Hoy domingo, tras despertarme, la soleada mañana me ha invitado a acompañarla por los bosques y caminos del Montseny, montaña que llevo en mi corazón, como alguno de vosotros sabéis. Días como este tienen una energía muy especial, pero hoy, además de la energía propia del día y del lugar (me resulta difícil describiros con exactitud la belleza con la que el campo me seducía a cada segundo) yo llevaba otra energía cargada de optimismo y agradecimiento. La razón de este chute endorfínico no era otra que el encuentro que tuvimos este viernes. O mejor dicho, el encuentro que tenemos a diario.
Quiero expresaros a todos y cada uno mi más sincero agradecimiento por haberos cruzado en mi camino. Todos tenéis sentido. Cada uno el vuestro y sumados todos, removidos pero no agitados, como diría James Bond de su Dry Martini, sois esa trama, ese fractal maravilloso a imagen y semejanza de un césped tejido en la tierra, como definió brillantemente Toni Pons en la fantástica conversación que tuve el lujo de compartir con él.
Anna, una mujer asombrosa por su capacidad creativa y de trabajo, y su visión y lucha para que la mujer ocupe el espacio que le corresponde por derecho, totalmente agotada (se lo veía en sus ojos mientras ella escuchaba muy atentamente) vino a compartir la velada con todos nosotros. Este hecho demuestra su compromiso con las causas "perdidas" y su compromiso con su propia conciencia. Gracias Anna.
Marta, dejando a Kico en casa con los niños (sabemos que también le hubiera hecho ilusión venir) vino a compartir esta velada con todos. Debo agradecerle, a ella y a Kico, que siendo los únicos que hayan comprometido una parte de su tiempo profesional también nos regalen su tiempo de descanso. Gracias Marta. Gracias Kico.
Esther. Qué puedo decir que no sepáis de ella. Pues se me ocurre agradecerle su pasión y cómo vive el desarrollo de la página, o, mejor dicho, el desarrollo de este mundo. Minuto a minuto. Emoción a emoción. Con tensiones, dudas, resistencias e ilusiones. Una verdadera montaña rusa que le brinda un desgaste y a la vez un rearme energético que muy pocos podríamos soportar. Gracias Esther.
Gracias Julián por brindarnos la oportunidad de conocer de primera mano una experiencia tan interesante cono la de Citilab. Conocer esta experiencia de cerca nos ofrece la oportunidad de adquirir conocimiento sobre el terreno, saber qué cosas se hacen o se pueden hacer, nos aporta ideas y referencias. Nos indica las luces entre la oscuridad. Gracias Julián.
Santi, el hombre que mira el mundo con los ojos de un niño pero con una mente prodigiosa que resuelve hábilmente tirando de esa fantástica librería, qué librería, biblioteca mental para regalarnos sus alambicadas, perspicaces y afinadísimas opiniones sobre nuestro mundo. Gracias Santi.
Toni, desde su reserva atenta observa y ve. Posiblemente ve más que los demás. O ve diferente. Con toda seguridad no se le escapa ni un sólo signo. Ni un sólo símbolo. En su mente compleja los símbolos, la iconografía velada que va apareciendo ante él alimentan complejas ecuaciones que alumbrarán opiniones laterales y propuestas audaces. Aunque su profesión sea la psicología profunda yo lo describiría como un antropólogo apasionado. Gracias Toni.
A María le agradezco su compromiso no sólo con la página sino con la vida. Sus opiniones son brillantes e inteligentes. Llenas de docto conocimiento, pero, sobretodo, de energía e ilusión. Creo que es la que más agradece a sus autores los artículos publicados. Pero es que también agradece las opiniones enviadas por los lectores. A pesar de su perfeccionismo extremo (con ella misma) espero que algún día vuelva a regalarnos algún artículo (¿de Bolonia, p.e.?), pero no quiero presionarla. Sus comentarios, en si mismos, ya son como artículos. Gracias María.
A Jorge Ramos quiero agradecerle su compromiso desde la noble Asturias. Desde donde nos ha abierto, además de otra valiosa visión sobre la crisis, un montón de lectores nuevos que ahora entran en la página a diario. Lástima que le tengamos lejos. El día que estés por Barcelona nos gustaría conocerte personalmente. Y si alguno tiene que pasar por Oviedo, no os olvidéis llamarlo porque a buen seguro que os recibirá con los brazos abiertos. Como nosotros aquí, en tu segunda casa. Gracias Jorge.
El caso de Gabriel Fernández es otro lujo. Tener la visión de alguien que está trabajando en centro América y nos envía sus reflexiones, pegadas al terreno y a esas realidades que nos quedan lejos geográficamente y que, gracias a él, se convierten en cercanas. Gracias a su pluma casi las podemos tocar, las podemos oler y, en muchas ocasiones, las podemos llorar. Gracias Gabriel.
A Sergio le agradezco su interés por ampliar sus horizontes y por aportarnos una visión de un hombre de empresa y de sus habituales encuentros con hombres notables del mundo de los negocios. Sergio, a quien conozco muy bien y lo tengo por gran amigo, es un hombre que navega entre diferentes visiones y sensibilidades, lo cual le enriquece y le obliga a estar dilucidando qué fusión de esas opiniones es la más valiosa. De ahí, y de su enorme corazón, su compromiso con este proyecto. Ya visteis que es hombre apasionado y enérgico. Gracias Sergio.
A Nacho le quiero agradecer su intensa entrega. No le conocemos muy bien pero a través de sus artículos y participaciones podemos intuir que es un hombre inquieto e inconformista. Gracias Nacho.
A Juan Trigo le agradezco su ilusión y entrega. Pero también su experiencia y sabiduría. Juan nos aporta la espiritualidad y el crecimiento interior. Nos recuerda lo importante que es estar tan bien conectado con la tierra como con el universo. Y lo fundamental que es estar conectado con nuestro interior, con nuestra conciencia. Juan debe tener una capacidad de trabajo muy similar a la de Anna, capacidad a la altura de su nivel humano y al tamaño de su corazón. Gracias Juan.
A Dolors Oller quiero agradecerle sus impresionantes artículos sobre gobernanza mundial y sobre la aportación de las religiones. A decir verdad, por sus aportaciones en el terreno de las ciencias sociales. Dolors es una mujer con un nivel de compromisos elevadísimo y, sin embargo, continúa encontrando el momento de regalarnos nuevos artículos, nuevas y brillantes reflexiones. Gracias Dolors.
Y, por ultimo, quería agradecer a los nuevos miembros de este grupo heterogéneo que somos por su incorporación a este proyecto: Jordi Pigem, Alessandro Caviasca, Axelle Vergés y Jose Luis Montes, quienes, como habéis podido comprobar, van a aportar visiones riquísimas, diferentes, y aplicadas a experiencias concretas y a realidades que apuntan a ese cambio que tanto deseamos.
Todos hemos formado espontáneamente un fabuloso fractal (¿no es cierto Toni?), una red de una riqueza y de una diversidad difícilmente alcanzable y superable. Os agradezco muy profundamente que caminéis por esta senda y me alegro enormemente de encontrarme caminando con vosotros. Lo estoy disfrutando muchísimo y estoy seguro que cuando hay tanto amor orientado en un sentido, como nos demostró Jose Luis, la magia existe. Gracias a todos.