image


Nuestro proyecto va dirigido a encontrar nuestro valor como individuos para comprobar el propio poder y conectarlo entre todos a modo de red.
¡Algo absolutamente nuevo puede emerger!

El nuevo poder de la sociedad civil

¡Forma parte! 
 

ENVÍA TU CARTA AL
CONGRESO AHORA  

Protesta ciudadana.
Hemos redactado una carta de protesta: un ERE al cuerpo político. Ahora puedes firmarla para que llegue a todos diputados y senadores desde tu propio correo electrónico y con tus datos, de tú a tú.
¿Quieres ver cómo lo hacemos?

Contribuye a difundir el mensaje vía facebook, twitter, SMS, cadenas de mail.
Intentemos que este mensaje llegue al máximo número de personas para que la protesta sea eficaz.



Enlaces Relacionados
    
Blogs Amigos
    

 



Crisis económica, una oportunidad para el cambio
  Aprender con los Blogs  >  Filosofía

La formación en diferentes materias es imprescindible para descubrir nuestro propio poder y esas cualidades únicas, que cada uno de nosotros tenemos. Estamos intentando que personas especializadas en diferentes materias nos hablen sobre distintos temas que puedan ser importantes para nuestro desarrollo: economía, política, historia, filosofía, sociología, psicología, espiritualidad...

También es importante que nos envieis vuestros artículos para publicarlos en esta sección.

Somos conscientes, que en muchas ocasiones, algunos artículos pueden resultarnos difíciles de leer por falta de algunos conocimientos de base en ese tema específico. Nuestra intención es ir comentándolos entre todos y facilitar la labor de comprensión. No dudeis en preguntar sobre cualquier término o concepto que no os resulte comprensible, por básico que os parezca.

20



Una definición general de libertad sería la ausencia de impedimento, siendo libres cuanto no encontramos obstáculos que impidan nuestra actividad. En el trasfondo de esta definición subyace la idea del límite: cuanto menos límites se interpongan en nuestros deseos o proyectos más libres seremos. No podemos habitar en un mundo exento de determinaciones, de unos límites circunscritos al poder que disponemos. Los límites nos enmarcan en unos márgenes, que más allá de ellos estamos abocados a la servidumbre.

En las crisis los límites al contraerse minan nuestra libertad. Tenemos que distinguir dos ejes principales de la libertad: uno jurídico-político, en que el impedimento puede venir del exterior social; y otra que es interior a la persona misma del sujeto. En una crisis económica, que restringe los recursos disponibles, los límites provienen del exterior social. En la medida que la crisis económica se sostiene en el tiempo va socavando a la persona misma del sujeto.

La dimensión económica está siempre presente, no en vano Karl Marx sostuvo la tesis que la condiciones materiales pertrechan tanto nuestra conciencia colectiva como individual. Abogar por un pensamiento unilateralmente materialista puede ser tan falaz como sostenerse en un pensamiento exclusivamente idealista. En cierto modo, una apuesta prudente sería comprender que existe una circularidad entre nuestros valores (nuestra idiosicrática mirada de la realidad) y las condiciones materiales de la realidad misma, que al retroalimentarse constantemente nos impide distinguir las causas de los efectos.

En la antigüedad describieron el hombre libre, liber; como opuesto al del esclavo, servus. Esta libertad antigua comportaba derechos de ciudadanía o civiles, civis significa ciudadano. En la antigüedad la libertad era una potestad exclusiva de los ciudadanos y no poseían el sentido de privatización del sujeto, desligado de su comunidad, que nos han inoculado en las sociedades occidentales. Los filósofos griegos y romanos se plantearon la libertad interior o psíquica, entendiendo que la manía (locura en griego) se producía cuando la razón no conseguía dominar las pasiones del alma. El cristianismo, al considerar al ser humano como un ser de razón, le atribuye una libertad sin otro límite que el que a partir de la edad de la razón se impone a sí mismo por su consciencia moral. La pertinencia de una libertad interior o psíquica implica volvernos a plantear la pregunta de Locke, que no respondió: ¿De qué libertad dispone el sujeto que, por estar alterado su entendimiento, no puede deliberar consigo mismo?

Ha sido Montesquiu el primero en distinguir de una forma diáfana entre la libertad filosófica que consiste en el ejercicio de la voluntad y la libertad política que consiste en la seguridad. En los tiempos de crisis, que se definen por la inseguridad, la libertad política se soslaya en nombre de la supervivencia. Nos explican que no se trata de escoger entre los distintos valores enfrentados; por el contrario tenemos que hacer lo inevitable para que el sistema no se haga añicos. Al no poder evitar llevar a la práctica las medidas oportunas nos empujan a   olvidarnos momentáneamente de nuestra libertad política. Con la crisis podemos preguntarnos: ¿Sacrificar nuestra libertad en el presente nos posibilitará volver a gozar de nuestra libertad política una vez superada la crisis?

Fue después de la Segunda Guerra Mundial, en un contexto político de crisis mundial, cuando se planteó la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Desde una perspectiva filosófica fue Max Scheler (1878-1928) quien en su libro El hombre en el mundo propone definir a la persona como el centro a partir del cual el ser humano cumple los actos mediante los cuales objetiva su propio cuerpo y su propio espíritu en el mundo. Así, al final de la Segunda Guerra Mundial se acompañó de un gran debate sobre los derechos del hombre porque habían sido menospreciados durante la contienda. La crisis actual no es fruto de una Guerra Mundial, pero al primar la pervivencia de un determinado sistema económico por encima de la persona nos impiden nuestra libertad política por mor a unas circunstancias inevitables. En la medida que se desliga el ciudadano (libertad política) de la persona (libertad filosófica) nos tenemos que plantear: ¿Qué tipo de libertad nos queda?

Son momentos para reivindicar que todo sistema económico tiene que estar al servicio de las personas. Tenemos que volver a releer el primer artículo de la Declaración de los Derechos del Hombre: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derecho. Están dotados de razón y consciencia y deben actuar unos con otros con un espíritu de fraternidad”.

Publicado en: Filosofía
Email del autor: svillarp@gmail.com

Actions: E-mail | Permalink | Comments (1) RSS comment feed |
Compártelo
Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a Del.icio.us Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a digg Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a menéame Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a Technorati Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a Google Bookmarks Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a Live-MSN Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a FaceBook Agregar 'La libertad en tiempos de crisis' a Twitter

Post Rating

Comments

Nemo
# Nemo
jueves, 26 de julio de 2012 0:42
Antes de nada, Santi, debo decirte que este artículo sobre la libertad y la crisis es un excelente artículo, con ideas muy claras y muy completo en su conjunto.
Me ha gustado mucho.

La vida en comunidad comporta siempre la aceptación de unos derechos y unas obligaciones. Unos y otras determinan las reglas del juego social, imprescindibles para asegurar una convivencia pacífica.

La clave consiste, precisamente, en las mismas reglas de juego; las cuales, a su vez, determinarán el tipo de sistema social.

Tal y como está concebido el sistema social, el individuo ocuparía un segundo plano. Y la protagonista principal sería la economía. Es decir, en términos conceptuales, la competitividad sería el valor social número uno y la fraternidad estaría totalmente supeditada a aquélla.

Un sistema social en el cual manda la economía estará siempre por encima de la persona. La voluntad de unos pocos, que son los que dirigen la economía mundial, logra, imponiendo su sistema, subyugar la voluntad de la inmensa mayoría.

A lo largo de la historia, las crisis, en la mayoría de los casos, no han servido más que para perpetuar el sistema. Es decir, para reajustarlo y actualizarlo. Como se suele decir: cambiarlo para que todo sigua igual. Pero también una crisis es capaz de producir un cambio real, transformador.

Por tanto, una crisis también puede ser una oportunidad para ampliar esos límites, esas limitaciones que el sistema impone y que coarta nuestras libertades personales.

La libertad del individuo demanda, externamente, seguridad; e, internamente, exige el ejercicio propio de la voluntad. En tiempos de crisis la seguridad puede sufrir un serio retroceso, pero, por fortuna, la libertad del individuo tiene su centro de gravedad en su vertiente interna, donde pensamiento y racionalidad imponen su ley.

Una crisis como la que estamos padeciendo puede afectar significativamente la vida del individuo, pero no así a su libertad. Porque la libertad no depende de las limitaciones materiales o temporales; ni siquiera depende del deseo, que siempre está limitado. La libertad depende, en su mayor parte, de la imaginación del individuo, que no tiene límites.

Cuando la pasión se impone a la razón hace su aparición la locura, la manía, que nunca es libre.

Post Comment

Sólo pueden enviar comentarios los usuarios registrados.
Temas                        
    
Autores
Alberto D. Fraile Oliver (4)
Alfredo Astort (2)
Andrea Sydow (1)
Angel Luis Alonso (48)
Aníbal Covaleda (2)
Anna Mercadé (2)
Anónimo (1)
Antonio de Miguel (1)
Arnau Rebés (1)
Arturo Escartín (1)
Axelle Vergés (2)
Betzie Jaramillo (1)
Blanca Muñoz (2)
Carles Nebgen (20)
Carlos Guerrero (2)
Carlos Sánchez (29)
Carmen Cayuela (17)
Carolina T. Godina (6)
Casimiro López (3)
Chus Santisteban (10)
Congreso de la Sociedad Civil (2)
Conxita Tarruel (2)
Cristina Andreu (3)
Cristóbal Cervantes (32)
Daniel Alarcón Zwirnmann (1)
Daniel Zaragoza (5)
Eduardo Martínez (1)
Eduardo Vidal (8)
Maria Oliver (46)
Eric Jökin (2)
Esther Ibañez (165)
Fady Bujana (2)
Felipe G. Coto (1)
Ferran Caudet (1)
Francisco Rubiales (4)
Gabriel Gutierrez (24)
Gabriela Germain (4)
Germán Pinto (7)
Gloria Rebolledo (2)
Gonzalo Aliaga (1)
Henry Fuerniss (2)
Ignacio S. León (1)
Ignasi Alcalde (2)
Jaime Izquierdo (1)
Javier Monserrat (4)
Javier Arias (5)
Javier Cejudo (1)
Javier Segura (1)
Joan Martí (6)
Joaquim Braulio (3)
Jordi Pigem (6)
Jorge Arráez (2)
Jorge Ramos (8)
José María Hernández (28)
José Carlos García Fajardo (1)
Josep Crusellas (1)
Josep Puig (1)
Juan Carlos Ferrando (4)
Juan Trigo (34)
Julian Prieto (1)
Kico (5)
Koldo Aldai (29)
Lali Valls (6)
Mª Dolors Oller (3)
Manuel Ángel García (1)
M.Vilaseca (2)
Manuel Delgado Ruiz (1)
Miguel Á. Ortega (5)
María Rodríguez (2)
Mario Conde (1)
Marisol Ramoneda (1)
Rafael J. Rodriguez Sanchez (2)
Mesas de Covergencia ciudadana (1)
Miguel A. Delgado Gonzalo (3)
Miguel Angel Múgica (3)
Miguel Haag (2)
Nacho Rivera (25)
Oliver Style (1)
Pere Feliu (6)
Gabriel Fernandez (12)
Principia Marsupia (9)
Rafael Cobo (1)
Sagrario Alia (1)
Sagrario Arana (25)
Santiago Salcedo (2)
Santiago Villar (35)
Sebastian Corradini (1)
Sergio González (18)
Toni Pons (4)
Vicenç Fulcarà (2)
Jose Luis Montes (2)
Walter Trujillo (3)
Xavi Martín (58)
Yago Sobrevías (1)
    
Fechas