posted on marzo 01, 2009 11:27

El País 01/03/2009
Ésta ha sido la semana de los debates semánticos en el mundo financiero. Abrió el fuego el presidente del BBVA, Francisco González, al afirmar que la mejor opción para salvar una entidad con problemas de solvencia "es la intervención y el saneamiento por el Fondo de Garantía de Depósitos, seguida de la vuelta al sector privado". Al poco tiempo, aclaró que él no era partidario de la nacionalización. "Que quede claro que no se deben nacionalizar las entidades", añadió. Pedro Solbes, vicepresidente del Gobierno, también rechazó las nacionalizaciones, aunque apoya las recapitalizaciones con dinero público.
¿Qué diferencia hay entre una intervención con capital público y una nacionalización? En el BBVA aclaran que se interviene cuando el Estado entra, gestiona y sale al poco tiempo del capital. Si se queda, esa intervención se convierte en nacionalización. En Economía ponen el ejemplo de Banesto, "que no fue considerado una nacionalización", pese a que contó con recursos públicos. Esta quiebra costó al final de todo el proceso 1.157 millones, la mitad a costa del Fondo de Garantía (que sufragan los clientes de los bancos) y la otra mitad a cargo del Banco de España.
Algunos ejecutivos del mercado critican a las grandes entidades "que piden que el Estado sanee a los bancos o cajas con problemas para luego comprarlos a bajo precio". El Santander, por ejemplo, hizo grandes plusvalías con Banesto. "Las crisis son tiempos de oportunidades", dicen los primeros ejecutivos de la banca española. ¿Quién las podrá aprovechar? Según la lista de clasificaciones de riesgo de la agencia Fitch (ver cuadro), en principio, los fuertes son los situados al comienzo de la lista, frente a los del final, a los que les ha cogido la crisis en una situación de más debilidad. Caja Castilla-La Mancha cierra la lista.
Publicado en: Economía
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