La formación en diferentes materias es imprescindible para descubrir nuestro propio poder y esas cualidades únicas, que cada uno de nosotros tenemos. Estamos intentando que personas especializadas en diferentes materias nos hablen sobre distintos temas que puedan ser importantes para nuestro desarrollo: economía, política, historia, filosofía, sociología, psicología, espiritualidad...
También es importante que nos envieis vuestros artículos para publicarlos en esta sección.
Somos conscientes, que en muchas ocasiones, algunos artículos pueden resultarnos difíciles de leer por falta de algunos conocimientos de base en ese tema específico. Nuestra intención es ir comentándolos entre todos y facilitar la labor de comprensión. No dudeis en preguntar sobre cualquier término o concepto que no os resulte comprensible, por básico que os parezca.
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Angel Luis Alonso Andujar posted on marzo 23, 2010 05:00 

El refranero popular español, a lo largo de la historia ha formulado refranes que, lejos de quedar en el olvido, se hacen presentes en diversos momentos de la vida. Quiero recuperar uno, de suma importancia en estos momentos de convulsión económica en Europa. “Quien olvida su pasado, está condenado a repetirlo”.
Parece ser que los gobernantes de Europa, no se han acordado de las distintas crisis vividas durante el siglo XX, entre ellas las dos guerras mundiales. Rememorando estas, he llegado al discurso de Winston Churchill, al término de la 2ª Guerra Mundial. Es un discurso lleno de esperanza, de fe en las personas y de ilusión en la construcción de una Europa unida. Este magnifico estadista, es un ejemplo que nuestros gobernantes deberían aprender. Es un hecho que un Estadista gobierna a 20 años vista, mientras que el político solo lo hace para ganar las próximas elecciones. Sugiero la lectura del discurso hasta su final, pues resulta arrebatador en su mensaje, y clarificador en su significado, todo ello ajustado al día de hoy, aunque fue pronunciado en 1946.
Deseo hablarles hoy sobre la tragedia de Europa. Este noble continente, que abarca las regiones más privilegiadas y cultivadas de la tierra, que disfruta de un clima templado y uniforme, es la cuna de todas las razas originarias del mundo. Es la cuna de la fe y la ética cristiana. Es el origen de casi todas las culturas, artes, filosofía y ciencias, tanto de los tiempos modernos como de los antiguos. Si Europa se uniera, compartiendo su herencia común, la felicidad, prosperidad y la gloria que disfruta rían sus tres o cuatrocientos millones de habitantes no tendría límites. Y sin embargo, es desde Europa de donde han surgido y se han desarrollado esta serie de horribles guerras nacionales, originadas por las naciones teutonas, que hemos conocido duran te este siglo XX, e incluso durante nuestra existencia, que ha arruinado la paz y destruido las perspectivas de toda la humanidad.
¿Y cuál es la situación a la que ha sido reducida Europa? Es cierto que algunos pequeños Estados se han recuperado rápidamente, pero en grandes áreas, una masa trémula de atormentados, hambrientos, desposeídos y aturdidos seres humanos se encuentran ante las ruinas de sus ciudades y de sus casas y escudriñan los oscuros horizontes, temiendo un nuevo peligro, tiranía y terror. Entre los vencedores hay una gran confusión de voces agitadas; entre los vencidos, el sombrío silencio de la desesperación. Eso es lo que han conseguido los europeos, agrupados en tantos antiguos Estados y naciones, eso es todo lo que ha obtenido el poder germano, destrozándose unos a otros en pedazos, y propagando estragos por todas partes. A no ser porque la gran República del otro lado del océano Atlántico se ha dado cuenta finalmente de que el caos o la esclavitud de Europa, acabarían comprometiendo su propio destino, y nos ha tendido las manos para socorro y guía, los malos tiempos hubieran vuelto con toda su crueldad. Y todavía puede volver.
A pesar de todo, aún hay un remedio que si se adoptara de una manera general y espontánea, podría cambiar todo el panorama como por ensalmo, y en pocos años podría convertir a Europa, o a la mayor parte de ella, en algo tan libre y feliz como es Suiza hoy en día. ¿Cuál es ese eficaz remedio? Es volver a crear la familia europea, o al menos todo lo que se pueda de ella, y dotarla de una estructura bajo la cual pueda vivir en paz, seguridad y libertad. Tenemos que construir una especia de Estados Unidos de Europa, y sólo de esta manera cientos de millones de trabajadores serán capaces de recuperar las sencillas alegrías y esperanzas que hacen que la vida merezca la pena. El proceso es sencillo. Todo lo que se necesita es el propósito de cientos de millones de hombres y mujeres, de hacer el bien en lugar de hacer el mal y obtener como recompensa bendiciones en lugar de maldiciones.
Mucho se ha trabajado en este sentido a través de las gestiones de la Unión Paneuropea, que tanto debe al conde Coudenhove-Kalergi y que recurrió a los servicios del famoso patriota y hombre de Estado francés Aristide Briand. Existe también ese inmenso cuerpo de doctrina y procedimiento, construido para servir a las grandes esperanzas después de la Primera Guerra Mundial, que es la Sociedad de Naciones. La Sociedad de Naciones no fracasó debido a sus principios o concepciones, sino que los habían creado. Falló porque estos principios no fueron acatados por los mismos Estados que los habían creado. Fracasó porque los Gobiernos de aquellos días temieron enfrentarse a los hechos y no se atrevieron a actuar cuando aún era tiempo. Este desastre no debe repetirse. Hay, pues, muchos conocimientos y material con que construir, y también la amarga y cara experiencia de las vidas que ha costado.
Me agradó mucho leer en los periódicos hace dos días que mi amigo el presidente Truman ha expresado su interés y simpatía por este gran proyecto. No hay razón para que una organización regional europea deba enfrentarse de ninguna forma con la organización mundial de las Naciones Unidas. Todo lo contrario, creo que las mayores síntesis sólo sobrevivirán si se fundamentan sobre agrupaciones coherentes y naturales. Ya hay una agrupación natural en el Hemisferio Occidental. Los británicos tenemos nuestra propia Comunidad de Naciones, Estas organizaciones no debilitan, sino que por el contrario fortalecen a la organización mundial. De hecho, por su principal apoyo. ¿Y por qué no podría haber un grupo europeo que diera un sentido de amplio patriotismo y común ciudadanía a las perturbadas gentes de este turbulento y poderoso continente, y por qué no podía ocupar su adecuada posición con otras agrupaciones, para perfilar los destinos de los hombres? Para que esto se realice, debe darse un acto de fe en el que participen conscientemente millones de familias que hablan muchas lenguas.
Todos sabemos que las dos guerras mundiales que hemos pasado, surgieron por la vana pasión de una Alemania recién unida, que quería actuar como parte dominante del mundo. En esta última contienda se han cometido crímenes y masacres sin igual desde la invasión de los mongoles en el siglo XV. Los culpables deben ser castigados. Alemania debe ser privada del poder de volver a armarse y hacer otra guerra agresiva. Pero cuando se haya realizado todo esto, y se realizará, y se está haciendo, debe. haber un final para la retribución. Tienen que haber lo que Mr. Gladstone llamó hace muchos años «un bendito acto de olvido». Tenemos que volver la espalda a los horrores del pasado. Debemos mirar hacia el futuro. No podemos permitirnos el arrastrar a través de los años aquello que puede traer de nuevo los odios y las vengan zas que se desprenden de las injurias del pasado. Si hay que salvar a Europa de la in finita miseria, y por supuesto de la condena final, tiene que darse un acto de fe en la familia europea y un acto de olvido hacia los crímenes y locuras del pasado.
¿Pueden los pueblos de Europa elevarse a la altura de estas resoluciones del alma e instintos del espíritu humano? Si pueden hacerlo, los errores y las injurias que se han infringido se lavarán en todas partes por las miserias que se han tenido que soportar. ¿Hay alguna necesidad de que haya más abundancia de agonías? ¿Acaso la única lección de la historia es que la humanidad es imposible de educar? Que haya justicia y libertad. Los pueblos sólo tienen que quererlo, y todos alcanzarán el deseo de su corazón.
Ahora voy a decir algo que les sorprenderá. El primer paso en la recreación de la familia europea de no ser una asociación entre Francia y Alemana. Sólo de este modo puede Francia recuperar la primacía moral de Europa. No puede haber un renacimiento de Europa sin una Francia grande espiritualmente y una Alemania grande espiritualmente. La estructura de los Estados Unidos de Europa, si se construyen bien y de verdad, será de tal manera que haga menos importante la fuerza material de un Estado. Las pequeñas naciones contarán tanto como las grandes y ganarán su honor por su contribución a la causa común. Los estados y principados de Alemania, unidos libremente por conveniencia mutua en un sistema federal, ocuparán cada uno su lugar entre los Estados Unidos de Europa. No trataré de hacer un programa detalla do para cientos de millones de personas que quieren ser felices y libres, prósperos y seguras, que desean disfrutar de las cuatro libertades de las que habló el Presidente Roosevelt, y vivir de acuerdo con los principios incorporados en la Carta del Atlántico. Si este es su deseo, no tiene más que decirlo, con la seguridad de que se encontrarán los medios y se establecerán los instrumentos necesarios para llevar este deseo a su plena realización.
Pero tengo que hacerles una advertencia: el tiempo se nos puede echar encima. Actualmente contamos sólo con un espacio de respiro. Los cañones han dejado de disparar, la lucha ha cesado, pero no se han detenido los peligros. Si queremos construir los Estados Unidos de Europa, cualquiera que sean el nombre y la forma que tomen, debemos empezar ahora.
En nuestros días vivimos extraña y precariamente bajo el escudo y protección de la bomba atómica. La bomba atómica está aún en manos de un Estado y nación que sabemos que nunca la usará, excepto a favor del derecho y la libertad. Pero puede ser que dentro de unos años este terrible agente de destrucción se extienda ampliamente y la catástrofe que provocaría su uso por varias naciones guerreras no sólo acabaría con todo lo que llamamos civilización, sino que posiblemente desintegraría el mismo globo.
Debo ahora resumir las propuestas que tienen ante ustedes. Nuestro constante propósito debe ser fortificar la fuerza de la Organización de Naciones Unidas. Bajo, y en el seno de este concepto del mundo, debemos volver a crear la familia europea con una estructura regional llamada, quizás, los Estados Unidos de Europa. El primer paso en crear un Consejo de Europa. Si al principio todos los Estados de Europa no están dispuestos o capacitados para integrase en la Unión, debemos proceder, no obstante, a unir y combinar a aquellos que quieren y pueden. La salvación de la gente normal de cada raza y de cada país, del peligro de la guerra o esclavitud, tiene que establecerse sobre sólidos fundamentos deben estar protegidos por la voluntad de todos los hombres y mujeres de morir, antes de someterse a la tiranía. En todo este urgente trabajo, Francia y Alemania deben tomar juntas la cabeza. Gran Bretaña, la Commonwealth británica de naciones, la poderosa América y confío que la Rusia soviética —y entonces todo sería perfecto— deben ser los amigos y padrinos de la nueva Europa y deben defender su derecho a vivir y brillar. Por eso os digo ¡Levantemos Europa!
Zurich, Suiza
19 de septiembre de 1946

martes, 23 de marzo de 2010 6:36
Bello discurso si no fuera porque encerra una especia de hipocresia y amnesia y por que digom ésto,bien veámos:Hipocresia porque en sus manos,según dicen prestigiosos historiadores(Anthony BEEVOR POR EJEMPLO), l a guerra pudo acabar mucho ántes ,pero necesitaron arrasar ántes toda Alemania,ciudades con nulo interés fueron borradas del mapa,(qué interés estrategico tenia la ciudad de ULM CUNA DE a.Einstein, por poner un ejemplo.Miles de personas murieron por la decisión de Churchill y demás gerifaltes,y ojo,no defiendon para nada a los nazis,cometireon atrocidades sin fin,pero éso no justificaba lo que luego hicieron los aliados.Querían arraras Alemania porque era la primera potencia europea y casi mundial,y éso no interesaba a los intereses inglés ni francés ni por supuesto americano..Y digo hipócrita también porque en ése bello discurso, que todo hijo bien nacido ésta de acuerdo,esconde la hipocresía de unos intereses ecónomicos,estrátegicos,politicos que no llevaron por ejemplo aquí en España sin ir más lejos, mantuviendo una feroz dictadura con su apoyo durante 40 años y habiendo abandonado a la Republica a su suerte ésos que hicieron ése discurso tan bello, que no lo aplicaron luego a muchas naciones.
martes, 23 de marzo de 2010 9:06
....Mr. Gladstone llamó hace muchos años «un bendito acto de olvido». Este bendito acto de olvido (relativo, bajo mi parecer), es necesario en el progreso de los paises. Nunca debe olvidarse la historia, pero si los malos sentimientos que puede provocar su recuerdo. La historia debe recordarse y aprender de sus errores, de sus lecciones, de sus grandes personajes.
martes, 23 de marzo de 2010 11:56
Dices "un bendito acto de olvido".A que te refieres Angel?
martes, 23 de marzo de 2010 12:38
Al holocausto. A la guerra. A las diferencias entre paises.

martes, 23 de marzo de 2010 12:45
Coincido con Germán. Es un discurso tan bonito como hipócrita. Más de 4 millones de civiles alemanes murieron por las bombas aliadas. Es muy facil decir: "Ahora olvidémoslo". Son unos crímenes que nunca fueron juzgados. Parece que los únicos que cometen crímenes son los vencidos. Esto hace buena la frase "En una guerra vale todo excepto perderla". Y a pesar de las buenas intenciones, persiste en culpabilizar a Alemania de las dos Guerras Mundiales. La primera, no lo olvidemos, tuvo su origen en el proyecto alemán de crear una línea férrea que uniera Berlín con Bagdag. Esto permitiría competir con el Imperio Británico, que utilizaba la vía naval, de una manera mucho más eficiente, en el comercio con los paises asiaticos. La II GM fué una consecuencia del resultado de la primera. Alemania fue engañada al no aplicarse la paz de Wilson, tal como le prometiron los aliados, siendo desmenbrada, ocupada, y padeciendo unas reparaciones de guerra terribles. Alemania pretendia recuperar su unidad, cosa que el Imperio Británico no podía de nuevo permitir. Cuando dijo que la bomba atómica estaba en posesión de un estado (EEUU), "que nunca la usará, excepto a favor del derecho y la libertad", o estaba de broma o se había tomado una copita de más. La bomba de Hiroshima la lanzaron cuando ya Japón había solicitado iniciar conversaciones de paz, y la de Nagasaki, cuando ya Japón había declarado la rendición incondicional. De nuevo, nadie fue juzgado por estos crímenes. Como futurólogo tampoco fué muy afortunado. Ni EEUU ni la Unión Soviética estuvieron precisamente por la unión de Europa. Además, es muy lógico que fuera así. Pero bien, seamos positivos y miremos al futuro. Vuelvo a decir que el discurso, excepto por estas imprecisiones y una sospechosa hipocresía, está bien. Pero en estos momentos habría que leerselo a los británicos, que están permanentemente torpedeando la Unión Europea. Parece que tienen más deseos de ser el estado número 51 de los EEUU, que de formar parte de Europa. Afortunadamente, la columna vertebral de Europa pasa por Berlín y París. Alemania y Francia mantuvieron tres guerras en menos de cien años. Tiene un enorme mérito que hayan logrado superar el pasado y liderar juntos Europa. Espero que finalmente consigamos esta unión, no solo formal, de los estados, sino en nuestra voluntad y nuestro sentimiento.
martes, 23 de marzo de 2010 12:47
Me parece una frase terrible.Pero en consonancia con el personaje.Lo que me choca es que la suscribas.

martes, 23 de marzo de 2010 13:12
El mensaje puede estar bien, pero el discurso de Churchill, al igual que German y Carles, lo veo teñido de hipocresía, y sinceramente la mayoría de discursos de dirigentes los cojo con pinzas, porque de lo dicho a lo hecho va un trecho, tanto en el 46 como en el 2010. A parte que no es de los discursos que más me llega. No estoy de acuerdo en lo de olvidar ciertas cosas. No se trata de estar revolcándonos en la inmundicia todo el día obviamente, pero olvidar es lo que hace todo el mundo cuando las cosas van más o menos bien y total para volver a reproducir los mismos modelos y patrones. La memoria es importante para poder llevar a cabo cambios y no caer en los mismos fallos que nuestros predecesores. Se debe distinguir entre la memoria que sirve para construir algo nuevo y que mire por el bien de todos, y la memoria que solo busca confrontación. Yo no quiero olvidar las guerras que ha habido y que hay en el mundo ni el holocausto que marcó a millones de personas para siempre ni las diferencias entre países, si todo ello me motiva a buscar las vías para construir un mundo sano en todos los sentidos. Creo que ya tenemos una tendencia demasiado acusada al olvido cuando se trata de temas tan oscuros como ara querer olvidar voluntáriamente determinadas realidades.
martes, 23 de marzo de 2010 14:32
Germán: Refresca, o mejor, empieza a mirar un poco la História y te darás cuenta de por qué Gran Bretaña, y las demás portencias europeas, y mundiales, excepto la URSS, no apoyaron a la II República española, pues ni era República, ni era democrática, sino mas bien todo lo contrario, sino, estudia la figura de Manuel Azaña y verás lo que pensaba de Negrín. Es mas, Churchill dijo que si fuera español, lucharía en el bando nacional. Por otro lado y referente a los británicos, aguantaron estoicamente a los nazis, diferenciar de los alemanes, con un par, como nadie nunca a resistido. Para mi, eso ya merece un reconocimiento. No en vano, Chruchill era militar y Hitler no. La lástima es que hoy en día ya no haya políticos como Churchill, así nos va. Los británicos son un pueblo bravo, orgulloso, inteligente, democrático, elegante, y además, se saben defender. God save the Quen !!!!
martes, 23 de marzo de 2010 15:44
Sergio creo que te gustaria que volvieran los tiempos de Franco y al igual que él se dijera:Franco manda y España obedece.Pues no! chico eso ya no va a venir aunque a algunos os gustaria.Y en España hubo una republica elegida democráticamente hasta que un golpe de estado fascista acabó con ella ,y como siempre la oligarquía lo financió y los militares golpistas lo ejecutaron.Y si Churchill era democráta pues vaya democrata incendiario de ciudades indefensas.

martes, 23 de marzo de 2010 16:32
Coincido con Germán que la República Española tenía una legitimidad democrática de la que carecían los militares golpistas. Otra cosa es que hagamos política-ficción y especulemos qué hubiera pasado si los militares no hubieran dado el golpe de estado. Sobre el resto, Sergio, solo dos pequeñas precisiones: Tanto Churchill como Hitler eran militares. Supongo que debías referirte a que Churchill era oficial y Hitler no. En esto tendrías razón. Y precisar que Churchill como oficial fué un completo inutil. Planificó un desenbarco en los Dardanelos, durante la I GM que fué un total desastre y una auténtica carnicería. En la II GM basó la lucha en bombardear las ciudades alemanas para minar la moral de sus ciudadanos. Como ya he dicho, murieron más de 4 millones de personas. Yo a esto lo llamo genocidio y a los que lo ejecutan, genocidas. Sobre los calificativos con los que obsequias a los británicos, sus dirigentes(no quiero generalizar para la población) son, además, cínicos e hipócritas. La democracia de la que hacen gala parece que no servía para los irlandeses, ni después para los habitantes de su enorme imperio, que controlaban a sangre y fuego. Llegaron incluso al Tíbet, habriendo fuego y matando a monjes desarmados.
martes, 23 de marzo de 2010 17:35
Germán, Germán, Germán.........que tienes que leer mas.........., la II República llegó a España a través de unas elecciones municipales, en las que no se elegía la forma de la Jefatura del Estado ni la forma del Estado. En las ciudades con mas población, ganaron los partidos pro-republicanos. El Rey Alfonso XIII, abandona el país y por el vacío de poder, sobre todo en la Jefatura del Estado que ostentaba el huido, se proclamó la República sin nigún refrendum o votación, claudicando el gobierno de su majestad. Eso en Derecho Político, es, al menos, revisable, por no decir, poco ortodoxo. De hecho, Companys hizo lo mismo proclamando la República Catalana en Octubre del 34 y el Gobierno de la República Española, gobernando Lerroux, lo metió en la cárcel.........por qué ??????
martes, 23 de marzo de 2010 17:44
JA,JA,JA.pERO QUE DICES HOMBRE!Leete tú la historia que no has aprendido nada.Hubo un gobierno legalmente constituido y unos fascistas cobardes que acabaron con él.Es así te guste o no.
martes, 23 de marzo de 2010 17:46
Y no manipules mis palabras ni la historia,por favor.

martes, 23 de marzo de 2010 18:15
Creeis que lo que pretendo con el artículo es abrir un debate sobre las razones de las distintas guerras? O sobre quien fué mejor durante la contienda o despues? El que tenga c........, que me diga quien tuvo razón en una guerra,... nunca. Jamas una guerra fué justa. Jamás hubo un vencedor honrroso ni un vencido con honor. Civiles, soldados, hombres, mujeres, niños, ancianos, inocentes todos, ¿pero de que estais hablando? A mi personalmente me da igual si Hitler basó su guerra en la primera, o si el golpe de estado español fué primero con la república o con franco. Jamás hubo una guerra justa, defendiera lo que defendiera. El debate, me gustaria reconducirlo, es sobre la construccion europea como unidad. En aquel momento, ya se trazaba el eje franco - aleman como precursor, y hoy lo vemos como bastión al mando de Europa, al margen de quien es el presidente de turno. Lo de bendito acto de olvido, me refiero a los masacrados por el holocausto, a los masacrados por las bombas aliadas, por las bombas alemanas, porque a mi parecer, todos en una guerra son perdedores. Por eso todos, deben olvidar (el rencor, el sentimiento de odio; no la historia) para construir. Y claro que suscribo la frase, integra en mayusculas, en negrita y subrayado. Crees que se podría construir la europa de hoy, sobre el odio del ayer? Repito, lo único que no se ha de olvidar es la historia.
martes, 23 de marzo de 2010 18:49
Es verdad, Angel Luís. Adivino tu intención al introducir este discurso. Nos hemos ido por otro camino. Ya he indicado la grandeza de Francia y Alemania por superar tres guerras. Ese es el ejemplo en que debemos fijarnos. Y mirar Europa como un objetivo en sí, no como un medio por el que proyectar las ambiciones y los egos de los estados actuales. Sentí verguenza cuando Aznar pretendía que el Estado Español estuviera representado en Europa por más diputados que los que le correspondería por sus habitantes, aliandose con Polonia. Eso es egoismo y falta de visión. Después denuncia que los catalanes somos insolidarios...
martes, 23 de marzo de 2010 18:52
Claro. Si el gobierno de Franco tambíén fue legalmente constutuido......la legalidad no siempre es legítima..........
martes, 23 de marzo de 2010 19:35
El gobierno de Franco se impuso a la legalidad con un golpe de estado ,llevandose por delante a media España.La República fué legal y tenia toda la legitimidad cosa que el gobierno franquista jamás tuvo.

miércoles, 24 de marzo de 2010 10:55
Las consecuencias de la crisis, a dia de hoy son impredecibles aún. Según unos estamos en pre-crisis, otros ven brotes verdes. Yo veo una situacion global que, unida a la situacion española, puede hacer saltar por los aires el pais, de una manera que pueden darse situaciones de calamidad tan extremas como las consecuencias de las post-guerras. La importancia del discurso de Churchill, al margen de vencedores o vencidos, de hipocresías y de otras cuestiones, es la importancia del mensaje de union. La "union hace la fuerza", y para combatir la crisis se necesita unión entre paises y entre sociedades. Esta unión es la que proclamó en el discurso, es la que se ha estado gestando durante años, y es la que tenemos hoy, con sus defectos, muchos. Pero considero que esta unión, con el eje franco-aleman liderandola, es tan solo un brazo de un cuerpo al que le falta el otro brazo. Esto es porque ningun otro pais de la union tiene fuerza por si solo para constituirse en el tercer eje de lideres en Europa. Por lo tanto, mientras el resto de paises, los veinticinco, constituyen un conglomerado débil, Alemania y Francia son los que determinan casi unilateralmente, los destinos de los 27, tal como exponía Churchill. En las situaciones de crecimiento de hace cinco años, nadie se habia planteado esto. Es ahora en los momento de extrema dificultad, con rescate de paises incluido, cuando se hace irremediable una reflexión sobre el interes de los veinticinco por estar en europa y la fuerza que representan. Y si son momentos de avanzar aún mas en la unificación, de manera que los intereses de dos, no posean mas peso político que los interses del resto, entre ellos, España.
miércoles, 24 de marzo de 2010 17:01
Pero, Angel Luís, de eje solo puede haber uno. ¿Como pides un tercer eje? ¿Donde está el segundo? El diderazgo Franco-Germano es magnífico. ¿Quién más puede ejercerlo y por qué? El único motivo es para compensar algún complejo de inferioridad. ¿Qué propones? ¿Un eje España-Grecia?

jueves, 25 de marzo de 2010 8:56
No. Un eje mas completo, con mas paises con poder de decision en las materias que afectan al conjunto. De hecho, yo apuesto por un parlamento europeo unificado en una ley europea, en la que los eurodiputados por partidos políticos no por paises, lideren europa, y nos convirtamos definitivamente en los Estados Unidos de Europa. De forma que ningun pais, como pais, tenga mas relevancia que otro, sino que ésta provenga de un partido politico, alianza o co-alianza de varios, elegidos en sufragio europeo. No hay democracia si dos, determinan el camino de 27. Creo estuvo bien, durante la construcción, pero en estos momentos, los mercados internacionales recelan del euro, precisamente porque recelan de la union. Es el momento de dar otro avance en la construccion europea, en la que pueden crearse los nuevos modelos económicos, politicos y sociales, de los que hablamos en esta página, desde unos principios distintos de los que han causado este colapso. Es el momento de poner un punto y aparte, y comenzar de nuevo con un modelo sostenible, un modelo unificado en todas las materias y carteras ministeriales. Es el momento en el que Europa por fin, sea un precursor mundial de un cambio de sistema. De un avance social. De una equiparación de oportunidades. De un comienzo, basado en no cometer los errores de la experiencia pasada. ¿El coste?. Los costes en gran medida y por desgracia, estaría mas valorados politicamente que economica o socialmente.
jueves, 25 de marzo de 2010 20:19
Totalmente de acuerdo con que los eurodiputados se unifiquen por sus ideas, no por sus estados de procedencia. Es lamentable ver como ante unas elecciones europeas, los partidos hablen en clave española, sin propuestas de lo que piensan hacer en el Parlamento europeo. Entonces parece que esas elecciones son unas primarias de las españolas. Tienes razón que todos los paises tienen que implicarse para tomar conciencia de sus decisiones y su importancia, pero no quiero que eso se haga a costa de crear un contrapoder al eje franco-alemán. Eso implicaría la desaparición del concepto eje como articulador de Europa, pero no considero apropiado hablar de dos o tres ejes, ya que ello significaría varios focos de poder europeos, lo que puede ser fuente de confrontaciones. Un saludo.
viernes, 26 de marzo de 2010 8:43
No me referia a crear un contrapoder. Disculpa si he dado a entender esto. Quería decir un eje fuerte, participativo, con todos, en un proyecto comun, no en una sumisión comun.
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