La formación en diferentes materias es imprescindible para descubrir nuestro propio poder y esas cualidades únicas, que cada uno de nosotros tenemos. Estamos intentando que personas especializadas en diferentes materias nos hablen sobre distintos temas que puedan ser importantes para nuestro desarrollo: economía, política, historia, filosofía, sociología, psicología, espiritualidad...
También es importante que nos envieis vuestros artículos para publicarlos en esta sección.
Somos conscientes, que en muchas ocasiones, algunos artículos pueden resultarnos difíciles de leer por falta de algunos conocimientos de base en ese tema específico. Nuestra intención es ir comentándolos entre todos y facilitar la labor de comprensión. No dudeis en preguntar sobre cualquier término o concepto que no os resulte comprensible, por básico que os parezca.
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Nacho Rivera posted on julio 10, 2009 05:00 
¿Qué sentido tiene elegir entre dos chimpancés? Perdonen los primates por la comparación.
Era un tipo pequeño, tanto de estatura como de inteligencia. Ello le marcó de por vida. Sufría de un enorme complejo de inferioridad, el cual suplió a base de ingentes dosis de maldad, astucia y ambición desmedida.
Su maltrecho ego necesitaba reconocimiento, necesitaba el voto. Como no podía ser de otra manera se hizo político. Apenas acabados sus estudios de bachillerato se enroló en el partido. Siempre recordaba lo que le decía su madre, – Hijo mío hazte político, ellos no tienen que dejar su tierra e irse a vivir a un gueto como nosotros.
Debido a su carácter asustadizo y cobarde, aprendió a observar a los demás y se dio cuenta de lo fácil que era manipular. Ello le sirvió para subir rápidamente por las cloacas del partido. Sin compasión ni remordimientos iba sorteando a todo el que se le ponía por delante. La mentira formó parte de su modus vivendi. Decía lo que el pueblo quería escuchar, y estos le votaban. Qué fácil y estúpidos, pensaba él.
Sin darse cuenta llegó a la alcaldía de su ciudad. A base de castigos y recompensas fue construyendo su particular reino en el extrarradio.
Sus cuotas de poder eran enormes, como enormes eran los amigos subvencionados que le debían algún favor. Y como el que no quiere la cosa se encontró presidiendo la región.
Su nivel de vida era elevado. Sus hijos iban, como no, a colegio de pago. Su coche a cuenta del contribuyente, así como su casa, sus viajes, sus comidas…
Todo lo que ganaba, iba íntegro a su cuenta en una caja local que dirigía un amigo del partido.
Construyó un mundo a su medida, pudo salir del gueto y sus hijos y nietos no tendrían que ser humillados por su lengua y procedencia.
A esto le llamaron democracia, sufragio universal; y fue aceptado por todos, por los siglos de los siglos.
Buda al salir por primera vez de palacio, se impresionó tanto de la miseria y pobreza que vieron sus ojos, que ya nunca más regresó.
Nuestros políticos hacen todo lo contrario: Nunca más regresan a la calle.
viernes, 10 de julio de 2009 8:37
Moraleja: lo que tú quieres no le interesa absolutamente a nadie, o lo que es lo mismo, tus problemas, te los has de resolver tú mismo. Pensar de otra manera; partidos políticos, progresismo, política, subenciones, derecho, paro, sindicatos, manifestaciones, Estado, etc, etc, etc.......
viernes, 10 de julio de 2009 11:31
Gracias Nacho, (aunque no diré que me hayas endulzado el café...) Me gusta la fabulita y, mejor, confirma lo de practicar una radical desconfianza, eso sí, proactiva de los políticos y ejercer la política --que no es más qaue el arte de un buen gobierno-- desde esa aversión al palacio, propia de la empatía... John Berger, Simone Weil, lo dicen también muy claro: sólo cabe una postura política: estar con los desheredados, con los dejados al margen, con los olvidados, con los excluidos... en fin, sólo cabe pensar desde y para la calle, lo demás son egoistas ostias. Un abrazo Y sí, Sergio, que cada uno resuelva sus problemas y contribuya a no crear más... y deje de pedir a los papis politicos, peleles. (¿para cuándo se van a acordar y cumplir medidas drásticas respecto a la conservación del planeta? ¿para cuándo coherencia en la gestión de recursos...? hoy la calle es, también, sobretodo, el planeta!)
viernes, 10 de julio de 2009 11:49
Me gusta la conclusión de Sergio. Si los problemas son míos, yo soy parte de la solución. Pero si creo que no formo parte del problema, no estará en mi mano la solución. Me desentiendo, evado mí responsabilidad y eso sí, dejo que otros lo hagan por mí. Ésa es la filosofía de la oveja. Es víctima de las circustancias. Tenemos dos opciones: coger las riendas de nuestra vida y por tanto, ser responsable de ella, o dejar que otros lo hagan por nosotros y así perder la alegría de vivir. Puede que eso no resuelva todos los problemas, pero nos devuelve la dignidad y la cualidad de ser humanos. María, ya sabes que el azúcar no es bueno... Un abrazo.

viernes, 10 de julio de 2009 14:50
Nacho, creo que tu artículo de hoy se contradice con los que has escrito antes, llamando al crecimiento personal. Se me hace difícil pensar un mundo mejor si seguimos haciendo paquetes con las personas. Un paquete de políticos, otro de alemanes, uno de curas, otro de empresarios, uno de jóvenes, otro con los tercermundistas… Yo no creo en poner a la gente en paquetes. Creo en la diferencias, y así como concuerdo contigo en que hay políticos, como médicos y abogados inescrupulosos, también creo que los hay correctos, jugados y visionarios. Admiro profundamente a muchos de ellos. Es una carrera que se hace como debieran hacerse todas: a fuerza de ganas y entusiasmo. La vocación política comienza a gestarse en la escuela, sigue en la juventud, y luego en la vida adulta. Se hace a fuerza de participación, compromiso e involucramiento. Rasgos que otros no tenemos. Admiro a la gente comprometida con sus ideales, sean políticos, alemanes, curas, empresarios, jóvenes o tercermundistas.

viernes, 10 de julio de 2009 15:14
Tú lo has dicho Gabriela. Esta historia, fabula, sirve para que cada uno reflexione y aporte lo que crea más conveniente. Lllevo muchos años estudiando el mundo poítico y todavía no soy capaz de dar una respuesta... Pero como muy bien dices, somos individuos, no paquetes, y hasta ahora la política ha sido eso posicionar y dividir a las personas. crear bandos, paquetes. Nada más lejos del crecimiento personal que los partidos políticos. Sectas cerradas. Ideas sí, ideales no. No todos los ideales son éticos, o correctos. La historia está llena de ejemplos. Yo no me comprometo con ningún ideal, estoy en continuo cambio y aprendizaje, no quiero ser esclavo de mis ideales, estoy abierto a la rectificación. Creo en una política de hechos,ideas, resolución de problemas y cooperación. Y no servilismo,dictadura de partido, desunión y visacracia. Los partidos políticos son grupos de poder, nada tienen que ver con las personas... Pero eso no quiere decir que tenga que ser siempre de esta manera. ¿no? Un abrazo.
viernes, 10 de julio de 2009 15:50
María: La calle es el recurso vociferante de los que nada aportan, ni tienen que aportar, de los que piden sin dar y de los que ni comen ni dejan comer, claro que siempre hay excepciones. La calle es la idiocracdia agitada por la política, por los partidos políticos, por el comunismo, por el fascismo, por las ideologías. Una vez vuelves a tu casa, tus problemas siguen ahí. Nacho, de acuerdo en estar en contínuo aprendizaje, por supuesto, pero ojo con los cambios de rumbo "por que sí" o con el "ahora ya no lo quiero " o el denostado e insoportable " es que.......", o ahora me ahgo me budista por el cura me ha dicho que no me puedo follar a la vecina de enfrente ( perdón por la frivolización ). La resolución de nuestros problemas, muchas veces, lleva aprarejada la relación con otras personas. Ojo !!! Por lol demás, un placer como siempre...

viernes, 10 de julio de 2009 19:50
Mmmm, cierto, Sergio, planteas algo importante, y que permite afinar las cosas. Sí, "la calle" (metáfora) puede ser es eso, también... en nuestras sociedades "opulentas", sobretodo. Pero creo que es importante el lenguaje, reflejo de un pensamiento positivo, entonces prefiero usar "calle" como metáfora de gentes, del cotidiano, de tomar el pulso a problemas, desde uno y sin prestar solo atención al griterío... la calle así entendida, somos todos, sobretodo, esa sociedad civil por la que aboga este blog. La calle son también los slams dogs, los desheredados de Weil, la calle son los ciudadanos desilusionados, tratados como niños por la mayoría de la clase política, la calle es ese proceso en que el abandono de la conciencia lleva a la necesidad emergente y acuciante de ella, la calle son las paradas de autobús sin banco cuando hay espacio para ello, la calle es la vecina a quien ayudas a empujar la pesada puerta... los que aclaman a Ronaldo, los que energumenean en las gradas, ésos no son calle, son masa a-crítica (los amantes del futbol, los que gozan viendo un buen partido y saben de la obscenidad de los clubes, esos son calle, no masa)... A los energúmenos prefiero llamarles masa y usar la metáfora calle , por lo de la urbe, la civilización, sólo en positivo, así, cuando hablo de calle, en mi aproximado pensar cívico, hablo de las gentes que la transitan... y cerceno de ellas a la jauría o masa, que sé que existe pero que no me interesa si quiero pensar en el gota a gota de la conciencia... En fin, pero sí, planteas algo importante... a qué llamamos "calle" y como construimos imágenes... yo opto por hacerlo en positivo, a costa de ciertas realidades, sí
viernes, 10 de julio de 2009 20:34
Estimado Nacho, me gusta más la respuesta que has dado al comentario de Gabriela que el artículo, lo reconozco, estoy contigo en que las ideologías (políticas o religiosas) dividen, me gustan más las ideas, los valores, las prácticas, pero sin caer en el relativismo moral o político, es un difícil equilibrio, un abrazo
viernes, 10 de julio de 2009 20:45
No todos los politicos, son"Berlusconis". Y gente sin verguenza hay en todas las profesiones. Aunque lo cierto es que hay un dicho. Politico es "aquel que se desayuna con un sapo, cada mañana". El politico altruista y honrado, no obstante se "pringa". lo que ocurre es que lo hace por el bien de todos. Ni todo es blanco ni todo es negro.
viernes, 10 de julio de 2009 21:41
Gracias a todos por los comentarios. No comulgo con moralidades ni con políticos... La política es una lucha de poder, dentro y fuera de los partidos. Necesitamos más Berlusconis, pues parece que no reaccionamos... Cúando tocaremos suelo?? Abogemos por los que se pringan... pero ésos no son políticos. María, maravilloso comentario, me gusta tu calle... sale del corazón, tiene alegría, huele a libertad. Un abrazo a tod@s.

sábado, 11 de julio de 2009 0:12
Políticos , politiqueros, politicastros decía algún día mi padre, …estoy de acuerdo contigo Nacho. La política nació torcida, los políticos han dejado de ser el “Homo est animal politicum” por naturaleza. Por qué nació torcida, siempre existió la necesidad de imponer, de marcar poder, sembrar el caos, la discordia, la desigualdad y después: conciliar, ordenar , controlar y organizar a criterio personal o prioridad individual. El político actual a perdido la noción de la realidad, si tuviésemos la posibilidad de preguntar a un político sobre la pobreza real. Nos diría: pobres son aquellos que tienen todo lo necesario y les sobra dinero para diversiones y ahorrar. Cuando la realidad es otra. Por culpa del mal manejo político hay países que se están secando o quedándose sin agua, hay madres que están obligadas de llevar a sus hijos a comer en los comedores de la cruz roja o caritas, estoy hablando de Europa. Hay políticos que ganan sumas inescrupulosas con trabajos secundarios en firmas automotrices o bancos, a cambio de que…. de subsidios y créditos sin reembolso. Indudablemente que hay políticos honestos y correctos, esos no tendrán nunca la posibilidad de llegar al poder o gobernar. La política y los políticos de derecha se inclinado más a la derecha, lo socialdemócratas a la derecha y la izquierda a la socialdemocracia. Actualmente ser político es una inversión cara y costosa, que exige poca moral, piel dura y lentes de todos los colores para toda ocasión y crítica. No necesitamos políticos, sino filósofos, doctrinarios capaces de darle sentido y esencia al momento actual. Equipos de profesionales visionarios, gente correcta sin partido alguno, pero de convicción y principios propios y probados. El Hombre castiga lo hecho, dios la intención
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