El recorte de tipos de interés aprobado en Estados Unidos deja la tasa en una horquilla de entre el 0 y el 0,25%.
La FED decide actuar de manera agresiva y decidida para poner freno a la crisis financiera que hace peligrar seriamente el sector real de la economía. Todo ello porque consideran que la amenaza existente de deflación- caída continuada de los precios- es un fenómeno económico muy peligroso. La caída de los precios debida a que los consumidores no compran a pesar de un mantenimiento de los salarios, afecta a las empresas, que al producir menos ajustarán sus plantillas con el consiguiente aumento de la tasa de desempleo.
Se ha comentado en muchas ocasiones la similitud de esta crisis con la Gran Depresión de los años treinta, por ello Bernanke prefiere llevar los tipos de interés al 0% si es necesario.
El desarrollo de estos últimos acontecimientos ponen en relevancia las previsiones sobre una gran crisis económica mundial del profesor Santiago Niño, catedrático de Estructura Económica, Facultad de Economía IQS, en Julio 2007, antes de que estallaran las subprime en Agosto 2007.
Por aquel entonces el profesor Niño afirmaba que nos encontrábamos al borde de una crisis del sistema, que inevitablemente nos iba a conducir a un cambio profundo estructural, no sin antes sufrir una de las crisis más importantes de la historia del capitalismo. Desde que se publicaron estas previsiones, me he dedicado a leer los artículos que publica a diario el profesor Niño en: www.lacartadelabolsa.com. Existía un gran contraste entre sus previsiones y la información que nos iba llegando a través de los medios de comunicación, tanta era la discrepancia, que se le tachaba de “catastrofista”.
A día de hoy, sería interesante volver a revisar sus previsiones- entre ellas la bajada de los tipos de interés al 0%- y valorar si debemos seguir creyendo todo lo que se nos dice en los medios sobre la crisis o empezar a buscar información de otras fuentes no mediatizadas por el poder.
Por supuesto, también podemos decidir confiar y dejarnos llevar como hemos hecho hasta ahora, aunque el desarrollo de los acontecimientos no impulsa precisamente a esto último.
Es “nuestra” elección.
A continuación reproduzco algunos fragmentos relevantes de aquellas previsiones del profesor Niño. Cada cual que extraiga sus propias conclusiones.
Julio 2007
“Entre Septiembre del 2007 y Octubre del 2009 se producirá la fase previa a los años más duros de la crisis: 2010, 2011 y 2012. Se irán implementando medidas enfocadas a evitar “ir a peor”. En este decorado se producirá el choque entre todo aquello que brinda seguridad y la pura supervivencia debido a que al ser lo fundamental, el mantenimiento de la protección social, se entorpecerán las actuaciones necesarias para lograrlo. Por ello, las políticas y actuaciones se centrarán en “lo básico”, lo que dará lugar a que se instalen concepciones minimalistas, y que gran número de servicios básicos -sanidad, educación, ...- entren en crisis, lo que afectará de lleno al modelo de protección social que empeorará ostensiblemente la calidad de su funcionamiento -falta de recursos financieros, de profesionales, de material- así como su grado de cobertura, generalizándose, además, el pago de los menguantes servicios recibidos por parte de sus perceptoras y perceptores como ya sucede en varios países europeos.
La manifestación de esta problemática hasta ahora soterrada, supondrá problemas muy serios en el empleo ya que se irá produciendo un cierre paulatino de empresas; de hecho, tan sólo las muy pequeñas, las de tamaño mínimo o las auténticamente gigantescas, acabarán sobreviviendo; las primeras debido a su gran flexibilidad y adaptabilidad, las segundas, por sus enormes recursos aunque a costa de ir realizando constantes recortes. Todo ello repercutirá negativamente en la renta de las personas, de hecho, tan sólo la población activa altamente especializada en tareas verdaderamente útiles tendrá garantizado el acceso a un empleo.
El resultado será de desconcierto, entre otras razones porque faltará un plan a largo plazo que, por otra parte, será imposible elaborar al no servir las políticas hasta ahora utilizadas debido a la transición sistémica en que se hallan la economía y la sociedad. En consecuencia, tan sólo se irán diseñando medidas cortoplacistas a falta de una estrategia estructurada a largo plazo. En otras palabras, y literalmente, no se sabrá qué hacer.”
“El periodo Enero del 2008 - Octubre del 2009 será un periodo bisagra en el que el objetivo único será el “alargamiento de lo que se tiene” a fin de “no perder lo que hay” y que dará lugar a que se lleven a cabo reducciones generalizadas en todos los órdenes vía la aplicación de recortes manifestados en auténticos y masivos “tijeretazos”, aunque dependiendo del uso que se pretenda dar a los recursos, es decir, de la utilidad que vaya a tener lo que se pretenda hacer con los recursos que se precise utilizar. Las valoraciones que en este período se realicen de la situación concluirán con un “¡aún aguantamos!”.
“En una dinámica de escasez de recursos y de gasto a la baja, las actividades vinculadas al aprovechamiento y a la mejora de la utilización van a tener amplio recorrido. Profesiones relacionadas con la rehabilitación de todo tipo de elementos, con la recuperación, la reparación y la reutilización de bienes que hasta ahora eran desechados, así como con el reciclaje de artículos que hoy son considerados desperdicios y, por tanto, no aprovechados, van a tener el éxito asegurado.
Es decir, primará la idea de reciclaje, de reutilización, el concepto de barato, de outlet, de discount, de útil, tanto porque las cantidades de recursos disponibles van a ser escasas, como porque las rentas individuales medias van a sufrir un importante retroceso, al igual que la capacidad de endeudamiento personal.
Evidentemente, todos los aspectos relacionados con la logística van a ser esenciales, básicamente porque una inmejorable logística permite una buena administración y contribuye a lograr costes aquilatados.”
“Hoy los Bancos Centrales están inyectando liquidez y se están planteando bajar los tipos. Hagan lo que hagan -eso, o lo que sea- sólo conseguirán retardar el estallido o enlentecer el derrumbe, pero uno -y otro- van a llegar porque lo que está provocando esta situación no es una falta de liquidez o unos tipos demasiado elevados, es algo mucho más sencillo: el sistema ha llegado a su límite físico: físicamente el endeudamiento medio ya no puede crecer más, físicamente el precio de los inmuebles no puede subir más. Evidentemente, más liquidez y/o menores tipos, pueden, aún, forzar al alza los niveles de endeudamiento y los precios de los inmuebles, pero, entonces, el tortazo será mayor.”
Septiembre 2007
“Esta rebaja de tipos -a la que seguirán otras, y otras, y otras más; allá, aquí y acullá (tomen nota: a mediados del 2010, los tipos reales serán negativos, en todas partes)- lo único que está indicando es que ya se está actuando a la desesperada, que ya se está empezando a estrujar el manual hasta las últimas letras de las páginas más marginales. ¿Vamos a ver?, ¿a quiénes y en cuánto va a beneficiar esta -y las siguientes- rebajas en los tipos? Porque, seamos serios, a una persona o a una familia que reside en Atlanta y que tiene una deuda que equivale al 200% de su renta, que ve que las perspectivas de su empleo son inciertas, que percibe que su amiga y su vecino se hallan en una posición semejante a la suya, ¿qué cojones le importa que bajen los tipos el 0,5%? En las actuales circunstancias, ¿qué impacto positivo va a tener esa rebaja?, ¿incentivar a la ciudadanía a que se endeude aún más? “.