La bancarrota el pasado 30 de Abril de 2009 de Chrysler y la posibilidad de que General Motors tenga que presentarla en los próximos días, son un ejemplo más del inicio del fin de la Segunda Revolución Industrial.
La segunda revolución industrial se inicia entre 1870 y 1914 gracias a la creación de la Red Eléctrica (como servicio público).
La electricidad, que permitía a los motores funcionar con precisión, fue clave para que Henry Ford, después de trabajar con Edison y fracasar en dos intentos anteriores, pusiera en marcha con éxito la Ford Motor Company en 1903 y desarrollara el trabajo en cadena que permitió en 1908 lanzar al mercado el Ford T. En 1908 se fundaba General Motors y en 1925, Chrysler.
Gracias a la eficiencia de la cadena de montaje, el precio del Ford T bajaba cada año y la precisión de la maquinaria permitía fabricar coches sencillos de mantener. En poco tiempo el automóvil se convirtió en un producto de consumo de masas. Las ventas masivas de coches conllevaron el desarrollo del negocio del petróleo y de la inversión pública en carreteras y puentes.
No fueron ni el acero ni el petróleo los responsables de la Segunda Revolución Industrial, fueron las industrias de la electricidad y del automóvil.
Hoy ambas industrias están en crisis. La generación eléctrica y los coches se están convirtiendo en "verdes". Pero lo más importante, es que ambas industrias han dejado de ser estratégicas.
Hoy se está produciendo la tercera revolución industrial y el motor de esta revolución no es la informática o la globalización, es nuevamente una red, la Red. Internet como servicio Público. La Red de Conocimiento.
La electricidad descubierta en 1831 por Michael Faraday, industrializada por Thomas Edison, se convirtió a partir de la feria de Chicago de 1893 y gracias a Westinghouse en un sistema de suministro público que comprende el conjunto de medios y elementos útiles para la generación, el transporte y la distribución de la energía eléctrica. Un conjunto que evolucionó hasta dotarse de mecanismos de control, seguridad y protección.
Siguieron al automóvil, el desarrollo de la industria aérea, la industria química modera, la industria farmacéutica, la producción en masa de bienes de consumo, la refrigeración mecánica y la invención del teléfono.
Estos cambios en la industria, llevaron a la pérdida de muchos puestos de trabajo de obreros especializados que fueron sustituidos por personal no preparado, incentivando la inmigración, la aparición de los sindicatos, las mejoras salariales de la clase obrera y la aparición de un nuevo tipo de trabajadores basados en el conocimiento.
Este periodo de avances técnicos acelerados y de transformación social choca con una crisis económica mundial iniciada en octubre de 1929 debido al incremento del endeudamiento y a la especulación bursátil en búsqueda de beneficios rápidos y fáciles. La Primera Gran Depresión.
En 1930 la economía americana cayó un 8,61%, un 6,42% en 1931 y un 13,00% en 1932.
Como decíamos, cada cierto tiempo se necesitan crisis para racionalizar la economía, para ajustar la capacidad del sistema después de períodos en el que la economía financiera empuja a un exceso en la capacidad de producción de casi todo y principalmente de productos obsoletos.
Pero las crisis se acaban. No tarda en recuperarse la preocupación por los fundamentales. Y la propia aceleración de la economía hace que los ajustes a los fundamentales sean cada vez más rápidos.
La Gran Depresión sólo duró tres años y el progreso no se detuvo. En 1944, 15 años más tarde, la economía de EEUU se había duplicado y la renta per capita media de los norteamericanos había crecido un 85%
La misma electricidad que permitió el desarrollo de grandes industrias acompañada de una burbuja financiera fue la que permitió salir de la crisis por la vía del consumo privado. Los despidos masivos de personal obrero fruto de un exceso de capacidad de producción y de industrias obsoletas, se desarrollaron en paralelo con la expansión de una nueva clase media formada por los trabajadores del conocimiento.
Un ejemplo de los nuevos trabajadores del conocimiento fueron los empleados de la recién denominada IBM que, entre 1929 y 1944, desarrolló el mercado de las tarjetas perforadas que modificaron completamente la capacidad de procesamiento de la información. Otro ejemplo fueron los trabajadores de los Laboratorios Telefónicos Bell, fundados en el año de 1925 en el estado de Nueva Jersey por la empresa AT&T. Estos nuevos trabajadores constituyeron una pujante clase media en la que, a partir de finales de los años 30, se fueron despertando las ansias de consumo de electrodomésticos.
Vemos como la segunda revolución industrial nace con la electricidad que permite aumentar la producción las empresas y vemos como la salida de la Gran Depresión se produce gracias la utilización en los hogares de la electricidad como servicio público, transformado en consumo, vida nocturna, cambios sociales y el nacimiento de una sociedad del conocimiento.
La Tesis:
La Tercera Revolución Industrial nace con la producción y distribución a gran escala del conocimiento en las empresas, en forma de sistemas informáticos y de comunicaciones. Sin embargo, se repiten los mismos errores del siglo pasado y un excesivo endeudamiento y la especulación bursátil provocan la actual Segunda Gran Depresión.
Esta crisis provocará la destrucción masiva de los puestos de trabajo que la misma Revolución del Conocimiento había creado durante estos años de crecimiento. Se desmantelarán estructura empresariales excesivamente rígidas y pesadas y serán sustituidas por otras más eficientes (la virtualización de la economía), dejando en evidencia el fracaso de afrontar la revolución del conocimiento con estructuras empresariales y sociales de la era industrial.
La crisis, como cambio de paradigma, nos hace afrontar retos importantes pero un "optimismo cauteloso" nos permitirá vislumbrar las oportunidades y convertirlas en negocio.
En 1940 las neveras eléctricas instaladas en los hogares acabaron con la industria del hielo natural pero floreció la industria de los electrodomésticos. Henry Ford fracasó dos veces hasta entender que para tener éxito tenía que cambiar la estructura empresarial.
Hoy como en 1929, el excesivo endeudamiento no será la mecha de la crisis. Será el combustible. La crisis la provoca la falta de adaptación de muchas empresas al nuevo entorno. Incluso la de aquellas que estando alineadas con el nuevo paradigma del Conocimiento, no han sabido adaptar sus estructuras (prensa, televisión, editoriales, ...).
Nace una nueva época de distribución del conocimiento como servicio público (universal, barato, abierto, ..) y empresas como
Google, Amazon, Yahoo, .. son las nuevas Westinghouse, General Electric y AT&T.
Estas empresas llevarán a nuestros hogares un servicio público de información que al igual que la electricidad, afectará a nuestra estructura familiar, social y laboral y creará una nueva época de consumo de aparatos que estarán conectados permanentemente a esta red de conocimiento. Y la consolidación del Conocimiento como servicio público e implantación en los hogares será el motor del consumo y de la inversión que permitirá la salida de la crisis.
Veremos cómo las redes sociales, la interconexión global y los nuevos modelos de gestión nos llevan a una terciarización radical de la economía, en que la empresa se virtualiza (subcontratación extrema), la estructura jerárquica desaparece, empresas de una o pocas personas compiten con grandes empresas, los hogares se transforman radicalmente, la masa obrera se convierte en masa social y el Estado se acaba convirtiendo en la seguridad última de las personas.