, tú que estás leyendo, tus amigos, tu padre, etc. tienen una parte de inhumanidad oculta en nuestro Ser. La moral que cada cultura ha adquirido a través de la tradición, la educación, las religiones y demás conceptos sociológicos, mantiene a ese animal maniatado. Creo que la FE, y más si esta exacerbada por el fanatismo, unido más aún con estar inmersos en una guerra civil donde la violencia, las matanzas, mutilaciones y todo tipo de violaciones a los derechos humanos son moneda corriente en las calles. Con esto no quiero para nada justificar el accionar de lo que se ha cometido, para nada, estas personas, deben ser enjuiciadas y condenas por sus actos. Pero como digo, la Fe, llevadas al extremo, en una ideología, una persona, un símbolo, o unas palabras en muchos casos, justifican y validan acciones inhumanas para otros, pero totalmente correctas para los que las cometen. Por ejemplo, los generales y guardias alemanes de Auschwitz, Treblinka, los inquisidores como Torquemada, los guardia-cárceles norteamericanos de Abu-Ghraib, etc, etc, por la FE a su país, religión o a su ideología cometieron las torturas, las difamaciones y muertes igual o en mayor magnitud que lo que se ve en estas fotos. Con esto termino recordando una frase de Todorov: “Una muerte es una horror, un millón, una estadística”
miércoles, 23 de diciembre de 2009 23:55
Precioso María, precioso. A tu estilo, conmovedor, resaltando momentos cotidianos en los que no alcanzamos la profundidad que debiera. Cuantas paginas leidas en prensa, cuantas imágenes pasan por nuestras retinas y tras ese iinstante cotidiano ¡cuanto sufrimiento se encierra que no podemos llegar a imaginar!

jueves, 24 de diciembre de 2009 2:46
Siento aparecer tan tarde, grcias a todos por vuestros comentarios, que amplían y refuerzan aun hoy la necesidad de no olvidar la dupla tolerancia/barbarie... La pregunta de Marta es importante... Ignoro con qué ánimo se publican y hasta diré que, en este caso, no me importa, extrañamente. La cosa es qué hace uno con eso... creo. Un ejemplo: soy socia de amnistía Internacional, admiro su tarea, me parece una organización necesaria... hasta esa semana del 15... en que salta la noticia de que denuncian el funcionamiento de los centros de menores en Cataluña.... A ver: en Cataluña hay tribunales ante los que denunciar, si el caso es denunciable- ¿Entonces, porqué salta la noticia a los periodicos y no hay denuncia alguna en un juzgado? Quiero decir, en este caso si que me pregunto qué se esconde detrás de esa noticia, que pone en entredicho a amnesty y a la prensa, a mi entender, y no tanto al sistema de centros de acogida catalanes. ¿Me explico? En el caso de la lapidación, no voy más allá del impacto que produce (o justamente, no produce --pero eso no tiene que ver con la noticia, tiene que ver con quiénes somos, en qué nos han convertido, con el ruido ambiente e interno, con el hecho de consumir... consumimos, fagocitamos todo... aceptamos y decidimos seguir siendo meros consumidores en lugar de ser gentes, de ser personas)... Creo que esa noticita debería ocupar páginas centrales de internacional, junto a Copenhague, los cracks de bolsas varias, las islas artificiales de Dubai... y no un peueño margen, como de refilón... Se sigue lapidando y no podemos, no debemos quedarnos indiferentes... como si fuera demasiado lejos, como si fueran ajenos, otros... no: es nuestra parte oscura, somos así y fuimos así socialmente, y dejamos de serlo algunos porque nos dotamos de mecanismos de control del fanatismo... como también lo hacen gobiernos islámicos, que no aplican la ley islámica así, desde el fanatismo. Hay un límite, el que expone Voltaire, ya en 1762: Nadie, pues no puede argumentarse como derecho humano, puede decir: "Cree lo que creo yo y no lo que tu puedes creer, o perecerás” No es un derecho humano, luego no es una ley de hombres, luego ningún tribunal formado por hombres puede actuar así. Es así de claro, no importa la intención con que se publica la noticia de una lapidación, importa nuestra reacción ante ella, que no olvidemos la esencialidad de la tolerancia, frente a la ley divina, los hombres tenemos los derechos humanos, que emanan de la tolerancia como principio básico... si me pongo a analizar la intención de esta informació, pierdo el objeto... olvido la barbarie, que pasa a ser una información que sirve tales o cuales fines. La barbarie es barbarie, y la barbarie, ya lo dice Voltaire no es un derecho humano... más allá está la interpretación, la duda, ¿a quien sirve? para qué? No creo que haya que entrar en eso... Es una barbaridad, un llamado a la necesidad absoluta, radical y hasta feroz de la tolerancia... frente a la barbarie. Felices y terrenas Navidades, sea cual sea el dios en que creamos tengamos todos, que sean una pausa para meditar sobre la fe... la fe, sea cual fuere, es incolora y no necesita de la barbarie... La compasión es común a todas las fés, a tods las religiones... la barbarie es a-compasiva, a-empática... un abrazo, fraterno, claro

jueves, 24 de diciembre de 2009 6:18
Confieso que ese tipo de imagenes y temas de conflictos y asesinatos son demasiado fuerte para mi, mi siquiera las resisito en ficcion digase una pelicula de guerra o muertes absurdas. A pesar del impacto que me procuden y el malestar, no se puede tapar el sol con un dedo, me gustaria pero no es asi y eso no ayudaria en nada. La unica solucion que veo es que si bien siendo solo uno o unos cuantos los que deseamos que todo esto termine, no somos suficientes ni tenemos las soluciones para conflictos ajenos. Lo que se rescata es que al ser IMPACTADOS por este tipo de realidad hagamos algo como lo que ha hecho María Oliver, EXPRESEMOS ideas, sentimientos, todo es bien venido y necesario para ir creando CONCIENCIA. Pediré por todos los que aun carecen de luz para poder ver que la violencia y la sin razon estan de mas, continuemos el compartir de emociones e ideas que ese dia del gran cambio llegará FELICES FIESTAS, Exitos en el 2010 y que las crisis cualesquiera que sean nos unan y nos hagan DESPERTAR. Un abrazo desde Perú.

domingo, 27 de diciembre de 2009 12:58
El problema es que el siglo XXI solamente ha llegado a una pequeña parte de la humanidad. Vivimos en Europa, una de las burbujas donde existe "algo" de civilización, pero en el momento que sales de estas burbujas, te encuentras que gran parte de la humanidad, la mayoría, viven ancladas en el Neolítico, simplemente les llega del siglo XXI las armas, los tanques, los cuchillos... que el "hombre blanco" les vende y en vez de matarse a pedradas, como lo venían haciendo durante miles de años, ahora se matan a tiros y machetazos. Es curioso ver como aún hoy en día, en este "presunto" siglo XXI en el Islam se sigue hablando de las cruzadas, algo que para el europeo está tan lejano como la invención de la rueda, para ellos es algo vivo, "muerte al infiel", y mientras efectivamente, nosotros hace 1000 años éramos unos auténticos bárbaros con inquisiciones y guerras santas, ellos se han quedado en esa época, lo que para nosotros nos parece un anacronismo total vestirnos de armadura e ir a liberar suelo sagrado, para ellos es algo que se vive hoy en día con tanta fuerza como entonces. El tema es que esto pasa y ha pasado desde que el mundo es mundo, hace 100 años la gente no se enteraba, porque estaba en el otro lado del planeta, pero ahora con los medios de comunicación puedes asistir, desde la primera fila de tu casa en el telediario de turno, como apalean a una mujer adultera hasta la muerte, o le cortan el cuello a todos los de una aldea africana por ser de una etnia u otra. Lo que es muy, pero que muy grave, es que con nuestro "talante" empecemos a "importar" este tipo de fanáticos, y que en nuestra tierra se consientan cosas tan asquerosas como las lapidaciones, que el fanatismo sea del signo que sea campe a sus anchas con la excusa de la "tolerancia religiosa", y las memeces a las cuales nos tienen acostumbrados los políticos para justificar lo injustificable, y bienvenido sea el musulmán que viene a trabajar y ser respetuoso con la ley, expulsión y cierre de las fronteras para estos fanáticos asesinos. Me hace gracia que la DGT cree un estado policial de tolerancia cero contra el exceso de velocidad, pero luego a este tipo de "asesinos" se los trate con tanto talante, y tanto pañito caliente. www.lacasadelarcerojo.wordpress.com

domingo, 27 de diciembre de 2009 19:12
Pericogonoperro, envuelvo tu comment también en paños calientes... La cosa es asaz complicada, compleja y... ojo, mucho ojo... En europa, enclave de civilización, aunque a menudo hipócritisima, NO se importan este tipo de fanáticos... vienen y aca NO se consienten lapidaciones, apaleamientos etc... otra cosa es que ocurran (hace unas semanas, un grupo de fanáticos raptó a una mujer por Reus, creo, para asesinarla, so capa de ajusticiamiento en nombre de aplicación de la sharia, por adúltura. El islam NO es una religión fanática, casi todo lo contrario! sólo que está, como lo está toda creencia, expuesta a un interpretación desde el fanatismo... Fenómeno que en el islam es bastante tardío --fin del XVIII, XIX--y está vinculado a la presión que se ejerce desde occidente, que se ha laicizafdo, segregando sociedad civil de comuidad religiosa... pero eso es un modelo, uno... en fin, lo que vengo a decir, es que no me parece que la denuncia del fanatismo deba apoyarse en otro argumento que el voltairiano: la intolerancia --la barbarie-- NO son un derecho humano, luego NO son tolerables y sí, ahí deberíamos actuar, pero eso no tiene que ver con la inmigración. Tiene que ver con razonar, con enseñar a razonar y con repartir empatía, y con prohibir lo que haga falta: con que se imponga la necesidad de un estado de derecho, de tolerancia cero con la barbarie, con la intolerancia, "ajustado" a las diferentes realidades --laicizadas, no laicizadas... La tolerancia en boca de un mal político, tal vez sea una memez... La Tolerancia, es un principio absoluto, aquel que rige la convivencia, pues la diversidad no sólo existe sino que ha sido, es y será, gracias a Dios, la Naturaleza, el orden y el caos... en fin. Y, no lo olvides, estamos condenados a entendernos y a convivir... más allá, mucho más allá de fronteras y leyes nacionales... existen principios universales, comunes, necesarios... la Tolerancia es uno, tal vez el más importante. Sí que creo, como dices, que hay que estar atentos, muy atentos al uso y abuso de expresiones como "tolerancia cero" o "tolerancia religiosa. Tolerancia cero es un eufemismo para intolerancia, voilà... y tolerancia religiosa esconde las más de las veces una intolerancia al recien llegado otro, diferente para más señas... Cierto que "ellos" deben tolerar ciertas restricciones y nosotros también, ese es el quiz: la tolerancia debemos ejercitarla todos, sin excepción, contra la barbarie y para convivir en armonía, más allá de si somos una comunidad laica en estado de derecho o una comunidad religiosa no fanática... La cosa es el fanatismo, no la fe...
domingo, 27 de diciembre de 2009 19:15
corrijo quiz por quid, y mando saludos María

domingo, 27 de diciembre de 2009 20:09
El desarrollo del tema me hace pensar en el padre que grita al hijo diciéndole “no grites”. E insisto sobre la enseñanza bíblica: “El que esté libre de falta (pecado) que lance la primera piedra. Creo que el texto de María debiera conducirnos a pensar en cómo y cuando somos lapidadores o “lapidarios”. Hay muchas maneras de agredir, herir, matar a otros. Hacer sus vidas indignas, mediocres, penosas, duras, castigadas, injustas. Se puede matar el cuerpo de una persona y acabar con su vida toda, pero también se le puede cercenar el carácter, la conciencia, la creatividad, la dignidad, los derechos, la autoestima… Que fácil nos resulta escandalizarnos por lo que ocurre en la casa del lado, la ciudad vecina, los otros países o continentes. Mientras más fácil, más crecen nuestra furia, impotencia y sed de justicia. Pocos días antes de la Navidad, los chilenos fuimos golpeados con la noticia de la muerte de un niño de 2 años, brutalmente golpeado por sus padres. La comunidad toda se escandalizó conmovió y horrorizó. Tanto que la presidenta, junto con expresar su dolor nos mandó un mensaje a todos. Nos preguntó como puede suceder que un niño muera a gritos sin que nadie haga nada. De eso hace solo un par de días, pero ya es noticia el notorio aumento de las denuncias por violencia intrafamiliar. Son vecinos, familiares y víctimas haciéndose cargo del que sufre, cuando todavía estamos a tiempo de poner remedio. A eso le llamo yo trasmutar el dolor en aprendizaje.
domingo, 27 de diciembre de 2009 20:54
voilà... más allá el silencio (consentimiento) en acción... Acá hablamos mucho, demasiado?, de violencia de género... cuántos hemos acogido o acompañado al hospital a una vecina apaleada? cuántos no llamamos a a puerta de al ldo cuando oímos golpes? Empatía y, hoy por ti, mañana por mi, voilà, es sencillo, `puede ser muy eficaz, más allá de fronteras. Sí a esa transmutación, sí, del dolor en aprendizaje, en acción empática. Grande esa presidenta mandamensajes...
jueves, 19 de enero de 2012 14:02
What is happening is really sad. People should try to make their point of view in front of the government and the president.
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