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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

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Protesta ciudadana.
Hemos redactado una carta de protesta: un ERE al cuerpo político. Ahora puedes firmarla para que llegue a todos diputados y senadores desde tu propio correo electrónico y con tus datos, de tú a tú.
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Acción

APAGÓN ELÉCTRICO GENERALIZADO !!!!  

Acción ciudadana vía consumo.
A partir del 15 de Febrero, todos los días a las 22:00 durante 15 minutos
Protesta contra un sistema político que sirve a otros intereses distintos a la gestión óptima de los recursos de los ciudadanos.
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Crisis económica, una oportunidad para el cambio
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En mi última intervención recogía el espíritu general de la necesidad de cambio que inspira www.crisiseconomica2010.com pensando que los blogs creados en esta página han logrado generar un vórtice social con suficiente masa crítica como para crear opinión, y me preguntaba, a propósito de la entrada en el año que le da título a todo esto,  ¿cómo lo tenemos para 2010? ¿qué podemos hacer? y me atrevía a proponer la coparticipación de los logros que cada uno ha podido y puede experimentar en la corriente de cambio que estamos deseando. Déjenme decirles sin más dilación (lo explicaré más adelante; no soy dado a las estrategias ni subterfugios) que si alguno ha leído mis intervenciones, habrá entendido que no creo en ningún cambio que no provenga del interior de cada uno de nosotros.

Hablando de necesidades de cambio. Decía Einstein que si queremos que los resultados sean distintos hemos de emplear métodos nuevos. Lo digo porque me ha dejado bastante atónito el ataque furibundo contra los que se ha calificado de políticos parásitos. No seré yo quien los justifique, pero, como dijo en Octubre de 2001 Felipe González a propósito de analizar las causas del terrorismo, “no es lo mismo sino todo lo contrario tratar de analizar las causas que justificar sus acciones, y si no tratamos de analizar las causas no podremos neutralizar las acciones”.

Políticos parásitos. Titulo de la película. Bien, lo que ocurre es que en cartelera ponen muchas películas del mismo género, como “banqueros parásitos”, “empresarios parásitos”, “funcionarios parásitos”, “obreros parásitos”, “familiares parásitos”, “amigos parásitos”, y disculpen si me olvido de mencionara alguien. Y es que tal certamen cinematográfico lleva el título y lema de “Humanos Parásitos”, epígrafe por el que atiende un porcentaje indeterminado de nosotros, los ciudadanos, en el momento en el que podemos agarrarnos al chollo que nos pasa por delante y que parece que va a arreglar nuestra cuenta bancaria, el sueño de nuestras ambiciones frustradas, nuestra feria personal de las vanidades, mitigar el miedo a quedarnos sin empleo, etc.

Suplico vuestra indulgencia, pero es que quería usar una hipérbole perifrástica para decirles que los que llamamos políticos parásitos podemos ser cualquiera de nosotros colocados en sus adecuadas circunstancias.

Veamos: Hablamos de la mentira, del engaño, de la falacia, de los pactos contra natura para hacerse con el poder y por tanto con sus emolumentos, del teatro ruin al que nos tienen acostumbrados los discursos políticos, los debates artificiales y exentos de contenido , las descalificaciones, y los larguísimos etc. englobados bajo el común patronímico de “corrupción”. Bien, pues, imagínense que por gracia de la hada de cenicienta les toca el chollo de ser nombrado subsecretario de cualquier cosa con un sueldo de 80.000 € al año, gastos, viajes, dietas, pagadas, etc. Y no tienen ni idea de que va el tema, de a quien pedir consejo, de cómo informarse, y sobre todo y más importante de las redes tramadas desde tiempo inmemorial y que van a bloquear constantemente sus decisiones, ponerle en peligro de, etc. ¿Se imaginan? Hagan el esfuerzo de análisis en profundidad en sus conciencias. Pónganse en ese lugar, y sobre todo con una familia de mínimo cuatro miembros a los que proteger, porque de soltero no vale, es demasiado fácil. ¿Lo han conseguido, se han metido en esa situación? ¿No? Bueno, pues vamos a ver: Siéntense cómodamente, las manos sobre las rodillas, cierren los ojos, hagan tres respiraciones hondas y luego olvídense de la respiración y relájense todo lo que puedan. ¿Ya? Es un despacho que da a Castellana, zona Ministerios, regio pero discreto, sus asesores le esperan para recibir sus instrucciones, los teléfonos callan de momento, tiene varias reuniones programadas en la agenda del día, de las que conoce con suerte un 10% (con el tiempo aprenderá que ni siquiera ese porcentaje hace falta, porque quien le ha puesto en el puesto lo ha puesto por ciertas razones). ¿Ya? ¿Van creando su propio personaje? Bien, pues vayamos por capítulos:

Capítulo mentiras. Antes de tomar la palabra para leer el discurso que le han preparado y decir todo lo opuesto a lo que piensa, se aclara la garganta, inspira hondo y de pronto acude en su ayuda la reflexión profunda de que si en su familia, con su conyugue y con la mayoría de sus conocidos, no puede decir lo que piensa, lo que siente, es decir, ser usted mismo a menos que se produzca una gran tragedia, entonces, ¿Por qué va a importar leer aquella sarta de sandeces en público, cuando sabe, por qué ha vivido algo en este planeta, que ese público tampoco puede sincerarse por completo nunca ante los que conviven con él todos los días y a quienes ama, y sienten tantas veces al día la imperiosa necesidad de “hablar con alguien”, que no encuentra a su alrededor tantas veces al día? 

Capítulo cambiar el sistema. Ah, bien, esa es otra cuestión interesante. Desde su perspectiva de político de cierta altura, como también ocurría perfectamente como ciudadano de a pie, sin más que leer los periódicos o ver la tele, sabe perfectamente que en sistema es un inimaginable monstruo amiboideo que cubre y alcanza todo el planeta y que interconecta, relaciona, coarta, compensa, ata, bloquea a la sociedad de los humanos de un extremo a otro, incluidas las zonas de piratería en base a la red de bufetes de abogados perfectamente imbricada e interconectada con cualquier otra actividad que no puede calificarse de ilegal. ¿Cómo puede desmontarse algo que es como el mar y menos cambiarse?

Poco a poco se va dando cuenta su personaje metido a político que no tendrá ni un minuto libre para tratar de descargar su conciencia metiéndose clandestinamente a colaborar con una ONG.

Y eso es adonde quería ir a parar. Queremos cambiar el mundo para no tener tiempo en ocuparnos de cambiar ni un ápice de lo que desde hace tiempo sabemos que hemos de cambiar en nosotros mismos. Transferir a la película “cambiar el mundo” lo que hemos de cambiar en nosotros mismos es el antoengaño cotidiano, un autochantaje, una traslación afuera lo que debería haberse hecho dentro.

Tal vez lo que ocurre es que nos han despertado de golpe de nuestro “sueño americano” con esas trompetas del apocalipsis, igualmente artificiales como aquellas, haciéndonos ver que esa comodidad y artificial protección de comedero de pollitos de granja ya no es tal porque al granjero se le ha ocurrido cambiar de negocio, hacer pastel de pollo, como en la película, en lugar de alimentarlos.

Oh, no, no se preocupen, no voy a decir aquello de que “nos lo teníamos merecido por despreocupados, por cómodos”, o recordando a Jacinto Benavente, por agarrarnos a una Ciudad Alegre y Confiada, pero lo pienso.

Entonces: ¿Vamos a seguir criticando a los “políticos parásitos” o plegaremos  nuestra silla de ruedas  y echaremos a andar? Como siempre, la vida es lo único y más precioso que tenemos (con permiso de los budistas), a nosotros nos toca hacer de ella una aventura intensa y divertida o buscar otro refugio, otra granja, otra coartada. Por cierto, ¿realmente necesitan otra coartada para seguir criticando y mirando a otro lado, o se deciden a actuar? Pienso que el tiempo que perdemos criticando podríamos emplearlo en actuar.

Publicado en: Acción
Email del autor: juan@tmp.es

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Comments

mdominguez
miércoles, 02 de diciembre de 2009 8:14
"se realista pide lo imposible" yo pediria que entre votos en blanco y abstencion solo hubiese el 5 o el 10% asi todos los politicos se darian cuenta que son una panda de srodo mudos y no les necesitamos , haber si asi les viene la vergüenza, es indigno la actual situacion de este pais solo se soluciona con desobediencia civica
Juan Trigo
# Juan Trigo
miércoles, 02 de diciembre de 2009 9:33
Hola Amigo,
Tengo mis dudas de que se "dieran cuenta", porque es algo que saben. Serán parásitos, pero no tontos, y mientras siga funcionando el chollo miran a otro lado y su única preocupación es curbrirse las espaldas (el culo, que dirian los americanos) para no se cogidos en falta, teniendo en cuenta que la ineficacia, la pereza, el no tomar decisiones si no se lo piden, etc., nunca ha sido una falta en la clase política.
Carolina
# Carolina
miércoles, 02 de diciembre de 2009 11:23
Estoy de acuerdo, en que el cambio se debe gestar en uno mismo, cambiar actitudes, canalizar determinadas energías, actuar desde cada uno tras haber hecho un autoanálisis, pero también veo necesario articular ese cambio individual con acciones colectivas pacíficas, nuevas. Aunque imagino que eso llega cuando uno ya ha crecido interiormente y se ha autorevisado, madurando aquello que le toca madurar y dejando atrás aquello que no le deja crecer ni seguir como persona.

También comparto que llega un momento que se debe dejar de criticar a los políticos y demás gente que está en el poder, y usar esa energía para cambiar desde nosotros mismos las cosas, pero sigo pensando en la importancia de acciones colectivas.
Pericogonoperro
miércoles, 02 de diciembre de 2009 11:24
Esta claro que la mentalidad "bueno, si no robo yo va a robar el que venga, así que mejor me lo quedo yo", es la mentalidad que a imperado en el sistema, cada vez más y más corrupto.

Pero mientras se sigan metiendo "con calzador" a los políticos sin ninguna preparación, solo por el "siwuanismo" y por mentir más que hablan, pues nada cambiará, eso es cierto.

¿Como cambiarlo? buena pregunta amigo... pero igualmente me imagino hace siglos a las mujeres preguntándose como cambiar las leyes para ser mas justas, o a los esclavos en EEUU para salir de la esclavitud, en fin... que la cosa sea muy difícil tampoco significa que sea imposible.

Saludos.
Maria Oliver
# Maria Oliver
miércoles, 02 de diciembre de 2009 11:46
Hola,
gracias Juan, muy a propósito y muy bien traídas las palabras de González: analizar para neutralizar... eso es ya una acción, no? en relación a la política actual, digo. Luego está como tan bien explicas lo de que la revolución --que en origen es un sinónimo de cambio-- empieza por uno...
Creo que es muy importante el exasmen de conciencia y tomar deciciones coherentes... Hace mucho que procuro limitarme a ver la política como un asunto de buena gestión... fuera de ideologías. Ello hace que haya asuntos que han dejado de interesarme luego en los que no me implico en absoluto, con lo que ello conlleva a nivel social (paso de --ismos...). Creo que ese gesto, anodino en apariencia es muy fuerte: implica dejar de jugar al juego de la ideología, que es de lo que se trata, eso es lo que esta tocado y, pronto, espero, definitivamente hundido. Se trata de gestionar el bien común, los impuestos, el bienestar que se pueda ante la falta de recursos, no apearse de una exigencia de mínimos, más allá de ideologías (en justa correspondencia a la contribución al erario público, al hecho de que hacienda somos todos, era así el lema de la campaña, no?)
Y eso es una onda de organización a nivel mundial, que de lo local va a lo global, y no hace distingos... solo existe la idea de colectivo humano que "cede" la gestión de ciertos espacios o bienes comunes...
en fin Juan, dedo en llaga, gracias, de eso se trata, con alegría y fe, de no apearnos de esa parcela de vida, que es nuestra.
Angel Luis Alonso
# Angel Luis Alonso
miércoles, 02 de diciembre de 2009 13:52
Me ha parecido leer una especie de disculpa a los políticos ineptos, que en este pais hacen nada por los que representan. Por el hecho de tener familia, hijos, amigos y estar en un sistema cerrado a decisiones ya pretomadas y sin posibilidad de cambiar nada, no tienen disculpa.
El Sr. Pimentel dimitió por eso mismo de su cargo de ministro de trabajo. Como él muchos anónimos. Esto es lo que se deberia generalizar. Si alguien me representa, debe hacerlo con dignidad, y si para ello debe dimitir, será una dimision digna. Y si ese es el principio del cambio, lo doy por bueno.
Pero dudo que estos que están y otros que vendrán sean de suficiente altura como para comenzar un cambio. Quizá lo que apuntaba mdominguez, pero en un porcentaje multiplicado por 10, podría dar validez a un cambio.
Carolina
# Carolina
miércoles, 02 de diciembre de 2009 14:04
Comparto lo que planteas acerca de los políticos Angel. A mi también me cuesta no verlos como ineptos, porque creo que lo son y también me parece bien que dimitan si ellos mismos ven que no pueden desempeñar bien el cargo que se les adjudica, pero como apuntas son pocos los que lo hacen. Muchos deberían hacer lo mismo, pero como dices los que hay ahora no se van a ir por su propio pie, les importa un comino, de ahí la necesidad de acciones colectivas para ayudar al cambio.
acovaleda
# Aníbal Covaleda
miércoles, 02 de diciembre de 2009 14:10
Creo que toda crisis ya sea económica, social, tiene sus causas concretas que la han originado, pero su genealogía real, esconde un lado oculto, turbio que históricamente fue amparado en muchos casos por el poder, principalmente político. Las lecciones de la historia nos recuerdan que en muchos casos, la medicina fue peor que la enfermedad, y los desvalidos, los pobres los marginados, la periferia fue quien más pago el precio del “deseado antídoto”.
En lo económico, los flujos de dinero, millones y millones van destinados a “salvar” aquellos que solo quieren perpetuar “la marca” o a sus ejecutivos que necesitan cambiar el Rolex por año, comprar su Armani o cambiar su Audi. Mientras millones y millones de vidas se pierden, mueren y no reciben ni alimento ni asistencia médica básica. Por eso como puntualiza Juan, Carolina y María, el cambio debe comenzar en uno mismo, seamos la nueva crítica, seres dotados de sentido común y humanidad que con conciencia, decisión y coraje haga de cada uno un Ser libre, tolerante y auténtico para hacer de este nuestro mundo un lugar mejor para TODOS.
Nacho Rivera
# Nacho Rivera
miércoles, 02 de diciembre de 2009 15:38
La base es la responsabilidad personal, saberse individuo y con el control total de tu vida; pase lo que pase.

Una actitud como la que comenta Ángel Luís es la correcta. Mientras tengamos políticos que tragen con todo y las listas sean cerradas poco podremos hacer. Pero lo poco que hacemos es muy importante.

Cualquiera de nosotros podría ser político y en nuestras manos estaría dejarse comprar o hacer las cosas con honradez. Puede que el paso sea ese... "caballo de troya pacífico."

Como muy bien dice María, debemos dejar los juegos de ideologías, que son el mal de todo esto, y centrarse en la resolución de problemas, la cooperación y las ideas creativas.

Gracias Juan.

Un abrazo a tod@s.
Carlos Valle
miércoles, 02 de diciembre de 2009 16:36
¿Vamos a seguir criticando a los “políticos parásitos” ......?

Si en todas las partes, en la cola de los cines, en los mercados, en las visitas al medico, convirtámonos todos en apóstoles, que habrán los ojos a los ciudadanos, .....

Puede que restablezca el poder derrotado, un extrovertido y popular presidente de Club de Fútbol (el opio mas popular), pero lo que es inaceptable es que cada vez nos hacen mas esclavos en beneficio de unos pocos controladores del Poder, siendo Fainé, unos de los elegidos Dioses del Olimpo Español.........

http://diariodelostrabajadores.over-blog.es/article-33736835.html
Paco Bou
# Paco Bou
miércoles, 02 de diciembre de 2009 18:11
Empiezo con una pregunta...que trataré de responder

¿Es el mundo un espejo que nos refleja? Coincido con Juan en que el trabajo que tenemos que hacer siempre es interior, el único trabajo que está en nuestras manos.

Parece lógico que si me miro en un espejo y no me gusta lo que veo, no cambie el espejo y sí trate de hacer un trabajo personal que modifique en la medida de mis posibilidades esa imagen

Otra pregunta, tal vez más dura, en base a la anterior: ¿Todo lo que critico del exterior es aquello que no me gusta de mí mismo?

Hace unos años, en pleno debate acalorado sobre un tema político, le dije a un amigo que estaba completamente politizado... Que era completamente absurdo intentar razonar con él...perdí los estribos

En aquel episodio descubrí que todo lo que le decía eran cosas que me podía aplicar a mí mismo... Era como un espejo que me permitió ver una faceta propia (bastante primitiva y desagradable en lo referente a ideas políticas)

En cierta forma aquel amigo actuó como un maestro que me permitió conocerme mejor... Aunque las tomas de consciencia sean como verdaderas "bofetadas al ego personal"

Muchas gracias por el artículo que me ha parecido muy inspirado
Un abrazo

Sergio
miércoles, 02 de diciembre de 2009 18:12
Hola,

Hoy viene un artículo muy similar en la contra de la Vanguardia.

Ese es el camino! Democratizar los recursos, no hay más alternativa.

Internet es el ejmplo.

Un abrazo

Juan Trigo
# Juan Trigo
miércoles, 02 de diciembre de 2009 18:54
Conclusiones para el debate:

¿Nos fijamos en los políticos porque los hemos colocado nosotros (habría mucho que discutir) y por tanto nos representan, y por tanto se ganan la vida…? Mi opinión personal es afirmativa, pero, ¿solo en los políticos? ¿Qué hacemos con los funcionarios? Y… ¿los empresarios que se ganan muy bien la vida en base a estimular lo fácil?: ¿Telebasura, publicidad (basura), farmacéuticos que se niegan a bajar los precios para los países del tercer mundo… Comerciantes de juguetes que tratan de saltarse los controles, medios de comunicación que no tienen la generosidad de hablar más ampliamente de cooperantes, hasta que ocurre un secuestro?

Javier Pimentel. Ejemplo a ensalzar y seguir. Lástima que no hayan trascendido ejemplos de opinión sobre él.

¿Cómo cambiarlo? Esa es la pregunta Perico. Yo opino que de los movimientos antisistema solo trasciende el espectáculo lúdico, cuando en el fondo se generan textos muy serios y dramáticos. ¿Qué medios de comunicación recogen en portada o páginas impares esos textos de denuncia.

¿Es suficiente no lanzarse a comprar masivamente en estas próximas fiestas de navidad? ¿es posible incidir en los índices de audiencia de los programas de TV que todos tenemos en la mente?

Comparto, Paco, el mundo es el espejo de cada uno, y por ende lo que critico es lo que no me atrevo a cambiar de mi mismo. Eso precisamente nos lleve al síndrome de la sociedad-parvulario: La gente no hace más que quejarse. ¿Para cuándo actuar?

Sergio, no he podido acceder al artículo de la Vanguardia, ¿puedes escanearlo y nos lo pasas?

Abrazos
Juan
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
miércoles, 02 de diciembre de 2009 19:40
Mi mas sincera felicitación por este magnífico artículo, Juan. Tienes toda la razón del mundo. El trabajo ha de empezar por uno mismo, desde dentro.
Leyendote, me acordaba a cada momento de una sensacional serie de televisión llamada "Si, ministro".Es una fiel caricatura de lo qe describes. Se trata de una serie inglesa, que creo recordar se emitia en TV3. Ignoro si también se emitia por otros canales.

Lo de los políticos, en este país al menos, es de dificil solución. ¿Como no nos van a robar si les seguimos votando? Imaginémonos que somos un empresario que contrata a un trabajador y ya el primer día le decimos: Usted no se preocupe que nunca le voy a echar de aquí, por mal que haga su trabajo. Incluso si falta a él sin causa justificada, incluso si no viene a trabajar durante semanas, no le voy a despedir. Es más, incluso si nos roba. Incluso en este caso, no le voy a echar. ¿Como va a ser esta persona un buen trabajador? Parece totalmente absurdo que nosotros, en el caso de ser empresarios hagamos algo así ¿verdad? Pues eso es lo que hacemos con los políticos. Votamos a una ideología, o por miedo o reacción a la contraria, ya que "eso es lo que hay". En definitiva, pura resignación.
Me ha hecho mucha gracia, Juan eso de que "no voy a deciros que nos lo teníamos merecido", pero lo pienso. La autocrítica es fundamental.

Carolina, te entiendo en el debate de formarnos-actuar. Parece que tedríamos que hacer algo, pero si actuamos sin estar formados, es como construir una casa con ladrillos que no están cocidos y se deshacen. Es posible que ultimamete no esté muy animado en este sentido, pero es lo que siento.

Un abrazo.
Juan Trigo
# Juan Trigo
miércoles, 02 de diciembre de 2009 20:39
Genial Carles, el ejemplo de los ladrillos. Ni más ni menos, es decir, en lugar de perder el tiempo quejándonos aprovecharlo formándonos.

"Si Ministro" lo pasaron por la televisión catalana hacia los años 80.

Y estoy de acuerdo en reaccionar, como cuando nos tomamos la temperatura y el termómetro marca fiebre, cuando decimos eso tan terrible: "Es lo que hay". Recordays el último dialogo de aquella gran película "La Misión"
Gobernador Portugués: "El mundo es así"
Delegado del Papa: "No señor: Lo hemos hecho así".
Un abrazo
Cristóbal Cervantes
miércoles, 02 de diciembre de 2009 20:42
Interesante artículo, Juan, creo que es oportuno recordar que en la crisis del 29 también creció como la pólvora el criticar a los políticos y culparlos de todos los males, la consecuencia fue el ascenso del fascismo y el nazismo, los políticos fueron sustituidos por Hitler, Franco y compañía, en ésta, como en otras crisis, cunde el miedo, la inseguridad, y cada vez más la ira, echar al culpa a alguien, pero creo que la ira es la otra cara de la creatividad, se pueden transmutar alguímicamente, no perdamos energías criticando continuamente, la crítica también tiene su momento, enfoquemos nuestras energías a crear algo nuevo aquí y ahora, en cada momento, con una sonrisa, con unas palabras, con una ciberacción, publicando en nuestro blog..., intentemos estar atentos a "los signos de los tiempos", y por último enlazarnos, compartir, no estamos solos en este cambio, hay mucha gente con las mismas inquietudes por todo el planeta,

un abrazo fraterno de Cristóbal
alfredo
# alfredo
miércoles, 02 de diciembre de 2009 20:43
El cambio interno y externo debe ir unido. Sino nunca se pasará de la crítica al vacío, de argumentos filosóficos, mientras el mundo se destruye en la inacción o en la contemplación. Pero mancharse las manos...nos cuesta mucho.
Saludos cordiales
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
miércoles, 02 de diciembre de 2009 21:34
Estoy de acuerdo con el planteamiento de base sobre la formación y el cambio individual para poder cambiar la sociedad sustancialmente. Calculo a groso modo que tardaremos en notar los efectos unos 30 años, pero las cosas de palacio van despacio.

¿Es incompatible el cambio individual y la formación, con acciones colectivas de la sociedad civil que pueda poner ciertos límites al poder? Yo pienso que no, es más, creo que en breve no nos va a quedar otro remedio.

Por ejemplo, calculo que pronto tendremos un nuevo brote pandémico de Gripe A tras haber sufrido una mutación y ser más virulento. Se producirán muchas más muertes, cundirá el pánico en los medios de comunicación y la OMS nos recomendará utilizar las vacunas existentes hasta que se produzcan las nuevas. La gente tendrá mucho miedo y evitará el contacto social, nos aislaremos. Si Internet falla por cualquier motivo podremos llegar a estar totalmente incomunicados y sin posibilidades de hacer nada. En ese sentido estoy totalmente de acuerdo con Eduardo Vidal advirtiendonos que el control de Internet esta al caer.

Ante la posibilidad de un panorama similar al que acabo de relatar, viene una pregunta: ¿Podríamos evitar que eso llegara a suceder?

Solo de una forma: demostrando a los poderes que nosotros también tenemos poder y así deberán consensuar con nosotros antes de seguir avanzando en sus estrategias.

¿Pero es que tenemos poder? Yo creo que lo tenemos todo, su poder depende de nuestro grado de docilidad ante el sistema. Si nosotros no consumimos tanto como ellos quieren, sino leemos, ni escuchamos, ni vemos los medios de comunicación convencionales y sobre todo si hacemos lo que más les afectaría en este momento, porque es ahí donde se concentra el máximo poder, como es retirar nuestro dinero de los bancos, el sistema se hunde.

Tan solo una propuesta en serio sobre retirar el dinero que circulara por todos los blogs y se enviara a través de cadenas de correo electrónico a si mismo como mensajes de texto a través de los móviles. En el momento que este moviemiento trascendiese a políticos y financieros, podríais ver como el discurso político cambiaría radicalmente.

Si queremos que realmente nos tengan en cuenta para la toma de decisiones que nos afectan a todos, debemos demostrar nuestra valía. No hace falta revoluciones violentas tan solo acciones concretas y contundentes. Tenemos todos los medios para hacerlo, todavía no nos han restringido el acceso a Internet.
Para mí este sería un buen ejemplo de desobediencia civil.

Por eso Juan, estoy de acuerdo contigo parcialmente, ya que la acción que propongo no es incompatible con el cambio individual.
acovaleda
# Aníbal Covaleda
miércoles, 02 de diciembre de 2009 21:41
Solo agrego a mí cometario anterior, unas palabras prestas:

“Las crítica no se presenta ya como un fin en sí, sino únicamente como un medio. Su pathos esencial es la indignación, su labor esencial es la DENUNCIA.”

“Hay que hacer la opresión real aún más opresiva, agregándole la conciencia de la opresión; hay que hacer la ignominia más ignominiosa, PUBLICANDOLA”

KARL MARX – Crítica de la filosofía del derecho de Hegel

Carolina
# Carolina
miércoles, 02 de diciembre de 2009 22:32
Esther estpy totalmente de acuerdo contigo y me parece una gran acción la de retirar el dinero de los bancos.

Y comparto totalmente ti idea de que es totalmente compatible el cercimiento de uno mismo con la acción colectiva. Creo que es factible y muy necesaria, no queda alternativa.
Carolina
# Carolina
miércoles, 02 de diciembre de 2009 22:33
Perdón por las letras fuera de lugar...
Walter Trujillo
jueves, 03 de diciembre de 2009 0:35
En realidad es lamentable que los políticos al igual que los banqueros cara dura, se agarren del pasado , del capitalismo muerto y del sistema económico, que no tiene ni ideología ni plan. Solo pensar eso es un escándalo y una vergüenza.

Sin embargo a nivel personal, pienso que la responsabilidad por el pasado, tenemos que transportarlo a una responsabilidad por el futuro. Es fácil quejarse y revolcarse en el pasado, sus aberraciones, monstruosidades e injusticias.. El futuro nos llama, nos necesita y nos reta. El pasado nos tiene condicionados, programados, alienados y ocupados. Necesitamos renovar nuestras reservas, movilizar nuestros recursos,. Conocer un poco de nosotros, habilitar nuestro espacio de grabación y crear un antivirus personal que nos defienda ante la corrupción, hipocresía, empresarios y políticos parasitarios, la comodidad excesiva y la pasividad enferma.

Al futuro lo hemos dejado solo, el mañana lo modelan los políticos desorientados, los profetas del consumo y los filósofos de lo superficial y vano.
Mucho futuro para Uds., con responsabilidad, con conciencia de un 90% de percepción del afuera y un 10% de fantasía, símbolos y contenidos del inconsciente.
Saludos Walter
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
jueves, 03 de diciembre de 2009 14:34
Bueno Carolina, nos hemos quedado tu y yo solas con la propuesta de los bancos. El problema es que no tenemos ni una sola propuesta de acción para contrastar, solo el cambio individual del que llevamos hablando un año. Pensé ante la inquietud que se generó la semana pasada que surgirian ideas, propuestas, que quizás se podrían formar grupos de trabajo como dijo Eduardo Vidal. De hecho, ese era el propósito de escribir un artículo para debatir acciones. Parece ser que no estamos en el momento adecuado todavía y que quizás tengamos que esperar a ver como se van desarrollando los acontecimientos. Mientras tanto podemos continuar debatiendo y filosofando sobre un posible mundo mejor, mientras continuamos utilizando el coche, consumiendo electricidad y gas, dejando nuestros ahorros en bancos que restringen créditos a las empresas y realizando nuestras compras navideñas (aspecto fundamental de la Navidad en occidente).
Tengo la sensación que que la sociedad civil vamos todavía en pañales.
Carolina
# Carolina
jueves, 03 de diciembre de 2009 14:42
Pues sí es una lástima que cueste tanto emprender algun tipo de acción sencilla, pero eficaz. Comparto lo que dices Esther.

A nuestra sociedad siempre le cuesta mucho pasar de la teoria a la práctica, una pena.
alfredo
# alfredo
jueves, 03 de diciembre de 2009 16:19
http://www.inisoc.org/demliber.htm

Os paso un enlace de un texto, Hacia una democracia libertaria. da muchas ideas, por si se quiere impulsar un movimiento alternativo.
Si no se ve, copio y pego el texto
alfredo
# alfredo
jueves, 03 de diciembre de 2009 16:21
Hacia una democracia libertaria
Juan Manuel Vera
Iniciativa Socialista, nº 59, invierno 2000/2001. Este texto es un amplio extracto de un capítulo
del libro colectivo "Imaginación democrática y globalización"
I
"No se trata de saber si persiguiendo la justicia lograremos preservar la libertad. Se trata de saber que, sin la libertad, no realizaremos nada y perderemos a la vez la justicia futura y la belleza antigua"

(Albert Camus, Discurso de Suecia)
II
Hay que valorar las posibilidades de una extensión, profundización y radicalización de la democracia. La cuestión no consiste en una reflexión sobre sus "promesas incumplidas" en el pasado, sino intentar abordar las posibles propuestas políticas para una radicalización democrática en un sentido liberal y libertario.

La sociedad occidental se asienta en un conjunto de valores tales como igualdad, libertad y justicia. Esos valores, como señalaba Castoriadis, son significaciones imaginarias sociales que abren una interrogación permanente sobre la mejor forma de organizar la sociedad y que se articulan en una significación central: el proyecto de la democracia. La igualdad, la libertad y la justicia son valores abiertos, siempre sometidos a nuevos intentos de expresar su sentido.

Además, los valores de igualdad y libertad no son antinómicos. "La autonomía de los individuos, su libertad (que implica, claro está, la capacidad de cuestionarse ellos mismos) tiene también sobre todo como contenido la participación igual de todos en el poder, sin la cual no hay ciertamente libertad, así como no hay libertad sin igualdad. ¿Cómo podría yo ser libre si otros deciden sobre lo que me incumbe y yo no puedo tomar parte en esa decisión? Hay que afirmar vehementemente, contra los lugares comunes de cierta tradición liberal, que no hay antinomias, sino que hay implicación recíproca entre las exigencias de la libertad y de la igualdad. Esos lugares comunes, que continúan siendo corrientes, sólo adquieren cierta apariencia de sustancia partiendo de una concepción degradada de la libertad, como libertad restringida, defensiva, pasiva. Según esta concepción, se trata simplemente de "defender" al individuo contra el poder, lo cual presupone que se haya aceptado ya la alienación o la heteronomía política, que uno se haya resignado a la existencia de una esfera estatal separada de la colectividad y, en definitiva, que uno acepte una concepción del poder (y hasta de la sociedad) entendido como un mal necesario. Este punto de vista no es solamente falso sino que representa una degradación ética afligente"(1).

La democracia es el proyecto político que intenta hacer efectivas la igualdad y la libertad. El origen etimológico de la palabra democracia (demos: pueblo, kratos: poder) expresa completamente su significado. La democracia es el poder del pueblo, es decir, aquella forma de gobernar en la cual es el pueblo quien gobierna. Pero, desde la antigüedad, también significa algo más, la democracia es el régimen de la libertad y de la igualdad de derechos entre los ciudadanos. Es decir, un régimen político donde gobierna el pueblo pero no identificable con la dictadura de la mayoría, porque es el gobierno de la autolimitación, en el cual el ejercicio del poder debe respetar las libertades de todos, en el cual se contemplan tanto los derechos de las mayorías como los de las minorías.

La democracia es un régimen, pero también un conjunto de procedimientos de decisión. No podemos reducir la democracia a los procedimientos, pero tampoco olvidar que necesita y exige de técnicas de decisión, de procedimientos y de instituciones concretas.

Históricamente no hay un régimen democrático, sino una historia de las experiencias de democratización. Una historia política que es el producto de esas experiencias y de las luchas revolucionarias que las hicieron posibles. Por tanto, para cada etapa histórica vivir en una democracia ha significado fundamentalmente lo mismo, haber roto el cerco de la heteronomía. Es decir, tener libertad frente a lo que en cada época representa la negación de la libertad y de la igualdad.

De acuerdo con el sentido usual de las palabras, vivir en regímenes democráticos quiere decir, fundamentalmente, que los regímenes occidentales no son totalitarios, que vivir en la Europa del año 2001 es esencialmente distinto a haber vivido en la Alemania de Hitler, la China de Mao, la España de Franco, la Camboya de Pol Pot o la Cuba de Castro.

Por otra parte, esa construcción pragmática del sentido de la democracia no es algo privativo del siglo veinte. En la antigüedad, los griegos definían su democracia en sí misma, pero sobre todo por lo que era frente a los sistemas despóticos y bárbaros que les rodeaban. Las ciudades renacentistas concebían sus libertades frente al orden feudal estamental. El nacimiento de los regímenes representativos europeos era un desafío a los estados absolutistas y se definía como lo contrario de éstos. Tenemos pues, un primer punto de llegada. La concepción de la democracia existente siempre se construye más como un concepto de oposición a algo, que como adecuación entre una realidad y un ideal. Entendemos por democracia existente el producto de las experiencias históricas concretas de lucha por la libertad y la igualdad y de oposición al dominio y a la heteronomía.

Las afirmaciones anteriores ponen de manifiesto el hecho esencial de que los distintos regímenes democráticos han sido radicalmente diferentes entre sí, tuvieron instituciones diferentes y conceptos distintos de la ciudadanía. Quizás sea útil efectuar un recorrido por ellos, preguntándonos por lo que cada uno de ellos aporta para una agenda de la democracia del siglo XXI.

III
En la democracia de los antiguos griegos, de la cual conocemos especialmente la experiencia de Atenas, la democracia se ejercía en la polis por los ciudadanos reunidos en asamblea, se designaban por sorteo los cargos públicos más importantes y se desconocía y rechazaba casi completamente la representación.

La democracia antigua era una democracia directa definida sobre un ámbito restrictivo de ciudadanía. Su rasgo esencial era el ejercicio directo y efectivo del poder por los ciudadanos, una democracia no representativa. Se ejercía en marcos humanos pequeños desde la perspectiva contemporánea: polis que no superaban los 50.000 ciudadanos. La limitación fundamental de la democracia antigua era su concepción reducida del ámbito de la ciudadanía, que era negada a los esclavos, a las mujeres y a los extranjeros.

Para un examen detallado del significado de la democracia antigua y de su relación con la democracia moderna nos hemos de remitir a la obra de Castoriadis que subraya cómo Grecia fue el lugar donde surgió la democracia y lo hizo prescindiendo de la idea de representación y del predominio de los expertos en la toma de decisiones políticas(2).

La diferencia esencial entre la base social que hizo posible la democracia griega y el mundo contemporáneo hace imposible un modelo imitativo, pero nos sitúa ante lo esencial para hacer posible una sociedad democrática: la necesidad del ciudadano, del protagonista de la autonomía y de la democracia. Si el sujeto que hace posible Occidente cediera definitivamente su puesto a los representantes y a los técnicos, la democracia se convertiría en inviable.

IV
La mayoría de los filósofos políticos siempre han considerado la democracia directa como la forma auténtica, el ideal de democracia ya que ésta es el gobierno de los ciudadanos, no el de los representantes y los técnicos.

Sin embargo, la construcción del estado liberal se fundamentó sobre unos parámetros muy diferentes. El tamaño de las poblaciones, estados o confederaciones sobre los que se estableció llevó a considerar que resultaba preciso establecer fórmulas representativas. Para hacer viable la libertad política era preciso renunciar a sus mejores expresiones. Eso explica que las luchas contra el estado absolutista se hicieran en nombre de un principio representativo y no del ejercicio directo del poder por los ciudadanos. Así, con notoria diferencias entre ellos, los regímenes políticos establecidos a lo largo de los tres últimos siglos reconocieron un amplio marco de derechos y libertades individuales (la libertad negativa) y pretendieron establecer un modelo de estricta separación entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, como garantía de que el ejercicio del poder político sería limitado. En el estado liberal el derecho político fundamental de los ciudadanos es un voto electoral representativo.

Los regímenes liberales de los países occidentales en los siglos XVIII y XIX (Francia, Inglaterra, Estados Unidos) han sido, fundamentalmente, estados de carácter representativo, asentadas en un concepto de ciudadanía política fuertemente restrictiva del derecho de sufragio, que se vinculó a la capacidad económica de pagar impuestos y, por tanto, a la posición social medida por la propiedad y la renta, aunque también a otros criterios de clase, como las pruebas de alfabetismo. Solo el conjunto de las luchas de los trabajadores, de las mujeres y de las minorías oprimidas hizo posible ampliar el ámbito de la ciudadanía política.

Aún en el siglo XIX dominaban completamente formas censitarias de sufragio que hacían que fuera habitual que el derecho a voto estuviera reducido a menos de 10% de la población adulta, excluyendo además completamente a las mujeres. En Gran Bretaña, en 1831, solo el 4,4% de la población mayor de 20 años tenía derecho a voto, porcentaje que ascendió al 9% en 1864 y llegó en 1914 al 30% (3).

Entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX se estableció el derecho femenino al voto en Australia, Finlandia, Noruega, Nueva Zelanda y en algún estado americano. Sólo después de la primera guerra mundial comenzó a generalizarse el acceso de la mujer al derecho de sufragio, al aceptarse en Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, etc. aunque en países como Bélgica, Japón, Italia, Francia y Suiza sólo se consiguió después de la segunda guerra mundial.

En los estados del sur de EEUU hasta finales de los años sesenta del siglo veinte no lo adquieren los ciudadanos afroamericanos, al aplicarse la decimoquinta enmienda que estaba vigente en los estados del norte desde mediados del siglo anterior.

Podemos establecer varias conclusiones. En primer lugar, que la época dorada de estado liberal representativo coincidió con una ciudadanía extremadamente restringida, era realmente la democracia posesiva de los burgueses y de las limitadas clases medias del momento. Fue la época en que se consolidó la separación de los poderes del estado y se reconocieron progresivamente muchos derechos individuales. A medida que se amplió el derecho de ciudadanía el régimen político fue evolucionando desde una auténtica democracia representativa hacia una mera democracia electoral.

En segundo lugar, debe señalarse que el estado liberal se constituyó bajo la forma de democracias representativas en las cuales el representante decide en nombre de sus electores. El poder soberano consiste esencialmente en poder delegar ese poder.

V
La evolución de los regímenes políticos a lo largo del siglo veinte condujo al modelo actualmente prototípico tanto de los países europeos como de Estados Unidos, a pesar de las diferencias entre ellos según el menor o mayor grado de presidencialismo. Las democracias representativas se han ido transformando en democracias electorales a lo largo del siglo veinte. Los regímenes democrático-electorales han establecido un concepto amplio de ciudadanía asentado en un derecho de sufragio prácticamente universalizado (excepto para los inmigrantes) y han desarrollado su naturaleza liberal (con amplias libertades individuales). Si su principal virtud es abarcar muchas más personas que cualquier forma anterior de democracia, su principal limitación es la restringida función que corresponde a los ciudadanos.

En las democracias electorales el poder del pueblo significa esencialmente la posibilidad periódica de cambiar el gobierno. La delegación efectiva no se hace a representantes concretos sino a un partido político, ya que aunque formalmente se eligen representantes, éstos son un mero medio para elegir a quienes gobiernan. Más que un régimen parlamentario, lo que existe es un régimen electoral de selección del ejecutivo, con un papel fundamental de los aparatos de los partidos.

El fortalecimiento del ejecutivo, propio de toda democracia electoral, hace que la separación de poderes se diluya, pues el legislativo, una vez efectuada la elección del jefe del gobierno se convierte, en la práctica, en un órgano técnico de las decisiones que se adoptan fuera de las cámaras (por el gobierno y por las direcciones de los partidos políticos gobernantes). Por todo ello el grado de control externo del gobierno es mucho menor que en una democracia representativa tradicional.

En resumen, los rasgos menos simpáticos de las democracias electorales son la hegemonía de las élites políticas y económicas, la esclerotización burocrática de los partidos y sus efectos perniciosos sobre el control y la determinación de las agendas políticas. En esas condiciones la participación ciudadana se limita al mero ejercicio periódico de un voto electoral. Para los más pesimistas, la poliarquía de las democracias electorales tiene tendencia a convertirse en el dominio de una oligarquía liberal.

VI
El debate entre democracia directa, democracia representativa y democracia electoral debe abordarse desde una perspectiva básica: cómo pensar la democracia del nuevo siglo.

Comencemos por descartar dos opciones. La primera es el mantenimiento sin reformas sustanciales de los actuales modelos. Eso probablemente equivale a aceptar su conversión en regímenes cada vez más oligárquicos, menos controlados, con tendencias cada vez más procedimentalistas y con el coste añadido de una disolución creciente de la ciudadanía social democrática. Es decir, la consolidación del dominio de una oligarquía liberal y la desaparición del ciudadano democrático. Probablemente, un régimen sometido intensamente a los grandes poderes económicos y, al mismo tiempo, impotente ante los proyectos populistas antiliberales que pueden seguir desarrollándose en el próximo futuro.

La segunda opción descartada es cualquier alternativa fundamentalista. Las propuestas del establecimiento de una democracia directa completa o el regreso a un régimen completamente representativo me parecen fórmulas incapaces de afrontar las condiciones en que ha de desenvolverse la nueva democracia.

Frente a esas alternativas desechadas, la defensa de una radicalización de la democracia significa una propuesta de reforma política. Como tal propuesta debe someterse a determinadas condiciones. En primer lugar, debe adoptar un punto de partida pragmático y una finalidad radical. Es decir, una reforma que parte de la situación actual pero capaz de proponer y defender con alternativas sustantivas que combinen diferentes soluciones factibles, al menos a medio plazo, deseables y compatibles. Por otra parte, la condición básica de cualquier reforma política es que garantice igual o mejor las libertades y los derechos individuales que la situación anterior a la reforma propuesta.

El debate actual sobre la reforma política se encierra excesivamente en la discusión meramente electoral sobre las ventajas e inconvenientes del sistema proporcional o mayoritario, o las virtudes y vicios del presidencialismo versus parlamentarismo. En cambio, se acalla la necesidad de una nueva relación entre los ciudadanos y las instituciones o de evitar que los poderes económicos contaminen y lleguen a dominar las decisiones políticas.

Posiblemente muchas personas preocupadas por estos temas propondrían una democracia electoral reformada. Aunque mi propuesta sería diferente, posiblemente encontremos puntos comunes siempre que estemos de acuerdo en que dos de los objetivos a conseguir son un mayor control del gobierno, así como de las grandes empresas, y una mayor participación de los ciudadanos. Mi reflexión es más radical y perseguiría avanzar hacia una democracia libertaria que, tal y como la entiendo, es un régimen que combina aspectos de la actual democracia electoral, reintroduce contrapesos propios de la democracia representativa y asigna creciente protagonismo a nuevas formas de democracia directa.

Una propuesta de reforma de esa naturaleza debería cumplir tres requisitos: ser pragmática (partir de la realidad, estar abierta, estar dispuesta a aprender de la experiencia real), ser reformista (partir de cambios graduales en las instituciones existentes) y ser radical (pretender un cambio muy significativo del orden político existente).

VII
La democracia puede y debe ser algo más que una mera elección cada cuatro años. Aunque en el horizonte político que podemos tener hoy en mente ese voto seguirá siendo fundamental, la intervención de los ciudadanos puede ser mayor y debe ir más allá. Una democracia de ciudadanos libres y responsables necesita una participación en las tareas colectivas más completa y diversa. Del mismo modo, una democracia de ciudadanos libres y responsables tiene la finalidad de conseguir una sociedad capaz de garantizar a todos sus ciudadanos unos mínimos vitales que aseguren las condiciones para su libre desarrollo personal.

La sociedad instituyente concibe el mundo social como algo causado y determinado que sólo puede moverse por los caminos ya establecidos. La imaginación democrática tiene la posibilidad de dotar de nuevos sentidos al mundo en base a los deseos, creencias y expectativas de una mayor autonomía. La interacción humana entre los valores de la sociedad instituyente y la imaginación democrática puede expresarse mediante retroalimentaciones progresivas, generando un nuevo proyecto de reforma radical. Existe la posibilidad de un poderoso movimiento social hacia la democratización y la solidaridad, capaz de fomentar una acción instituyente mediante vectores creativos alimentados tanto de las fuerzas de la cooperación como de los conflictos permanentes en los de abajo y los de arriba (4). Un movimiento consciente de que sus defectos y virtudes dependen de las fuerzas sociales en juego.

Una propuesta completa de radicalización democrática solo puede ser producto de un movimiento social. Cualquier exposición rigurosa sobre sus posibilidades y su consistencia sería necesariamente muy compleja. En este texto no se pretende nada parecido, sino meramente describir las coordenadas posibles, los protocolos mínimos, los ejes esenciales que hoy parecen poder articular ese tipo de propuesta. Todos los aspectos que se expondrán a continuación son ya promovidos separadamente por movimientos, asociaciones o intelectuales, aunque aún estamos muy lejos de la perspectiva de una gran alianza para la reforma democrática, que está asociada posiblemente a la emergencia de una tercera izquierda (5), en un sentido ideológico y no necesariamente orgánico.

Los siguientes protocolos pretenden ser íntimamente congruentes y, asumidos conjuntamente, representan un intento con pretensión de coherencia de ubicar al ciudadano contemporáneo en un mundo que pueda controlar más de lo que hoy se le permite. En concreto, se propone la reflexión sobre la base de los siguiente ocho protocolos de una radicalización de la democracia.

1.El ejercicio directo creciente de los derechos de ciudadanía

Las tecnologías de la información y de la comunicación actualmente existentes permiten establecer un ágora y una ecclesia virtuales en los cuales todos los ciudadanos puedan obtener información, transmitir opiniones y expresar directamente votos (6). En un horizonte próximo, la próxima década, se pueden crear las condiciones para que todos los ciudadanos europeos puedan tener acceso a los instrumentos de una red democrática que permita un ejercicio directo creciente de los derechos de ciudadanía, integrando mecanismos propios de la democracia directa en los actuales modelos políticos

Mediante un sistema desterritorial, coordinado y computerizado puede crearse la red democrática virtual que permita disponer de toda la información, opinar y, finalmente, decidir mediante un voto ejercido electrónicamente. Mientras se crea esa nueva red, podrían combinarse métodos tradicionales de voto y las redes existentes para avanzar en el mismo sentido de ejercicio directo de derechos democráticos.

En concreto, este protocolo sugiere:

-Un voto directo ciudadano respecto a las leyes más importantes que se pretenda aprobar por los órganos legislativos.

-Posibilidad de censura popular de cargos políticos mediante un voto directo.

-Posibilidad de una iniciativa popular legislativa.

-Posibilidad de votar no sólo por sistema de referéndum (que es de suma-cero al permitir únicamente el si o el no) sino por ordenación de las preferencias.

Las críticas básicas al ejercicio directo de los derechos de ciudadanía fueron en el pasado básicamente los problemas de practicabilidad, es decir que el tamaño de las sociedad modernas no lo permitía. Actualmente eso es completamente falso. Existe la tecnología que permite, si se quiere desarrollar en ese sentido, la participación directa: ¿qué justifica entonces negar a los ciudadanos la posibilidad de votar las leyes, proponerlas o poder censurar a cargos políticos?

La introducción de mecanismos de una democracia directa virtual significaría una transformación política sustantiva de los actuales sistemas pues limitaría el poder y la endogamia de las élites burocráticas que no podrían adoptar decisiones de gran importancia sin apelar a la ciudadanía. El papel de los representantes políticos sería la preparación de las normas en condiciones que permitan la libre decisión popular, así como el control del gobierno y la aprobación de todas las leyes de segundo nivel.

Los motivos de oposición básica a este protocolo de ejercicio directo de los derechos de ciudadanía son de orden elitista. Se argumentará en contra del ejercicio directo el carácter técnico de las normas y que la mayoría de las ciudadanos no tienen la información, los conocimientos o la preparación para decidir. Precisamente para evitar el dominio de una tecnocracia se hace necesario que el contenido fundamental de las normas sea aquello sobre lo que se opine. Elaborar leyes es una labor técnica, aprobarlas no. Además, queremos una ciudadanía activa, capaz de informarse y de opinar y el mecanismo para ello es tener el derecho de hacerlo. Una segunda crítica situará el énfasis en la apatía y desinterés de la gente. Eso es una mera extrapolación de la situación actual. Una ciudadanía responsable posiblemente consideraría parte de su responsabilidad decidir las leyes.

Realmente la oposición elitista a la introducción de fórmulas de democracia directa expresan el miedo a la libertad de quienes piensan que los ciudadanos votarían mal. Es inevitable que el voto directo produzca leyes que no nos gusten, pero eso también ocurre a través de los mecanismos partitocráticos y seudoparlamentarios. Lo que no tiene ninguna base racional es pensar que necesariamente serán leyes peores.

Indudablemente, un régimen democrático con mecanismos de democracia directa virtual sería más complejo que el actual, es decir, más adaptado a la propia complejidad de la sociedad contemporánea. Permitiría un control muy superior de los gobiernos y de los representantes políticos. Sobre todo, podría ser un modelo útil para la recuperación de la ciudadanía responsable, informada y activa.

2.Una reforma del modelo electoral y representativo

Muchas de las ideas de quienes desean reformar las instituciones políticas giran en torno a dos ejes: garantizar la separación de poderes y evitar la concentración de la capacidad de decisión en los aparatos de los partidos políticos.

En el marco que estamos planteando, donde las decisiones más trascendentales se someten a la opinión popular directa, se dan las condiciones para una rehabilitación del papel de los representantes políticos y una mayor autonomía del legislativo respecto al gobierno, garantizando, por tanto una mayor separación de poderes. La voz de los electos no puede ser simplemente el eco de las decisiones de los dirigentes del aparato burocrático partidista que les incluyó en las listas, de los que se sienten representantes en mayor medida que del pueblo votante. Por otra parte, los representantes deberían ser cada vez más ciudadanos que no son profesionales de la política, lo que exige estrictas limitaciones a la permanencia en cargos públicos.

En un modelo de radicalización democrática los mecanismos de la democracia directa pueden coexistir con el reforzamiento de la representación. Conjuntamente ello permitiría socializar parte del poder que ahora reside en el gobierno y en las cúpulas de los aparatos de los partidos. Un gobierno menos poderoso es necesario para que la sociedad pueda ser más libre.

Se trata de pensar una reforma del modelo político institucional tendente a disminuir el profesionalismo político, mejorar las leyes electorales y reformular el papel de los representantes políticos. Para avanzar en esa dirección de reforma del modelo electoral y representativo parecen medidas a debatir las siguientes:

-Elección de representantes mediante listas completamente abiertas.

-Limitación temporal estricta del derecho de representación a una o dos legislaturas.

-Reforzamientos de los derechos de las minorías políticas en el Parlamento.

-Paridad efectiva entre hombres y mujeres en todas las instituciones políticas.

-Reforma electoral que permita la combinación de los instrumentos de representación estrictamente proporcional en el ámbito nacional, evitando la sobrerrepresentación de territorios, con la introducción en las elecciones para ámbitos territoriales inferiores (especialmente corporaciones locales) de la representación uninominal o binominal de determinadas circunscripciones.

3.La democratización de los partidos políticos (y las asociaciones cívicas)

Los partidos políticos deben transformarse progresivamente en redes democráticas, en meras asociaciones de ciudadanos que comparten ideas, proyectos y elaboran conjuntamente programas políticos, manteniendo una burocracia mínima. Actualmente, los aparatos de los partidos son cada vez en mayor medida meros instrumentos para asegurar el control y el poder de una oligarquía. Pero, al mismo tiempo, son cada vez menos funcionales, han perdido progresivamente las funciones que en su momento pudieron justificarlos y se han convertido en una de las más poderosas rémoras para el saneamiento ético y la democratización de la sociedad. Unos partidos jerárquicos y poco democráticos cooperan en la instauración de un modelo político menos democrático de lo posible y más burocrático de lo deseable.

La democratización de los partidos requiere el desarrollo de corrientes democratizadoras que luchen contra el sistemático control burocrático sobre los afiliados que ejercen prácticamente todos sus aparatos. Ese mismo objetivo puede perseguirse desde nuevos partidos virtuales organizados desde su inicio como redes democráticas.

Hablar de la democratización de los partidos políticos implica una reflexión sobre las siguientes cuestiones:

-Conversión de los partidos en redes ciudadanas virtuales y disolución progresiva de gran parte de sus actuales aparatos burocráticos.

-Libre acceso a toda la información de las organizaciones políticas para sus miembros.

-Garantía de los derechos de los miembros ejercida mediante el voto preferencial y cada vez en mayor medida por instrumentos virtuales.

-Elecciones primarias abiertas.

-Estricta limitación temporal del ejercicio de los cargos directivos.

4.La democratización de las organizaciones económicas y sociales

La extensión de los valores de libertad e igualdad al seno de las organizaciones económicas y sociales es una tarea pendiente del proceso de democratización de los últimos siglos. La vieja cuestión de la democracia industrial y de la autogestión resucita bajo nuevas formas. Ahora que muchas organizaciones pueden ser redes y entenderse como redes, el problema de la distribución del poder en su seno resurge con fuerza (7).

Nuestra sociedad es un magma de organizaciones (empresas, asociaciones, estructuras conectadas, etc.) y en cada una de ellas siempre existe el problema del poder. Reducir la democratización a las macroinstituciones es renunciar a la humanización y mejora de las microinstituciones donde vivimos, trabajamos y actuamos. Frente a la opacidad, la alternativa de los ciudadanos es más transparencia y más democracia.

Cuando se habla de extensión de la democracia siempre aparece el fantasma de la oligarquía. La supuesta ley de hierro de Robert Michels puede y debe ser combatida. Organizaciones donde el poder sea más explícito, más transparente y más controladas siempre serán menos oligárquicas que las actuales, caracterizadas en gran medida por la más completa opacidad, la ausencia de control y de mecanismos democráticos. Incluso allí donde no se pueda ir más lejos, preferimos una oligarquía sometida a controles electorales a la oligarquía que domina desde la sombra. Todas las organizaciones deben respetar el principio democrático y el principio de los intereses afectados.

¿Qué debemos entender por democratización de las organizaciones? Yo lo resumiría en cuatro reglas:

-Democratización significa voto allí donde es posible y consistente ejercerlo.

-Democratización significa formas de control de los dirigentes de las organizaciones realizada por instrumentos independientes de ellos.

-Democratización significa reconocimiento pleno de los derechos de los ciudadanos en el seno de las organizaciones.

-Democratización significa reconocimiento de los derechos de los afectados a influir sobre las decisiones que les alcanzan mediante mecanismos regulados y transparentes.

5.Defensa del pluralismo y control democrático de las redes de información y comunicación

Una ciudadanía democrática sólo es posible en el marco del acceso a una comunicación e información libre y plural que permita un debate público abierto e informado. Junto a la educación, los medios de comunicación son el factor esencial para hacer posible una ciudadanía responsable.

En lugar de considerar a los seres humanos del nuevo milenio como los prisioneros de una mercantilización impetuosa y como piezas modeladas por los nuevos instrumentos comunicativos y tecno-informativos debemos vernos a nosotros y a los demás como los portadores de las potencialidades creativas de lo emergente. La misma tecnología que hace posible una manipulación superior a cualquiera del pasado es la que tiene las máximas potencialidades liberadoras.

La democracia occidental nunca ha conseguido asimilar adecuadamente la influencia del medio televisivo, que se ha convertido en el elemento favorito de las élites políticas para controlar la opinión pública, empobreciendo los debates colectivos. Entender las estructuras de comunicación e información como una propiedad más, sometida al libre arbitrio de su propietario es una perversión pura. En una democracia es inaceptable que esos medios estén sometidos a usos patrimonialistas que desprecian sistemáticamente a la ciudadanía receptora. Ello se convierte en trascendental en el marco de la actual revolución de la información.

Una sociedad democrática tiene que asegurar la libertad por medio de controles democráticos:

-Limitación legal efectiva de la concentración de los medios de comunicación.

-Las televisiones y las redes deben estar al servicio del pluralismo y el debate público.

-Garantía pública de unos protocolos de comunicación libres en las nuevas redes.

-Fomento de nuevas publicaciones, emisoras, canales y formas de expresión.

6.La propuesta de una renta de ciudadanía

El establecimiento de un nuevo tipo de ciudadanía social a través de una renta de ciudadanía o salario universal incondicional es una de las propuestas más importantes de las últimas décadas (8).

La democracia política sólo puede ser ejercitada adecuadamente por personas que se encuentran en un estado de ciudadanía. Por eso el ciudadano político debe ser primero un ciudadano social.

El establecimiento de una renta de ciudadanía universal, que afectaría a todos los ciudadanos cualquiera que fuera su situación social o económica puede establecerse a través de diferentes formulas, entre ellas la de un impuesto negativo que asegure a todos como mínimo la renta de ciudadanía preestablecida. Para quienes tienen rentas superiores, la renta de ciudadanía podría ser renta no sometida a tributación.

La consistencia de la propuesta de una renta de ciudadanía deriva, entre otros factores, de su viabilidad presupuestaria, pues su coste sería perfectamente integrable en un escenario macroeconómico sin una mutación radical, sobre todo si se tiene en cuenta que permitiría suprimir numerosos controles de la burocracia tradicional y absorber numerosos fondos públicos ya existentes. La diferencia fundamental respecto a los actuales subsidios, pensiones, ayudas asistenciales, etc. es el carácter incondicional que le configura como un instrumento mucho más adecuado a asegurar la dignidad humana y la libertad individual.

Esta propuesta tiende a crear un tipo de ciudadano más libre y más seguro, que tiene asegurado por la sociedad no sólo el derecho a la educación y a la sanidad, sino también una renta básica de subsistencia vital y cultural. Es decir, el tipo de ciudadano capaz de actuar políticamente como un ser responsable.

La trascendencia política de esta propuesta no ha pasado inadvertida a sus enemigos capitalistas y elitistas, que la vinculan casi siempre a la ingobernabilidad y pérdida de incentivos al trabajo. El capitalismo desrregulado necesita individuos fragmentados, atemorizados frente al mañana, pauperizados. En cambio, el modelo social de la democracia, basado en el derecho igual al ejercicio del poder requiere instrumentos que aseguren una ciudadanía efectiva.

7.Un horizonte posburocrático para las organización del estado

El estado contemporáneo administra aproximadamente entre el 35% y el 60% del Producto Interior Bruto, según los países. A pesar de sucesivas reformas administrativas y del crecimiento enorme de su estructura, ha conservado muchos de los rasgos del estado gendarme. La organización del estado mantiene unas estructuras burocráticas, jerarquizadas y poco eficientes en muchos de sus estratos. Los procedimientos de la burocracia son, en demasiadas ocasiones, rígidos y dilapidadores de tiempo y de dinero. Esas estructuras burocráticas suponen una pesada carga para el desarrollo de nuestras sociedades.

El Estado como administrador de servicios debe configurarse con estructuras de red, más flexibles, desjerarquizadas y orientadas en línea al servicio al ciudadano. El objeto de unas organizaciones posburocráticas abarca no sólo diseño de nuevas estructuras más permeables a las necesidades de los ciudadanos sino la utilización de nuevas técnicas presupuestarias anti-incrementalistas orientadas a la evaluación democrática de las políticas públicas.

8.Ampliación de los derechos y libertades individuales

La democracia es el régimen de la autonomía colectiva e individual. Una sociedad libre debe eliminar las cortapisas al desarrollo del individuo. Como afirmaba John Stuart Mill, "La única libertad que merece este nombre es la de buscar nuestro propio bien, por nuestro camino propio, en tanto no privemos a los demás del suyo o les impidamos esforzarse por conseguirlo. Cada uno es el guardián de su propia salud, sea física, mental o espiritual" (9).

La libertad implica necesariamente conceder siempre al individuo el derecho último sobre todas las decisiones que no afecten a otra esfera de derechos individuales. Eso comprende evidentemente los derechos negativos y positivos existentes, pero existe aún un largo camino pendiente para conquistar el respeto a los derechos y libertades individuales, por ejemplo, el respeto efectivo a la libre opción sexual, pero también al derecho a una muerte digna o la eliminación de la tutela del estado sobre el consumo de drogas. Reproduzco a continuación un fragmento de un editorial de la revista Iniciativa Socialista donde se detallan un conjunto de campañas de defensa de la libertad individual merecedoras de todo nuestro apoyo y que, conjuntamente consideradas, reflejan la lucha por una carta libertaria de los derechos y libertades individuales (10) que no es ninguna idea abstracta sino un conjunto de necesidades por las que luchamos:

"-Protección efectiva de los derechos individuales en el seno de las asociaciones, agrupaciones, confesiones religiosas, familias y núcleos de convivencia voluntaria.

-Defender Europa como territorio laico. (Eliminación de los privilegios de la Iglesia católica o de otras confesiones. Prohibición del adoctrinamiento religioso dentro de las escuelas. Derecho de los niñ@s a una educación para ser ciudadan@s de una sociedad plural, laica y democrática).

-Derecho a la libertad sexual y afectiva de los ciudadan@s con el único límite del respeto a la libertad de los demás. (Fin de toda discriminación para homosexuales y lesbianas. Educación para la libertad sexual y afectiva de los niñ@s).

-Derecho a la eutanasia libremente decidido por las personas en uso de su razón.

-Reconocimiento de derechos civiles y políticos a los inmigrantes.

-Derecho de las mujeres al aborto libre y gratuito.

-Contra la prohibición de las sustancias calificadas como drogas (estamos en contra del proteccionismo del estado, que sólo fomenta el mercado negro y la mafia, pero, sobre todo, negamos radicalmente la restricción de los derechos individuales que supone y la histeria policial que la acompaña)".

La libertad individual es la medida última de todo régimen político. Una democracia va adquiriendo rasgos libertarios cuanto más se fundamente en el derecho efectivo de los individuos a decidir sobre su forma de vivir. Sólo tiene sentido hablar de una sociedad más libre si los individuos son más libres, autónomos y conscientes.

VIII
Aunque el capitalismo y la democracia han tenido un amplio desarrollo en Occidente, forman parte de dos proyectos sustancialmente diferentes, como ya hemos indicado anteriormente. El capitalismo es la última expresión del sueño del crecimiento ilimitado, mientras que la democracia es la expresión del proyecto de autonomía.

La democracia puede ser perfectamente compatible con el mercado, pero más dudosamente con un capitalismo basado en enormes corporaciones de inmenso poder económico y político, acostumbradas a corromper y a comprar a los políticos y al resto de los miembros de la élite gobernante. Todo ello sin olvidar el fomento de la desigualdad social y política que conlleva.

La nueva escala de los valores imaginarios de la democracia radical se basa en el deseo de constituir una nueva ciudadanía social y democrática. El objeto de la política de la autonomía no puede ser otro que crear la instituciones que interiorizadas por los individuos, faciliten lo más posible el acceso a su autonomía individual y su posibilidad de participación efectiva en todo poder explícito existente en la sociedad (11). Queremos los instrumentos democráticos por ellos mismos pero también para poder afrontar los retos humanos de nuestro tiempo, cuya magnitud, complejidad y diversidad, exige una concentración de la imaginación democrática y la inteligencia humana superior a cualquiera que se haya conocido en el pasado.

La democracia no consiste únicamente en una mera serie de instrumentos, mecanismos y procedimientos, es fundamentalmente un régimen político capaz de transformarse y de hacer posible una sociedad de ciudadanos libres, autónomos y responsables. La democracia es una forma de organizarse para afrontar los problemas, pero efectuada por ciudadanos conscientes y no por oligarquías políticas o económicas.

IX
La democracia es el único régimen político capaz de organizar una sociedad libre y compleja. Los demócratas son, esencialmente, personas que creen que un conjunto de ciudadanos libres y responsables decidiendo colectivamente son más eficientes, menos egoístas y menos ciegos que una élite de burócratas, tecnócratas y oligarcas.

X
"¿Quienes somos, nosotros, para tomar una decisión por todo el mundo? Dejemos que el mundo tome sus propias decisiones. ¿Quiénes somos para ocultar cosas al mundo? Dejemos que el mundo conozca y decida por sí mismo"

(Alfred Bester, Las estrellas, mi destino)



antonio
# antonio
jueves, 03 de diciembre de 2009 17:42
Creo que aqui en este blog hay una mayoria de personas que no conocieron la dictadura de Franco, eso si que era la anulacion total del ciudadano en todos los sentidos, la España en negro. Ahora tenemos esta imperfecta democracia que con todos sus defectoa y muchos, creo que es infinitamente mejor que lo de antes, y este blog lo prueba pues si en aquella epoca hubiera existido internet y este estupendo blog ya estariamos todos sus participantes en la carcel.
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
jueves, 03 de diciembre de 2009 17:47
Gracias Antonio, tienes razón, yo no conocí la dictadura de Franco con el suficiente sentido común como para darme cuenta de lo que ocurría realmente. Era muy pequeña. Pero, aún supuestamente estando mejor, nos queda todavía mucho camino por recorrer.
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
jueves, 03 de diciembre de 2009 18:32
Por mi parte no es lo uno o lo otro. .. “seguir criticando a los “políticos parásitos” o plegar nuestra silla de ruedas y echar a andar”, como se pregunta Juan al final, sino LO UNO Y LO OTRO.

Considero que una acción imprescindible en estos momentos es no sólo criticar a los políticos parásitos, sino aprovechar que es el momento en el que están aflorando todas las basuras, para seguir tirando de la manta… Ése sería ahora nuestro “echar a andar”, es decir, ayudar a que se muestre la enfermedad, no ocultarla. Cuando el diagnóstico está ya claro, lo mejor que se puede hacer es mirar de frente la enfermedad y tratar de ponerle el mejor remedio… ocultar y negar nunca lo son.

Mi punto de vista actual es que es tiempo de acción. Y además me baso en la propia idea de Einstein que citas en tu artículo, Juan, y que me parece perfectamente válida: “si queremos que los resultados sean distintos hemos de emplear métodos nuevos”.

Hasta ahora, los que nos hemos movido a partir del punto de vista espiritual, asumíamos que debíamos trabajar desde dentro, y desde la purificación de nuestros motivos, etc. etc. Eso, no obstante, no ha impedido que lleguemos a la actual situación extrema en la que nos hallamos.

En la actualidad existe un movimiento creciente de personas que han asumido ese enfoque como incompleto y favorecedor de la injusticia, y manteniendo en su centro la visión del ser humano como ente espiritual, sin embargo se han vuelto muy activas en el reconocimiento y denuncia de la sombra en el exterior. A mí me parece un enfoque nuevo y muy interesante.

Para poder llevar a cabo una acción correcta es preciso, primero, hacer un buen diagnóstico. Para hacer un buen diagnóstico se requiere conocer cuanto mejor todos los síntomas. A eso le llamaremos buena información. Y aún después de tener toda la información, sería precisa una interpretación adecuada de los datos. A partir de ahí, si conseguimos un diagnóstico correcto, será fácil diseñar la solución a aplicar.

A este respecto, quiero incidir en algo que me parece muy importante tener en cuenta, y que es, claramente ahora, el objetivo con el que, a nivel personal, estoy trabajando: demostrar que nuestros medios de comunicación no sólo no nos informan de lo que es imprescindible saber para llegar al buen diagnóstico, sino que su labor fundamental es conseguir desviar nuestra atención o hacer incomprensible lo que se pretende que no sepamos.

Además del tema de las vacunas que señala Esther, hay otro tema enorme, que está teniendo un gran seguimiento en Internet, y muy escaso es nuestros medios de comunicación, y en el que nos estamos jugando mucho. Hablo de la próxima Conferencia de Copenhague sobre el cambio climático… y el llamado Climategate. Asunto del que se venía hablando hace tiempo, pero que sólo muy recientemente, y gracias al compromiso con la verdad de un hacker, se ha logrado evidenciar.

Esto ha obligado a dimitir al director de la Unidad de Investigación sobre el Clima de la Universidad británica de East Anglia, Phil Jones, del que se dice que es uno de los científicos más prestigiosos del mundo… por lo que parece ser una manipulación de datos científicos sobre los efectos del calentamiento global.

Como vemos, no son sólo los políticos parásitos y corruptos, sino que la corrupción se está poniendo de manifiesto en todos los ámbitos. Y, por cierto, el ámbito científico está por detrás de todos los demás sustentando con sus informes lo que haga falta. No hay más que seguir un poco este tema Climategate…





german
# german
jueves, 03 de diciembre de 2009 18:49
CREO QUE EL CIUDADANO EN GENERAL ESTAMOS INDEFENSOS ANTE TANTA BASURA QUE NOS VIERTEN DIA SI Y OTRO TAMBIEN, NI TODO ES TAN MALO AHORA NI ANTES CUANDO COMO DICE ANTONIO CON FRANCO, NO OLVIDEMOS QUE LA SEGURIDAD SOCIAL SE CREO BAJO SU REGIMEN, Y NO SOY FRANQUISTA ,PERO ESA ES LA REALIDAD.
Carolina
# Carolina
jueves, 03 de diciembre de 2009 19:25
Exacto sagrario, creo que ya somos tres las que pensamos que ambas cosas son compatibles y deben serlo, crecer a nivel individual y actuar hacia el exterior. También veo la necesidad de actuar en el presente y no proyectarse demasiado hacia el futuro, porque el tiempo no perdona.

Y muy interesante lo que dices sobre los científicos y su papel en todos los percales que tenemos encima. De hecho ya hace décadas que sucede, pero parece que la mayoría no quería verlo. Por fortuna también hay científicos que denuncian esa pervesrión de la ciencia, pero siguen siendo muchos, demasiados, los que se venden al mejor postor.

Cristóbal Cervantes
jueves, 03 de diciembre de 2009 20:18
Creía que estaba suscrito a los comentarios, pero no había recibido ningún mensaje y al entrar en el blog veo que sigue el debate, por lo que voy a aportar mi modesta opinión,

creo que el cambio interior y el cambio de valores y de actitudes ante la vida van parejos, pero no estoy de acuerdo a que haya que esperar a que una mayoría esté "camino de la iluminación" para cambiar el mundo, en primer lugar el mundo sólo se puede cambiar aquí y ahora, al fin y al cabo es lo único que existe, y cambiar el mundo no es que todo el mundo tenga el mismo nivel de conciencia, eso me parece imposible, actualmente en el planeta hay miles de millones de personas con niveles de conciencia muy diversos, hablo de niveles pro simplificar, en mi opinión cada nivel de conciencia tiene su lado positivo y su lado negativo, el cambio en el mundo debería consistir, fundamentalmente, en que cada persona, desde el nivel de conciencia que esté, pueda desarrollar la parte positiva de ese nivel y no la patológica, para así poder evolucionar hacia niveles "superiores", los que hayan leído a Wilber, la Dinámica Espiral, Gebser, etc, entenderán lo que quiero decir, por ejemplo, la mente evoluciona de irracional a racional, y desde ahí puede llegar a los transracional o transpersonal, el reino de la espiritualidad, en el mundo hay millones de personas que todavía están en la fase preracional, un nuevo mundo sería aquél que respetara ese nivel de conciencia y sus aspectos positivos y favoreciera las condiciones para su desarrollo positivo y posterior evolución de la conciencia, ¿me explico?, lo podemos extrapolar a una persona que está en el nivel racional, materialista, individualista, pero que también tiene sentimientos ecologistas, pacifistas, compasivos, cooperativos, el nuevo mundo sería para mí aquél que respetara su nivel de conciencia pero favoreciera el desarrollo de sus aspectos positivos, lo que abre el paso al siguiente nivel,

quizá no me estoy explicando bien, el corolario de esta exposición es la necesaria e imprescindible masa crítica suficiente que esté en esa línea, con el apoyo de los que ya han llegado al siguiente nivel espiritual, y en contra de lo que pueda parecer a primera vista, estoy convencido de que esa masa crítica no para de crecer y eso es motivo de esperanza,

la propuesta de Esther con el dinero y los bancos no la veo posible ahora, las acciones previstas tienen que responder a demandas sociales evidentes, no a nuestras ideas sobre qué debería hacer la gente, en estos momentos hay una rebelión en la internet española por un artículo del proyecto de Ley de Economía Sostenible que habilita al Ministerio de Cultura a cerrar webs sin necesidad de autorización judicial, convirtiendo al Ministerio de Cultura en un Ministerio de la Verdad orgueliano, el ministerio decidirá qué paginas son buenas y cuáles son malas, circula un manifesto en internet que han apoyado ya 100.000 blogs en España, ¡falta éste!, es la primera vez que se pone negro sobre blanco la posibilidad de censura en la red, no nos quedemos parados,

querida Sagrario, no comparto tus opiniones, las conspiraciones nos hacen perder energías, que los medios ocultan la verdad y manipulan las conciencias ya está inventado, de verdad, no pierdas fuerzas en poner luz a la oscuridad, como tú lo llamas, aunque yo lo llamaría perderme en conspiraciones, claro que hay que poner luz en la oscuridad, pero olvídate de la oscuridad que circula por la red haciendo categoría de anécdotas, como esos correos electrónicos descubiertos y aireados por los medios de comunicación, poco a poco, esos sí, pero en todo caso antes de la cumbre del cambio climático, ¿no es evidente para tí que son las mismas voces que llevan 30 años negando el cambio climático?, decís que los ecologistas hemos sido abducidos, perdona pero después de 30 años como activista ecologista me parece como poco una falta de respeto, el calentamiento global es real, el consenso en la comunidad científica es casi total, ¿porqué después de 30 años de lucha nos tenemos que encontrar con gente que, como tú, deberíamos estar juntos en esto y estamos desunidos?, es una pena,

para terminar, gracias Germán por tu sincero comentario, por cierto, los comentarios en Internet escritos con mayúsculas equivalen a gritar, creo que no hace falta,

un abrazo fraterno de Cristóbal
Carolina
# Carolina
jueves, 03 de diciembre de 2009 20:32
Cristóbal, debo decir que comparto lo que dices de corazón, creo que de todas las exposiciones la tuya es la más clara al respecto de este tema. A veces algunos comentarios me hacen ver más claro y este ha sido sin duda, uno de ellos. Ahí está el tema, actuar sin esperar que nos liberen los más ilumindos, porque entonces nos perdemos todos.

No soy una persona especialmente evolucionada la verdad y del mismo modo que no me gusta que alguin se erija como mesías, tampoco acepto hacer de mesías de nadie, creo en el trabajo conjunto, de igual a igual con nuestras gracias y todas nuestras imperfecciones, compartiendo el camino. Como dices en todo nivel de conciencia hay algo positivo que debe poder aflorar, incluso en aquel aparantemente más 'preracional'.

Y por cierto, también comparto que el cambio climático es un hecho incontestable a estas alturas negarlo es como negar que la Tierra es redonda. Y que el hombre tiene un papel de peso en todo esto también, a pesar de lo que algunos digan.

En mi caso particular al referirme a los científicos que se venden mi comentario apuntaba más hacia la militarización de la ciencia. Ya que no comparto esta movida que se está dando ahora que trata de negar tal cambio o minimizarlo. Creo que se le debe dar la importancia que tiene, es decir toda.
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
jueves, 03 de diciembre de 2009 20:37
Gracias Sagrario, como siempre tus comentarios se pueden convertir facilmente en artículos. Si, somos tres personas de acuerdo en actuar desde el cambio interior y la acción exterior.
Ayer me reuní con Carles Sánchez para hablar de la organización del encuento a principios del año 2010, de autores y lectores. Una forma de conocernos personalmente y poder debatir como se puede organizar la sociedad civil de una forma efectiva.
Comentamos la necesidad de crear grupos de trabajo, como dijo Eduardo Vidal, y que cada grupo se encargara de una tarea especifica según formación y afinidad.
Cuando tengamos la fecha decidida lo anuncaremos en el blog.
Sagrario Arana
# Sagrario Arana
jueves, 03 de diciembre de 2009 20:42
Quiero añadir algo a la cuestión de la acción. Por lo que veo, la acción sólo surge desde la comprensión y el compromiso individual. Sólo funciona cuando un individuo, que se ha dado cuenta de que los debates pueden ser interminables, se pregunta qué es lo que él puede hacer… Entonces mira alrededor a ver qué hace la gente que está haciendo algo, y entonces se le ocurre una idea pequeña por donde podría empezar. Y se pone a hacerlo… La resolución asociada con esa acción tiene una fuerza impresionante, porque, a partir de ahí, uno empieza a conectar con otros que están en la misma disposición...

¿Cómo es esa frase?... No digáis que es imposible a los que ya lo están haciendo…

Esther Ibañez
# Esther Ibañez
jueves, 03 de diciembre de 2009 20:46
Perdona Cristobal, pero no había leído tu comentario. Ya somos 4 personas dispuestas a actuar.
Mañana cuelgo el manifiesto de Internert enviado por Eduardo Vidal.
Maria Oliver
# Maria Oliver
jueves, 03 de diciembre de 2009 23:22
hola, tarde y sólo para decir: sí, sí, arremanguémonos, a por esas sesiones de trabajo!
Espero que se articulen en ellas muchas propuestas, en especial la de retirar el dinero del banco. acción importante, gesto claro pal buen entendedor pocas palabras bastan. Ideas hay, habrá... se trata de arremangarse y proceder con método y saber y tiempo, no?
Cómo consumir; la alternativa a los bancos; garantías inlienables... en fin, saldrán cosas y si, hay que pasar a la acción, sin dejar de apostar por y debatir enotorno al despertar individual... lo uno y lo otro, como decis... eso sí, habrá que estar por encima, más allé de ciertas discrepancias, meramente formales y ser muymuy prácticos, establecer prioridades...
abrazo fraterno,
impaciente por el artículo manifiesto de mañana, si, velar por una internet en condiciones es, hoy por hoy, fundamental, prioritario!
Un abrazo,
Maria Oliver
# Maria Oliver
jueves, 03 de diciembre de 2009 23:32
Ah, y en relación a conspiraciones... no sé no alcanzo a saber la verdad... pro: creo que la verdad no importa, creo que hay más que suficiente con actuar ante lo obvio: gobiernos que desgobiernan en favor de lobbys: inyecciones a los bancos, gripes a y farmacéuticas, transgenicos y monocultivos, calentamiento global y cero medidads eficaces a nivel de gobiernos... etc, etc.
Seguro que cuando algunos alemanes plantearon la posibilidad de vender el excedente de sus placas fotovoltaixas a las electricas, aqwuello pareció una marcianada... hoy es moneda común. los bancos de tiempo parecía una utopía, cosa de progres... hoy, en barcelona, muchas señoras birguesas solas los usan... en fin, acción hermanos, acción... que la una no quita lo otro ;)
Juan Trigo
# Juan Trigo
viernes, 04 de diciembre de 2009 8:05
Hola amigos, disculpad que estos días estoy teniendo muy poco tiempo para atender el blog. Esther, ¿puedes concretar esa propuesta de trabajo de la que dices solo sois 4? Movilizar a la gente siempre es dificil, a menos que uno esté permanentemente movilizado. Veamos ese manifiesto.
Juan
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
viernes, 04 de diciembre de 2009 9:11
Hola Juan, cuando dije que eramos 4, me refería a que queriamos cambio interior y acciones colectivas, solo a eso. Pensaba que este artículo iba dirigido a debatir posibles propuestas de acción, ya que era lo que se demandó la semana pasada. Yo comente entonces que lo podiamos dejar durante 2 días para debatir. Yo fuí la única que lancé una que, aunque aparentemente salvaje, tiene su razón de ser.
De hecho esta propuesta la llevo diciendo desde antes de que apareciese esta página. Y en sus inicios, en un artículo que escribí sobre banca ética ya la comenté.
Cuando hago esta proposición, lo hago desde una alta intuición de que el sistema bancario acabará explotando porque la situación de morosidad será insostenible y los gobiernos ya no podrán continuar dando préstamos con el dinero de los contribuyentes sin nuestro consenso. No podrán darlo porque ya no lo tendrán. Probablemente mis intuiciones estan influidas por la astrología y el pronóstico para el verano 2010, de similares características al crack del 29. Creo que una de las cosas que pueden pasar desde el momento que estamos ahora hasta el verano es precisamente la explosión del sistema bancario con su consiguiente falta de dinero circulante. Basándome en esta suposición yo quería plantear que lo hicieramos saltar nosotros, adelantar los acontecimientos unos meses, pero por nuestra decisión, no por la de políticos y financieros. Sé que es una propuesta arriesgada y no pensé en ningún momento que me secundase mucha gente, pero me sirvió para irme al otro extremo de lo que tu estabas planteando y esperar que de los dos extremos pudiésemos llegar a un punto medio. De nuevo el cuento sufí, el elefante en la oscuridad.
Un abrazo
Carles Nebgen
# Carles Nebgen
viernes, 04 de diciembre de 2009 17:59
Esther: ¿Por qué no haces un artículo con lo que acabas de exponer, pronósticos astrológicos incluidos? Me encantaría y sería de interés general.

Sagrario, estoy contigo en lo del cambio climático.
Esther Ibañez
# Esther Ibañez
viernes, 04 de diciembre de 2009 20:22
Carles,
Puedo escribirlo, aunque el lenguaje astrólogico para los que no lo conocen complica la comprensión. Intentaré, no obstante, hacerlo lo más sencillo posible.
A ver si durante el puente consigo un poco de tiempo.
Un abrazo
superviviente
# superviviente
sábado, 12 de diciembre de 2009 13:00
Hay una cosa importante que nos permite la democracia, el elegir, solo con ser uno mismo el dia que vas a votar y no hacerlo pensando en votos útiles o votos cautivos ni nada de dirigismos, ganariamos mucho, es más pienso que si saliera una opción que recogiera nuestras inquietudes, sería tan sencillo como elegir esa papeleta, ya no son necesarias revoluciones violentas para cambiar el poder, es todo muy sencillo, dirigir nuestra mano hacia la papeleta correcta desde nuestra individualidad esperando que seamos muchos los que actuemos de la misma forma, solo faltaria esa opción que recogiera nuestras inquietudes pero a la vista de los acontecimientos, creo que no tardará en llegar, es tan necesaria como revolucionaria y yo ya trabajo en ello. Saludos.
Juan Trigo
# Juan Trigo
domingo, 13 de diciembre de 2009 11:11
Muy interesante, "superviviente", el tema es que esa papaleta ha de proceder de un partido político debidamente legalizado por el Ministerio de Interior y aprobadas las alegaciones de la Junta Electoral Central y limpio de recursos por parte de la fiscalía, entre otras cosas porque en España impera la Ley de Partidos y ya sabes, se nos puede confundir con el entorno aberzale o con el terrorismo islámico.

Bien, ¿cual es ese partido político?
superviviente
# superviviente
domingo, 13 de diciembre de 2009 13:06
El Partido Revolucionario Patriotico, un partido pragmatico que pondrá en practica las ideas realmente útiles, que no admitirá chantajes ni presiones de los poderes del Sistema, que aplicará soluciones al desastre economico, que procesará a todos los implicados en el desastre económico, que para ello si es necesario cambiará el Codigo Penal y derrumbará los cimientos corruptos del sistema actual de partidos, que acabará con el despilfarro destinando el dinero de los contribuyentes a las prioridades de los ciudadanos, que dará trabajo mediante la reforestación, la creación en los pueblos deshabitados o abandonados de nuevas formas de vida basadas en la agricultura y la ganaderia autosuficientes, que pensará en todos aquellos sistemas de economia que nunca han fracasado como lo son la agricultura y la ganaderia como segunda economia del pais formando comunidades autosuficientes, que gravará a los bancos con un impuesto sobre sus beneficios, que eliminará los privilegios de la clase politica asi como las subvenciones destinadas a sindicatos, patronales, fundaciones, artistas etc... que cada palo aguante su vela para ver realmente lo que representan y no la representación virtual a la que nos hemos acostumbrados, que constituirá comites éticos por encima de los jueces para que la justicia sea efectiva y que no recaiga su mala interpretación siempre sobre los mismos, que los funcionarios basen su trabajo en la productividad y no en saberse fijos de por vida con las actuales consecuencias de despilfarro y gasto publico enorme, se legislará un nuevo estatuto del funcionario por el que dejará de ser un puesto vitalicio, la poilitica deberá ser una servidumbre y no un privilegio como hasta ahora, se les recortará o eliminará sueldos, pensiones y prevendas obtenidos por el mero hecho de estar unos cuantos años en la politica, inmoralidad y delito serán la misma cosa y muchas mas medidas, pero para que te hagas una idea. Saludos.
superviviente
# superviviente
domingo, 13 de diciembre de 2009 13:18
Estimado Juan Trigo, solo soy un ciudadano y estoy sacando tiempo y dinero para constituirlo, supongo que una vez aprobado, la Junta electoral me dará mi espacio publicitario y el resto en Internet, tambien tengo previsto algun golpe de efecto imprescindible para darte a conocer, espero acudir a las proximas elecciones, me quedan algunas dudas por despejar y las hablaré con politologos y expertos en temas electorales, pero esto está en marcha, será algo nuevo, revolucionario, y si no hay votos pues no pasa nada, esto será lo que la sociedad quiera que sea. Yo seguiré con mis ideas por aqui y por otros sitios, pero creo que de alguna forma hay que hacer desaparecer todo lo que conocemos, sencillamente porque han agotado su discurso. Saludos.

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