La formación en diferentes materias es imprescindible para descubrir nuestro propio poder y esas cualidades únicas, que cada uno de nosotros tenemos. Estamos intentando que personas especializadas en diferentes materias nos hablen sobre distintos temas que puedan ser importantes para nuestro desarrollo: economía, política, historia, filosofía, sociología, psicología, espiritualidad...
También es importante que nos envieis vuestros artículos para publicarlos en esta sección.
Somos conscientes, que en muchas ocasiones, algunos artículos pueden resultarnos difíciles de leer por falta de algunos conocimientos de base en ese tema específico. Nuestra intención es ir comentándolos entre todos y facilitar la labor de comprensión. No dudeis en preguntar sobre cualquier término o concepto que no os resulte comprensible, por básico que os parezca.
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Sergio González posted on febrero 12, 2009 05:00 
Hace poco tuve el placer de departir con Erik Jökin, un cliente que gestiona un fondo inmobiliario sueco, que busca oportunidades inmobiliarias en España y me sorprendió gratamente como no solo está interesado en el sector inmobiliario en España, sino que me explicó su visión de esta crisis, aportando sus reflexiones que me hicieron pensar y que he considerado muy positivo transmitir, pues llaman a la adaptación, a la reflexión, al cambio, en definitiva, a un nuevo escenario, escapando así del negativismo imperante.
Explicaba el Sr. Jökin en una primera reflexión, los detonantes de la crisis y lo que se deriva :
- La brusca caída de los precios inmobiliarios después de un periodo de crecimiento exagerado, es decir, lo que llamaríamos la explosión de la burbuja inmobiliaria provoca una crisis financiera que, en función de su tamaño, sólo puede o debe ser corregida por el Estado a través de la nacionalización de la banca, lo que llamaríamos la "vía sueca", impulsada entonces por el ministro Bo Lundgren. Sucedió el 23/9 del 92, la compra de los activos tóxicos y la entrada de capital público en todas las entidades, la completa nacionalización y agregación de muchas de ellas y la desaparición o quiebra de algunas. En Estocolmo, el índice de precios inmobiliarios bajó para duplicar su valor en 10 años y más que triplicar hasta hoy. Claramente el mercado cambió, se hizo más urbano, con pisos más pequeños, más alquiler. Haber invertido en vivienda en el 4Q de 1992 y haber vendido en 2002 habría sido un gran negocio!!
También vemos como el mercado, después de la nacionalización, frenó la caída, tocó fondo en los dos trimestres posteriores y remontó.
- Cada cierto tiempo la economía debe racionalizarse y para ello se aprovechan las crisis. En este caso, la crisis financiera. De manera que la crisis de la economía real no es fruto de la crisis financiera si no que la primera utiliza la segunda para poder materializarse sin demasiada oposición social.
La segunda reflexión que apunta es sobre la racionalización, proceso económico por el cual durante un periodo de tiempo se ajusta la capacidad del sistema al tamaño de la economía, es decir, se ajustan a las nuevas necesidades, la fuerza productiva, la red de distribución, los servicios, etc. después de un periodo en el que se ha construido más, lanzado demasiados productos y creado demasiada capacidad de producción para casi todo.
No se puede volver a un período de crecimiento racional que no esté basado en fundamentos reales. El ajuste de los fundamentales puede ser largo o corto, pero la propia aceleración de la economía hace que estos ajustes sean cada vez más rápidos.
La primera gran racionalización de la economía se produjo con la crisis del petróleo de 1973 cuyo segundo efecto se produjo en 1979 con la crisis de la energía. La segunda gran racionalización se produjo en 1989 y 1991 con la crisis de las Saving&Loans americanas que continuó con la crisis japonesa y los ataques a las divisas europeas de 1992. La tercera gran racionalización se produjo en 2001 con la crisis de las puntocom y continúa en 2008 con la crisis financiera.
Cada una de estas racionalizaciones se esconde detrás de una crisis en la que la sociedad entra en un profundo malestar ocasionado por la preocupación por la pérdida del puesto de trabajo y por un entorno de difícil comprensión e ignorados resultados. Al cabo de los años se comprende que estas crisis facilitaron la racionalización de la economía y por ejemplo, en los 70 se vivió el fin de un sistema productivo tradicional y la aparición de una verdadera revolución tecnológica con la invención del microprocesador en 1970 y el posterior desarrollo del software que provocó una revolución informática de tanta magnitud que cambio la manera de hacer casi todas las cosas: fabricar, calcular, investigar, almacenar datos, crear, descubrir, inventar, o divertirse.
A finales de los 80 y principios de los 90, la invención del ordenador personal y las redes de datos, acompañado del nuevos modelos de gestión basados en el "empowerment”(potenciación o empoderamiento que es el hecho de delegar poder y autoridad a los subordinados y de conferirles el sentimiento de que son dueños de su propio trabajo) permitió que tras languidecer durante décadas, el crecimiento de la productividad estadounidense repentinamente se duplicó en 1995 al 3 por ciento. Lo mismo ocurrió a partir de 2001 con internet y la globalización.
En cada una de esas etapas, con posterioridad a estos avances, cientos de miles de personas perdieron sus puestos de trabajo. Las empresas aprovecharon ciertas crisis para cambiar sus modelos de gestión, eliminando tareas y adecuando una capacidad productiva que había crecido en poco tiempo. Cerraron miles de negocios que habían quedado obsoletos. Infinidad de productos desaparecieron. Las crisis de la energía o financieras permitieron que estos cambios se realizaran sin excesiva contestación social. En todos los casos, al cabo de poco tiempo el siguiente avance científico permitió que aparecieran nuevos trabajos, nuevos productos y nuevas industrias y se recuperó con fuerza la creación de riqueza.
Después de los hechos comentados , ¿que nos espera en la próxima y maravillosa década? No lo sabemos, ¿biotecnología? ¿telecomunicaciones globales wireless? ¿redes sociales? Probablemente todo ello acompañado de un nuevo modelo de gestión post-industrial. Lo único que sabemos es que la actitud correcta para afrontar estos nuevos retos es un "optimismo cauteloso" que nos permitirá vislumbrar las oportunidades y convertirlas en negocio, afirma el economista sueco, entusiasmado.
Muy probablemente en la crisis de los 70 empezamos a ver el fin de una revolución industrial consolidada hacía poco más de cien años y hoy estaríamos viendo el nacimiento de una época post-industrial en la que definitivamente desaparecerán algunos de los resultados de esa revolución tales como la burguesía urbana, el proletariado, las fábricas y la dependencia energética.
Veremos cómo las redes sociales, la interconexión global y los nuevos modelos de gestión nos llevan a una terciarización radical de la economía, en la que todo es terciario, en que la empresa se virtualiza, la estructura jerárquica desaparece, la masa obrera se convierte en masa social y el Estado se acaba convirtiendo en la seguridad última de las personas, la flexiseguridad puesta en práctica por los suecos en la crisis de los noventa. Sus promotores ven en ella una receta mágica que transformará el mercado laboral y lo hará más eficiente. La idea es combinar la flexibilidad en los contratos y despidos para el empresario con mas empleabilidad del trabajador, es decir, más formación y ayudas estatales para cambiar de empleo sin traumas.
Sin duda, un interesante apunte sobre la situación actual que invita a la adaptación, al cambio, al optimismo.
Publicado en: La crisis
Email del autor: sgonzalez@avanze.eu

jueves, 12 de febrero de 2009 10:45
Visión positiva y esperanzadora. Aunque me temo que cuando Erik Jökin explica la experiencia sueca como modelo para replicar en nuestro país. no tiene en cuenta que nuestra crisis es doble, o triple. Hace dos semanas tuve ocasión de asistir a la presentación del informe económico de KPMG auspiciado por ESADE. En él se preveía la curva de recuperación norteamericana de la crisis en forma de logo de Nike. Para la UE esa curva tenía una pendiente de recuperación más lenta por sus estructuras más rígidas y su esatdo del bienestar. PAra el caso de España, el gráfcio tenía forma de "L". Esa previsión se basa en la ausencia de sectores económicos preparados para substituir el agujero que ha dejado en nuestro PIB la construcción y está comenzando a dejar la automoción. No tenemos nada de nada. Nunca nos hemos caracterizado por ser un pais que invierte en futuro (educación e investigación), precisamente. No obstante, apuntas aspectos muy interesantes de lo que sí que creo que conformará la próxima era, en la que estamos entrando a empujones. Que en este blog ya hemos bautizado como "Era Postcapitalista". Muchas gracias Sergio. Brillante artículo.

jueves, 12 de febrero de 2009 12:01
Y yo que me quiero desprender del nombre "capitalismo" y no hay manera. ¿Porque no lo bautizamos de otra manera? Para mi capitalismo va ligado a "ludopatía", centramos nuestra sociedad en el capital y eso genera todo tipo de ludopatías, desde el señor que esta con la máquina tragaperras en el bar hasta el alto directivo de una entidad financiera obsesionado por aumentar ganancias a cualquier precio. El primero lleva a la ruina a su familia y el segundo al planeta. ¿Que tal "postcooperativismo"? Este movimiento ya existe, os pongo la definicion de wikipedia: "Los principios organizativos del movimiento cooperativo a su vez se fundamentan en valores éticos universales de cooperación y responsabilidad, como son: Ayuda mutua: es el accionar de un grupo para la solución de problemas comunes. Esfuerzo propio: es la motivación, la fuerza de voluntad de los miembro con el fin de alcanzar metas previstas. Responsabilidad: nivel de desempeño en el cumplimiento de las actividades para el logro de metas, sintiendo un compromiso moral con los asociados . Democracia: toma de de decisiones colectivas por los asociados (mediante la participación y el protagonismo) en lo ateniente a la gestión de la cooperativa. Igualdad: todos los asociados tienen iguales deberes y derechos. Equidad: justa distribución de los excedentes entre los miembros de la cooperativa. Solidaridad: apoyar, cooperar en la solución de problemas de los asociados, la familia y la comunidad. También promueve los valores éticos de la honestidad, transparencia, responsabilidad social y compromiso con los demás." Todo ello en un contexto de innovación tecnológica. No es mi intención bautizarlo de esta manera, es simplemente desprendernos de este nombre que ha hecho tanto daño a tantas personas. No ovidemos que el falso bienestar de occidente en los últimos años se ha realizado a costa de un tercer mundo compuesto por dos tercios de la población del planeta. Si dividieramos todos los recursos del planeta por el número de habitantes que hay no nos tocaría a nosotros lo que tenemos.

jueves, 12 de febrero de 2009 12:26
Interesante aportación Esther. pero solo hay algo que en este caso no se ha hablado y que es inherente al capitalismo o la creación de riqueza o la empresa. El riesgo. la actividad económica conlleva riesgo. El crear una empresa conlleva riesgo.¿ Está todo el mundo dispuesto a correr ese riesgo ? Evidentemente no. Por eso existen empresarios y trabajadores por cuenta ajena. Luego quien arriesga obtine recompensa. En el capitalismo, la recompensa es aumentar los beneficios. Por eso el Estado regula y crea los impuestos, para repartir la riqueza. Modelos que han prescindido del riesgo enh lo económico, han llevadoa a la ruina naciones enteras, pues la falta de motivación de superación o de progreso, se anulan. También es cierto que el capitalismo en una concepción basada únicamente en el capital y como fin, es nefasta, pues crea desiquilibrios e insalvables desigualdades. La educación, la formación, la investigación, como apuntaba Carlos es su comentario, son fundamentales. Es mas complicado de lo que parece, y desde luego, no será rápido. El pooscoperativismo, desde luego, suena mucho mejor, además de que se ha probado que funciona, pero también lleva riesgo.

jueves, 12 de febrero de 2009 13:02
Si unes lo que ha expuesto Carlos con la llamada al cooperativismo de Esther se enciende el piloto del "Cooperativismo Global" = Nuevas tecnologías de la comunicación + Nuevo enfoque a la vida. Con la tecnología actual, no debería existir la pobreza en el mundo. Es una cuestión de dónde invertir el tiempo del trabajo, y qué se retribuye del mismo. En el modelo Capitalista, se retirbuye el rendimiento del capital, todo se organiza entorno al beneficio. En el modelo Cooperativista puro, los trabajadores son propietarios del capital, de manera que todos trabajan conjuntamente para Beneficio. Propongo el cooperativismo global. En dos fases: 1. Destronar al dios beneficio, poniéndolo a la altura de las personas. Es algo que hay que tener en cuenta, como un criterio de viabilidad, pero no el objetivo último 2. Entronar otros valores y formas de medir el beneficio en otros términos. El problema que subyace es cómo retribuir esos valores. En el modelo capitalista, difícilmente se podrá remunerar un proyecto de desarrollo de una zona oprimida, por ejemplo, a no ser que haya un "ente" superior que reconozca ese trabajo y en consecuencia decida su retribución. Eso supondría la "colectivización" del capita (¿Marxismo?) La eliminación de este ente regulador, exigiría un cambio de valores individuales tan grande (el colectivo es la suma de las aportaciones individuales), que mejor me voy a meditar... para ir empezando, digo! Me imagino un mundo en el que las personas tienen asegurada una forma de vida digna (recursos los hay) y en el que a cambio de esta seguridad, se trabaja en proyectos para la comunidad. Cuando digo digna considero que permite la subsistencia. En el cielo deben funcionar así!
jueves, 12 de febrero de 2009 13:28
Creo que el trabajo en cooperativas y la organización social en comunidades semi autosuficientes será una de las apuestas de esta nueva era como la llamáis. Comunidades en en las que cada uno de sus componenetes dedique una parte de su horario laboral a trabajos para su comunidad. Deduzco que será posible e incluso necesario reducir el hoario laboral por cuenta de terceros. Dando lugar a un mayor número de empleos. Tampoco creo, como dice Sergio, que sea una buena solución eliminar el riesgo de nuestras vidas. La asunción de riesgo debe poder dar sus frutos, siempre y cuando este riesgo asumido no haya ido acompañado de otros abusos a la comunidad.

viernes, 13 de febrero de 2009 15:23
Estoy de acuerdo con el fondo del análisis que efectuó Erik Jökin, pero es insuficiernte e incompleto, ya que las diferencias entre España y Suecia son muy importantes. Solo con comparar el número de habitantes de ambos paises puede verse la diferencia, 45 y 8 millones de personas repectivamente, por no hablar del portaje de funcionarios públicos con referencia a la población activa, y el nivel de desarrollo tecnológico de su economía, etc... En España, estamos ahora en una crisis financiera provocada por una crisis sectorial, lo inmobiliario, que ha puesto de manifiesto una crisis que venía cocíendose desde hace años. Ahora toca ajustar el exceso de producción, OK. ¿Planteamiento de futuro?:volver a empezar. Planificar y desarrollar un modelo productivo mas sólido y menos conyuntural en un contexto de economía mundial mas global y mas competitiva que en el año 1993, fecha de la última crisis seria. El problema ahora está en que somos muchos mas, el volumen de personas mayores de 65 años es mayor y consecuentemente el compromiso de pago por pensiones,la estructura de las Administraciones públicas ha crecido, etc, etc... y todo ello con un país mas endeudado, sin posibilidad de recibir fondos estructurales de la UE y un mercado financiero necesitado de financiaciación. No soy negativo, pretendo ser realista, asumir que debemos y tenemos que hacer un gran esfuerzo de reflexión, adaptación y cambio a un nuevo escenario y a nuevos esquemas de vida, soy y debemos ser realista y positivo. El primer paso para salir de la crisis es conocer y aceptar la profundidad e importancia de la misma, el segundo paso interiorizarla, el tercero visionar el futuro y evaluar los recursos personales y empresariales, y el cuarto y ultimo, ponerrse a trabajar duro, con constancia, austeridad, olvidarse de modelos y esquemas pasados, ...y paciencia.

viernes, 13 de febrero de 2009 16:49
Cierto que no debemos eliminar los riesgos. Una sociedad excesivamente proteccionista es perniciosa y extremadamente peligrosa. Cierto que nuestra crisis es doble o triple,dado que nuestro tejido productivo es claramente decreciente, poco apoyado, sin I+D, y terciarizado a más no poder. Pero....precisamente esa terciarización es la que yo creo que provocará, una vez más de una forma totalmente engañosa, una salida de la crisis rápida y fulgurante. No se cuando será, evidentemente, pero me "temo" que cuando sea, será rapidísima. Sacar un país industrial de un crisis financiera que se convierte en productiva por contagio, es lento y pesado. Seguro, pero lento y pesado. Hay que volver a poner en marcha toda una máquina productiva, hay que volver a vender los productos, hay que volver a exportar.....y eso requiere tiempo. Pero sacar de una crisisis financiero-especulativa (que es más la nuestra) a un pais basado en el tocho y el pescaito frito, es mucho más rápido. Reactivar un turismo que ya tiene las infraestructuras, reactivar una construcción donde desde bancos hasta ayuntamientos, pasando por hacienda, desean que se reactive (ingresos fáciles y baratos de conseguir.....licitos??? no siempre, pero baratos en coste y en riesgo personal) es muy muy muy muy rápido. Y volveremos a ser un país rico!!!!!!! En qué?? en lo mismo que lo eramos en 2007!!!!!! Pero hay una cosa que quedará, a mi modo de ver. Yo tengo 40 años. La siguiente generación laboral no va a valorar las mismas cosas. Esa precariedad laboral con la que ellos están entrando en el mercado, mientras con el otro ojo ven que sus "jefes" buscan el enriquecimiento rápido de ellos o sus empresas, sus variables monumentales o sus stock options, les va a hacer afrontar sus carreras de otra forma. Además, el modelo de sus jefes se acaba de estrellar estrepitosamente en sus narices. Y no son imbéciles. Son jóvenes, pero no son tontos. Dificilmente vana aluchar por un modelo que están viendo como se hunde delante suyo. No se vosotros, pero yo tengo claro que al señor que ocupe mi silla en el futuro, cuando yo me jubile (si llego,claro) mi empresa no le va a poder pagar mi sueldo. Eso hará que este señor trabaje menos?? No, probablemtente no, pero diferente. Y eso hara cambiar las empresas. Yo, Sergio, más que una revolución tecnológica o industrial, veo una evolución del puesto de trabajo hacia algo más recíproco. La empresa necesita lo que necesita, y yo se lo doy, pero yo también necesito mis cosas y ella me lo da. Relaciones personales, redes sociales, facebooks, myspaces's y este tipo de cultura está demostrando que la gente joven ya no está para currar 12 horas seguidas, aunque le paguen de maravilla. Nosotros si lo hicimos y algunos seguimos haciéndolo, pero ellos ya no. Además, nadie les va a pagar de maravilla. Aquellas empresas que no comprendan esto, creo están abocadas al fracaso. Pero de todas formas, no me hagáis ningún caso por que no tengo ni idea.......por tanto no descartéis que cualquier día me nombren ministro.
viernes, 13 de febrero de 2009 17:07
Enrique, totalmente de acuerdo. La nómina no es vitalicia ni es un derecho. La empresa conlleva riesgo y el que pone el capital ( Esther, perdona ) es quien asume el riesgo, luego los beneficios. El sindicalismo actual, del siglo XIX, caduco, trasnochado, vago, estático, inútil y perverso, no tiene absolutamente ningún sentido. Mientras veamos el trabajo como un derecho y no como una obligación, seguiremos en las mismas. Otra cosa es la regulación del trabajo y sus condiciones, pero la actitud es lo que tiene que imperar. Soy escécptico hacia la actitud de los jóvenes que indicas, una generación sin problemas, que ha vivido, como la nuetra ( yo tambien tengo casi 40 años ) sin problemas. Las muestra de rechazo al Plan Bolonia es un ejemplo.

viernes, 13 de febrero de 2009 17:19
Veremos esa generación de jóvenes que nos ven ganar pasta y a ellos les dan 1000 euros....... esa misma generación que como bien dices, no ha tenido problemas por que es hija del tan cacareado como denostado estado del bienestar...... veremos el palo que le va a dar esa generación al modelo actual, girándole la espalda y obligándole a cambiar sus valores.... Llámame soñador, pero si no confío en los jóvenes, en quien lo voy a hacer...... Nosotros podemos hacer todávía muchas cosas, sin duda, y debemos hacerlas si nos damos cuenta a tiempo, pero por mucho que hagamos tu y yo, los jovenes de detrás se lo cargan en dos días si no se lo creen.... Y el rechazo al Plan Bolonia es un ejemplo. NO SE LO CREEN. Y no tienen más de mil cochinos euros a perder. Esa es su única ventaja. Parece apocalíptico lo que digo, pero es que la pasta nos la hemos quedado nosotros, por tanto ellos van a tener que valorar otras cosas por que todo el mundo necesita algo que valorar para poder luchar por ello. Y espero que tengan algo que valorar, por que dinero no va a quedar, y como no luchen ellos, que Dios nos coja confesados.....
viernes, 13 de febrero de 2009 17:35
Enrique, lo siento y discrepo. El problema es, precismente, querer 3.000€ con 22 añitos sin saber ni siquiera hablar. Así estamos !!! Claro que confío en los jóvenes, pero en los que trabajan, en los que estudian, en los que obedecen ( en el buen término de la expresión), pues para saber mandar, primero, hay que saber obedecer. Puedes confiar en tí mismo, pues el cambio y la reflexón pasan primero, siempre, por uno mismo.
viernes, 13 de febrero de 2009 17:49
Pero Sergio, y claro que los quieren......y es lícito que los quieran, como los quise yo. La diferencia es que nadie se los va a dar. Se lo merecen tanto como me lo merecí yo. Pero nadie se lo va a dar y a mi si me los dieron. Luego aprendí y ahora creo que sé muchísimo y me merezco los de ahora y los de antes. Yo sinceramente creo que no quieren ni mandar.....Quieren vivir de una forma diferente a lo que ven que actualmente se desmorona a su alrededor.....es decir, el modelo que nosotros hemos vivido (que no construido). Espero tener que apartarme y poder hacerlo a tiempo por que vengan ellos....por que en lo de confiar en mi, me pasa como aquel del chiste ......"vale, vale......pero hay alguien más?" ;-)

viernes, 13 de febrero de 2009 17:53
Habeis empezado un tema que a mi me fascina que es el de las distintas generaciones. Yo le he dedicado tiempo a reflexionar sobre ellas y me gustaría añadir que tengo grandes esperanzas en los nacidos en la década de los ochenta y principios de los noventa. Ha sido una generación que ha crecido en la abundancia y con el desarrollo tecnológico, que creo que se encuentra un poco perdida con los valores actuales del capitalismo, consumen, pero se aburren, no les interesa demasiado. Creo que esta generación disfrutará cuando tengan algo menos material por lo que luchar y esta crisis se lo va a proporcionar. Me gustaría que esta página la leyeran gente de esa generación porque podriamos enriquecernos mucho con sus puntos de vista. Por supuesto hay muchos jovenes de esta generación materialistas, pero en su mayoría son mucho más profundos, lo que ocurre es que la sociedad no les ha proporcionado nada suficientemente estimulante. Otra generación muy interesante (para mi todas los son, todas tienen algo importante que aportar, empezando por los mas mayores) es la de los nacidos en los años 60, otro día hablaré de ellos.
viernes, 13 de febrero de 2009 17:53
Claro que hay alguien mas, todos los participantes de esta página........
viernes, 13 de febrero de 2009 17:57
Ves.....eso que ha dicho Esther bien dicho es lo que yo intentaba explicar pero mal.
viernes, 13 de febrero de 2009 17:59
En absoluto. Te expresas muy bien y te agradezco que hayas entrado en la página y que hayas leido el artículo. Sigue,los hay mucho mejores, disfrutarás !! Un saludo , Sergio.
viernes, 13 de febrero de 2009 22:28
Si Enrique, estoy de acuerdo con Sergio, te has expresado a la perfección. Por cierto el chiste de: Vale, gracias, pero, ¿hay alguien más? es uno de mis favoritos que recuerdo siempre en aquellas situaciones en las que las alternativas disponibles no sirven de mucho. Y como dice Sergio estamos todos los de la página.

viernes, 13 de febrero de 2009 23:26
Magnífico debate. De cuarentañeros, eso si. Debe ser que soos la generación que deberemos digerir este cambio. Soy el mayor de cinco hermanos. Yo tengo cuarenta y uno. El pequeño tiene veintiocho. Tiene un nivel de formación alto y un alto nivel cultural. Pero está y se siente al margen de este debate. No espera nada de nuestras instituciones. Se plantea una vida al margen de esta gran mentira que nos han vendido, como me dice. No quiere ni comprar esta crisis. Ya no compra nada de nada. Se plantea un futuro que dependa exclusivamente de él. Y si tiene que ser en Panamá o en Honduras, pues será allí. Interpreto que uno de los cambios que se avecina es este. El de la movildad geográfica a escala planetaria. Sin multinacionales que les regalen un estatus que ya no quieren. Visto lo que han visto de sus hermanos mayores, ya no compran el mismo proyecto e vida. Y los entiendo. La cuestión del cooperativismo creo que va a tener una relevancia total. Sentirse parte de un colectivo que coopere y defienda su dignidad alternativa. Y pensándolo bien, cualquier planteamiento de vida que prescinda en lo posible de los bancos será mejor que la actual. Recuperar el desencuentro de nuestras vidas con la ética. Con un estilo de vida ético y coherente con los valores universales. He trabajado demasiados años en empresas y proyectos que no encajaban con mi código ético más íntimo. Encontrando constantemente la justificación alambicada a mi vida profesional para dar algún sentido a lo que hacía porque tenía que pagar letras cada mes. Pues como todos, supongo. Que cualquier propuesta empresarial se vea obligada a pasar el tamiz de la nueva demanda ética de los que suben me parece que ya tocaba (ojalá sea así). No creo que la recuperación de esta crisis vaya a ser rápida como se ha dicho en este debate. No va ha ser tan fácil suplir el agujero dejado por la construcción y el sector auxiliar. Ho tenemos 1,8 millones de metros cuadrados de techo promovido sin colocar. Tardaremos unos diez años en absorver todo ese techo. De verdad creeis que volverá a recuperarse el ritmo de desarrollo que hemos enido hasta ahora. No. Rotúndamente no. Todo lo que no sea cambiar conceptos arcaicos como la propiedad por alquiler, ni subvenciones por inversión productiva, ni rigidez laboral por flexiseguridad como apunta Sergio en su artículo (que me parece muy acertado). Junto con la promoción e inversion en nuevos sectores e investigación y formación (con un nuevo programa educativo que combine la especializcion con el humanismo), no va facilitarnos salir de donde estamos. Pero tenemos, como minimo, diez años de trabao y de cambios profundos por delante. Que no piense nadie que va a ser más fácil. Me ilusiona pensar que estamos ante un reto no conocido hasta ahora. Lo cual sacará lo mejor de todos. Es una suerte poder vivir este gran momento de nuestra historia. Como protagonsitas.
sábado, 14 de febrero de 2009 19:00
Pues yo tampoco tengo ni repajolera idea de que va a pasar y reconozco que eso es lo que más me incomoda. Yo soy de la generación de los 70 y creo que somos una generación bastante acostumbrada a pensar en términos de previsión...todo lo que está ocurriendo es nuevo para mí,pero supongo que me tendré que acostumbrar a la improvisación y a los cambios de timón, y eso hasta cierto punto imagino que puede conllevar un montón de cambios positivos, pero a lo que me niego es a que no me dejen quedar en cubierta para poder "controlar" directamente yo. Y esto me imagino que no llegará a pasar pq gente como yo hay mucha, y nos podemos " cabrear" por primera vez es nuestra vida , y a la teoría del impacto de lo altamente improbable me remito ( cuando tenga tiempo os lo cuento, pero seguro que muchos habreis oido hablar del famoso "cisne negro").

sábado, 14 de febrero de 2009 22:50
Stella, pienso que esta es una gran oportunidad que vamos a vivir. Habrá que pensar...o intuir, como dice Nassim N.Taleb. También otro libro titulado Decisiones Instintivas, de Gerd Gigerenzer, habla sobre cómo aquellas decisiones tomadas por medio de la intuición son, en muchos casos, más exitosas que aquellas deciciones tomadas con el cálculo de probailidades, de la estadística o del conocimiento puro. En el caso de la presente crisis, no creo que tengamos muchos datos estadísticos anteriores porque las bases de las presentes crisis, porque nson varias que confluyen, son inéditas hasta ahora. Al menos en su coincidencia temporal. Y también sus efectos. En cuanto a lo que tú puedas o no puedas controlar, en gran medida, y eso es algo que debenmos comenzar a comprender, dependerá de ti y sólo de ti. De tu actitud ante la adversidad, de tu capacidad de trabajar en red, de crear nuevas oportunidades, de aprender de los nuevos escenarios, de saber adaptarte a nuevas situaciones, del apego que tengas a las cosas, de tus ganas de vivir, en definitiva. En cuanto a cabrearte, pues cabreate que motivos tienes. y motivos tendrás. Porque hemos comprado un sistema de vida que no es sostenible ni ecológico (busca el significado de ecológico en el diccionario y sabrás porque utilizo esta palabra) desde cualquier punto de vista. ¿Son nuestros dirigentes culpables dde todo esto? Pues tanto como nosotros. Comienza por cabrarte contigo. Y después comienza a ver qué puedes comenzar a cambiar de ti misma. Y colabora con nosotros aportando todas las ideas que puedan surgirte, porque serán muy bien recibidas.

viernes, 20 de febrero de 2009 19:29
Genial, genial, genial! Una se "ausenta" un tiempo y en cuanto saca la nariz por "crisis 2010" se encuentra con debates como éste (amén del artículo, opimista, interesante e, importante: por el debate que suscita, por recordar que el uso de la razón es siempre una alternativa... por mucha crisi en L que esta en España sea, Carlos!) Yo también soy "cuarentañera" y tengo una hermana treintañera... Me ha enseñado mucho, cómo lo que siempre llamé no compromiso de su generación no se deriva de una falta de conciencia, sino de una clara desconfianza respecto al poder y una fe en la "autarquía" en el, "yo me lo guiso... y reparto, si hay, o gozo de lo que reparten los demás, porque me da alegría y comer en compañía es mejor". En fin todo eso sin necesidad de grandes discursos, con una especie de acción callada pero firme, cotidiana. También he aprendido mucho de mi abuela, murió a los 94 años, atravesó un siglo redifícil, sin educación, mujer, viuda temprana y echó pa lante apoyada en un férreo sentido común campesino... sin perder jamás la conciencia de quién era, aunque en los 60, 70 empezara a tener acceso a un monón de cosas y hubiese podido dar a sus tres hijos educación superior... En fin, de este debate me quedo con muchas cosas, y del artículo también. La fe consensual en el cooperativismo como alternativa "tenaz", eficaz, necesaria, plausible, posible me llena de optimismo y ganas de... en fin, de que nos arranquemos por cooperativas, ea! Así que, como se propone en el blog, ya estamos pensando en organizar redes de intercambio de ropa, de lectrodomésticos... y pensando (por acá hay mentes más que brillantes!) en crear asesorías para grupos de nuevos parados, así se les anima y propone modos de organizarse. Gracias por vuesro tiempo, esfuerzo y por expresaros. Por cierto "Qué del mundo sin cabreo..." Productivo, Estella, productivo, luego "apaciguado"... Usaré capital por última vez y callaré para siempre: en esta página hay gran capital, si señor!
domingo, 22 de febrero de 2009 22:52
Tenemos a María Oliver con nosotros y esto sí que es para celebrarlo!!! Con María en plena forma esta página sí que va a tener un fuerte capital. Si señor. Chicos, a subir el nivel!!!
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