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Vicenç Fulcarà posted on marzo 26, 2009 05:00 
La crisis económica en la que nos encontramos inmersos es consecuencia directa de la carencia de limitaciones del propio sistema capitalista. Esta carencia de limitaciones provoca un frenesí en el propio sistema que acaba por colapsarlo, precisamente porque no tiene las barreras suficientes a lo largo de su camino para irse regulando (palabra muy escuchada últimamente).
Si analizamos el pasado observaremos que la historia económica nos demuestra que desde que tenemos conocimiento de los procesos económicos de nuestros antepasados, se han ido repitiendo ciclos económicos, con sus periodos de crecimiento, seguidos por periodos de decrecimiento. Sobre un gráfico observaríamos como la evolución de la economía describe unas subidas y bajadas a las que podríamos denominar oscilaciones. Las oscilaciones de la economía se pueden asimilar a las oscilaciones que experimenta un proceso industrial, o por poner un ejemplo más próximo a todos, las variaciones de la temperatura de nuestra casa. Siguiendo con este ejemplo, para controlar la temperatura de una vivienda se suele disponer de un presostato y de una caldera. El presostato actúa sobre la caldera, parándola o poniéndola en marcha cuando la temperatura está por encima o por debajo, respectivamente, de un valor. Depende del que se denomina histéresis del presostato (la histéresis es la diferencia de temperatura en qué el presostato para o pone en marcha la caldera, para un valor dado de temperatura de referencia), las oscilaciones que sufrirá la temperatura de casa serán más o menos amplias. Si disminuimos la histéresis del presostato conseguiremos reducir las oscilaciones. Si sustituimos el presostato por un sensor de temperatura, y logramos que la caldera dé más o menos calor de forma variable, conseguiremos reducir las oscilaciones de la temperatura, de forma que pasarán a ser inapreciables para nosotros. A esta última solución decimos que hemos incorporado un regulador al proceso. El regulador permite minimizar la amplitud de las oscilaciones que sufre el proceso, consiguiendo que éste sea más estable, y consecuentemente más eficiente. Utilizando este símil, si queremos minimizar las oscilaciones de la economía para que los ciclos económicos expansivos no acaben en burbujas inmobiliarias, tecnológicas o de otro tipo, y los ciclos depresivos provoquen situaciones demasiado negativas para muchas personas, es totalmente necesario que la economía disponga de sus propios reguladores.
Pensar que el propio mercado se autoregulará no tiene el menor asomo de fundamento. Para empezar porque quien mueve este mercado son las personas, y estas se mueven por intereses económicos, por lo tanto, vale todo aquello que la imaginación pueda crear, y los demás se lo crean, con el fin de ganar cada día más dinero. En el mercado se valoran los resultados económicos, los ratios financieros, los incrementos,... El propio mercado penaliza quien no gana más e, incluso, quien ganando no gana lo que el propio mercado esperaba que ganara. No hay lugar para quien tan sólo quiera mantenerse, ¡no es propio del sistema capitalista! Esta necesidad de ganar más acaba por dejar de lado cualquier principio ético que se pueda interponer en el logro de los objetivos que el mercado establece. Si no hay principios, no hay límites. Si no hay límites, no hay regulador.
La globalización ha cambiado el alcance de los ciclos económicos, actualmente todas las economías están inter-conectadas, un ejemplo claro es la crisis actual, que precisamente está afectando a todas las economías mundiales, aun cuando con diferentes niveles de afectación.
Si queremos que el sistema capitalista sea sostenible, se deben poner límites. Si queremos que las subidas y bajadas de los ciclos económicos sean menos abruptas hace falta un regulador. La globalización obligará a establecer un regulador también de cariz global. Cada país puede establecer normas que afecten a sus propios mercados locales, pero estos acaban siendo consecuencia del que pasa en los mercados globales. Por lo tanto, parece claro que el regulador debe ser global. Por otra parte, cómo podemos establecer un regulador económico mundial, cuando vemos que instituciones de cariz internacional, como Naciones Unidas, se les hace tan difícil tomar decisiones? En el caso de las Naciones Unidas, ya hemos visto como cuando deben tomar decisiones referentes a conflictos bélicos, como las guerras de la antigua Yugoslavia o Irak, lo han hecho siempre tarde y con pocas consecuencias. Parece claro que si queremos establecer un regulador en esta línea, poca influencia tendrá. Hace falta establecer otros modelos.
Hemos hablado de que para que la economía sea más estable y, por lo tanto, sea mejor para todos en general, haría falta establecer unas reglas generales, a las que hemos denominado regulador, que convendría tuvieran un alcance global. Según esto, parece necesario llegar a acuerdos internacionales entre todos los países. Pero para que esto suceda hacen falta relaciones de confianza. No se podrán establecer estas relaciones de confianza mientras se hagan ostentaciones militares, haya chantaje de los países con recursos energéticos o se fomente el terrorismo. Parece claro, pues, que hará falta resolver otros muchos problemas antes no nos pongamos de acuerdo en cómo regular la economía.
Publicado en: Economía
Email del autor: vfulcara@telefonica.net
jueves, 26 de marzo de 2009 8:19
Muy interesante... Me pregunto si el origen de las no-limitaciones viene justamente de la desvinculación del dolar del "patrón oro" en 1971, lo que ha permitido "imprimir" sin límite dinero, aunque no estuviese respaldado realmente por nada que avalase su valía... Imagino que "el sistema" nació en cierta forma regulado, pero nuestra ¿codicia? ¿avaricia? ¿gula? nos ha llevado a colapsarlo... Interesante lección...
jueves, 26 de marzo de 2009 9:21
Poderoso caballero es don dinero, el artículo me hagustado mucho tambien como reflexión, claro si recordaramos que el mundo es para que vivan personas, no para producir dinero, ya que l dinero no se puede comer.... También estoy muy deacuerdo con la dificultad internacional para tomar medidas comunes.... claro si vivimos en un mundo dispar paises con variadas rentas percapita, culturas, creencias... por suerte la globalización aun no ha podido con ello. La crisis que vemos en nuestro pais es dura muy dura y vemos personas que tenían éxito y crecimiento que se van a pique en un mes.... pero pensemos que en la mayoria del mundo la crisis es paises que tenían auto suficiencia alimentaria que la estan perdiendo, no hablamos de lo mismo Gracias por la reflexión y feliz dia a todos

jueves, 26 de marzo de 2009 10:38
El dinero es un monopolio que regentan los bancos centrales, en nuestro caso el Banco central europeo y su filial el Banco de españa. Luego hay unos bancos y cajas que actuan en régimen de oligopolio. Ciertamente el libre mercado en lo que a bancos se refiere deja mucho que desear. A todo esto le añadimos que los bancos y cajas sólo tienen como fondos propios no más de un 4 ó 5 por ciento. Así que tienen muy poco margen en caso de vacas flacas, morosos o personas que quieran recuperar su dinero. Ahí los famosos corralitos. Los bancos viven de la deuda, pues con un capital propio por ejemplo de 1000 euros, pueden conseguir una chequera gratis por parte del Banco de España de hasta 30 veces ésa cantidad(¡30.000€!!) Un sistema débil, que se basa en una estructura ficticia y piramidal. Mucho humo. La idea del regulador sería interesante en un mundo perfecto, pero desagraciadamente vamos a diferentes velocidades. Vicenç me gusta la idea y ese puede ser un buen camino. Un abrazo a tod@s.
jueves, 26 de marzo de 2009 11:10
Vicenç, gracias por tu artículo. En efecto, llevas toda la razón. El sistema capitalista por si mismo es pernicioso, no le intresa el reparto de la riqueza y su fin es antinatural, está claro. De ahí la regulación de los Estados, hasta ahora, pero por lo que vemos, ha resultado insuficiente. Por que entonces, no empezamos por nosotros mismos. Sostenibilidad en casa, consumo de lo necesario, vivr el ocio de otra manera, dando mas tiempoa a la familia, a los amigos, educación a los hijos que son los reguladores del furturo, sencillo, no ??? pues NO. Ahí está de nuevo el ego, que protagonismo tiene en esta página, es brutal !!!! y quiere, compara, se queja y fustra. Insistamos, ya sabemos lo que hay que hacer. Creo que el regulador, de momento está viciado, costará cambiar, por eso insisto en que empecemos por lo que tenemos al lado.

jueves, 26 de marzo de 2009 12:09
Gracias Vicenç por tu artículo, que como siempre lo desarrollas de una foma muy ordenada y clara. Coincido con Nacho en que continuar esperando a estas alturas del partido que la solución vendrá mediante mecanismos reguladores es tener mucha fé. porque indica que todavía nos queda alguna confianza en el propio sistema. Yo personalmente, no tengo ninguna. Cualquier mecanismo regulador que pudiera implementarse para disminuir las oscilaciones, se haría sobre un sistema de reparto de recursos desigual y en una economía basada fundamentalmente en la producción y consumo de bienes de servicios. Un sistema así que no se base en el continuo crecimiento del PIB y en el endeudamiento progresivo, no puede absorber a toda la población activa en Occidente, generando probablemente tasas de desempleo entre el 25-50% y continuariamos causando unas condiciones de vida indignas en 2/3 del planeta. Creo que es muy necesario crear una economía (entendiendo como economía una forma de repartir recursos) no basada principalmente en producción-consumo. Yo le doy vueltas y no acabo de ver como, pero tiene que haber otra manera. Hace 3 siglos cuando la economía se basaba en las colonias nadie se imaginaba los cambios que se iban a suceder con la revolución industrial. Al final todo es mucho más sencillo: todos necesitamos comer, vivir en un lugar, vestirnos para adaptarnos a los cambios de temperatura y poco mas.. La tierra tiene recursos suficientes para que todos podamos disfrutar de esos mínimos. Pensemos en un sistema para repartirlos y seguro que la sociedad ya no necesitará consumir tantos ansiolíticos y antidepresivos, aunque generen PIB.
jueves, 26 de marzo de 2009 16:44
WEB INTERESANTE: http://www.nodulo.org/index.htm
jueves, 26 de marzo de 2009 20:14
La ONU no funciona porque no es un organismo independiente, es político. Los bancos centrales son políticos y los órganos reguladores de cualquier tipo son políticos. Es decir se mueven según el partido que los gobierne y eso claro, es un error. Si los políticos hicieran un pacto, y fueran capaces de comprometerse a no manipular y controlar dichos órganos habríamos dando un gran paso, no la solución ni mucho menos pero si un importante avance. Digamos que estos órganos estarían dirigidos por personas competentes, neutras y sin ningún tipo de aspiración política. El problema no es encontrar una solución, el problema son los personajes que nos gobiernan. El "ego" en su máxima expresión es la política y ésta lo contamina todo. Un abrazo.

jueves, 26 de marzo de 2009 21:14
Muchas gracias Señor Vulcará por unas ideas y sugerencias tan claras. Yo no veo tantas dificultades, igual que no he visto tantas dificultades para que nos adaptemos a las Nuevas Tecnologías, o las hubo cuando hubo que adaptarse a la revolución de la agricultura, a la revolución industrial, a la revolución francesa y norteamericana en sus épocas. Las cosas difíciles nunca son simples pero ahí está la penicilina y ya casi tocamos la curación al 100% del cáncer y la leucemia y el Sida se ha convertido en una enfermedad crónica en Occidente. En relación a la sugerencia de Nacho Rivera me parece que no está al día de lo que sucede en Norteamérica desde creo recordar 1.912, cuando la Federal Reserve Bank pasó a manos de unos 300 propietarios independientes, nada políticos y que son los que controlan la economía mundial y cuando es necesario poner en marcha una guerra norteamericana. John F. Kennedy fue asesinado, entre otras razones, porque le quitó el poder de controlar el dinero a esos 300 oligarcas. No es cuestión de políticos. Para mí es cuestión del extremo egoísmo que existe en esos oligarcas de toda la vida, que se va transmitiendo a otros pocos más pero que controlan la economía global para su propio beneficio. La idea del REGULADOR sería estupenda. No sólo para eso, sino para otras muchas cosas: periodismo, justicia, militares, religiones, POLÍTICOS. Básicamente para esos seis poderes fácticos que hacen lo que les place, saltándose a la torera toda reglamentación, regulación, derecho humano, etc. No existe la ética para ninguno de ellos. Tomen el ejemplo de la Iglesia Católica. Yo he contado que no respetan entre 8 y 12 Derechos Humanos. ¿Para cuando un REGULADOR que impida que ningún grupo, por fuerte que sea, se cachondee de la Humanidad? Saludos, Eduardo Martínez, un Ciudadano Global, no oligarca obviamente

jueves, 26 de marzo de 2009 21:56
Llevo rato leyendo los comentarios y reflexionando sobre mi aportación al tema. Vicenç Fulcarà es un hombre ponderado y cabal. Nos ha propuesto algo que todos sabemos que ha venido haciendo falta desde que tenemos uso de razón. Como muy bien ha dicho Eduardo, la comunidad internacional y las diferentes comunidades nacionales o estatales o locales han ido implementando innumerables elementos de control, pese a la fuerza de las tesis liberales que han dominado a occidente. Todas las experiencias de regulación han fracasado. Eduardo menciona la Declaración de los Derechos Humanos. A mi también se me ocurren todos los códigos deontológicos (subrayo el de los periodistas) que existen, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Ministerio de la Vivienda, que fue creado como elemento regulador del mercado inmobiliario, el Tratado de Kyoto, el 0,7% del PIB de los paises integrantes de la OCDE para destianrlo al tercer mundo, por mencionar algunos. Todos ellos papel mojado. A pesar de estar profundamente de acuerdo con la esencia que porpone Vicenç, pienso que ya hemos llegado tarde. Creo que es como vendar una cangrena. El sistema económico nos está dando claras señas de agotamiento. Qué digo agontamiento, de defunción. Es el momento de repensarlo todo con mucha valentía. Cualquier medida que intente reflotar este sistema económico volverá a rebentar con más fuerza. Porque sus desequilibrios congénitos están ahí. Ya hemos consumido los recursos y agotado el medioambiente de nuestros nietos y biznietos. Os pido disculpas a todos. Hoy estoy especialmente triste porque no veo que nos queramos dar cuenta de lo que pasa. Anteayer fuí a una conferencia que dió un profesor de ESADE abordando la Crisis Subprime. Después de emborracharse (que no de emborracharnos) de cifras, datos, nombres, sucesos y anecdotas dijo que no tenía respuestas sobre las causas exactas de esta crisis y que tampoco podía prever los efectos a corto y a medio plazo. Anteayer oí el resultado de una encuesta que se hizo en España que preguntaba a los encuestados si estarían dispuestos a cambiar de vida a cambio de mejorar la vida en el tercer mundo. El resultado fué que no lo estaban más del 60%. Desolador.
viernes, 27 de marzo de 2009 21:37
A John F Kennedy se lo cargó el cártel Giancanna cuando ya no quiso tratos con ellos. Y Hitler entró en Guerra con medio mundo y no hablemos del exterminio Judío. Pero eso es muy difícil que lo haga una persona sóla, si no es con el amparo de una sociedad enferma y una clase política que vive de ello. Y si los banqueros siguen con sus privilegios, muchos menos de los que dice Eduardo, la gran mayoría han desaparecido, es por el amparo de la clase política. El poder corrompe y no pienses que hay que ser de una pasta especial. Das una patada al suelo y te saldran oligarcas a puñados. Políticos, banqueros, oligarcas...¿Cúal es la diferencia?
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