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A lo largo de la historia la sociedad ha sido siempre controlada por un poder vertical, que en sus diferentes variantes, nunca ha demostrado ser válido para garantizar el bienestar de todos los que la componen.
Nos encontramos en un momento de incertidumbre ante una crisis económica, cuyas dimensiones y posibles consecuencias son desconocidas por la mayoría de nosotros. Como ciudadanos, percibimos falta de transparencia por parte de las clases políticas e intuimos que seremos principalmente la sociedad civil, los que sufriremos más duramente sus consecuencias, como ha ocurrido siempre en el devenir de la historia.
Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!
El nuevo poder de la sociedad civil
¡Forma parte!
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Vicenç Fulcarà posted on marzo 09, 2009 05:00 
No hace demasiado tiempo leía un artículo dónde se exponía que la China estaba creciendo por debajo del 6% y que esto suponía para ellos estar en recesión. También nos dicen que en España crecer por debajo del 2% anual supone la no creación de nuevos puestos de trabajo. Cuando una empresa que cotiza en bolsa presenta unos resultados inferiores a los del año anterior (o simplemente inferiores a los esperados...), su cotización bursátil sufre un castigo. En una línea parecida nos informan de que tenemos una tasa de natalidad baja, lo cual es malo para el crecimiento económico del país.
Parece ser que si no crecemos no vamos bien.
Si, por ejemplo, analizamos el caso inmobiliario, yo me pregunto: ¿de qué ha servido en España el crecimiento inmobiliario de los últimos años?
Primero analizamos qué beneficios nos puede haber comportado:
• Enriquecimiento de parte de la población (cómo pasa en estos casos acaban siendo muy pocos los que salen ganando).
• Aumento del consumo (ha provocado el aumento de la deuda de las familias).
• Más viviendas para todo el mundo (actualmente se dice que hay más de 1 millón de viviendas sin ocupar en el Estado español).
• Más ingresos para la administración (el superávit de años anteriores ha desaparecido en los primeros meses de crisis).
• Aumento de puestos de trabajo (en pocos meses de crisis prácticamente han desaparecido 1 millón de puestos de trabajo).
Por otra parte, qué aspectos negativos se desprenden:
• Endeudamiento de las familias.
• Vivienda inasequible.
• Destrucción del entorno debido a la construcción masiva.
• Aumento de la inmigración, ahora sin trabajo.
• Aumento del paro.
• Aumento de la morosidad de los bancos, que está provocando la restricción del crédito a familias y empresas.
Y seguramente la consecuencia a largo plazo más grave, ha sido la no aplicación, durante estos últimos años, de medidas destinadas al desarrollo de actividades económicas de más valor añadido, con el fin de sustituir la construcción, el turismo y la industria productiva como pilares económicos. En esta misma línea, decir que incluso se ha actuado de forma contraria en algunos casos como en el sector de la energía fotovoltaica, que ha experimentado un importante crecimiento, situando el Estado español como uno de los líderes mundiales, y un nuevo Real decreto publicado el pasado septiembre, está provocando el cierre de muchas empresas que se habían creado durante estos últimos años.
Cómo podemos ver, los beneficios que el boom inmobiliario nos tenía que aportar se han diluido rápidamente, provocando una serie de males en la sociedad que costará años en reparar. Este es un ejemplo claro de cómo un crecimiento desproporcionado de un sector puede provocar importantes consecuencias sociales en poco tiempo.
Siempre se nos ha dicho que porque la economía en general funcione correctamente se deben producir crecimientos. ¿Hasta dónde? ¿cuál es el límite? Evidentemente todo tiene un límite y, más concretamente, los recursos de nuestro planeta son limitados. Pero el sistema capitalista en el que estamos inmersos no contempla un límite.
Entonces, ¿cuál es el objetivo de nuestro sistema? Viendo lo que está sucediendo podríamos pensar que un objetivo es aprovechar lo que puedas ahora sin pensar en qué se encontrarán los que nos vienen detrás.
Algo debe de ser revisado del sistema capitalista. Un crecimiento continuo es insostenible por sí mismo. La Tierra tiene sus limitaciones, y las primeras consecuencias serias se están plasmando en el más que demostrado cambio climático.
No hay ningún político que realmente haya hecho una apuesta realista por invertir la degradación del planeta. Las energías renovables y la mejora de la eficiencia energética seguramente retrasarán el mal, pero no lo pararán, porque siempre nos basamos en el crecimiento económico sostenido.
Quizás ha llegado el momento, antes no sea demasiado tarde, de que se fijen otros objetivos:
• Crecimiento 0 de la población, a nivel mundial.
• Incentivar las economías que respeten el entorno, como la agricultura y ganadería ecológicas.
• Eliminar productos contaminantes superfluos, como los envases y envoltorios plásticos.
• Reducir los precios de las necesidades básicas, como son los alimentos, la vivienda, los suministros (agua y energía).
• Reducir el transporte diario de personas. Apuesta decidida por el teletrabajo. Las tecnologías de la información deben de permitir más trabajos sin necesidad de desplazamientos.
• Ayudar a culturalizar los países menos desarrollados con el fin de que en los próximos años sean capaces de poder seguir adelante por sí mismos.
• Limitar los gastos en armamento.
• ...
Seguramente estos planteamientos no dejan de ser una utopía, pero si no nos planteamos pasar de utopías a realidades, difícilmente haremos los primeros pasos por cambiar la inercia autodestructiva en qué nuestra sociedad se encuentra. El sabio decía: para lograr un objetivo nos debemos marcar hitos superiores.
Publicado en: Economía
Email del autor: vfulcara@telefonica.net

lunes, 09 de marzo de 2009 10:11
Hola Vicenç, convirtamos las utopías en medias realidades y ya habremos dado un gran paso. Por eso se llamaba burbuja inmobiliaria. Porque tarde o temprano iba a petar. Aquí todo el mundo ha vivido de una mentira. La mentira de la vivienda en propiedad. Nada más falso y dañino para los bolsillos del ciudadano. Todo lo contrario para presidentes y alcaldillos vividores faltos de creatividad. Hemos endeudado a todo una generación y parte de la otra. Como decía Maslow no se puede ser totalmente creativo cuando lo único que se puede hacer es subsistir. Y eso es lo que hace la mayoría de la población. Para cambiar y dar un giro a esta sociedad, se necesitan políticos valientes, que no les tiemble el pulso al tomar medidas poco populares. ¿De qué sirve subvencionar a la SEAT si no se venden coches? Otra manera de comprar votos. Tener a un monton de trabajadores sin hacer nada. Cuando se acabe la pasta, ¿qué? El problema no es el sistema capitalista, el problema son las personas y la casta política. Todos tienen que dar de comer a sus egos y ambiciones. El mejor de los sistemas fracasará si no mejoramos como personas. Hay que crear grupos de presión, lobbys alternativos, apolíticos pero serios y preparados que con mucha autoridad puedan cuestionar a nuestros gobernantes y hacerles subir los colores. Un saludo a tod@s.
lunes, 09 de marzo de 2009 11:57
Hola a todos, Ahí está otro sistema que tampoco funciona: la política. Los políticos que se encuentran en el poder están en precampaña permanente, consecuencia, no actuan en función del beneficio común, sinó en beneficio propio. La democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno, pero a largo plazo es muy ineficiente. Es cierto que economía y política van intimamente ligadas y será necesario reflexionar en ambos sentidos para provocar un cambio real. Saludos

lunes, 09 de marzo de 2009 12:19
Gracias Vicenç por tu colaboración. No podría estar más de acuerdo con todo lo que expones. Esta obsesión por el crecimiento va a acabar con nosotros. A veces pienso que el ser humano al enfrentarse a su vacío existencial busca alternativas que generen adrenalina como es la búsqueda del crecimiento y la acumulación. Alimentar el deseo constantemente genera una falsa sensación de placer. Con todo ello lo único que conseguimos es ir tapando agujeros sin llenar realmente nuestro vacío existencial. Lo peor de todo, es este contagio colectivo que nos acaba llevando a la ruina. Muy pocos estan dispuestos a replantearse todo el sistema, quieren mantener como sea la droga del consumismo, porque con la crisis se produce el sindrome de abstinencia. Nacho, yo si que creo que el sistema capitalista es un problema, no funciona. Su historia esta plagada de crisis periódicas. El ser humano es el problema fundamental pero el capitalismo debe cambiar, un sistema cuyo nombre gira en torno al eje del dinero conduce a la ludopatía colectiva y nos aleja del hombre. No necesitamos crecer, el planeta dispone de suficientes recursos para ser repartidos de forma equitativa. Claro esta, mientras existan personas que ganen millones?? de euros anuales y lleven el capital a los paraisos fiscales, mientras la clase media paga de un 20 a un 40% de su sueldo en impuestos. Mientras no se penalice a todos aquellos directivos de entidades financieras y de agencias de clasificación de riesgo por su actitud ludópata e irresponsable y sobre toco mientras exista una ciudadanía apática y dormida que es capaz de aguantarlo todo porque ha perdido la capacidad de reaccionar adormecida por tantos años de complacencia que lo único que quiere saber es cuando se acabará la crisis para continuar igual, no avanzaremos para encontrar la solución. No me cansaré de decirlo una y otra vez, nos tenemos que despertar, tenemos que reaccionar, esta crisis no se va a solucionar sin un cambio profundo estructural, nos guste o no hemos tirado el castillo de naipes y ahora toca reconstruirlo. Podemos dejar que lo hagan nuestros gobernantes y grandes poderes facticos, o podemos decidir hacerlo nosotros. Y por favor, que nadie me diga que el ser humano no tiene remedio, que es un depredador, porque esta es la mejor excusa para eximirse de responsabilidades y continuar igual.

lunes, 09 de marzo de 2009 14:30
Así me gusta, vamos a darle vidilla a este debate. Los sistemas no existen, sólo existen las personas. Con sus virtudes y con sus defectos. Avaricia, egoismo, envidia...miedo, siempre el miedo. Si nos perdemos en símbolos, etiquetas y abstracciones, estaremos siendo políticos, estaremos usando la jerga impersonal que usan nuestros políticos -bueno, míos no- y no solucionaremos nada. Nos perderemos en un debate sin fin. Cualquier lucha de poder se convierte en política. Y eso es lo que hacen la mayoría del tiempo los altos capitostes de las grandes corporaciones. Estoy al 200% de acuerdo con todo lo que dices. No dejemos que la abstracción nos seduzca. Debemos de convertirnos en grupo de presión. Pero no nos perdamos en ideologías. Lo importante es la acción y todo lo que podamos hacer a nivel individual. ¿Qué podemos hacer por nuestros hijos, por nuestros trabajadores, amigos, subalternos? El ser humano está en constante evolución, sólo debemos ayudar a que ésta sea más rápida. Cambiemos las cosas que no nos gusten y luego ya buscaremos un nombre a la criatura. Aunque eso es lo de menos. Un saludo.
lunes, 09 de marzo de 2009 15:06
Vale Nacho, entonces pasemos al terreno práctico: ¿Cuantos de nosotros estamos dispuestos a ingresar nuestros ahorros en la banca ética? Esto sería una forma de penalizar a los directivos que nos han llevado a esta situación y que no tienen reparos en acogerse a los prestamos que le da el Estado con la recaudación de los ciudadanos clase media que SI pagan sus impuestos? Es una medida muy sencilla de hacer tanto como cerrar el grifo del agua cuando te estas lavando los dientes. ¿Cuantas personas estarían dispuestas a hacerlo?
lunes, 09 de marzo de 2009 15:29
Vicençs, gracias por el artículo y por escribir en la página. El artículo lo encuentro esclarecedor y exactamente define loq ue pasa hasta que llega as la fijación de objetivos. Dices que crecimiento de la población 0. Que sentido tiene vivir sino podemos formar a nuestros hijos ? Lo siento, lo encuentro contranatura y eso solo llevaría a tratar al hombre como un verdadero y desgraciado animal. Debemos en esforzarnos en educar a las generaciones futuras, no ha eliminarlas.

lunes, 09 de marzo de 2009 15:54
Hola a todos y gracias a Vicenç! Permítaseme un análisis punto por punto, del listado de propuestas expuesto. • Crecimiento 0 de la población, a nivel mundial. ¿Cómo y por qué se debiera castigar a las nuevas generaciones privándolas del legítimo derecho de tener hijos? Que complicado que alguien decida en derechos tan básicos ¿No? • Incentivar las economías que respeten el entorno, como la agricultura y ganadería ecológicas. Si, pero ¿quienes y cómo la deben incentivar? Ante la estantería del supermercado un factor relevante para la decisión de compra es el precio, y está probado que los huevos de gallinas felices son más caros que los otros. Entonces a los consumidores nos toca elegir qué precio queremos pagar, si el del huevo ecológico o el del calentamiento global. • Eliminar productos contaminantes superfluos, como los envases y envoltorios plásticos. Si, pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo se impide la producción de plástico? Debiera ser más fácil dejar de comprar productos sobre envasados, que impedir que se produzcan. (Ley de oferta y demanda). Cuando queremos tomates, no necesitamos comprar además todo el envoltorio. • Reducir los precios de las necesidades básicas, como son los alimentos, la vivienda, los suministros (agua y energía). ¿Y cómo se reducen los precios? A mi solo se me ocurre un modo de bajar los costos de cualquier cosa y es reduciendo drásticamente las ganancias de los inversionistas. Pero, ¿quién los convence? ¿Y, por otra parte, qué mas hace falta para que bajemos drásticamente el consumo de energía en nuestros hogares? • Reducir el transporte diario de personas. Apuesta decidida por el teletrabajo. Las tecnologías de la información deben de permitir más trabajos sin necesidad de desplazamientos. En mi país el problema de transporte está ligado a una nueva concepción de ciudades que divide sectores poblacionales según clase sociales y niveles económico de un modo tal que la distancia física es directamente proporcional a la de los ingresos de cada sector. Así, los más pobres viven muy lejos de los más adinerados, y deben atravesar largas distancias para ir a limpiar sus casas. Como ven, por estos lados el tema es un poco más complejo que estimular trabajo asistido por tecnologías informáticas. ¿Quiénes piensan y hacen los nuevos centros urbanos? Al hacerlo ¿Toman estos factores en cuenta? • Ayudar a culturalizar los países menos desarrollados con el fin de que en los próximos años sean capaces de poder seguir adelante por sí mismos. ¡Uf! Que ganas que antes de culturizarlos dejaran de explotarlos y comprarlos. Pero para ir al tema, creo que con los países pasa lo mismo que con las personas. Este sistema está basado en el consumo. El principal producto del consumo se llama dinero. El dinero tiene un precio, tal como lo tiene el pan. La manera de garantizar la continuidad del consumo es manteniendo a las personas (o a las naciones) endeudadas. De ese modo se hace imposible salir del sistema. ¿Cómo se le puede llamar al hecho de ofrecer crédito a personas carenciadas e ignorantes, sabiendo que no pueden pagarlo? • Limitar los gastos en armamento. Esa si que es utopía. Sería como acabar con el narcotráfico. ¿Y cómo se harían ricos los malos? Observemos el esquema vigente considerando tres premisas: 1. Es un sistema 2. Para perpetuar los sistemas se requiere que cada parte haga siempre lo mismo. 3. Cuando una de las partes falla, se rompe todo el sistema. Mi propuesta, sumamente utópica, pero eficiente y a la mano, consiste básicamente en revisar nuestro rol como consumidores (esa parte somos del sistema) y cambiarlo. Preguntarnos si en verdad necesitamos vestir a la moda, tener tantas cosas, ¡estar taaaaaan ultra comunicados! Ir tan a la vanguardia en tecnología. Usar tanto papel, Producir tanta basura en nuestras casas y oficinas. Mirar nuestra basura y ver cuanto de lo que compramos se fue directo al tacho. Elegir comprar un lápiz sin un blister y tomates sin bandeja exige más tiempo, pero se ahorran dinero y recursos naturales. Hay mucho que podemos hacer.

lunes, 09 de marzo de 2009 16:21
Uno de los grandes cuentos que nos han vendido ha sido la globalización promovida por occidente y auspiciada por la OMC. Estoy ultimando mi próximo artículo sobre este tema. Lo cierto es que todos los paises integrantes de la OMC han ido articulando medidas proteccionistas para proteger sus intereses internos. Y ha habido un traspaso de protección social a cargo de los trabajadores en todo este período en toda Europa. Lo que quiere decir que el gasto de las familias desde que la UE entro en los acuerdos de la OMC ha aumentado con respecto al gatos que tenían antes del libre comercio. Esto ha sido porque ha habido una transferencia real de los costes sociales a cargo de las familias para liberar a las empresas para evitar la deslocalización en masa de nuestro tejido industrial. El drama ha sido que nuestras empresas "necesitaban" seguir creciendo a cargo de ahorrarse costes ecológicos y sociales que tenían en la UE y no en los pàises destinatarios de esta deslocalización. Entonces, ¿a dónde vamos?.
lunes, 09 de marzo de 2009 16:38
Primero de todo quiero agradecer a Vicenç su artículo. Me ha gustado mucho. A renglón seguido me parece muy interesante todo lo que dice Gabriela. Gabriela, si quieres aportar tus reflexiones por medio de artículos tuyos, será un placer publicarlos. Y si no, pues continúa aportando tu visión desde tus comentarios que siempre aportan nuevas visiones. Un abrazo grande. Gracias Vicenç otra vez.
lunes, 09 de marzo de 2009 16:49
Así me gusta Esther, practiquemos... El sistema necesita de "un algo" que lo controle, o lo cuestione. En algún momento fue la prensa, pero ya sabemos en que se ha convertido. Banca ética, si pero con matices. Una vez que se masifique se pierde el control. Si es a pequeña escala, sí. Un grupo de amigos que quieran utilizar sus ahorros para ayudar a otras personas. Una especie de capital riesgo ético y familiar. Ahí es donde los estados deberían ayudar y no poner tantas trabas e impedimentos burocráticos. Los cambios a nivel mundial son muy complicados como explica Gabriela. cada país necesita su propia evolución. Les podemos ayudar pero requiere su tiempo. Podemos hacer mucho como individuos; cerrando el grifo o comprando tomates sueltos, o no aceptando bolsas de plástico en el super. Libertad significa responsabilidad. Y una vez más, ejerzamos presión a la casta política. Andemos despacio pero con paso firme. Un abrazo a tod@s

lunes, 09 de marzo de 2009 18:05
Banca ética con matices, por supuesto. No se que ocurriría si hubiera una avalancha de capital hacia los bancos éticos. A lo mejor los grandes banqueros "no éticos" intentarían establecer negocio con ellos, o los propios banqueros "éticos" se verían deslumbrados por el éxito y acabarían actuando igual que los "no éticos". No obstante, no podríamos transferir un gran capital por dos razones: 1- No existe tanta liquidez en el sistema, muchos no podrían retirar sus ahorrros. 2- En cuanto se empezara a mover el capital saltarían todas las alarmas rojas de bancos y gobierno. No se quedarían estáticos como los ciudadanos hacemos. Ellos no, ellos tienen mucho que perder y actuarian ¿como? Una posibilidad podría ser no insultar más nuestra inteligencia proponiendo medidas inútiles solo encaminadas a tapar agujeros y solo trabajando de manera clara y decidida sobre el sector bancario, intentando que sobreviviera con la excusa de que es la base de nuestro sistema. ¿Pues no estamos dentro del sistema capitalista de libre mercado y libre competencia? Pues si no han sabido gestionar bien sus empresas-bancos pues que quiebren. No sería tan grave como nos quieren hacer creer. No sería peor que lo que esta sucediendo: aumento desorbitado del desempleo, empresas cerrando, familias embargadas por las deudas que no pueden pagar... Gabriela, totalmente de acuerdo en que una de nuestras armas más potentes es la dirección de nuestro consumo, de eso hablé anteriormente en un artículo sobre la banca ética.

lunes, 09 de marzo de 2009 18:05
Gracias Carlos! Tu invitación me halaga. Nacho, tu comentario da para harto. ¿Presionar a los políticos? ¿Mas de lo que los presionan los empresarios? Salgamos de la burbuja, que hace rato que el verdadero poder lo detenta el dinero. La democracia es una buena idea, pero depende de los niveles de información a que tengamos acceso. El voto debiera ser informado. Pero pretender que la información se puede obtener a través de la prensa es de una tremenda ingenuidad. Los temas que los políticos discuten durante sus campañas no tienen nada que ver con los que nos afectan en la vida diaria, como los rangos aceptables para los interés que cobran las casas comerciales, las leyes de protección a los trabajadores, el uso y destino del suelo en las ciudades, el cuidado de árboles urbanos, las cuotas de pesca, los distintos tipos de impuestos, los criterios de cuidado del medioambiente, y tantos otros que se debaten a diario en los senados del mundo sin que nos enteremos. Entonces no sigamos pensando que las soluciones tienen que venir desde arriba y que debemos presionar a las autoridades. Creo que debemos presionarnos a nosotros mismos, a nuestras conciencias, a nuestra propia capacidad de compromiso con el ecosistema, a nuestra responsabilidad social, cuando tenemos gente a nuestro cargo, a nuestro compromiso ético, cuando interactuamos con otros. A nuestra apatía a la hora de informarnos. Hay mucha gente en el mundo que esforzándose por hacer bien las cosas. Hay gente creativa. Artistas, científicos, pensadores, ecologistas, filántropos. Hay muchos ejemplos a seguir. ¿Qué es lo que nos mantiene atados a esta necesidad enfermiza de certezas? ¿Cuándo nos decidiremos a comportarnos como adultos?
lunes, 09 de marzo de 2009 19:01
Esther, como verás soy relativamente nueva en este foro. ¿Podrías indicarme el titulo del artículo al que aludes? Gracias!
lunes, 09 de marzo de 2009 20:34
Un artículo del 5 de Diciembre: "El futuro de la banca: la banca ética" Un saludo

lunes, 09 de marzo de 2009 22:48
Hola Gabriela, No dudo que en tu pais las cosas sean distintas a como son en Europa, aquí llevamos más años de estabilidad política y de aumento progresivo del nivel de calidad de vida. Mis propuestas ya las calificaba de utopias. Tan sólo he intentado nombrar temas que parecen que sean tabús, pues dificilmente encuentras comentarios al respecto, de parte de los políticos y/o eminencias mundiales. Crecimiento 0 de la población, ¿porqué no? Hasta no hace tantas decadas las enfermedades y las guerras hacían de control involuntario del crecimiento de la población. Hoy en día, con la mejora de la calidad de vida, y la disminución de los conflictos bélicos, la población mundial no para de crecer. Hazte esta pregunta: ¿qué población es capaz de mantenerse con los recursos de la Tierra de forma digna? Creo que es precisamente en los paises menos desarrollados donde la población está creciendo más rápido, originando nucleos de pobreza y desesperación que acabarán por desembocar en dramas humanos. A más población menos recursos a repartir. Si no se intenta llevar la educación universal a estos paises, nunca saldrán de la rueda destructora de la pobreza, y nos harteremos de ver por la televisión como millones de personas mueren por desnutrición y otras enfermedades. A esto yo le llamo castigar a las nuevas generaciones.
lunes, 09 de marzo de 2009 23:22
El problema son las personas. La democracia no tiene vida propia. El dinero no tiene vida propia. La banca ética me parece algo maravilloso, pero como todo lo humano se acaba por degenerar. Por eso creo que lo interesante es el tamaño. Que sea directo y manejable. En cuanto a la prensa, he escrito y repito lo poco objetiva que és. No hagamos de esto una lucha de egos. Precisamente estamos en este foro porque nadie les cree ni se los espera, a los de arriba. Lo que hoy es una solución mañana puede no serlo. Rechazar o dogmatizar por principio es una equivocación. Un saludo a tod@s.

martes, 10 de marzo de 2009 9:23
Tanto el artículo de Vincenç como los comentarios que se han escrito sobre él me han parecido muy interesantes, sobre todo, porque este tema del crecimiento económico me parece una gran falacia. No se trata de crecer más sino de repartir mejor. Seguramente nadie merece cobrar un sueldo tan exhorbitado como el de muchos grandes directivos, ni tan mísero como el la mayoría de mano de obra sin cualificar. Estoy de acuerdo con Grabiela de que no podemos esperar que los políticos tomen las riendas. Somos nosotros mismos los que debemos poner en práctica comportamientos coherentes con lo que pensamos. En este sentido, creo que combatir el consumismo desmesurado es una de las primeras cosas por las que tendríamos que empezar. Me confieso consumista y eso me crea mala conciencia. Compro cosas que seguramente no necesito, pero es algo que a veces me sucede de forma casi inconsciente. Ser consumidor es un rol que asumimos de forma natural y cuando aumenta nuestra renta, lo habitual es que queramos comprar más cosas o cosas más caras....
martes, 10 de marzo de 2009 9:35
Susana, los ciudadanos como consumidores tenemos todo el poder para regular las actividades económicas hacia arriba o hacia abajo. Creo que no somos conscientes dell poder que llegamos a tener. Podemos dirigir exclusivamente el consumo hacia aquellas empresas éticas y sostenibles. Debemos averiguar cuales son y fomentar solo el desarrollo de este tipo de empresas. Otro tema que me preocupa mucho es el cultivo-basura. Los alimentos son básicos para el bienestar físico y mental,no sabemos si el aumento de crisis de ansiedad en la sociedad en todas las edades puedan estar causados por el tipo de alimentación. Nadie investiga sobre ello y si se ha hecho no sale publicado en ningun medio. Los animales por ejemplo, en condiciones de estres sostenido secretan altas cantidades de adrenalina y cortisol que nosotros ingerimos despues.

martes, 10 de marzo de 2009 14:03
Vicenç, estoy muy de acuerdo contigo en que los números se han escapado de control en todo orden de cosas. ¡Oh paradoja! Todo a causa de nuestro afán de control. No solo somos muchos humanos. También hay muchas vacas ocupando vastos territorios que podrían estar destinados a la producción de granos u otros productos que alimentarían a mas personas. Ahora bien, una cosa es que la naturaleza de cuenta, cada tanto, de unos cuantos, por la vía de las plagas, desastres naturales, cambios climáticos, etc., (Sin comentarios la aberrante realidad de que en pleno siglo 21 sigan siendo las guerras las que den cuenta de tantos seres humanos. Si, todavía hay muchas guerras). Pero ami modo de ver es, a mi modo de ver, otra cosa sería que el control de la natalidad se hiciera por decreto. Me niego a imaginar siquiera un mundo en que se vieran coartadas ese tipo de libertades. Me parece contrario a la esencia de lo humano, y no creo que sea esta la que deba ser censurada o castigada. Por cierto, comparto tu visión respecto de que las cosas en Latinoamérica son distintas que en Europa, aún así, desde extremos opuestos, ambos estamos escribiendo en un espacio que invita a ver en la crisis una oportunidad para el cambio. Luego, ambos nos reconocemos en crisis. Aunque tu comentario me abre la pregunta sobre si queremos los mismos tipos de cambios. A tu pregunta: ¿qué población es capaz de mantenerse con los recursos de la Tierra de forma digna? Mi respuesta es simple: TODA. Creo que hay recursos y alimento para todos y tal como dice Susana, la solución va por el lado de repartir mejor. Desgraciadamente hay también codicia que se manifiesta por ejemplo en cargas completas de alimentos lanzados al mar por causa de la sobreproducción que deriva en la baja del precio. Hay personas en este mundo en crisis, que piensan que es preferible desechar el alimento a permitir que baje su precio. Como ya se ha dicho, el dinero es el principal de los bienes transables de la economía. Dices que en Europa se ha logrado el aumento progresivo del nivel de calidad de vida. ¿Te has preguntado a que costo? Con todo respeto, y animada del deseo de mostrarte otro punto de vista me permito comentarte que tus propuestas y enfoque para la hambruna del tercer mundo me recuerdan a cierto europeo que decidió un día que había razas con derecho a vivir y multiplicarse y otras que no lo tenían. Lo terrible fue que actuó en consecuencia con los resultados que conocemos. Es verdad que suena a castigo nacer en medio de la pobreza. Como debe serlo nacer en medio de las guerras o dictaduras; en lugares que han agotado sus recursos naturales; en sectores carcomidos por la violencia o el narcotráfico. O en medio de una riqueza tan abrumadora y egoísta que se vuelve ciega a estas realidades. Supongo que el azar es parte del plan divino. Como lo son la diversidad y la coexistencia, aún manifiestas y latentes en la naturaleza. Vuelvo a estar de acuerdo con los planteamientos de Esther respecto del rol que nos compete como consumidores. Suscribo su llamado a informarnos.

martes, 10 de marzo de 2009 19:47
Bueno, bueno, estamos entrando en materia. Vicenç, propones la utopía, a lo que me apunto, pero el camino hacia la utopía ha de hacerse sobre los caminos de la realidad, o no será: Para proponer el cambio de paradigma en la sociedad hemos de estudiar los que ya se han intentado. Dejando aparte el controvertido materialismo histórico de Marx y Engels, el siguiente cambio de paradigma (dejando aparte también el de la Demos-Cracia, porque fue inspirada hace 2500 años y…), es el de la sostenibilidad y la lucha contra el efecto invernadero (lo de los agujeros de ozono parece el curso del Guadiana), y en fin del cambio climático, contestada por algunos clímatólogos como no imputable a la acción del hombre sino al curso natural del planeta como lo fueron las glaciaciones de Cámbrico, etc. Bien, ¿qué tenemos? - Unas estructuras de poder dominantes que han provocado el colapso del sistema financiero para atenazar aún más el control a nivel planetario, como lo fueron y son las oscilaciones del precio de la energía. Los bancos han sido los únicos beneficiarios porque no hemos tenido más remedio que destinar nuestros impuestos a jugar su juego. A eso se le llama impotencia pura y dura. - Se trata de un poder real que cambia de manos, pero que en definitiva controla la vida real del planeta. Espero que nadie se molestara cuando me atreví a calificar la economía como un juego de salón. - Partidos políticos dinosáuricos que diseñan (como apuntaba Marvin Harris en su estudio antropológico) el sistema educativo para que los futuros ciudadanos les sirvan para perpetuar el sistema. - Una masa de población que necesita sueños para vivir porque el sistema la ha apartado de la conciencia de vivir. Necesita comprar más cosas porque vive en ciudades colmena que la han apartado de la percepción natural. - Ha surgido el marketing para crear necesidades que no tienen porque existir, pero que sirven muy bien para calmar ansiedades provocadas por el distanciamiento de la gente de si misma. - Finalmente tenemos una providencia crisis de confianza que puede dirigirse contra el propio sistema. - Problema: Si le quitas a la gente su chupete se va a retorcer de ansiedad. Antes has de enseñarle a explorar el medio y a sí mismo. - Alternativa a modo de solución: En psicología evolutiva primero hay que enseñar a la gente cuáles son sus valores, cual es su creatividad, enseñarles que también es posible sentir la vida, jugar con la vida, disfrutar de los sentidos y disfrutar de la moderación, enseñarles a centrarse en sí mismos, a confiar en sí mismos. A no necesitar ni a Dios ni a Papa estado. Coincido con los comentarios alarmados ante la propuesta de Vicenç, porque primero hay que enseñar a la gente a abrir los ojos sin miedo a la libertad, y eso significa todo un proceso, a partir del cual esos cambios pueden darse por añadidura. Pongo un ejemplo. ¿Cómo convences a un ciudadano medio de pasarse una semana sin ver la televisión si antes no le has invitado a explorar lo que hace con su vida y con sus relaciones?
miércoles, 11 de marzo de 2009 14:49
Hola Gabriela, Crecimiento 0 de la población no quiere decir no tener hijos, sinó proponerse objetivos de mantenimiento de la población actual, con planes de educación, sobretodo a los paises menos desarrollados, de los métodos anticonceptivos existentes, de no incentivar la natalidad con incentivos económicos,... Yo no pretendo que por decreto sólo se puedan tener uno o dos o tres hijos, esta ha de ser una decisión personal, pero creo que en los paises menos desarrollados la eduación y conocimientos que en general poseen no les permite ser conscientes de que traer al mundo 7,8 o 10 hijos en unas condiciones pésimas va en contra de ellos mismos, y seguramente esto se da porqué no puden acceder a anticonceptivos, o simplemente los desconocen, o, su religión les impide el uso.
miércoles, 11 de marzo de 2009 14:58
Gabriela, Me ha sabido mal tu mención a comparar mi propuesta a lo que hizo Hitler. No se como puedes poner en el mismo saco el asesinato de millones de personas con ponerle freno al aumento de la natalidad. Yo no estoy proponiendo asesinar a nadie, tan sólo poner sobre la mesa un tema, que parece que nadie está dispuesto a hacerlo, sobre que la tierra tiene unos límites geográficos y de recursos, y que, por consiguiente, la cantidad de personas que pueden vivir en él también tiene su límite. ¿Igual estabas pensando en que nos iremos a vivir a Marte en unos años?

jueves, 12 de marzo de 2009 14:47
Oh, Vicenç, que razón tienes en sentirte mal por mi comentario. Fue duro lo que dije y te ofrezco mis disculpas. Lo primero es agradecerte la sinceridad de expresarlo, permitiéndome así, corregir el modo y explicar el fondo. El tema surge de tu propuesta de detener el crecimiento de la población especialmente en países subdesarrollados. Ahora has explicado que sugieres hacerlo por la vía de educar respecto de los métodos de anticoncepción existentes. Me cuesta mucho imaginar cómo se verá la realidad de la pobreza desde los países desarrollados. Solo la conozco desde éste lado del mundo que convive con ella, y la asume como uno de sus problemas más complejos. Mi reflexión respecto de Hitler no tuvo la intención de hacer una comparación lineal de tu visión con la suya. Pero apunta al peligro oculto tras los pensamientos tan recurrentes de las personas o países que por algún motivo ven a otros como inferiores, incultos, incapaces de guiar sus destinos y entonces caen en la tentación de querer decidir por ellos. Esto sucede tanto entre pueblos, como entre personas. Quizás mi temor a esas formas de planteamiento se deba a que viví en dictadura. No me gusta que alguien decida por mí que es bueno que yo lea, y que lecturas me quedan prohibidas. Qué música puedo escuchar, a qué horas me está permitido transitar por mis calles, a qué información puedo acceder y a cual no. Lo de Hitler fue un extremo. Pero el “principio activo”, dicho en jerga farmacéutica, que detona todo el hecho surge de la convicción de un hombre de ser dueño de “la verdad”. El caso de Hitler, que acabó con la vida de millones, tiene la capacidad de removernos a todos por lo extremo y dramático. ¿Pero es que acaso solo nos remecen los hechos que derivan en muertes? Me asusta tu visión de la pobreza. Me parece que los pobres no son un rebaño al que debamos conducir. Ni menos explotar, controlar, abusar o dominar. La historia nos ofrece demasiados ejemplos de pueblos que han impuesto su poder, doctrinas, cultura y hasta credos sobre otros que tenían el legítimo derecho de ejercer el libre albedrío, también asumiendo sus costos. Te invito a pensar sobre la pobreza. De dónde surge. Por qué existe. Qué la perpetúa. Te invito una vez mas a pensar en qué condiciones deben darse en una mujer para que de a luz mas hijos de los que puede alimentar. Te invito a pensar en el rol de los hombres en esta realidad. Te invito a pensar en las personas carenciadas que tengas mas a mano y preguntarte por ellos. Mira el problema mas de cerca. No lo pongas allá afuera, lejos, en el tercer mundo. Pregúntate por tus amigos cesantes o endeudados. Piensa en la pobreza que te rodea.

jueves, 12 de marzo de 2009 15:17
Hola Gabriela, A mi tampoco me gusta que nadie me diga que es lo que puedo o no hacer. Precisamente creo que muchas de las leyes que están aprobando muchos gobiernos democrático están cada vez limitando más la libertad de las personas. Sinceramente, creo más en el propio individuo que en las instituciones. Ahora bien, des de mi punto de vista, esto no tiene nada que ver con el hecho de platearse reducir el incremento de la población (que no quiere decir reducir el número de habitantes), por el simple hecho de que los recursos de la Tierra son los que son. También, a mi entender, los crecimientos más altos de población se dan en los paises menos desarrollados, y considero que esto es debido principalmente a la falta de educación de la mayor parte de esta población. En esto sentido, planteándose un mantenimiento de la población actual, un acción a realizar precisamente es invertir en escuelas y poner los recursos mínimos a esta gente, para que las generaciones venideras vayan asentando los conocimientos para que puedan tomar sus propias decisiones individuales conociendo las repercusiones. Yo no estoy planteando la pobreza como un problema para el resto del mundo. La pobreza es una realidad que se debe afrontar. Creo imposible que todo el mundo pueda tener el nivel de vida que, por ejemplo, tienen la mayoría de habitantes de Europa, pero si que creo que es posible mejorar el nivel de vida de quien se encuentra en la pobreza, y para ello deben de ser ellos mismos quienes intenten buscar sus soluciones, empezando por ayudarlos en dotarles de los conocimientos necesarios para que sean capaces de tomar sus decisiones.

jueves, 12 de marzo de 2009 15:39
Y dime Vicenç a lo largo de la historia ¿se les ha permitido a esos pueblos que tenemos catalogados de "tercer mundo" buscar sus soluciones y decidir sus destinos? Te recuerdo que no ha pasado tanto tiempo desde que se pensaba que los negros no tenían alma, y por lo tanto era lícito ir a África a cazarlos como a animales para llevarlos en barcos donde muchos morían de inanición, para vivir como esclavos y construir las bases de la que hoy se conoce como el país mas poderoso del mundo. Tampoco ha pasado tanto desde la colonización de América, que demolió, saqueó y eliminó civilizaciones tan interesantes como los Mayas, Incas, Aymaras, Mapuches, Pehuenches, Onas, y un largo etcétera. Todavía hoy, en pleno siglo 21 hay pueblos sometidos al poder de otros. Privados de ejercer sus culturas, practicar sus creencias, y elegir sus destinos. ¿Qué es entonces la libertad? ¿Para quienes está permitida? No dejes de ver el video que publicó Gabriel Fernández, con el título "Sumisión voluntaria: ¿Aceptas?"

jueves, 12 de marzo de 2009 18:00
Hola Vicenç y Gabriela. Me gustaría aportar mi granito de arena al debate. Respecto a la pregunta que hace Gabriela sobre las causas de que las mujeres de paises pobres tengan mas hijos de los que pueden alimentar, pienso que se debe a varios factores que emergen de la falta de una educación: no tener acceso fácil y gratuito a los anticonceptivos y al machismo de los hombres en las relaciones. Respecto a la pobreza, me gustaría apuntar algo que me dijo Arcadi Oliveres, presidente de Justicia y Paz en Barcelona: habían hecho un estudio sumando todo el PIB del planeta y dividiéndolo por el número de habitantes, el resultado era que el nivel de vida medio si se repartiera el PIB entre todos sus habitantes correspondería al nivel de vida de Rumania actualmente, lo cual no estaría nada mal. Es decir, los recursos están, el problema es la distribución. Si estuviese bien distribuido aumentaría la educación y automáticamente disminuiría la natalidad. Otra reflexión de Arcadi era que no deberían haber fronteras, debería haber libre circulación de las personas. El planeta es de todos. Si eso fuera así, Occidente no ahogaría a otros paises porque entonces todo la población tendría acceso a ir al país que lo ahoga. Gabriela, tu experiencia viviendo una realidad tan diferente a la nuestra aporta muchísimo a la página, podemo aprender mucho de ti.
jueves, 12 de marzo de 2009 19:29
Interesantisimo debate. Ya en los años 80 el Club de Roma publicó un informe denominado "Los limites del crecimiento" en el que se abordaba justamente esta cuestión. Sin embargo, el paradigma del crecimiento como unico motor del desarrollo ha seguido imperando, y lo que seguia creciendo sin parar eran los beneficios de unos pocos. Otros cuantos aceptamos todo con tal de que nos cayeran algunas migajas de aquello, sobre todo si nos daban la oportunidad de tocar el cielo del consumo aunque fuera mediente la nsoportable servidumbre de la deuda. Inmensa deuda, impagable deuda. Con la naturaleza, con todos los que nacieron en el pais o la familia equivocada, con quien produce lo que consumimos. En definitiva, con los recursos del planeta y con la mayoria de la pobleción mundial.

jueves, 12 de marzo de 2009 22:56
Es destilado de este debate y del artículo de Vicenç, en mi opinión, no es otro que la desconexión con la que vivimos individualmente y colectivamente de nuestra conciencia, individual y colectiva. Vivimos alejados del amor y de la compasión. El amor indcondicional como forma de vida es el único camino en donde confluyen todas las voces, todas las opiniones, todos los seres. Mientras no comprendamos que todo cuanto hacemos u omitimos no sale de nuestro ser, si no que es impostado por una educación condicionada, por una realidad fabricada cual tramoya de un teatro, y por una identificación errónea sobre qué es la felicidad y cómo se consigue, no trascenderemos esta vida rara y aislada que vivimos. El crecimiento por el crecimiento es una de tantas trampas del ego. De esa proyección que hacemos de nosotros mismos y que nos creemos a pies juntillas. De la identificación con el mundo de los objetos y de las formas. El maestro Eckhart Tolle dice que somos coleccionistas de mapas. Mapas espirituales, mapas mentales, mapas temporales, mapas materiales, mapas, mapas.

domingo, 15 de marzo de 2009 1:02
Gracias Esther. Yo también me enriquezco de los puntos de vista aquí expresados. Lo que dices acerca del PIB, no hace sino reforzar la idea que varios hemos sostenido ya en este blog acerca de que el problema no es la falta o escasees de recursos, sino el modo en que se reparten. Respecto de lo que dice de Carlos, me dejo para otra ocasión hacer un comentario mas largo, pero no puedo dejar de felicitarlo ahora por poner al amor en medio del debate. Respecto del crecimiento desmesurado o desequilibrado, déjenme contarles lo siguiente: Acabamos de recibir en visita de estado el Príncipe Carlos de Inglaterra. Les copio un recorte de prensa: “El heredero al trono británico, el príncipe Carlos, es el hombre mejor vestido del mundo, según los expertos de la revista estadounidense masculina "Esquire". El príncipe de Gales, de 60 años, "está siempre increíblemente bien vestido, como debe ser para su posición de heredero al trono", señala la publicación. Los jurados se mostraron impresionados ante el hecho de que el príncipe no se ha plegado a las modas y que desde hace décadas se mantiene fiel a sus trajes cruzados. Normalmente el hijo de la reina Isabel II lleva con los trajes un pañuelo en el bolsillo, una corbata de seda y zapatos a medida de un fabricante londinense en el que el par cuesta más de 2.600 libras (2.930 euros/casi 3.700 dólares)”. Parece haber consenso en cuanto a educar a las mujeres pobres del tercer mundo respecto del control de la natalidad, pero nadie dice nada sobre educar a las princesas europeas respecto del número de zapatos, joyas y bienes que es prudente tener. De cualquier forma, insisto en mi propuesta de girar el foco hacia uno mismo. En este sentido, parece más fácil, o al menos más distractor, ocuparse del control de la natalidad en el tercer mundo, pues ese es un tema que muy probablemente todos nosotros tenemos resuelto, en lugar de ocuparnos de temas más incómodos como el consumo excesivo en los países desarrollados. Esta última nos obliga a preguntarnos acerca de nuestra propia actitud como consumidores.
domingo, 15 de marzo de 2009 21:43
No puedo estar más de acuerdo con Gabriela. Nuestra gran fuerza, y esto lo dice Esther por activa y por pasiva, es la de ejercer de consumidores conscientes. No obstante, la propuesta de Vicenç no creo que fuese tanto por el control de natalidad en el tercer mundo sino por proveer de una educación abierta que diera la información suficiente a quien no la tiene para que puedan escoger su futuro conscientemente. Facilitando una cultura de la planificación familiar. Aunque este tema no es el más importante del artículo de Vicenç. En mi opinión, Vicenç nos propone una reflexión sobre el crecimiento por el crecimiento (de la economía, del consumo, de los beneficios, de las propiedades, etc...). Y en este sentido, su reflexión me parece sumamente importante, necesaria y urgente. ¿No te parece, Gabriela?
lunes, 16 de marzo de 2009 4:34
Si me parece, Carlos. Por eso quise hablar de la enfermedad del consumismo.
viernes, 13 de enero de 2012 6:37
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