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Miguel Haag posted on septiembre 22, 2009 05:00 
¿Despedir o fidelizar?
Recursos humanos en tiempos revueltos
Para muchos responsables de recursos humanos y para muchos directores generales, estos son los primeros “tiempos revueltos” de sus carreras. Además son unos “tiempos revueltos” muy complejos, en los cuales se juntan muchas malas noticias desde diferentes ángulos. No es muy sorprendente, pues, que una de las soluciones más cercanas sea la de despedir personal.
La pregunta es ¿es esta realmente una buena solución?
Vamos a ver algunos ejemplos de otro mercado, el alemán, para ser más exacto. Un mercado que depende mucho de la exportación y que decrece actualmente mucho más que el mercado español. Aún así, los empresarios han aprendido de la crisis del 2001 y están fomentando otros caminos para salir del atolladero.
En el 2001 las empresas alemanas despidieron con fuerza y después, cuando volvió a subir el negocio, se encontraron con una gran dificultad para encontrar a personas cualificadas. Se dieron cuenta de que a medio plazo su mayor problema será precisamente el de conseguir personal con talento, con ganas, con una actitud positiva y, podríamos llamarla casi empresarial, hacia el trabajo.
Lo bueno de la crisis del 2001 para los empresarios y responsables de las empresas alemanas y también para los responsables políticos es que APRENDIERON. Aprendieron que no vale despedir a los buenos, formados, preparados, comprometidos, cuando hay un bache en el negocio. Porque si lo haces, lo pasarás muy mal después. No querrán volver contigo y tendrás muy mala prensa además, por lo cual otros tampoco querrán trabajar y comprometerse contigo.
El problema obviamente no es el personal no cualificado. De esto hay mucho y siempre habrá. El problema son las personas que realmente aportan valor al negocio, las personas que hacen la diferencia para la empresa. Estas son cada vez más difíciles de encontrar y hace falta crear verdaderas estrategias para fidelizarlas, para que estén contentas y sigan en la empresa.
La solución alemana en estos momentos es triple: reducción de trabajadores parciales externos, reducción y eliminación de horas extras, reducción de jornadas. Y el estado fomenta esto. Por ejemplo la reducción de jornadas. El Ministerio de Trabajo se hace cargo del 50 % de las cuotas de seguridad social de los trabajadores con reducción de jornadas. Para evitar despidos se amplió el plazo para la reducción de jornadas de 6 a 18 meses.
Y una clave más, si las empresas usan por lo menos la mitad del tiempo de trabajo eliminado, para formar a las personas con reducción de jornada, el Ministerio de Trabajo se hace cargo del 100 % de las cuotas de la seguridad social y, además, participa en los costes de la formación. Son buenos alicientes para prepararse para el tiempo DESPUÉS de los tiempos revueltos.
También en España llegará el cambio demográfico con una acusada falta de especialistas. Para contrarrestarlo hay que fidelizar a los que tenemos y hay que encontrar y formar a nuevos. Todo ello incompatible con el despido que es una solución a muy corto plazo y que no se sostiene con vistas al futuro.
martes, 22 de septiembre de 2009 6:51
Buen post Miguel. Yo no veo que la mentalidad alemana llegue a España. El empresario español es distinto, es cortoplacista por naturaleza, no respeta al trabajador, es más, "gana" inluso menos que él... por lo tanto no respeta tampoco al resto de la sociedad. Es obvio que este empresario tipo no debería considerarse como tal, pero es la realidad del comercio y la pequeña empresa. Luego está el tema del coste del despido, en España es muy barato, baratísimo, aunque se quejen tanto. Basta con no renovar dentro de 3 meses :( Resumiendo: En España no hay nivel empresarial.
martes, 22 de septiembre de 2009 8:44
Muy interesante. En efecto, una empresa a corto plazo, es lo que quieras, a largo plazo, siempre son las personas. El capital humano y su formación es lo que diferencia del resto. Ahora bien, de parte de los empleados y trabajdores, también debe quedar claro que una empresa no es el Estado y cuando las cosas van mal, hay que tener reciprocidad, es decir, ser capaz de entender bajadas de sueldos, reducciones de jornada y eliminación de algunas prestaciones. España es un país donde los sindicatos, rémora decimonónica del subsidio, la cerrazón y la estupidez mas incómoda, protegidos por la cobarde demagógica izquierda, no permiten tal mentalidad. Hay que aliviar al empresario de cargas sociales, indemnizaciones y exceso de derechos laborales, como por ejemplo el Delegado Sindical, menuda estafa !!! y que paulatinamente sea el Esatdo quien se encargue, con límite, de las prestaciones sociales.

martes, 22 de septiembre de 2009 12:01
Buena idea, pero hay que tener en cuenta que la tradición sindical alemana es totalmente distinta a la española, puesto de los sindicatos han participado con voz y voto en los consejos de administración de las empresas, y por lo tanto a la hora de escoger a quien despedir los delegados sindicales están al corriente de las necesidades de supervivencia de las empresa. En otras palabras no se trata de continuar a cualquier precio la lucha de clases, como en España, sino de tirar del carro entre todos. Me gusta la palabra fidelización, porque en la empresa la usamos con nuestros clientes (las CRM), pero deberíamos usar con los empleados que realmente aportan valor, porque en definitiva de la aportación de valor que genera la empresa privada es de lo que se pagan, via impuestos, las políticas sociales. Pero los sindicatos no quieren ni oir hablar de despidos selectivos, porque la calle es muy facil de soliviantar por quienes se quedan en ella, porque no les importa lo que les ocurre a sus compañeros que se han quedado dentro. Alemania es el resultado del esfuerso colectivo responsable, España el de guerras civiles declaradas o encubiertas, en donde cada grupo de presión arriba el ascua a su sardina, y jódanse, con perdon, los demás, por supuesto sin tener en cuenta que un país es como un barco, en que que o remamos todos en la misma dirección o podemos hundirnos.

martes, 22 de septiembre de 2009 12:54
Me hace gracia que las mismas multinacionales alemanas que operan en España adquieren muy rápido las costumbres españolas...curioso. Empleados cualificados y no cualificados; no entiendo a que te refieres... A un título o una formación específica, a que tenga experiencia o no en un puesto determinado, a que sea fiel a los mandatos de la empresa?? Normalmente se suele echar a las personas más creativas... las que ponen a prueba a sus jefes. Los molestos...Y se puede ser creativo en cualquier puesto, un mozo de almacén puede ser creativo... debe ser creativo. Pero para ello hay que darle libertad. Una empresa que ama a sus trabajadores, que cuenta con ellos, que les da un buen sueldo, que trabaja en equipo, en grupos de mejora...etc; esa organización puede contar con su gente, puede ser flexible con ella en tiempos de crisis. Pero la típica organización made in Spain de toda la vida, que siempre está martirizando a sus empleados; ésa no podrá superar la crisis ni pedir ningún sacrificio a su gente. Los trabajadores ya no son un recurso más, ahoro son y deben ser colaboradores, parte del proyecto, con todo lo que ello conlleva. Cuando las cosas van mal en una família, el padre no tira a sus hijos a la calle. Se buscan soluciones entre todos y se reparten el chusco de pan. Eso da solera, fuerza y vida a una família...a una empresa. Un saludo y gracias por el artículo.
martes, 22 de septiembre de 2009 13:14
Una estrategia laboral muy acorde para los tiempos que vivimos. El problema es que en España el sindicalismo esspañol está muy enraizado en la potestad del trabajo, en su contratación: fijo por antonomasia. Impiden con ello al empresariado abrir más los cauces de la flexibilidad horaria acorde dcon la producción. Si se necesitan 3 horas para hacer un trbajo es absurdo tener a una persona las 8 horas en su puesto de trabajo. Los alemanes aprendieron la lección: fidelizar al trabajador, darle cursos de reorientación más acordes con los tiempos que vivimos, modernización de la producción, ligada con la flexibilidad horaria. El resto corresponde al Estado cubrir esas horas anuladas con una protección social amplia. ¡¡¡Cuánto nos queda por aprender¡¡¡¡ Un saludo

martes, 22 de septiembre de 2009 14:51
Podemos hablar mucho de los modelos Alemanes y de otros modelos pero la realidad es que por mucho esfuerzo que haga la empresa si lo que falla es la gestión del gobierno de un país, poco pueden hacer los empresarios y los trabajadores, al igual que si en una empresa falla su cúpula directiva poco podrán hacer sus trabajadores. En estos momentos y es mi opinión solo nos queda nadar y guardar la ropa con la esperanza de que los que en teoría tendrían que solucionar esta situación que al fin y al cabo se ha producido con su beneplácito y bajo su responsabilidad siguen enzarzados en campañas al mas puro estilo de la prensa del corazón que de la clase política. Y mientras nadamos y seguimos manteniendo a nuestras familias, ayudando como podemos a los que a nuestro alrededor se van quedando sin recursos, pagaremos mas impuestos por la mala gestión de quienes nos dirigen y con esos impuestos se pagaran los viajes de ellos para hacerse fotos de grupo que queda muy bien en la prensa, obras publicas que tampoco es que sirvan de mucho para solucionar nada y enviando tropas a guerras en las que no se nos ha perdido nada. Un Saludo Eduardo Vidal
martes, 22 de septiembre de 2009 19:01
en alemania la afiliacion sindical es altisima, tienen unos sindicatos que negocian muy bien, que son fuertes cuando tienen que serlo, todo lo contrario de españa, muy pocos afiliados, negociacion casi siempre a la baja, derecho laboral cuasi destruido, asi nos va.
miércoles, 23 de septiembre de 2009 9:46
Estoy absolutamente de Acuerdo con el escrito. Creo que lo que está haciendo el Gobierno alemán es lo correcto. Además de ytodoas las cosas desagradables que significa al individuo y a la Sociedad es que , con el despido creas depresión en las personas, con el método alemán, se da entender que hay crisis que hat¡y que hacer esfuerzos, pero se mantiene al personal y además el Estado ayuda a formarse, con lo cual es un aprendizaje, que sirve de recoclaje pata la persona, con lo cual sea de la edad que sea, el¡trabajador se siente útil y con ganas por hacer algo más en el Estado por el que trabaja y vive. El despido, hace todo lo contrario, no sólo te límita la supervivencia ,sino que te ataca moralmente y el Estado crea individuos desinteresados y desengañados. No se confia en los politicos de ningúna Orientación y así vamos..... Muy bueno el artículo vuestro, seguir por favor, la gente casi no tiene tiempo, ni ganas de reflexionar.....
miércoles, 23 de septiembre de 2009 16:45
De hecho, Alemania ya está saliendo de la crisis. Sin haber creado tanto paro en el camino. Aguantando el chaparrón, que ha sido más fuerte que el de aquí. Y los empresarios alemanes ganaron muchos puntos en la consideración de sus empleados. Esto es fidelizar al valor más importante que tenemos en las empresas: sus colaboradores.

jueves, 24 de septiembre de 2009 19:13
Intentar hacer una comparación de la situación en Alemania con la de España, es como comparar el sistema solar con otra galaxia. Aquí todo el mundo va a su interés particular, con la infantil mentalidad de que "la culpa es de los otros". Según los empresarios, los trabajadorres son unos inútiles y unos vagos. Según los trabajadores, los empresarios son unos explotadores insolidarios. Según la derecha,la culpa es de la izquierda y según la izquierda, de la derecha. Según la oposición,la culpa es del gobierno, que son unos incompetentes y según el gobierno, de la oposición, que son unos demagogos irresponsables. Según Barcelona, de Madrid, y viceversa. En una sociedad no hay compartimientos estancos. Está formada por personas, y si un sector o grupo de personas fallla, quiere decir que toda la sociedad está fallando. Cuando le expliqué este pensamiento a un conocido, me dijo: Entonces, según tú, la culpa de la crisis es de los trabajadores y de la izquierda ! Esto es inadmisible ! (Obviamente él es un trabajador y de izquierdas) Evidentemente no entendió nada. Dejemos la palabra culpa y sustituyámosla por responsabilidad. Hagámonos responsables de nuestro campo de influencia. Pongamos nuestro granito de arena para contribuir a la mejora social. Aceptémos plenamente que todos navegamos en el mismo barco. Esta es la mentalidad alemana.
jueves, 24 de septiembre de 2009 20:19
El grado de solidaridad y libertad se mide por la cantidad de responsabilidad que uno esté dispuesto a asumir. De lo contrario estaríamos dejando nuestras vidas en manos de otros y eso es lo mismo que estar muerto. Bravo Carles, totalmente de acuerdo.
lunes, 28 de septiembre de 2009 11:27
Cooperativismo, autogestión laboral sin patronos, amos y siervos .Es un camino que espera alguien que lo lance. Unir productividad y beneficio con libertad, solidaridad y cooperación en el ambito de la empresa social, repartiendo beneficios a partes iguales. ¿Llegará en algún momento?
miércoles, 23 de noviembre de 2011 19:21
Eres tan cool! No creo que he leído algo como esto antes. Así que bueno encontrar a alguien con algunas ideas originales sobre este tema. Gracias por iniciar esto. Este blog es algo que se necesita en la web, alguien con un poco de originalidad. Buen trabajo para traer algo nuevo a la internet!
sábado, 10 de diciembre de 2011 17:45
Buena información, ¿sabes dónde puedo encontrar un poco más sobre esto, gracias por compartirlo.
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