La formación en diferentes materias es imprescindible para descubrir nuestro propio poder y esas cualidades únicas, que cada uno de nosotros tenemos. Estamos intentando que personas especializadas en diferentes materias nos hablen sobre distintos temas que puedan ser importantes para nuestro desarrollo: economía, política, historia, filosofía, sociología, psicología, espiritualidad...
También es importante que nos envieis vuestros artículos para publicarlos en esta sección.
Somos conscientes, que en muchas ocasiones, algunos artículos pueden resultarnos difíciles de leer por falta de algunos conocimientos de base en ese tema específico. Nuestra intención es ir comentándolos entre todos y facilitar la labor de comprensión. No dudeis en preguntar sobre cualquier término o concepto que no os resulte comprensible, por básico que os parezca.
|
|
|
Jorge Ramos posted on junio 30, 2009 05:00 
La libertad de pensamiento no es posible sin Amor, no es posible sin respeto al resto de la Humanidad, sin autoliberarnos de las cadenas que nos atan, porque nos hallamos sometidos de forma permanente a las fuerzas del miedo y del deseo, claramente restrictivas de la libertad y por tanto también restrictivas de la libre circulación del amor. Para que exista libertad de pensamiento tenemos que ser librepensadores nosotros y respetar el librepensamiento de todos los demás seres humanos, aunque creamos que se encuentran equivocados y aunque nos parezcan inaceptables sus postulados. Unos y otros solo somos caminantes, que podemos haber caído en un error del que quizás salgan o salgamos, solamente si encuentran o encontramos, respeto y amor en vez de odio y rechazo.
Para tener libertad de pensamiento no basta con poder decir lo que se piensa, sino que es imprescindible que primero, y ante todo, seamos capaces de pensar antes lo que decimos. Es importante decir lo que se piensa, pero es más importante todavía pensar lo que se dice. Si dijésemos todo lo que nos pasa por la mente al cabo del día, nos pasaríamos el día diciendo muchas tonterías. Pensemos antes de hablar y nuestra palabra y nuestro pensamiento serán más libres, porque mientras no consigamos este objetivo nuestro pensamiento será un juguete de las circunstancias, una mera reacción ante los estímulos externos de cada momento, un reflejo condicionado y actuaremos como autómatas.
Libertad con amor y con autocrítica, porque solo la verdad se cuestiona a si misma. Pensamiento creativo partiendo del reconocimiento de nuestra propia ignorancia, ya que para adquirir cualquier conocimiento primero debemos admitir que no lo tenemos. Uno de los mayores filósofos de la historia fue Sócrates, y tras años de libre pensamiento llegó a la conclusión de que no sabía nada.
Cuando el pensamiento no es libre, suele erigirse en juez, y entonces pasamos a juzgar a los demás según nuestro propio concepto de la verdad. Pensar libremente, sí, pero con amor. Porque el amor está en la víctima y está en su verdugo. Está en el dictador y en la mano ejecutora que le quita la vida. Está en el hereje y en el que enciende la hoguera, aunque el hereje no es quien arde en la hoguera sino quien la ha encendido. En los dos anida, en el fondo, el mismo AMOR. La diferencia radica en que el verdugo, el asesino, el inquisidor, buscan el AMOR donde no pueden encontrarlo, y al sufrir por esta frustración convierten su vida en un proceso de resentimiento que solo lleva a la destrucción de si mismo y de los otros seres humanos.
Porque el libre pensamiento lleva implícito también que hayamos sido capaces de destruir en nosotros mismos la semilla del dictador, una semilla que todos llevamos dentro. Criticamos a un político que se convierte en dictador o en tirano de un país, pero nosotros, a diario, estamos regando en nosotros mismos esa semilla del dictador, cuando juzgamos, cuando etiquetamos, cuando condenamos y excomulgamos a los que piensan distinto. ¿Somos libres? ¿Es libre nuestro pensamiento? ¿Cómo puede ser libre nuestro pensamiento si no lo dominamos?
Para que seamos capaces de ayudar a otras personas a ser libres debemos haber sido capaces nosotros de autoliberarnos de nuestras propias cadenas, y ya es bastante difícil este objetivo, cuando respondemos continuamente a una programación que se nos ha ido haciendo desde pequeños en nuestro pequeño pero potentísimo superordenador llamado mente humana.
Y para ser libres nosotros mismos debemos ser capaces de auto perdonarnos, debemos aprender a perdonar nuestros propios errores, porque solo así podremos aprender a perdonar a los demás sus propios errores y aprender de este modo unos de otros, compartiendo y no imponiendo. Mirando lo mucho que nos une y no lo aparente que nos separa.
Debemos ser cada ser humano, individual y libremente, los que construyamos la casa piedra a piedra con el aprendizaje y la argamasa del conocimiento. Debe ser cada ser humano el que sea piedra viva, pero solo será realidad cuando realmente quiera hacerlo, solo cuando comprenda, solo cuando asimile, sin prisas, sin recetas mágicas ni dogmas, y cuando asuma en su ser y en su vida su propia libertad, y respete la de los demás, comprendiendo en ese momento que todos somos iguales, aprendices eternos de la VERDAD. El problema está en que los seres humanos tenemos miedo a la libertad porque supone un compromiso. Perdamos el miedo y seremos libres, y entonces nos sentiremos UNO.
martes, 30 de junio de 2009 11:30
Comparto totalmente esta visión aunque cuando me miro a mi misma o a la gente que me rodea pienso que el camino es largo... (iniciando por ahora: con solo un comentario me estoy auto-criticando y criticando a los demás!!!) Vaya! Volvemos a empezar, para mi podemos llegar a esta madurez social haciendo una gran labor en la educación de nuestros hijos. si esta educación les indica el camino, no les estropea, entonces nuestros hijos (que son los de todos!) nos podrán llevar de la mano más facilmente hacía esta madurez! POR FAVOR que sea UN JUEGO DE NIÑOS caminar, cantar y bailar por estas tierras de libertad, amor y acceptación y respecto!
martes, 30 de junio de 2009 11:44
Claro, directo, y real..., os he de confesar que yo estoy en ello... y leer este artículo me da ánimos, esperanza y fe en mi misma. En ciertos apartados de mi vida estoy más "avanzada" podríamos decir... però hay otros en los que todavía tengo que trabajar. Por ello no me atrevo a comentar todos los arículos que publicais...pero poco a poco iré intentado dar mi opinión a medida que coja confianza en mi misma y cultura en general. No tengo estudios tan altos como vosotros ni vuestra cultura tampoco...pero me encanta leer vuesta opinión y así aprendo todavía más. Os doy las gracias a todos... y especialmente a Carles por hacerme partícipe de vuestra cultura y pensamientos. Saludos a todos.
martes, 30 de junio de 2009 11:58
Hola Gemma, no creo que la cuestión esté en tener ó no tener estudios, sino qué somos y cómo nos comportamos, y al decir "qué somos" no me refiero a la etiqueta (periodista, abogado, bombero, etc.) sino a "qué persona somos, cómo somos como ser humano". En lo relativo a comentar, todo comentario es bienvenido ya que todos aprendemos de todos, y digo absolutamente todos, y la confianza en tí misma se adquiere teniendo confianza en tí misma. ¿Cómo se aprende a nadar? ¡Nadando! ¿Cómo se aprende a montar en bici? ¿Cómo se adquiere confianza? Esperamos tus comentarios y tus valiosas aportaciones. Y recuerda la frase del Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal: "Conozco tontos por cuatro universidades distintas" Un abrazo, Gemma, y necesitamos tus aportaciones y comentarios...
martes, 30 de junio de 2009 14:40
Somos UNO y lo sabemos. Sentir lo que sabemos, sentirnos como UNO: qué regalo. Gracias Jorge por inspirar y por vivir con ganas por este UNO
martes, 30 de junio de 2009 15:40
Antes que nada, Gemma, la cultura no la dan los estudios ni las profesiones, la dan el estar atento y sobre todo, al voluntad, y por lo que veo, a tí de voluntad no te falta, por lo tanto, ya eres igual o mejor que el más erudito. Respecto al artículo, esencialmente sencillo. Primero aceptarse y perdonarse, luego ya viene aquello de no juzguéis y no sereis juzgados....mira que es sencillo y como nos cuesta.....
martes, 30 de junio de 2009 17:07
Jorge, Completamente de acuerdo con lo que dices. El miedo a la libertad supone un compromiso hacia uno mismo y una responsabilidad. Entre otras cosas la libertad es autonomía y elección, y eso cuesta porque elegir significa desprenderse de cosas y aceptar las consecuencias del camino seleccionado. Esta semana he tratado como psicóloga a una chica que en los últimos 8 años, no había estado nunca sola en casa. Tuvo la oportunidad de estarlo durante 30 minutos en su propia casa este fin de semana, y del miedo que paso de encontrarse con ella misma, tuvo que irse a la calle a dar una vuelta. Existe un "miedo a la libertad" y a "ser uno mismo".

martes, 30 de junio de 2009 17:42
El amor es el motor de todo, pero el verdadero, el que nos permite tener empatía y dejar de creer que tenemos que demostrar que tenemos la razón a toda costa. No hay verdades absolutas, hay perspectivas diferentes, y todas válidas, esa es la libertad de ser y de sentir. El artículo claramente nos llama a la sensatez, al sentido común, paradójicamente, el menos común de los sentidos. Quiero compartir con ustedes este pensamiento con una moraleja que se adapta perfectamente al excelente artículo de Jorge Ramos: Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El hombre se dirige al chino, y le pregunta: - Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz? - ‘Si’, respondió el chino… ‘Cuando el suyo venga a oler sus flores. Moraleja Respetar las opciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, actúan diferente y piensan diferente. No juzgue… es mejor comprender, respetar y aprender!
martes, 30 de junio de 2009 18:13
Y precisamente el término "respeto" es el más apropiado, en mi opinión, porque si utilizamos otro muy aceptado socialmente, "tolerancia", ya me gusta mucho menos porque puede presuponer, de algún modo, superioridad o posesión de la verdad y no aceptación. Tolerancia puede interpretarse como que yo tolero tu verdad, tu opinión, y nada más lejos de lo que tenemos que hacer, ya que ni mi verdad ni mi opinión son únicas ni necesariamente las mejores. Por tanto, respeto sí, de igual a igual, tolerancia no, porque puede presuponer desigualdad y yo defiendo la Igualdad de Todos, y digo todos, los seres humanos, sin distinción de raza, sexo, nacionalidad, credo, religión, opción política y cualquier otra anécdota. Creo que fue Bertolt Bretch, y si no fuél pues fué otro ser humano y lo importante es el mensaje y no el mensajero: "Puede que no comparta en absoluto tu opinión, pero estoy dispuesto a luchar por defender tu derecho a expresar tu opinión libremente"

martes, 30 de junio de 2009 18:41
Gracias Jorge. Para amar primero hay que estar aquí y ahora, no se puede vivir en el pasado, ni estar pensando en el futuro. Ama ya, ahora!! El segundo paso hacia el amor es: aprender a transformar tus venenos en miel... El amor a de ser puro, limpio, sin contraprestaciones, sin pedir nada a cambio, sin mercantilizarlo, sin miedos, ni celos. Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada. Cuando estás vacío, hay amor. Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece. Un abrazo a tod@s.
martes, 30 de junio de 2009 19:19
Así lo siento y creo yo también, Nacho, muchas gracias. En efecto, yo uso otro ejemplo, el de la presa de un embalse. Somos como presas y podemos elegir entre compartir el agua con todos abriendo las compuertas o dejarlas cerradas y no compartir nada. En la primera opción, el agua al salir deja sitio para más agua. En la segunda llega un momento en que no cabe nada más de agua y cuando la presión sea excesiva...¿que le pasará a la presa? ¿qué le ocurrirá al agua que con tanto empeño hemos retenido? Un abrazo fraternal, Nacho y demás compañeros de viaje...

martes, 30 de junio de 2009 21:38
Jorge, el valor del amor estriba en que es un sentimiento que nos exige salirnos de nosotros mismos para comprendernos con nuestros semejantes. Hay un amor relacionado con el "eros" (pasión por fusionarse), otro con el agape (darlo todo sin esperar nada a cambio) y la philia (la alegría por compartir). Un librepensador ante todo requiere de philia, de entender al otro como un "sujeto" (no como un objeto). Además de la confianza, de transformar el miedo en valentía.., podríamos pensar valores como la aceptación y la alegría. La tolerancia me parece que esconde ciertas dosis asimétricas..., me parece que la virtud ética más excelsa (araté) es la aceptación (más allá de tolerar aquel que piensa diferente que nosotros se trata de hacer los máximos esfuerzos por aceptarlo...., que sus ideas y sentimientos nos transformen). La alegría es una virtud emocional, que solemos olvidar porque los sesudos parecen que tienen más verdades que los que siempre muestran su niño natural. Buen artículo Jorge y gracias. Santi
martes, 30 de junio de 2009 22:45
Tu artículo me ha emocionado, impresionado, y realmente creo que todo sucede por una finalidad que pudiera ser positiva. El pensar que bien por la crisis, bien por cambios, bien por lo que sea, vamos a madurar un poco más, vamos a profundizar y en resumen, vamos a reencontrarnos. Creo que el sacrificio que se haga, que la vida nos pida, que nuestra economía cruja un poco, que las monedas en el bolso, en los bolsillos, empiezan a cobrar su importancia; que pensamos que nuestros amigos, nuestros vecinos, no lo están pasando bien, nos hace pensar profundamente en cómo poder ayudar sin que se note y nos hace sentir que somos afortunados, solidarios, estamos vivos y además pensando mucho más en los demás, la crisis nos está haciendo más generosos, más humanos y ¡pensamos¡
miércoles, 01 de julio de 2009 0:02
Hola a todos, Hoy me quedaré con muchas frases expuestas por vosotros y algún comentario también por no decir todos, las tendré presente a diario. Gràcias y un saludo.
miércoles, 01 de julio de 2009 10:09
Muchas gracias a tod@s por vuestras enseñanzas que valoro enormemente por lo mucho que aportan para el aprendizaje de mi crecimiento espiritual, mental y físico, pero sobre todo para el espiritual que es el aprendizaje que llevaré conmigo cuando parta hacia Itaca dejando atrás esta manifestación física que tiene como nombre Jorge. Es todo un honor para mí compartir en este espacio virtual este hermoso intercambio de aprendizajes con compañeros de viaje tan valiosos. Muchas gracias y ya sabéis dónde y cómo localizarme para cuanto necesitéis y esté en mi mano.
jueves, 02 de julio de 2009 23:25
GRACIAS JORGE ES MUY BUENO EL TEMA Y COMO LO ABORDAS. UN ABRAZO

# maria alvarez rodriguez
martes, 29 de septiembre de 2009 12:55
De verdad, me alegra saber que hay tanta gente que siente lo mismo que yo. Creo que he encontrado aqui informacion muy valiosa para mi, para mi persona, para mi crecimiento personal, espiritual y mental (como bien reconoces Jorge). Me siento muy identificada con todo lo que aportáis. Desde hace tiempo que algo hizo "clic" en mi cabeza para ver las cosas y el mundo y el cosmos y el Todo de esta manera. Es bueno saber, que los ojos con que miras lo externo a tí pueden cambiar el sentimiento q sientes hacia lo externo. Aquí os dejo un cuento, que espero os guste. El autor es Jorge Bucay de su libro ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿y con quién? "Una tarde, hace muchísimo tiempo, Dios convocó a una reunión. Estaba invitado un ejemplar de cada especie. Una vez reunidos y después de escuchar muchas quejas, Dios soltó una sencilla pregunta: "¿Entonces, qué te gustaría ser?" A la que cada uno respondió sin tapujos y a corazón abierto: La jirafa dijo que le gustaría ser un oso panda. El elefante pidió ser mosquito. El águila, serpiente. La liebre quiso ser tortuga, y la tortuga golondrina. El león rogó ser gato. La nutria, carpincho. El caballo, orquídea. Y la ballena solicitó permiso para ser zorzal... le llegó el turno al hombre, quien casualmente venía de recorrer el camino de la verdad. Él hizo una pausa y, por una vez esclarecido, exclamó: - Señor, yo quisiera ser........feliz. VIVI GARCIA.
jueves, 19 de enero de 2012 14:18
Respect is what we don't have from the ones we have chosen to lead us in a better direction. That's a shame. Thanks for all.
|
|
|
|
|