image


A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.

Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

Enlaces Relacionados
    
Blogs Amigos
    

 



Crisis económica, una oportunidad para el cambio
  Inicio
28

La formación de nuestra mente es producto de una interacción constante entre nuestro temperamento y los estímulos del medio en el que nos desenvolvemos.  Una pregunta radical es plantearse; ¿Por qué miramos de una determinada manera? Cada uno de nosotros sería capaz de proponer una retahíla de respuestas, pero la mayoría apostaríamos por dos grandes categorías: “lo que somos” y “lo que nos exige nuestro entorno”. Las fronteras entre las dos categorías son difusas, pues parece que a menudo “tragamos sin masticar”. Al masticar lo que la sociedad nos ofrece o impone creamos las condiciones adecuadas para apuntalar una identidad lograda. 

Para masticar nuestro presente no podemos olvidar nuestra historia (estaríamos condenados a repetirla) ni nuestro futuro (que nos permite salvarnos de la tiranía de la inmediatez). Nuestra historia nos confiere una determinada identidad y nos hace ser “lo que somos”, mientras el futuro se construye con “lo que hacemos”. En la mayoría de las ocasiones hacemos lo que nos permiten hacer, sólo a veces mudamos nuestro talante reactivo por una revolucionaria actitud proactiva.

Nuestro pasado se convierte en historia cuando le damos una determinada forma en nuestro presente. La comprensión de nuestro pasado nos permite envestirnos de razones para actuar: podemos suponer que nuestro presente es la culminación de una supuesta dinámica que emana de nuestro origen o podemos pensar que estamos condenados a repetirnos. Así, el pasado nos proporciona razones para actuar, pero los motivos (lo que nos mueve) brotan de nuestros proyectos (de las utopías que nos alimentan). Así, los perfiles de la mente del siglo XXI se dibujarán en base a las utopías que sostienen a nuestro presente.

Cada uno de nosotros puede deshilachar el ovillo desde aquellas hebras que le causen una especial desazón. Me voy a focalizar en una hebra que creo que determinará nuestro futuro: el pensar está obsoleto y magnificamos sólo aquello que nos divierte. Entiendo que el sufrimiento es una rémora que nos paraliza, mientras el esfuerzo nos permite luchar por aquello que ansiamos (nuestras utopías). Los neurobiólogos nos dicen que  “comprender” algo, ya sea en la ciencia o en la literatura, suele desarrollarse a partir del momento de “¡Ajá¡”, al hacer una conexión. Divertirse, en cambio, suele basarse en lo contrario, en disolver conexiones (uno se “deja ir”, consiste en separar el sentido del yo de una identidad particular, a favor del abandono a la cruda experiencia sensorial). No cabe duda que sea muy sano disolver conexiones, pero ¿qué pasará cuando no tengamos ninguna conexión que disolver?

Otra hebra que definirá los perfiles de nuestra mente es la “intimidad”. La vida privada era un concepto claro y poco ambiguo hasta el final del siglo XX porque no existía una tecnología capaz de desafiar nuestra intimidad a escala masiva y sistemática. En la actualidad se está perdiendo el sentido de dónde terminamos nosotros y dónde empieza el mundo exterior. Así, las tecnologías de la información permiten la mezcla del cibermundo con la realidad, rompiendo la dicotomía que había trascendido en todas las culturas humanas: “lo real contra lo irreal”.

Otra hebra es la dicotomía entre “lo viejo contra lo joven”. Aquí la novísima biotecnología nos augura innumerables purasangres troyanos para atajar nuestra intrínseca temporalidad. La bioética no puede dejar de plantearse la utopía de unas “generaciones homogéneas”.

Otra hebra incipiente y asombrosa es la nanotecnología. Sus vastas implicaciones son imprevisibles, afectará a todos los aspectos de la vida, desde la conservación de energía, el control social o los cuidados médicos. Todos sus avances permitirán superar la dicotomía del “yo contra el mundo exterior”.

He señalado tres hebras: mezcla del cibermundo con la realidad, la homogeneización de generaciones y la mezcla del cuerpo con el exterior en base a tres potentes tecnologías que definen nuestro entorno (tecnologías de la información, biotecnología y nanotecnología). Así, que en el trasfondo subyace la pretensión de poderlas masticar para no atragantarnos.

Por otra parte, creo que las hebras con carácter más social (aparentemente menos neutras) y personal que las tecnologías señaladas, como la “globalización”, la “conciencia ecológica”, la “educación”, la “espiritualidad” o la “conciencia colectiva” serán las que determinaran nuestra identidad. La gran dificultad de estás hebras es su calado ideológico y la dificultad de dilucidar las fronteras entre el “ser” y el “deber ser”.            

Publicado en: Filosofía
Email del autor: svillarp@gmail.com

Actions: E-mail | Permalink | Comments (7) RSS comment feed |
Compártelo
Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a Del.icio.us Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a digg Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a menéame Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a Technorati Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a Google Bookmarks Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a Live-MSN Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a FaceBook Agregar 'Una aproximación a los perfiles de la mente del siglo XXI' a Twitter

Post Rating

Comments

Esther Ibañez
# Esther Ibañez
martes, 28 de julio de 2009 14:05
"Me voy a focalizar en una hebra que creo que determinará nuestro futuro: el pensar está obsoleto y magnificamos sólo aquello que nos divierte."
Esta hebra la considero importantísima, incluso más que la amenaza tecnológica sobre nuestra capacidad de masticar y digerir el presente.
Si dejamos de pensar como sociedad nos convertiremos (si no nos hemos convertido ya) en totalmente manipulables. Pensar requiere esfuerzo, tiempo y disciplina. La disciplina y el esfuerzo se valoran menos que la diversión, el hedonismo, ¿Que me apetece hacer? sustituye al ¿Que tengo que hacer? de antes.
Otra hebra importante sería la sustitución por el ¿Que quiero "realmente" hacer?¿Que puedo aportar?
Un abrazo
Daniel
# Daniel
martes, 28 de julio de 2009 16:15
La sociedad en general, porque hay honrosas excepciones, vive de espaldas a los valores del Evangelio. Éste ya no es el punto de referencia obligado porque en la sociedad prima el hacer y el aparecer sobre el ser, prima el bienestar, el dinero fácil, tantas cosas que están lejos de los valores evangélicos. Ser sacerdote hoy no es fácil. No es fácil, en una sociedad dominada por el afán de poseer, hacer voto de pobreza; no es fácil, en una sociedad dominada por el erotismo, hacer voto de castidad; no es fácil, donde el yo se pone por encima del nosotros, hacer voto de obediencia. Pero estoy convencido de que la sociedad necesita más que nunca de los valores evangélicos. Puede que en el futuro la vida religiosa no sea de masas, pero será necesaria, no sólo en la Iglesia sino en la sociedad, como una alternativa de vida.
Maria Oliver
# Maria Oliver
miércoles, 29 de julio de 2009 12:48
Gracias Santiago por estas hebras que ayudan a pensar la trama del presente. Gracias.

Creo que lo que planteas en el último párrafo es el quid de la cuestión... esa difícil frontera entre el ser y lo que debe ser... Aunque. ojalá sea optimismo utópico y no iluso optimismo, creo que esa frntera justamente s esta difuminando... Gracias a la conciencia, al aumento de esta, creo que lo que debe ser y el seer empiezan a coincidir armónicamente, sin dicotomía, sin contradicción, sin dualismo, sin estrés... la conciencia hace que entre el deber ser y el ser, no medie la impostura... que el debe ser no competa unica y exclusivamente a la moral social, sino, fundamentalmente (y casi radicalmente, en muchos casos), a la ética individual... es el gota a gota, creo.

Y como dice Esther, eso llevará al, qué puedo aportar
?
SANTIAGO VILLAR PALLAS
# SANTIAGO VILLAR PALLAS
miércoles, 29 de julio de 2009 19:13
Maria entiendo que la coherencia entre lo que uno cree que es y lo que hace es la clave de los podríamos llamar una vida auténtica. El deber ser suele ser externo y lo entendemos como un mandato más allá de nuestra conciencia...., así, que bien por tu análisis...., si somos capaces de sentir nuestra nuestra ética individual inseparable de una ética comunitaria iremos por el buen camino.
Daniel, pienso que mientras existan valores (tan nobles como los del envagelio) podemos constituir una ética comunitaria..., quizá el problema es la ausencia de valores o su negación (nihilismo).
Esther, bien por la síntesis...buena pregunta ¿qué puedo aportar?.
Gracias.

Santi
Walter Trujillo
miércoles, 29 de julio de 2009 23:47
El pasado, el presente y el futuro son hebras que van de una mano, el convertirse en historia depende de la necesidad de ser y no del tener,
la dubitativa de la sociedad es el ser y el tener, aunque muchos se esfuerzan por poseer esas dos cualidades, al final lo importante es tener lo necesario para vivir, que eso te deje alicientes y no se convierte en una carga o tortura existencial.

Mientras pensamos decidimos los estados de tiempo, cuando creamos eternizamos, cuando amamos también eternizamos. El artista de la vida define cuando empieza o cuando terminan las existencias. En cuanto a la diferencia de las generaciones, en realidad depende de la acción y reacción de los involucrados y la capacidad de ser importante para quien también eres importante.

Las historias son felices, todo depende de donde pongas el punto final. Las creencias que vez se hacen menos necesarias o imprescindibles, los valores y principios se adquieren y asimilan de la Familia y el medio circundante.

No se necesita de un Dios, para saber que tienes que ser legal, leal, solidario, sensible, muy sensible, demasiado sensible. Ni tampoco necesitamos de un libro o de una doctrina divina que nos diga que hacer y a donde ir, todo ese aprendizaje y experiencia esta a nuestro alrededor, solo tenemos que abrir bien los ojos , parar las oídos y sincronizar los poros y el tacto.

La técnica nos esta ayudando a entender lo que antes se necesitaba 100 años, si nos dejamos ayudar por ella podemos llegar a ser superiores, dentro de un medio que se limita por no esforzarse o aprender día a día algo nuevo, algo útil, algo inútil, algo sutil, algo practicable y digno de dar continuidad y movimiento

Saludos y felicitaciones por el artículo, muy actual y valiente

Walter
josep
# josep
sábado, 05 de septiembre de 2009 8:14
La sociedad actual se basa en el consumismo y la frivolidad total, parece que cada vez hay menos gente que se atreva a tener ideas propias o a pensar en profundidad sobre la vida, sobre todo en lo que hay mas alla de esta superficialidad y este mundo artificial y hecho a medida de los que nos explotan para su interes. La idea es : consume. no importa en lo que... tu dinero es para gastarlo en las cosas mas superfluas e innecesarias para que unos pocos obtengan su beneficio y puedan seguir siendo ricos.
Todos, quien mas quien menos, buscamos lo facil y rapido y esta sociedad con su ritmo frenetico nos aleja del pensar y reflexionar sobre lo que hacemos, y tomar conciencia de lo que hacemos y porque lo hacemos.
tenemos que crear una sociedad entre todos de individuos responsables, con conciencia y pensantes.. solo de este modo nos libraremos de esta lastra de la sociedad de consumo, que solo crea infelicidad y desasosiego.
felicidades por esta pagina web . un saludo para todos
Josep
Nemo
# Nemo
martes, 08 de septiembre de 2009 20:07
Si atendemos a esa pandemia interactiva que constituye la globalización, tal vez, la mente del siglo XXI será la más universal de cuantas haya habido en la historia de la humanidad.

La multitud de culturas que adornan el género humano, su riqueza y diversidad, y la variada forma de "mirar" el mundo que éstas proporcionan, comienzan a diluírse, a difuminarse, a incinerarse en la gran hoguera de la globalización.

Es cierto que, en un principio, esa globalización proporcionará a cada cultura el punto de vista - la "mirada"- de las otras, y ello contribuirá a la aparición de un sincretismo enriquecedor sin precedentes en la historia. Pero, a su vez, ese sincretismo nos conducirá a una homogeneización global del pensamiento. Lo cual, en un futuro - que es ya presente - mermará nuestra capacidad de pensamiento e imaginación.

La globalización es una consecuencia de la vorágine tecnológica. Alberto Asor, historiador y analista cultural italiano, dice que el aspecto tecnológico del hombre ha superado a su aspecto humano. Igual que el sigloXX fue el siglo del eufemismo y la sanidad, el siglo XXI será el siglo de la tecnología.

El siglo XXI será el siglo de la celeridad y el control, que es lo que ha aportado la tecnología. Todavía falta por ver si seremos capaces de poner a nuestro servicio esta tecnología, o continuaremos a su servicio como hasta ahora.

En cualquier caso, es el aspecto humano del hombre el que verdaderamente corre peligro. El cultivo de las humanidades, que son las que realmente son capaces de aportar valores al hombre, están siendo reducidas a la marginalidad.

La sociedad, en su selectiva especialización, reclama técnicos, no pensadores. El pensamiento ha sido denostado por la técnica. Lo que importa es hacer, obedecer. No penseis. Y si caeis en la tentación de hacerlo, la técnica, a través de la televisión u otros medios, os divertirá para evitar cualquier tipo de "conexión" neuronal que os pueda incomodar y "disolverá" todas las existentes.

El perfil de la mente del siglo XXI es todavía una incógnita: todavía hay que enhebrar muchas hebras sueltas. Quizás, en estos casos, el cultivo y la educación del pensamiento favorezcan la "masticación" de tanta información.

En el mundo tecnológico todo ocurre demasiado deprisa, prácticamente no hay tregua en los cambios. Es un cambio continuo que nos impide realizar una adaptación psicológica saludable.

En vista de todo lo anterior, creo lo único que puedo aportar al resto de personas es mi actitud. Es decir, serenidad y un cierto desapego.

Estupendo artïculo, Santi. Me ha gustado mucho.

Post Comment

Nombre (obligatorio)

Email (obligatorio)

Website

Agenda

    
Temas                        
    
Autores
Alberto D. Fraile Oliver (4)
Alfredo Astort (2)
Andrea Sydow (1)
Angel Luis Alonso (47)
Aníbal Covaleda (2)
Anna Mercadé (2)
Anónimo (1)
Antonio de Miguel (1)
Arnau Rebés (1)
Arturo Escartín (1)
Axelle Vergés (2)
Betzie Jaramillo (1)
Blanca Muñoz (2)
Carles Nebgen (20)
Carlos Guerrero (1)
Carlos Sánchez (27)
Carmen Cayuela (17)
Carolina T. Godina (6)
Casimiro López (3)
Chus Santisteban (10)
Congreso de la Sociedad Civil (2)
Conxita Tarruel (2)
Cristóbal Cervantes (31)
Daniel Alarcón Zwirnmann (1)
Daniel Zaragoza (5)
Eduardo Martínez (1)
Eduardo Vidal (8)
Maria Oliver (43)
Eric Jökin (2)
Esther Ibañez (125)
Fady Bujana (2)
Felipe G. Coto (1)
Ferran Caudet (1)
Francisco Rubiales (4)
Gabriel Gutierrez (21)
Gabriela Germain (4)
Germán Pinto (7)
Gloria Rebolledo (2)
Gonzalo Aliaga (1)
Henry Fuerniss (2)
Ignacio S. León (1)
Ignasi Alcalde (2)
Jaime Izquierdo (1)
Javier Monserrat (4)
Javier Arias (5)
Javier Cejudo (1)
Javier Segura (1)
Joan Martí (5)
Joaquim Braulio (3)
Jordi Pigem (6)
Jorge Arráez (2)
Jorge Ramos (8)
José María Hernández (17)
José Carlos García Fajardo (1)
Josep Crusellas (1)
Josep Puig (1)
Juan Carlos Ferrando (4)
Juan Trigo (34)
Julian Prieto (1)
Kico (5)
Koldo Aldai (27)
Lali Valls (6)
Mª Dolors Oller (3)
Manuel Ángel García (1)
M.Vilaseca (2)
Manuel Delgado Ruiz (1)
Miguel Á. Ortega (3)
María Rodríguez (2)
Mario Conde (1)
Marisol Ramoneda (1)
Rafael J. Rodriguez Sanchez (2)
Mesas de Covergencia ciudadana (1)
Miguel A. Delgado Gonzalo (1)
Miguel Angel Múgica (3)
Miguel Haag (2)
Nacho Rivera (24)
Oliver Style (1)
Pere Feliu (6)
Gabriel Fernandez (12)
Rafael Cobo (1)
Sagrario Alia (1)
Sagrario Arana (24)
Santiago Villar (31)
Sebastian Corradini (1)
Sergio González (18)
Toni Pons (4)
Vicenç Fulcarà (2)
Jose Luis Montes (2)
Walter Trujillo (3)
Xavi Martín (44)
Yago Sobrevías (1)
    
Fechas